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Paraíso-Abdulrazak Gurnah

paraiso

Si pensamos en Zanzíbar es casi seguro que opinemos que la palabra “paraíso” le sienta como un guante a este impresionante pedazo de tierra situado en el océano Índico. Esta isla, que en la actualidad es región semi-autónoma de Tanzania es conocida por su extraordinaria belleza. Sin embargo, este paraíso fue también centro esclavista del mundo árabe.

Abdulrazak Gurnah nació allí. Todas sus novela, de alguna manera, tienen un enlace a Zanzíbar; país que dejó en 1968 para marcharse a Gran Bretaña. Gurnah, se gana la vida como profesor de literatura en la Universidad de Kent, pero volvió a Tanzania a fin de escribir Paraíso. “No viajé para recoger datos, sino para que el polvo volviera a entrarme en la nariz”.

Paraíso esconde mucho más de lo que en una primera lectura creemos encontrar. El protagonista es un niño swahili que tiene extraños sueños, Yusuf, y que será entregado (vendido) por su padre, a la edad de doce años, a un comerciante que él cree su tío, Aziz, como pago por una deuda contraída. Para dar forma a la historia Gurnah toma prestados elementos narrativos del capítulo doce del Corán titulado “Surat Yusuf” (historia de José). Yusuf, de extraordinaria belleza, emprenderá el primer viaje de su vida hasta la casa de Aziz, en tren, y durante el trayecto tendrá uno de sus sueños premonitorios: “Después soñó que veía su propia cobardía brillar a la luz de la luna, cubierta por el limo de su placenta. Supo que se trataba de su cobardía porque alguien se mantenía en las sombras así se lo dijo; además, él mismo la vio respirar (pág. 28).” Allí conocerá a Khalid, otro niño-esclavo, y descubrirá el jardín, el bello lugar edénico, único lugar en el que se sentirá pleno.

Aziz se gana la vida comerciando, compra y vende de todo excepto esclavos, cuyo negocio está prohibido. A las puertas de la I Guerra Mundial, África del este está en crisis y varios países están compitiendo por su influencia en el continente. En la novela aparecen los “europeos”, a los que se les concede poderes sobrenaturales y a quienes se les teme, y se centra en los alemanes, pero también surgen los indios, a quienes se desprecia por ser los ávidos intermediarios comerciales entre europeos y africanos.

“Desde hacía mucho tiempo, allá adonde iban descubrían que los europeos ya habían estado antes que ellos y que, tras decir a la gente que habían ido a liberarlos de los enemigos que sólo buscaban convertirlos en salvajes, habían situado soldados y oficiales. A juzgar por sus palabras, parecía que no se hubiera oído hablar de otro comercio más que ése. Los comerciantes, atemorizados por la ferocidad y la crueldad de los europeos, hablaban de ellos con asombro. Se apoderaban de la mejor tierra sin pagar un solo abalorio, obligaban a la gente a trabajar para ellos con engaños, comían lo que fuese, aunque estuviera duro o podrido. Como si de una plaga de langosta se tratase, su voracidad no tenía límite ni decencia” (pág.87).

Yusuf, finalmente, acompañará a su “tío” Aziz en uno de sus viajes, que ocupa la parte central del libro. La expedición para comerciar con el sultán Chatu, con la esperanza de comprar marfil, resultará desastrosa. Con ecos de El corazón de las tinieblas de Conrad, nos adentramos en el infierno en la tierra. Desde lo que parece el último reducto de la civilización se dirigen hacia el interior, un lugar de oscuridad y salvajismo. No solo no lograrán llevar la transacción comercial adelante, sino que además serán apaleados, atacados e incluso asesinados. Tenemos en este punto de la novela tres niveles, el despiadado Chatu, descrito como un salvaje, el mercader Aziz el árabe-swahili, y el europeo que aparece para imponer su ley.

Paraíso está cosida con historias narradas en voz alta, fábulas y leyendas. La crítica al colonialismo es una de las constantes en el texto: “No es el comercio lo que buscan, sino la tierra. Y todo lo que hay en ella…, incluidos nosotros” (pág.104) “¿Sabéis por qué son tan poderosos? Porque llevan viviendo del mundo desde hace siglos” (pág. 105), junto a la idea de que “el paraíso está en la tierra”, la aparición simbólica de los perros, y una fuerte, a veces amenazante, sexualidad que atraviesa toda la narración. La belleza de Yusuf no deja indiferente a nadie, desde Mohamed Abdalla, el capataz de los porteadores, pasando por la clienta de la tienda donde Yusuf trabaja para su tío, hasta la propia esposa de Aziz, una desgraciada mujer que está convencida de que se puede curar de una misteriosa enfermedad que desfigura su rostro si Yusuf accede a mantener relaciones sexuales con ella.

Dice Gurnah que el impulso que estaba detrás de Paraíso era desafiar los discursos maniqueos construidos por el colonialismo en torno a que la razón final del mismo fue poner fin a la esclavitud árabe. Paraíso habla de muchos tipos de esclavitud: de la que practicaron los árabes, de la que realizaron los propios africanos, de la que sufre la joven Amina, confinada y obligada a un matrimonio forzado… En el hermoso jardín, el anciano que lo cuida, hijo de esclavos, pronunciará estas palabras frente a un Yusuf que ha crecido desde el principio de la novela “Me ofrecieron la libertad como un regalo. Ella lo hizo. ¿Quién le dijo que era su dueña para dármela?” (pág.260). Las visiones de un futuro aterrador, junto al vislumbre de un sueño premonitorio, llevarán a Yusuf a elegir su destino.

A veces el propio Yusuf se quedaba sin habla al recordar aquella enorme tierra roja que bullía de gente y animales y la imagen de los acantilados que sobresalían del lago como muros de fuego.

-Como los portales del Paraíso- comentó Yusuf

(Página 211)

Ficha:

  • Título original: Paradise (1994)
  • Idioma: Original: Inglés
  • Traducción al castellano: Muchnik Editores S.A. (1997)
  • Traductora: Sofía Carlota Noguera
  • Imagen de portada:  Ilustración Debbie Luch
  • Nº páginas: 297
  • Premios del libro: Finalista Booker Prize 1994 y Whitbread Award

 paradise_gurnah

3 comentarios Escribe un comentario
  1. Estoy ya enamorada de este escritor que ahora enseña en Inglaterra me enamoré de él con su libro “By the Sea”, escribe realmente bien. Tiene talento Abdulrazak Gurnah. Aveces no van juntos un buen narrador y un buen escritor, y este autor lo tiene todo.
    Un saludo!

    Me gusta

    26 julio, 2014

Referencias & Pingbacks

  1. La esclavitud es un fenómeno | ONG AFRICANDO SOLIDARIDAD CON AFRICA

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