Saltar al contenido.

4 polémicas literarias (africanas) que se dieron en 2014

1.-Chimamanda Ngozi Adichie y el frío sueco

En febreroChimamanda Ngozi Adichie fue entrevistada por la especialista en cine sueco Jannike Åhlund, en el marco del “Festival Internacional de Cine de Gotemburgo”. La escritora comenzó a mostrar su sorpresa cuando, tras sólo nueve minutos de conversación, Åhlund comparó su novela Medio Sol Amarillo con Lo que el viento se llevó en versión nigeriana”(08:55). Tras lo cual Åhlund mencionó que la actriz Thandie Newton, que interpreta a la protagonista femenina de la versión cinematográfica de Medio sol amarillo, no es lo suficientemente africana, ya que es “muy blanca” (12:45). Åhlund continuó con ligereza tras resaltar la renuencia de los nigerianos para hablar de la Guerra de Biafra debido a su “ignorancia”, y mostró finalmente su indignación cuando Adichie planteó la historia colonial de Suecia, “lo que provocó otra brillante conferencia sobre la incapacidad de los europeos para hablar del legado del colonialismo de una manera honesta (47:25).”

2.-Nnedi Okorafor muestra su enfado

descargaEn julio, la escritora Nnedi Okorafor mostraba su enfado a raíz de la publicación de un artículo en el periódico “The New York Times”, que bajo el título “New Wave of African writers with an internationalist bent” publicaba una lista de la nueva ola de escritores africanos que triunfaban en EEUU y Gran Bretaña en la que no aparecía ningún nombre de escritor/a de Ciencia Ficción. Ante dicha omisión, la escritora y editora Sheree Thomas, se sirvió de Twitter para protestar: “Estoy tratando de averiguar cómo un artículo sobre la nueva ola de escritores africanos no incluye a Nnedi Okorafor … la separación de los géneros”. Okorafor respondió admitiendo que se sentía “enojada” por la mencionada omisión. Nnedi argumentó que una parte del obstáculo para la ciencia ficción son “las actitudes coloniales sobre lo que es literatura y lo que no lo es”. “La base de lo que es ‘gran literatura’ en África está demasiado definida todavía por Occidente, y Occidente todavía tiene problemas para ver la ciencia ficción como un género de verdadera literatura” añadió la autora.

3.-A vueltas con el Caine: Ikhide-Wainaina

Creíamos que este año nos íbamos a librar de polémicas en torno a este premio, pero de manera sorprendente el 10 de octubre, un día después de la concesión del Premio Nobel al francés Patrick Modiano, Binyavanga Wainaina lanzaba una serie de tweets en relación… al Premio Caine. El escritor, que usa con frecuencia esta red social para comunicarse y opinar, mostraba su enfado ya que consideraba que se le daba demasiada importancia a un premio que a la postre era extranjero (recordad que lo organiza una institución británica). A pesar de que él mismo ha sido ganador en la edición de 2002, expresaba su enojo al considera que en África se tiene este premio en un pedestal inmerecido y, en cambio, las propias instituciones literarias africanas, como Farafina, Kwani o Saraba estaban descuidadas. Le dieron réplica, Elnathan John, Obinna Udenwe, Lauri Kubuitsile y sobre todo el bloguero nigeriano, Ikhide Ikheloa, argumentando que los ataques de Binyavanga hacia el premio Caine eran equivocados.

4.-La tiranía mental de los escritores africanos, Ben Okri dixit

Ben-Okri-012

Ben Okri. Foto: The Guardian

Finalizando el año, el 27 de diciembre, Ben Okri (a quien se le acaba de otorgar el premio Bad Sex en ficción de Literary Review por una escena de su libro The age of magic) publicaba un artículo para The Guardian titulado “A mental tyranny is keeping black writers from greatness“. Alegando que los escritores africanos escriben siempre a partir de unos temas que se esperan de ellos (que esperan los lectores occidentales) por ser precisamente africanos; pobreza, dictaduras, guerra, corrupción, hambre… pero que les lleva, en cambio, a no ser considerados ya que el lector occidental huye de esas temáticas, les acusaba de falta de libertad para liberarse de esa tiranía mental que les impide escribir obras con grandes temas. Para ello no dudaba en poner ejemplos de la literatura occidental como Homero, James Joyce o Cervantes.

photo

Sofia Samatar

La contestación no se hizo esperar y en el mismo periódico tres días después, la escritora Sofia Samatar publicaba su respuesta bajo el título Black and African writers don’t need instructions from Ben Okri, dejando claro que lo que Okri argumentaba no era algo nuevo, llovía sobre mojado (ver el artículo que escribió Helon Habila en torno a No Violet Bulawayo y su obra We need new names, por ejemplo) y que lo que Okri proponía era una limitación precisamente cuando la “literatura africana” es tan diversa y plural. Tras ella, muchos han sido los que han querido mostrar su punto de vista sobre el tema como  la bloguera Rowena que afirma: “irónicamente, Okri dice “No debemos permitir que nadie defina lo que escribimos” pero eso es precisamente lo que el propio Okri parece estar haciendo.”

Sofia Samatar sobre Ben Okri (10 tuits de réplica [en]) y más respuestas.

Cualquier día de estos escribo algo sobre “el estereotipo del lector occidental que lee literatura africana“…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: