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Achille Mbembe analiza las Políticas de la Enemistad actuales

Nada más abrir el libro el filósofo camerunés nos da una idea de qué tipo de obra tenemos en las manos. Aquella que podemos empezar y dejar, continuar, reflexionar, dilatarnos en otros textos y abandonar. Es decir, un escrito que no hay porqué leer de un tirón, que se bebe según la necesidad o el estado de ánimo de cada uno. Y así es. ¿Accesible?. También.

La magnética y poderosa prosa de Mbembe, que puede llegar a dejarnos colgados de sus frases tardes enteras, desciende un tono en esta obra. En Políticas de la enemistad aparecen muchas de las ideas que ya había volcado y diseccionado en Sobre el gobierno privado indirecto y Necropolítica y en mayor medida en Crítica de la razón negra, desde un punto de vista africano y desde una visión que pivota sobre el psicoanálisis.

Se centra esta vez en la relación de enemistad. En torno al concepto platónico de pharmakon – medicamento que opera como remedio y como veneno – y apoyándose en parte en la obra de Frantz Fanon, para mostrar que la guerra es el sacramento de nuestra época (fin y necesidad; remedio y veneno).

Nuestro planeta sitúa uno frente a otro. El enemigo está ahí fuera y puede ser cualquiera, en el fondo todo aquel que no es uno mismo. Dibuja nuestras democracias Mbembe en torno a la idea del semejante, tema que se leía también en Las mentiras que nos unen, buscamos a los que son como nosotros. El resto sobra, estorba (el negro, el árabe, el migrante, el intruso…). No en vano, se repiten en ambos libros esta idea: “nuestro yo siempre se construyó por oposición al otro”. Son las democracias círculos de separación.

  • Poniendo la lupa: “Uno se niega a reconocer que, en verdad, nuestro yo siempre se constituyó por oposición al otro: un negro, un judío, un árabe, un extranjero que hemos interiorizado pero en un modo regresivo. Que en el fondo estamos hechos de diversos préstamos de sujetos ajenos y que, por consiguiente, siempre fuimos seres de frontera, tal es precisamente lo que muchos hoy se niegan a admitir” (p.51)

Tiene para el camerunés la democracia moderna una historia de doble cara; el cuerpo solar y el cuerpo nocturno (constituyendo sus mayores emblemas: el imperio colonial, el estado con esclavos, la plantación y el presidio). Los mitos necesarios para que nuestras democracias funcionen y sobrevivan se pagan al precio de externalizar su violencia originaria en lugares terceros (no lugares, mención que me recuerda a Marc Augé, como son la plantación, la colonia, el campo y la prisión).

Estado de guerra, donde los actores no son ya solamente ejércitos entre sí o estados soberanos entre sí. Ni tampoco las formas de matar son limitadas. Se establece un gran apartheid mundial. Con barreras, límites, muros, zonas.

En este punto Mbembe nos da un respiro y apela a la violencia creadora y a su poder de curación, dando paso al principio de vida, gracias a Fanon. Aunque se base en el trabajo del escritor de Martinica, Glissant o Césaire aparecen a menudo entre las páginas del libro. Mbembe nos propone la “farmacia de Fanon” en el capítulo más largo del libro, donde el lector encontrará muchos de los pensamientos de éste.

  • Poniendo la lupa: “Al ocuparse en particular de la violencia racial, Fanon parte de una cuestión aparentemente anodina: ¿qué ocurre en el encuentro entre negro y blanco? Según Fanon, el encuentro se efectúa bajo el signo de un mito compartido: el mito del negro. De hecho precisa Fanon, la cultura europea posee una imago del negro que los mismos negros interiorizaron y reproducen fielmente, inclusive en las circunstancias más anodinas de la vida.¿En qué consiste esa imago? En esa economía imaginaria, el negro no es un hombre, sino un objeto. Más exactamente, es un objeto fóbico que, en cuanto tal, suscita miedo y espanto. Ese objeto fóbico se descubre primero a través de la mirada” (p.128)

Europa, agotada, ya no es la farmacia del mundo, proclama el filósofo camerunés. En la era de la Tierra, lo propio del hombre será no pertenecer a ningún lugar. Pasar de un lugar a otro tejiendo en cada uno de ellos una relación de solidaridad y desconexión.

Políticas de la enemistad (Politiques de l´inimitié, 2016). Achille Mbembe. Trad.: Victor Goldstein. Editorial: Futuro anterior, 2018

Un comentario Escribe un comentario
  1. Alberto Mrteh #

    Un hombre fascinante. Y yo aún sin leer a Fanon…
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

    Me gusta

    2 diciembre, 2019

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