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Volver al principio: el primer Ngugi wa Thiong´o al alcance de tu mano

Ngugi wa Thiong´o es cada vez más conocido, de lo cual estamos muy satisfechos. Sin duda, su apoyo y defensa continua de la escritura en lenguas africanas suele ser la faceta de él que más se resalta. Sin embargo, basta indagar un poco para saber que  lo anterior se queda corto (su activismo hace ponerse en pie) y que estamos, ante todo, frente a un gran intelectual y un brillantísimo escritor.

Una vez más ha sido una editorial no especializada en literaturas africanas, Kailas fundada en 2004, la que ha apostado y ha integrado en su catálogo las dos primeras novelas del keniano. Este tipo de iniciativas editoriales nos resultan especialmente esperanzadoras ya que introducen las literaturas africanas entre el resto de libros fomentando la normalidad con la que estas literaturas merecen ser tratadas.

Volviendo a las novelas, la pelea siempre ha estado entre estos dos títulos por coronarse como “la primera” novela que escribió Ngugi. Los equívocos surgen, a menudo, al tratar de distinguir entre cuál fue la primera escrita y cuál la primera publicada. Si nos quedamos con lo que aparece en su página web fue The River Between (traducida como El río que nos separa) la que tiene el derecho de ostentar dicha corona. Weep not, Child (No llores, pequeño) se escribió apenas un años después, pero fue la primera en publicarse. Lo que sí tenemos claro es cuál es su última obra de ficción hasta el momento Mũrogi wa Kagogo, 2004 (El brujo del cuervo), ya que los últimos años se ha dedicado a escribir sus memorias y ensayos.

Al tener la oportunidad de leerlas seguidas, observamos múltiples conexiones entre ambas. Las dos permiten contemplar, desde el prisma de los kikuyus, lo que fue y supuso el momento colonizador. Si Achebe nos tuvo que explicar antes de que nos adentraramos de lleno en su comunidad igbo, wa Thiong´o nos sumerge sin preguntar. La inmersión en los sentimientos y pensamientos de estas gentes es total y sin complacencias de ningún tipo.

En 1950 en Kenia estaban los británicos. El robo de las tierras perpetrado por aquellos a los  kikuyus dejó a varias generaciones sin futuro, mientras esperaban, tal y como había dicho el profeta Mugo, que el hombre blanco se marchase.  Sobre este argumento en No llores, pequeño el escritor nos muestra una sociedad dividida entre los jóvenes y los adultos, entre aquellos que no entienden la pasividad ancestral, casi una traición (una de las grandes obsesiones literarias de Ngugi) al propio pueblo, y los que actuaron de la mejor manera que pudieron, aunque acabaran perdiendo. En el medio, el movimiento Mau Mau y el germen de la política; dos brazos antagónicos para alcanzar el mismo objetivo: la libertad.

Para el pueblo kikuyu el conocimiento lo era todo, lo podía todo. Sin embargo, no fue suficiente. En la segunda novela El rio que nos separa los ecos de Todo se desmonora tampoco se apagan. Las dos orillas no consiguen acercarse, son posturas irreconciables que nos hablan de aquellos que defienden sus tradiciones (en este caso se trata de la circuncisión femenina) y los que adoptan la nueva religión que trae el hombre blanco y se oponen a la práctica de la misma. Waiyaki es el llamado a servir de puente entre ambos, a través de la senda de la educación que tanta importancia tenía también en No llores pequeño. Y, al igual que en aquella, surge la misma pregunta: la educación es importante, ¿pero puede hacer que retornen las tierras?. Y también, ¿puede una casa dividida sostenerse en pie?.

Leer estas dos novelas es volver la vista a un Ngugi que comenzaba a dar sus primeros pasos literarios de manera más que notable. Una gran mayoría de sus preocupaciones y pensamientos se esconden entre sus hojas. Siempre es un motivo de placer y alegría encontrarse con alquien en el pasado con la capacidad del keniano para profundizar en diversas cuestiones que, aún hoy, nos impiden pasarlas por alto y continuar como si no las hubiéramos conocido. Una no puede sino admirar ese don y esa extraordinaria facilidad con la que Ngugi wa Thiong´o consigue espolear, dibujar y transcendernos con todo un mundo tan lejano y desconocido (jamás exento de crítica), como fascinante.

Weep not, Child (1964) y The River Between (1965). Editorial Kailas, 2017. Ngugi wa Thiong´o. Traducción del inglés de Alicia Frieyro Gutiérrez. Existe una versión en euskera de Weep not, Child bajo el título Negarrik ez, haurra editada por Txalaparta en 1994.

  1. Alberto Mrteh #

    Gracias por el notable descubrimiento. Y van…
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

    Me gusta

    1 enero, 2018

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