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Kintu: ¿la gran novela de Uganda?

Kintu me llamó con fuerza la atención hace años. En varios medios africanos se saludaba y elogiaba esta novela que Jennifer Makumbi comenzó a escribir en 2003, que fue publicada en Kenia por Kwani en 2014 y que fue finalista aquel mismo año para el premio “Etisalat”. Intenté conseguirla pero no lo conseguí en aquel momento, así que me limité a seguir su recorrido esperando el momento de poder leerla.

Muchas voces comenzaron a hablar de esta obra. Nyana Kakoma, impulsora de la plataforma “Sooo Many Stories”, que promueve la literatura ugandesa, decía que gracias a ella Makumbi le había hecho querer escribir y contar “sus propias historias”. Bwesigye bwa Mwesigire añadía que la historia de la mayor parte de África, incluida Uganda, generalmente había sido contada a partir del contacto con el explorador blanco, el misionero o el colonizador, durante un período de tiempo que va desde finales de 1800 hasta principios de 1900. Pero Makumbi, he ahí una de las hazañas de este libro, nos lleva de vuelta a 1750, a una recreación de la vida antes de que apareciera el hombre blanco.

Me provocó una cierta tristeza el saber que una novela que tenía tanta resonancia en el ámbito literario ugandés (y en otros países) contemporáneo, no obtuviera ningún eco entre nosotros. Cuenta Makumbi, quien reside en Manchester, que editores británicos rechazaron publicarla bajo el pretexto de que era “demasiado africana”. Quizás se puede añadir que porque no aparecía ningún personaje/lugar que fuera referente para nosotros. A veces, siento que me repito o que repito ideas de manera constante, pero pronto me doy cuenta de que no soy yo. Que eso es lo que hay, o al menos eso es lo que ¿había?.

Afortunadamente el año pasado una editorial americana, “Transit books”, publicó Kintu. Así fue la manera en la que pude hacerme con él y leerlo (hasta el momento solo se puede leer en su lengua original: inglés). Prologaba, de manera simplemente excepcional, el escritor y periodista Aaron Bady,  gran conocedor de muchas de las obras que emanan del continente. Prólogo que, por cierto, también ha sido criticado en estos tiempos en los que casi todo es objeto de réplica. Su publicación, además, desdecía al propio Bady quien había afirmado: “Sospecho que el primer libro de Jennifer Makumbi que se publicará fuera de África será un libro que trata sobre los inmigrantes africanos en Europa”.

Bady afirma que Kintu es una novela escrita para ugandeses y lo es porque está lleno de palabras (en luganda), nombres y lugares ugandeses. En definitiva, una novela sobre ugandeses, traspasando por fin la narración tantas veces impuesta que relacionaba “Historia” solamente con la historia de Europa en África.

No en vano la primera cita es toda una declaración de principios. El explorador John Hanning Speke, el único occidental que aparece en este libro, escribe sobre la tenebrosa África, mencionando la historia de Noé y sus tres hijos, que muchos han utilizado como fundamento bíblico para justificar el comercio de esclavos y la esclavitud.   

¿Pero  quién fue Kintu?

Kintu es el nombre de la primera persona en la tierra según una leyenda de Buganda: todos los humanos provienen de él. De ahí tomó el nombre Kato Kintu, el legendario kabaka (rey) de Buganda (fruto de una escisión del imperio Bunyoro-Kitara hacia 1500). En este nombre se mezclan, pues, historia, leyenda y mito. Jugando con los tres elementos la narración se cuenta desde el punto de vista masculino.

No abundan las novelas que hablan del pasado de los países africanos, del período precolonial sin ninguna intención de tratar de explicar los sucesos y hechos tras la estadía del hombre blanco. Kintu ya se sitúa en primera línea entre ellas. De hecho, según las propias palabras de Makumbi, Kintu podría ser la mezcla de dos novelas: Arrow of God de Chinua Achebe, quizás la novela en la que la narración del nigeriano carece de cualquier influencia occidental, y Twelve Bar Blue de Patrick Neate, una epopeya ambientada en un país africano ficticio.

El ejercicio de reimaginación de Makumbi de ese pasado legendario, el del reino de Buganda, se completa de manera admirable desde el primer libro dedicado al viaje que Kintu Kidda, Ppookino (jefe o gobernador) de una de sus provincias, comienza para rendir homenaje al nuevo kabaka. La escritora logra que leamos cada uno de los seis libros que componen el volumen como si fueran en si mismos uno completo y a la vez parte de un todo. Como añade el periodista afincado en Uganda, Pablo Moraga: “leerlo es como escuchar a cualquier amigo ugandés contando una historia, muchos amigos ugandeses hablan como está escrito ese libro“.

Ya desde el primer capítulo Makumbi muestra toda su capacidad de fabulación, a través de una técnica que entronca con la tradición oral Ganda. Tras un prólogo, que nos cuenta el asesinato de un hombre llamado Kamu Kintu acusado de ladrón el 5 de enero de 2004, da un salto hacia atrás para enlazar con la saga Kintu, situándonos en 1750. Ese primer libro nos descubre a Kintu Kidda y a sus dos esposas gemelas idénticas (según la tradición: una sola alma), Nnakato y Babirye, que engendrarán gemelos también, sus conflictos familiares, el peso de la tradición, llena de tabúes, y la larga sombra de una maldición.

Después, la novela va perfilándose bajo el nombre de un protagonista para cada libro, logrando tocar una gran variedad de temas (la cuestión identitaria, la etnicidad, la búsqueda de uno mismo, la familia, la sexualidad, la cuestión religiosa/iglesias pentecostales y los tabúes sociales, la homosexualidad, la realidad del SIDA…) enmarcados en un amplio marco espacio-tiempo que nos lleva desde el pasado al presente (desde 1750 hasta 2004), enfrentando tradición y modernidad. Y hablándonos durante toda la narración de un país, en el que nos sumergimos literalmente: Uganda, con sus coordenadas históricas, políticas y sociales, atravesado por el colonialismo, la guerra y por Idi Amin (¿cómo no?). Pero no solo.

En un libro donde se escribe también sobre sexualidad, se ha hablado mucho sobre su feminismo. Makumbi ha llenado sus páginas de múltiples caracteres femeninos que muestran un lado subversivo contra el orden patriarcal establecido pero que no son transgresoras. De hecho, la propia Makumbi ha adelantado que su próximo libro sí será feminista y estará centrado en una mujer: Nnambi. Si Kintu os ha interesado, os dejo a vosotros la búsqueda de saber quién fue.

Mientras tanto, Kintu seguirá dando que hablar (y mucho).

Kintu (2014). Jennifer Nansubuga Makumbi. Transit Books, 2017

2 comentarios Escribe un comentario
  1. Alberto Mrteh #

    Me parece absolutamente necesario tratar su historia antes de la colonización. Ayer mismo escuche está reflexión en Marruecos respecto al orientalismo que me parece perfectamente extrapolable: “Il faut faire la décolonization aussi de la memoire visuelle”.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

    Me gusta

    20 enero, 2018

Referencias & Pingbacks

  1. Su "debut" literario fue publicado antes | ONG AFRICANDO SOLIDARIDAD CON AFRICA

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