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Los 8 libros africanos de un lector tan anónimo como especial

“Ocho libros, buena idea”- me dice Gonzalo Ferreró– “y ocho es un número grande pero decrece cuando más lo necesitas. Intentaré que la suma dé 9, sea 10 o más, y que sea mayor que las partes, porque hay muchos libros que he tenido que dejar y me parecen extraordinarios. De los libros digo poco porque lo que cuentan otras personas está mucho más elaborado y son especialistas, y yo aporto lo que a mí me ha quedado. Nunca tomo notas, sólo leo, y puede que alguno de los libros lo leyera hace 20 años, pero algo deben tener conmigo para que los elija”.

Conocí a Gonzalo Ferreró a través de los correos electrónicos que me enviaba y que me hablaban de su querencia por las literaturas africanas. Después, un día, lo conocí en persona. “Soy actor, animador artista, en un grupo de Animación Infantil (PAI-Promotora de Acción Infantil de Zaragoza) desde 1983,  ahí he desarrollado casi toda mi vida profesional, alrededor del juego y la creatividad. Mi tío era fraile (Hermano de San Juan de Dios y psiquiatra), y me invitó a África en 1989, más que porque fuese yo útil para que me sensibilizara. Viví 8 meses en Senegal sin trabajar, y después en Mozambique durante 2 años en los que trabajé en la Universidad Católica  (yo ateo) y en un proyecto de niños de la calle- me cuenta- De vuelta a Europa mi manera de estar en África es leer novelas, y de vez en cuando voy a ver a “mis familias” africanas en Senegal o Mozambique. Ahora por wasap tenemos la comunicación más fácil.”

Mi familia senegalesa, en Thies, que somos amigos desde hace más de 27 años, y seguimos en contacto

1.- Todo se desmorona, de Chinua Achebe

Había oído hablar sobre el libro muchos años antes de conseguirlo, pero hasta que no lo reeditaron no lo leí. Me encantó. Una historia sencilla, que se lee fácilmente, casi como un cuento, que narra como se destruye una cultura como si nada. Algunos, muchos europeos, pensaban que colonizando se les hacía un favor a los africanos y así se había contado siempre. El libro dice que no, que lo que ocurrió fue que se destruyó  una cultura, muchas a lo largo del continente, y se eliminaron muchas cosas importantes sin ningún respeto. Cumple un papel fundamental en la Literatura africana, es considerado el primero que se escribe desde su visión, y su autor tenía muy claro que debía escribirlo. Se escribió en inglés y para que lo leyeran los europeos. Todavía debería leerlo mucha más gente para intentar entender lo que significó la colonización.

2.- Njeddo Dewal, de Hampaté Bâ

En paralelo a Achebe aparece Hampate Bâ, otro de los primeros africanos que escribieron preocupándose por su cultura, pero con un enfoque distinto al de Achebe. Hampate Bâ  quiere que se valore lo que se tiene, la tradición oral y otras tradiciones y se preocupa de recogerlas. Durante su vida había bebido mucho de su cultura. Su labor de recogida y publicación es fantástica, su obra está escrita en francés. Este libro nos presenta el mito de origen de los peul, uno de los grupos  más grande extendidos por gran parte del norte de África. El libro te sorprende una y otra vez, no te aburres, nada es previsible, una historia increíble, magnífica, no adivinas el camino que va a aparecer. Se lo he regalado a la gente que cuenta historias porque lo considero una fuente de ideas. Hay dos libros africanos, que son de alguna manera paralelos, con mundos inimaginables y que se escapan de las páginas enseguida. El bebedor de vino de Palma de Amos Tutuola basado en las tradiciones Yoruba y Las siete soledades de Lorsa López de Sony Labou Tansi que es una crítica política basada en la exageración.

3.- Niketche, de Paulina Chiziane

Me la presentaron (su obra) mis alumnas en una feria del libro en Nampula, como la primera mozambicana que había escrito una novela: Balada de amor al viento. Y me gustó. Niketche es su tercera o cuarta novela, una novela feminista, que lucha contra la poligamia, y lo hace siguiendo el camino contrario al esperado, la escritora no camina de frente sino por el otro lado. En una sociedad en teoría no polígama, Mozambique no es un país musulmán, pero debido a la guerra y derivado de ella, hay una situación de falta de hombres, lo que ha generado una cierta poligamia de hecho, sin matrimonios pero que permite que un hombre tenga de alguna manera varías mujeres. Nuestra protagonista le dice a su marido que si va a ser polígamo lo sea con todas las consecuencias, y es así cómo va a luchar contra la poligamia. Divertida y la recuerdo emocionante.

4.- Tierra sonámbula, de Mia Couto

Me gusta mucho Mia Couto, fue el primer autor africano del que leí varios libros, y cuando viajaba a Mozambique lo primero que hacía era buscar si tenía algo nuevo publicado. Escribe novelas y muchos relatos. Sus relatos están llenos de personajes y situaciones fantásticas, y las soluciones de las extrañas situaciones que crea son todavía mejores.

Me gusta su manera de expresarse, sus giros para contar las cosas, donde pone el punto de vista, y las palabras nuevas que tiene que crear continuamente para expresar sus ideas. Cuenta las cosas de manera distinta y muy bella. He leído la mayoría de sus obras, que son muchas, y la que mi recuerdo coloca como favorita es ésta.

5.-Ala no está obligado, de Ahmadou Kourouma

La imagen que tengo de Kourouma es la de un abuelo que dice un montón de tacos, que no tiene pelos en la lengua y que se enfrenta directamente a todo. Me gusta mucho la fuerza que tiene Kourouma. En este caso, que recuerdo vagamente nos acerca a la realidad de niños a los que les toca ser adultos y vivir una guerra, él lo hace de forma divertida. Y a la vez critica sin miedo a una religión que como todas pierde su fuerza en las formas, y se olvida de su supuesto mensaje.

6.- La casa del hambre, de Dambuzo Marcherera

Me impactó mucho la lectura del libro, es un bestia, alguien que escribe con mucha energía. Cuenta una realidad muy dura en la Rhodesia de Ian Smith, y como vive un negro, pobre como los demás, enamorado de la lectura, muy inteligente y diferente a los demás. Alguien  que en el encuentro con el alcohol, sexo, marihuana y rebeldía es explosivo.

Tengo un recuerdo de golpe de estómago con este libro, me encanta.

7.- La estación de la sombra, de Leonora Miano

He vivido en Senegal y en Mozambique y tengo claro que nuestra manera de pensar, es diferente a la de mis amigos y amigas africanos y africanas. Y en este libro, desde el primer capítulo, la primera situación que nos encontramos me descoloca. Las razones que tiene la comunidad para encerrar al grupo me dejan fuera de juego, y eso me fascina.

Vivimos una lógica como única en el Planeta, que no lo es.

Y luego se convierte en un placer, descubrir poco a poco esa historia de la conquista de África , la invasión del continente contada desde el otro lado, y como la viven los distintos protagonistas que van apareciendo en el camino. Y como nos lo cuenta esta mujer me gusta mucho.

8.- El diablo en la Cruz, de Ngugi wa Thiongo

Ha pasado mucho tiempo desde que la leí, y últimamente se han publicado muchos de sus ensayos en castellano. En ellos cuenta que esta novela fue su primera obra escrita en gikuyu, lengua en la que desde entonces escribe sus obras, y que tuvo que inventarse el mismo porque no había un gikuyu escrito.

Está claro que escribe a los keniatas, es una obra para que la lean sus compatriotas y valoren cual es el resultado de la colonización. Presenta ideas de la Kenia en la que vivían y la contrapone a la que tienen, donde a las mujeres no se las respeta, y los engaños y robos son norma habitual.

Lo hace con la excusa de un encuentro previsto de los peores individuos del mundo, los de ideas más salvajes, para saber quién es mejor, peor. Se juntan en un lugar determinado para competir, un lugar al que por distintas razones llegan los protagonistas. Allí oiremos las barbaridades más grandes que se pueden escuchar, y cuando crees que no se puede superar todavía es más bruta la siguiente propuesta.

Muy divertido de leer.

14 comentarios Escribe un comentario
  1. Manuel G. #

    Probablemente no sea algo idéntico, pero si pidiéramos una lista de 8 libros de la literatura europea o asiática, quedarían sólo los escritores más universales…Homero, Dante, Shakespeare, Cervantes etc… Quedaría anulada la representación de paises y épocas enteras, reducida la enorme variedad de la literatura europea a casi nada.

    No sé si esto es comparable, pero podemos estar anulando todo un continente, sustituyéndolo por algunas islas…

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    2 marzo, 2018
    • Es el eterno dilema. Estoy de acuerdo con lo que dices, es una reducción. Sin embargo, las literaturas africanas están tan invisibilizadas y se leen tan poco que parece la vía más adecuado en este momento. La gente no las lee, porque no las conoce. Primero que se conozcan, que se lean y quizás podamos ir hablando en otros términos.
      En este espacio hay muchos ejemplos también de lo contrario, por ejemplo: https://literafrica.wordpress.com/2017/11/28/10-titulos-para-entender-el-pais-presidido-durante-37-anos-por-robert-mugabe/ …ya sabes una de cal y una de arena porque este es el enfoque que me encantaría dar a todo este espacio pero mi recorrido hasta ahora me dice que estos últimos interesan (de momento) menos. Los lectores de literaturas africanas no abundan, personas que hayan leído más de 10 libros de literaturas africanas ya es mucho…
      Pienso que solo caminando se hace camino, aún a riesgo de saber que puede ser un error. Hubo un tiempo en el que esto me paralizó, pero decidí seguir intentándolo, espero que con el tiempo todo vaya cambiando. Un abrazo y muchas gracias por acercarte a este espacio, aportar y comentar. Entre todos, siempre es mejor. Sonia

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      3 marzo, 2018
  2. Manuel G. #

    Te comprendo. Es difícil y hay que andar. Podemos al menos simplemente ser conscientes del gigantesco “reduccionismo continental” que anula países enteros, aunque no haya espacio para enfoques más detallados. En España una literatura local puede ser rica, o una regional, pero todo queda anulado por unos cuantos nombres superstars. A su vez la literatura española actual a lo mejor no figuraría si la ponemos en el marco de la literatura europea. Ni un solo autor aparecería….jaja

    Si, me gusta más el enfoque, al menos nacional, que el continental, poco representativo. Las literaturas regionales quizás no tuvieran tampoco el mismo sentido que en España, quizás sí muchas étnicas, como la bereber y otras.

    “El Camino hambriento” de Ben Okri, me parece un libro maravilloso, pero ¿puede representar a África? ¿Gunther Grass puede representar a toda Europa? ¿García Márquez a toda América?

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    3 marzo, 2018
  3. Manuel G. #

    ¿Qué puede tener de representativo para toda África un libro como “El Camino hambriento”, quizás las creencias animistas, la vida de extrema pobreza, la peculiar forma de narrar vitalista, mucho menos objetiva, neutra, aséptica, racional que la literatura europea…? Pero Gunther Grass tiene también mucho de todo esto, y García Márquez.

    A lo mejor literatura africana se pueda caracterizar mejor por ciertas temáticas, como la colonialista, el subdesarrollo, el ambiente tribal…o no.

    Pero quizás simplemente se trate de un asunto de ámbito geográfico, y no haya nada común más que esto, lo mismo que la literatura argentina es simplemente la que se hace en argentina, dando igual todo lo demás.

    Yo reconozco que tanto los elementos animistas como étnicos o tribales para mi son lo más atractivo de un tipo de literatura que se puede encontrar en África, ¿pero esto es lo que la representa, o es lo que más nos atrae por exótico?

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    3 marzo, 2018
    • En este caso en concreto no se trata de representar a toda África. Se trata de dar una serie de títulos para personas que quieren empezar a leer literaturas africanas. No creo que ninguna obra represente a toda África, de la misma manera que no creo en el carácter africano. No soy de globales. Es difícil dar con la fórmula de acercar libros a los lectores. A veces he optado por hacer agrupaciones temáticas, que a la postre son igual de falsas e inconcretas como las geográficas.
      Las literaturas africanas más recientes se están despegando mucho de esas narraciones del pasado, basadas en la tradición, para narrar otras cuestiones más contemporáneas. Es una cuestión de ir leyendo y hacer cada uno su propio camino.
      Un abrazo. Sonia

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      4 marzo, 2018
      • Manuel G. #

        No,no…no creo que tu pienses así, es la etiqueta que todos nos ponemos en la cabeza, y que en el fondo hay que deconstruir. Yo me la deconstruyo a mi mismo…jeje

        También pienso quizás que un libro como “El camino hambriento” no tiene casi nada que no pueda entender, apreciar o valorar un lector genérico de literatura europea o americana, como sí tendría por ejemplo la literatura japonesa o china, que me parece más en otra clave cultural. Cuanto más hayas leído clásicos europeos, mejor entenderás a Ben Okri, no necesariamente ha de ir con libros egipcios, etiopes, o malgaches. Ahora bien,con literatura japonesa se puede fracasar desde la literatura europea.

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        4 marzo, 2018
      • Bueno es que Ben Okri es una escritura bastante occidentalizada.

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        4 marzo, 2018
  4. Manuel G. #

    ¿Y qué autores te parecen menos occidentalizados?

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    5 marzo, 2018
    • Uy, eso excede con mucho los límites de un comentario. Es un debate interesante, sin duda.

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      5 marzo, 2018
      • Manuel G. #

        Venga, mójate…jeje

        ¿Más que por temas, podría ser un cierto estilo narrativo, o algo en la mentalidad, psiocología etc..?

        Para mi Ben Okri, es muy literario, crítico y político a la occidental, pero también tiene un ritmo narrativo tan alegre y vivo, sin corsés, en el buen sentido, que ¿quizás esto sea lo africano?

        ¿Conoces a Cossery? Un autor egipcio que escribía como Camus y los existencialistas europeos, pero yendo mucho más lejos en temas que los, en fondo, puritanos europeos no tocarían?

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        5 marzo, 2018
      • Internarse en un bosque es lo que propones. De acuerdo, lo intentamos. ¿Qué es lo/ser “africano?, partimos de ahí. Y luego, en principio, los temas no son lo importante: es el enfoque, la mirada, el tono y lo que subyace. Cheikh Hamidou Kane decía que “Los escritores de los que hablo son genuínamente africanos porque nacieron en África, viven en África y tienen una sensibilidad africana…Lo que los distingue es la experiencia vital, la sensibilidad, el ritmo y el estilo“. Ben Okri puede ser un mix, de acuerdo. Me apunto a Cossery,a quien conozco de oídas por Henry Miller, pero no he leído nada escrito por él, interesante lo que anotas, lo miro, sin duda. Gracias.

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        6 marzo, 2018
      • Manuel G. #

        Sensibilidad, ritmo, estilo… me parecen asuntos sutiles para explorar. Otra cosa es la experiencia vital, o el tema, porque es más fácilmente reconocible; cuestiones temáticas.

        Hay un libro de literatura fantástica, “Hijos de Anansi”, de Neil Gaiman, con mitos africanos. Es interesante leer sobre estos mitos. Tenemos aquí algo de África, un tema africano, que no es poco. Pero hay que recelar porque este colorismo africano puede ser superficial, y terminar usurpando lo africano, incluso por los mismo autores africanos. Sería un poco como hacer pasar el realismo mágico de Rulfo y García Márquez, por el de Isabel Allende…jeje

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        6 marzo, 2018
  5. Manuel G. #

    ¿Quizás los que tengan más carga de tradicción oral o ambiente tribal?

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    5 marzo, 2018

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