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Esta historia es verdadera desde que la inventé

Ir completando círculos. Es una de las tareas que más he realizado desde que comencé a escribir sobre lo que leía. El nuevo que estoy completando ahora gira en torno a Mahi Binebine. El marroquí es uno de esos seres que no pasan desapercibidos. Polifacético (pintor, escultor, escritor, activista…) su vida fascinante nos habla siempre de la cultura como modo para salir. Ya sea de la miseria, ya sea del fanatismo religioso. Poned vosotros las restantes salidas que se os ocurran. Pero con la cultura siempre en el centro.

Algunas novelas recuerdan a otros libros. Yo, el bufón del rey me ha traído imágenes de El emperador de Kapucinsky, La última noche del Rais de Khadra y de los cuentos de Las mil y una noches. Como hilo conductor: la narración oral. No en vano, la historia se la brindó a Binebine un medio hermano suyo, quien fascinado por la historia de su padre, grababa en vídeo sus recuerdos cada vez que visitaba Marruecos.

Os diré, pienso deciros poco, que Binebine tuvo un padre que fue bufón de Hasan II, no uno cualquiera; su favorito. Y quiso darle voz. Así, la novela narra de manera breve pero intensa y llena de potentes imágenes cómo vivía la corte de aquel y su crueldad y egolatría. Todo hombre absolutista contiene en su interior un alma humana teñida por el horror y la impiedad. Los corredores de la corte del rey se pueblan de miedos y sumisiones a su paso hasta hacer perder la dignidad. El semidiós reclama su ración de diversión o de capricho. Que todo gire en torno de él.  En esta situación el bufón siempre le es fiel. La renuncia a su familia, a su vida propia, no llegó a afectarle. Él vivía, digamos, convencido en esta forma de vida. Dirán que es un buen texto para adentrarse en una parte de la historia de Marruecos. Y es cierto. Pero vamos más allá.

Porque hay tragedia.

Es una historia muy íntima, de esas que necesitan ser extirpadas de una manera u otra. De esas que al final logran encontrar la manera de salir hacia fuera. Porque también hay un hermano en este relato, quien fue desterrado durante dieciocho años por tomar parte de un golpe de estado contra el rey en 1971. Y lo que ello generó entre el padre-bufón y el hijo-subversivo. Y lo que sumergió el hijo-hermano Binebine, hasta que lo dejó aflorar.

El trasvase entre artes me hace mirar ahora su obra pictórica y descubrir otros significados. Aquellos que unen el pasado del escritor con sus creaciones. La historia que logra centrar todo ello, Yo el bufón del rey, tiene que ver con un hermano y con su padre. Tiene que ver con él. El texto que nos presenta vuelve a ser un relato nada tranquilo que bucea en los límites entre lo que rechazamos por negativo y lo que se presenta como real, digamos una cierta verdad. El borde en el cual no nos sentimos cómodos, porque no se orienta hacia ningún lado de manera definitiva. Porque propone la reflexión sobre las aristas del ser humano y la capacidad de tratar de entender.

Si es posible cerrar algún círculo en esta pintura se puede encontrar. Ya me diréis.

La Foi du Roi (2017), Yo, bufón del rey (Alfaguara, 2018) .Mahi Binebine. Traducción: María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego.

Nota: La frase del título es de Boris Vian

5 comentarios Escribe un comentario
  1. Isabel Macías Galeas #

    Muy buen post!! Ya voy a conseguir ese texto

    Me gusta

    23 julio, 2018
  2. Anónimo #

    Tomo nota, gracias!

    Me gusta

    23 julio, 2018
  3. Alberto Mrteh #

    Veo que nos hemos sentido atraídos por el mismo libro. Recientemente yo también lo leí.
    Comparto la relación que haces con “Las mil y una noches” y me apunto la del libro de Khadra.
    Me encantaría detallarte mi opinión sobre la novela, ya que a partir de mañana me podrás llamar reseñador. Me estreno reseñando en Zenda libros con, adivina, “Yo, bufón del rey” de Mahi Binebine…
    En cualquier caso, digamos que no me ha parecido su mejor libro…
    Un abrazo.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

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    6 agosto, 2018
    • Qué bien. Con ganas de leerte. En mi caso, no me considero reseñadora, solo comentadora. Hacer crítica literaria es algo que no entra en mis horizontes. El que comento me parece un buen libro porque tiene detrás una buena historia y deja flotando muchas cuestiones. Personalmente me gustó más “Los caballos de Dios”, pero no he leído ninguno más de Binebine. Como artista y como activista me parece superinteresante. Un abrazo.

      Le gusta a 1 persona

      6 agosto, 2018
      • Alberto Mrteh #

        Ya sé que no te consideras reseñadora, por eso lo decía precisamente. A mí también me impactó “Los caballos de Dios”.
        Un abrazo.

        Le gusta a 1 persona

        7 agosto, 2018

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