LitERaFRicAs

Simplemente literatura

Deconstruyendo a Hamlet desde un lugar de África occidental

Llego al relato del que os hablo más abajo después de andar trasteando y buscando información sobre el 400 aniversario de la muerte de Cervantes y de Shakespeare que se produce este mismo año (mientras estoy intentando, confieso, no mostrar mi confusión por celebrar los fallecimientos de dos genios literarios) y su relación con el continente africano. He hallado pocos datos, pero entre ellos encontré a Laura Bohannan y su divertido relato, “Shakespeare en la selva”. Deseché la idea de compartirlo a pesar de parecer un buen hallazgo dado el centenario, “de nuevo África y la antropología”, pensé, “además fue escrito en 1960”, y la olvidé. Pero no sé cómo la historia volvió a mi.

De acuerdo, voy a dejar fuera las licencias poéticas, sí lo sé… volvió debido a un texto de Coetzee.

Escribe y reflexiona este escritor, y mira que es coincidencia, en uno de los ensayos de Las manos de los maestros (libro que en este momento ando pensando) sobre la ociosidad sudafricana, partiendo de los hotentotes del Cabo de Buenaesperanza y 12514090_1194392633922460_5793808828373466269_o_1000las descripciones (no le echéis mucha imaginación) que expedicionarios, marineros etc… vertieron sobre ellos. Entre todas esas lindezas, sobre todo se les acusaba de perezosos. Así, la satisfacción del trabajo se presentaba como la única alternativa que podía devolver a aquellos salvajes al mundo civilizado. Ese peligro latente que podía inclinar la balanza de muchos hacia el lado de la ociosidad debía equilibrarse: no se entendió como un modo de vida y se combatió (también en Sudáfrica). Hoy la propensión a censurar a los hotentotes y su ociosidad no es tanta,  añade Coetzee,”Tenemos ya a nuestras espaldas un siglo de disciplina antropológica e histórica que nos hace pensárnoslo dos veces antes de desdeñar a la ligera las vidas de los pueblos extranjeros y de adoptar puntos de vista demasiado egocéntricos“.

El extraordinario (y breve) ensayo de Coetzee me ha llevado a recordar a Laura Bohannan, que desarrolló un trabajo de campo desde 1949 a 1953 junto a su marido, el también antropólogo Paul Bohannan entre los tiv de Nigeria. En “Shakespeare en la selva” nos narra con un tono ameno y divertido lo que ocurrió cuando tuvo la oportunidad y se dispuso a contar la historia de Hamlet a una tribu de África occidental, en concreto a un grupo de ancianos (hombres y mujeres) de la etnia Tiv. Lo que se deduce del relato (que si estáis interesado podéis encontrar con facilidad en internet) es que la universalidad de la obra de Shakespeare, lo mismo se puede decir de la de Cervantes, que siempre mencionamos al hablar de ellos, no es tal.

000762_2

Una de las primeras imágenes de los Tiv, de 1907

Bohannan partió de una actitud etnocéntrica. Creía que Hamlet era un personaje comprensible por cualquier persona en cualquier parte del mundo partiendo de la hipótesis de que la naturaleza humana es bastante similar en todas partes (universalización de las percepciones). Hasta que comenzó su relato y comprobó que los ancianos (además de los problemas derivados del lenguaje y la traducción) no reconocen algunos aspectos del mismo, se niegan a identificarlos, objetan y acaban reelaborando el texto desde sus propias categorías culturales. Afloran así las “diferencias morales y culturales que hacen imposible una recepción estandarizada por parte de los Tiv del relato de Hamlet al modo occidental“. Sin duda Hamlet es demasiado inglés y occidental.

Así, los Tiv en lugar de reconocer el heroísmo del dubitativo príncipe distinguen con admiración a Laertes, pues “hace falta un corazón muy fuerte para matar por brujería a la propia hermana” (1) y no entienden la idea de ver a un muerto (fantasma) y lo comparan con un presagio o niegan la existencia de los fantasmas, de que ellos puedan andar y tener sombras y lo tachan de brujería (llevan a su propia realidad la historia). Al ir narrando, una cada vez más desesperada Bohannan, fue siendo interrumpida e interpelada una y otra vez. Los ancianos se internaron en un mundo desconocido que narraba una extranjera al que intentaban dar luz desde sus propias categorías, creencias y vivencias.

La historia de Hamlet dejó de tener un único sentido para ser reinterpretado por unos ancianos que consideraban, al igual de Laura, que la suya era la correcta: “Envolviéndose en su raída toga, el anciano concluyó: alguna vez has de contarnos más historias de tu país. Nosotros, que somos ya ancianos, te instruiremos sobre su verdadero significado, de modo que cuando vuelvas a tu tierra tus mayores vean que no has estado sentada en medio de la selva, sino entre gente que sabe cosas y que te ha enseñado sabiduría”.

El choque entre  la versión de la antropologa y la que van creando los otros a raíz de su relato, es evidente. La vivencia de Laura nos va adentrando en una situación en la que los ancianos  la escuchan, aunque las frases del final pueden querer mostrar que la reelaboración ha podido tener mucho que ver con “querer llevar la historia a mi terreno”. Sea como sea, el resultado es otro relato muy diferente al que Bohannan tenía en mente, una combinación de lo que ella intenta narrar (mostrando la gran dificultad que existe cuando se intenta transmitir una historia propia a un grupo que no tiene nada que ver con nuestra cultura) y lo que van observando los Tiv. El producto de esta broma es la reescritura de la historia inicial, primero por Laura y luego por los ancianos. No encuentro que haya ningún final dialogado, tampoco un híbrido cultural. Presiento que lo que ha habido es el choque de dos visiones etnocéntricas que no quieren (¿entienden que deben?) moverse y el relato termina igual que comienza.

Llevamos mucho camino andado para desdeñar nada, como dice Coetzee. Ningún relato tiene nunca una única interpretación, ni ninguna visión es la única. Reinterpretamos una y otra vez, según nuestra cultura y nuestras experiencias. Que seamos capaces de tener en cuenta, tratar de entender, bucear en sus contradicciones y escuchar de manera atenta, es el reto. Entonces, quizás, hayamos aprendido algo.


1-Javiera Carmona Jiménez. Periodismo y Antropología: Ficción y Lealtad
Anuncios

Un comentario el “Deconstruyendo a Hamlet desde un lugar de África occidental

  1. Pingback: Deconstruyendo a Hamlet desde un lugar de África occidental — LitERaFRicA | FRANCISCO J TOVAR B

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 26 abril, 2016 por en Coetzee, J.M, Vinieron de fuera y etiquetada con , .
“La razón por la que escribo tanto sobre África es porque me indigna cómo es vista por el resto del mundo. Cuando la literatura sudamericana llegó a Europa cambió por completo nuestra perspectiva sobre los seres humanos. Pronto sucederá lo mismo con la literatura africana: entonces nos enteraremos de lo que tienen que decir sobre la humanidad” Henning Mankell.

Contador de visitas

  • 232,422 visitas

Colaboro con:

África no es un páis

Altair

mundo-negro

http://www.wiriko.org/

logoprincipalAFRIBUKU5

Fundación Sur

LOGO-WANAFRICA

Guin guin bali logo_es

Sitios que recomiendo:

alizanza internacional de editores independientes

303826_234206893296987_1206844572_n

biblioteca africana

cabecera

mary

aishlogo_0 (1)

CHEZ-GANGOUEUS-670x239

logo 2398

Literaturas Afrikanas

CR5MJnbo

Creative commons

Licencia de Creative Commons
El contenido de esta página está bajo una licencia de Creative Commons. Eres libre de copiar y publicar mis artículos y fotos, siempre y cuando lo hagas sin fines comerciales, me acredites como autora, cites el medio donde se ha publicado el texto originalmente e incluyas un enlace o, si no es posible, la URL de este blog. Las portadas de los libros y las fotos que no aparezcan bajo mi nombre son propiedad de sus autores.

En Facebook

unnamed

Entradas:Archivo

A %d blogueros les gusta esto: