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Resultados de búsqueda para 'TIerra sonámbula'

Tierra sonámbula- Mia Couto

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El 27 de mayo de este año, Mia Couto recibió el “XXV Premio Camões”. Se trata del premio más prestigioso de literatura en lengua portuguesa. Fue creado en 1998 por los gobiernos de Brasil y Portugal con el objetivo de estrechar los lazos culturales de los países lusófonos a través de sus escritores más representativos. Otros escritores galardonados anteriormente con este premio han sido José Saramago, Antonio Lobo Antunes o el angoleño Artur Pestana, pepetela. El primer escritor mozambiqueño que ganó dicho premio fue el poeta José Craveirinha, en 1991.

“Estoy harto de vivir entre muertos”, dice Muidinga uno de los dos protagonistas de esta novela, lo mismo podría haber afirmado Mia Couto, quien decía en una entrevista1: “Tengo 42 años y he pasado la mitad de mi vida en guerra”. Esta es la realidad de la que parte esta extraordinaria novela que nos adentra en un país, Mozambique, en plena guerra [tras la independencia en 1975, estalló el conflicto civil que se mantuvo hasta 1992]. Vivir entre muertos y, a pesar de todo, sobrevivir; marchitos y desesperanzados. Escrita en portugués, el traductor nos advierte de la dificultad de su tarea ante la riqueza del texto (el autor suele jugar  con el lenguaje y crear neologismos, alterar la sintaxis, y servirse de la tradición oral y de los proverbios), con gran cantidad de frases escritas en alguna de las lenguas mozambiqueñas  que, Mia Couto, junto con el portugués,  ha utilizado en la novela.

Se inicia la historia con la llegada, a un machimbombo (autobús) quemado, de dos seres que parecen venir de la nada,  del lugar donde han sido despojados de todo, en un momento en el que parecía que todas las sombras habían caído sobre el mundo (esta situación inicial me recuerda, ahora, a la planteada en el libro “La carretera” de Cormac McCarthy, en la que un padre y un hijo caminan huyendo de un infierno apocalíptico). Los camineros, en este caso, son el crío Muidinga, abandonado a su suerte  y el viejo Tuhair que lo ha acogido bajo su protección.

Entre los restos del esqueleto quemado del vehículo encontrarán una maleta con los papeles que alguien ha abandonado; son los Diarios de Kindzu y, gracias a ellos, ambos pasarán las noches repasando aquellas vidas ajenas que reviven al ser leídas y les hacen huir de la realidad maldita que les rodea de la que ya ni se asombran, escuchando el matraquear de la muerte, lamentos de vidas que se apagan formando parte del paisaje. Erráticos en su caminar, volverán una y otra vez, al autobús, como si necesitaran completar un círculo.

De las sucesivas lecturas iremos descubriendo, entre asombrados y horrorizados, hasta dónde puede llegar a alcanzar el sufrimiento de un ser humano. Pero también los esfuerzos por mantener con vida a un hijo, ante la amenaza de rifles y cuchillos; la desesperación ante la incomprensión de los que lo dividen todo “en razas”; la resolución de Kindzu en convertirse en un naparama, un guerrero en pro de la justicia para poner orden dentro del caos que todo lo pervierte; descubrimos la codicia, la crueldad, la soledad y el abandono, pero también el amor, la amistad y la entrega. Y, cómo no, la muerte.

Junhito el niño obligado a mutarse en pollo, el padre muerto cuyo barco meten en casa porque puede volver viniendo del mar, Siqueleto empeñado en  hacer manar ríos, Farida la mujer exiliada en las entrañas de un barco… Historias mágicas que se entrecruzan con las verdaderas, o igual es al revés. No se sabe muy bien en qué orilla te encuentras mientras avanzas por las páginas de este libro como si avanzaras por un mar lleno de sorpresas.

El texto sume al lector en un estado de  falso suelo o incertidumbre, el mundo de los sueños o de los muertos se aparece con sus fronteras livianas,  en contacto con los vivos. A menudo, esas fronteras desaparecen y nos encontramos leyendo en una especie de sueño profundo, sin saber si lo que leemos es real o fruto de un estado de sonambulismo que parece acompañarnos desde que iniciamos la lectura. No sé describirlo de otra manera.

Tiene algo este libro imprescindible, pura literatura, que te imanta y te hace difícil el cerrarlo del todo, es de los que se quedan pegados en la mente como una especie de nube durante días. Conmueve con sus frases y sus historias, tan llenas de poesía y belleza y al tiempo tan llenas de sufrimientos y silencios. Produce la sensación de hacernos entender que, a pesar de los pesares, el ser humano tiene resortes para continuar hacia delante, gracias a la fuerza y la dignidad que transmiten los personajes de esta novela.

Quizás sea que propone la lectura como vía para sobrevivir, para continuar, para reencontrarnos a nosotros mismos a través de ella, para sentir que formamos parte de una cadena subterránea y que, a través de los libros, los sueños, lo real y lo mágico, se puede seguir avanzando, huyendo del árido y terrorífico presente, como el crío soñador, como el viejo prodigioso, con toda su humanidad intacta.

-¿Esta guerra va a acabar algún día?

Asentí. Pero mi corazón se pequeñó, constreñidito. Farida quería saber más: saber el motivo de la guerra, la razón de aquel desfile de infinitos lutos. Recordé las palabras de Surendra: tenía que haber guerra, tenía que haber muerte. ¿Y todo para qué era? Para autorizar el robo. Porque hoy ninguna riqueza podía nacer del trabajo. Sólo el saqueo daba acceso a las propiedades. Era necesario que hubiese muerte para que las leyes fuesen olvidadas. Ahora que el desorden era total, todo estaba autorizado. Los culpables serían siempre los otros.

Ficha:

  • Título original:  Tierra Sonâmbula (1992)
  • Idioma: Portugués
  • Traducción al castellano: Ediciones Santillana, S.A-Alfaguara (1998)
  • Traductor: Eduardo Naval
  • Imagen de la cubierta: Víctor Abundancia.
  • Premios: Entre otros premios, en 1999 recibió el Premio Virgílio Ferreira, por el conjunto de su obra. En 2013 recibe el Premio Camões.
  • Otras publicaciones de esta obra:
    • “Tierra sonámbula”. Punto de Lectura
  •  Otras obras traducidas:
    • “Voces anochecidas”. Editorial Txalaparta
    • “El último vuelo del flamenco”. Editorial Alfaguara
    • “Cada hombre es una raza”. Editorial Alfaguara
    • “Raíz de rocío”. Diputación Provincial de Málaga
    • “Venenos de dios, venenos del diablo”. Editorial Txalaparta
    •  “Cronicando”. Editorial Txalaparta
    • “Jesusalén”. Editorial Alfaguara

Terra sonânbula, la película

“Terra sonâmbula” (Dirigida por Teresa Prata. 2007) http://www.cineol.net/pelicula/17409_Tierra-Sonambula

  • “En Mozambique, una tierra sonámbula camina en círculos” de Sergio Ceballos de La Torre. Crítica en castellano de la película, aquí.

La trilogía mozambiqueña de Mia Couto: Las arenas del emperador

Las etiquetas pueden hacer que las tres novelas que componen Las arenas del emperador (Mujeres de ceniza, La espada y la azagaya y El bebedor de horizontes), publicadas en el intervalo de tiempo que va de 2015-2017 y con muchos años de documentación detrás, se queden bajo el rótulo de “novela histórica”.

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“El castigo”, un relato que muestra la grandeza de la escritura y de los libros

A veces una historia te lleva a querer saber más, sobre todo cuando se presenta en forma de rompecabezas con piezas que has ido conociendo a lo largo de los años y, que de pronto, en una pirueta genial, encajan. Es lo que me ocurrió con esta que hoy os presento.

La semana pasada estuve delante de una persona que en este momento es un reconocido escritor, pero cuya biografía podría haber sido completamente diferente al cruzarse su historia personal con eso que denominamos la historia con mayúsculas.

Se trataba de Tahar Ben Jelloun cuya obra El castigo (Cabaret Voltaire, 2018. Fántastica traducción de Malika Embarek) me había dejado doblemente impactada. Tanto por la dimensión del cautiverio tortuoso que sufrió junto con otros 92 estudiantes como por el destino que le dio otra oportunidad, lo que me llevó a indagar en aquel momento histórico que pudo cambiar la historia de Marruecos y la del propio escritor. Leer Más

Los 8 libros africanos de un lector tan anónimo como especial

“Ocho libros, buena idea”- me dice Gonzalo Ferreró– “y ocho es un número grande pero decrece cuando más lo necesitas. Intentaré que la suma dé 9, sea 10 o más, y que sea mayor que las partes, porque hay muchos libros que he tenido que dejar y me parecen extraordinarios. De los libros digo poco porque lo que cuentan otras personas está mucho más elaborado y son especialistas, y yo aporto lo que a mí me ha quedado. Nunca tomo notas, sólo leo, y puede que alguno de los libros lo leyera hace 20 años, pero algo deben tener conmigo para que los elija”.

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Pero, ¿qué es eso de “pornografía de la pobreza” en literatura?

El aniversario de los cincuenta años de la declaración de la fallida independencia de Biafra, han devuelto a primer plano aquellas imágenes infames de las que hablaba Chimamanda Adichie Ngozi en su novela Medio sol amarillo. La hambruna como arma de guerra llegó, así, a los hogares del mundo entero a través de los televisores. Fue la primera vez que se mostraban imágenes tan crudas desde este medio. La primera vez que los cuerpos desnudos, exhaustos, hinchados por inanición se metían de lleno en nuestras vidas. Dicen que fue el nacimiento de lo que se ha denominado “pornografía de la pobreza”.

Desde siempre (un indefinido más) se ha asociado al continente africano con la pobreza. África es pobre , nos han repetido machaconamente. Eso es lo que nos han hecho creer, cuando la realidad es otra. Sin embargo demoler esta percepción está siendo un camino largo, tal y como explicó en su día Ainehi Edoro. Las imágenes han sido una importante herramienta para perpetuar el mito.

Con el tiempo se fue haciendo cada vez más necesario cambiar este tipo de “conversación visual“.  Se criticó e incluso se agudizó el ingenio, como hizo SAIH  con sus premios “Rusty Radiator” para denunciar su uso desde el humor.

De esta polémica no se ha librado tampoco la literatura.

Binyavanga Wainaina en “Cómo escribir sobre África” insertaba esta pieza sobre la visión de “los pobres” por el mundo occidental:

Entre sus personajes no puede faltar la Africana Hambrienta, que vagabundea casi totalmente desnuda por los campos de refugiados esperando la ayuda de Occidente. Sus hijos tienen moscas sobre los párpados y sus estómagos están hinchados de tanto no comer. Debe lucir totalmente indefensa. No puede tener pasado ni historia porque esas cosas arruinan lo dramático del momento. Los gemidos son recomendables pero ella nunca debe decir nada acerca de ella misma en el diálogo excepto cuando narre su (inenarrable) sufrimiento.*

Sin embargo, en los últimos años los que han sido acusados de utilizar “pornografía de la pobreza”, la estética del sufrimiento, en sus obras han sido los escritores africanos.

En 2013, No Violet Bulawayo ganó varios premios, e incluso fue finalista del Booker Prize, con su novela We Need New Names (que, a pesar de ello, no encontró editor entre nosotros). A raíz de aquel título, varios escritores encabezados por Helon Habila la acusaron de haber usado todos los clichés que se ciernen en torno a la pobreza y África para su obra.

En fechas recientes, el término “pornografía de la pobreza” fue usado por el crítico Pa Ikhide (quien ya arremetió con dureza contra Chris Abani y su Graceland, en la que narraba la historia de un niño de la calle en la ciudad de Lagos) para describir otro título que también ha tenido eco internacional (nominación al Booker Prize y traducción al catalán incluido). Se trataba de Fiston Mujilla y su Tram83, de la cual se ha destacado su estilo y composición. El crítico nigeriano comenzaba a dar forma a su opinión con un “Requiem por el escritor africano”. Después acusaba al escritor de mostrar una África llena de estereotipos y caricaturas, tal y como occidente suele describirla. Añadiendo, además, que es misógina (otro debate interesante).

Las reacciones no se han hecho esperar. Si en el caso de No Violet Bulawayo fueron muchos los que discutieron en torno  a la cuestión, en el más reciente de Fiston Mujilla, sobre todo han hablado  Zukiswa Wanner y  Richard Oduor Oduku.

Precisamente Wanner fue parte del jurado que seleccionó la obra de Mujilla para el Premio Etisalat 2015 (primer premio pan-africano del continente). Ella es una mujer que vive y escribe en el continente. En su artículo reflexiona en voz alta sobre cuestiones como  por qué los pueblos de las naciones en desarrollo sienten que necesitan que su arte para ser considerado arte tenga que estar reconocido por alguien de occidente. Oduor llega a afirmar que todas estas polémicas no hacen sino crear más prisiones para los escritores. ¿Acaso el escritor africano tiene que ser un embajador del continente?, llegan a preguntarse.

Son visiones de realidades que el escritor no tiene porqué dejar de mostrar, añaden. Muchos lanzan interrogantes interesantes, como esta: ¿captar la realidad de la pobreza de un continente se traduce en “pornografía de la pobreza” solo porque el continente se ha convertido en sinónimo de pobreza en las narrativas globales?.

Defendiéndose del ataque, Ikhide ha vuelto a escribir sobre ello, lo que en el fondo, afirma, se está debatiendo es si la “literatura africana” que se lee en Occidente beneficia o perjudica a “África”.

Volvemos al juego de espejos.

Dan qué pensar los tours de turistas para visitar Kibera, uno de los suburbios más grandes, en Kenia. ¿Sirven para que la gente conozca una realidad diferente?, ¿convierten a sus habitantes en mero espectáculo?, ¿contribuyen a aumentar la visión de África como un lugar lleno de pobreza, suciedad etc…? …  Bien, me diréis, pero del lenguaje visual al narrativo hay un gran paso. Cierto. En los tours no hay arte. Es equivocado mezclar planos. ¿Es diferente la “pornografía de la pobreza” según cómo/desde dónde se perciba?. ¿Está bien hablar de ella cuando nos referimos a un texto literario?.

Estamos dando vueltas otra vez a lo mismo.

¿Hay que dejar de escribir sobre lo que uno ve, le preocupa o quiere transmitir solo porque contribuye a la imagen que se tiene del continente en Occidente?. El peso de la opinión en occidente es importante, lo sigue siendo, al menos eso parece. A menudo, se lee en artículos de opinión, frases del tipo: al fin un texto que no habla de menores soldados, mutilación genital femenina, guerra o violencia … destacamos a escritores que se salen de lo que se espera, de escritores que nos hablan con otras temáticas más allá de los “temas africanos”.

Mia Couto escribió Tierra sonámbula, sobre su visión de la guerra mozambiqueña, y se considera una obra maestra. Ahmadou Kourouma escribió Alá no está obligado sobre los menores soldados y se considera un clásico. Puedo seguir… Entonces, ¿el punto de inflexión está en cómo se narra?. La queja parece provenir más de la manera en cómo se plasma en las novelas comentadas el “ser africano” y no tanto en la temática que abordan.

Un poco más allá… ¿una elevada calidad literaria queda invalidada si el texto estereotipa a “África”?.

*Traducción: Ciudad de las ideas. Blogspot.

 

“Mis lecturas africanas”: sobre mapas literarios

Visualizar lo más significativo de la literatura de un continente entero en una sola imagen no es nada fácil. Muchos han encontrado la manera de hacerlo sobre un mapa. Desde hace tiempo se llevan publicando algunos de ellos que tienen gran éxito en redes sociales. Sin embargo, este blog de poco serviría si no intentara también que se entrara en el debate, aportando algo más a estos trabajos que el simple vagar por el espacio cibernético, en el que un retuit parece que lo es todo.

He intentado, por ello, aglutinarlos y examinar las tres cuestiones principales que giran en torno a ellos, desde mi punto de vista, de manera crítica: qué criterio se ha seguido, qué libros se han colocado y porqué. 

Todos podemos encontrar motivos para no estar de acuerdo con lo mostrado o para estarlo de manera plena. Buscamos autores africanos, pero las imágenes son un reflejo de que la repetición de algunos autores da un tipo de medida sobre qué literatura africana consumimos (En Libia aparece en los tres mapas Hisham Matar). Del mismo modo, la limitación lingüística de los tres mapas arroja a veces sensaciones contrapuestas ya que al tratar de mostrar libros que sean accesibles al público al que se dirigen los mapas, se obvian muchos títulos que han nacido en territorio africano y que utilizan otras lenguas. Muchos desearíamos ver otros nombres, otras obras, pero los tres, con el acertado criterio de hacer atractiva y quitar obstáculos al lector para que se acerque a esta literatura, han obviado aquellos que son difíciles de encontrar (¡cuántas veces, por desgracia, se han quejado los lectores de este blog de la imposibilidad de conseguir muchos de los títulos que en él aparecen si no es en las Bibliotecas!).  Del mismo modo, algunos tuercen el gesto al comprobar el gran número de autores extranjeros que pueblan las listas para añadir que vuelve a parecer que las historias africanas las siguen contando los de fuera, pero ¿cómo encontrar algo de algunos países, Lesoto o algunas de las islas?. Sé que otros pensarán que se sigue concibiendo la literatura desde un punto de vista clásico, y no se han tenido en cuenta las maravillosas iniciativas en red que se están produciendo en el continente, y que nos hablan de otras maneras de mostrar la creatividad y las historias.

Los tres mapas intentan plasmar la riqueza de unas letras muy desconocidas e invitan al lector occidental a entrar en la reflexión de cuántos de esos títulos han sido leídos por ellos, lo que como punto de partida no es poco.

101 libros ambientados en África (Las Lecturas de Mr. Davidmore)

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En 2014, David Sánchez, autor del blog Las Lecturas de Mr. Davidmore intentó hacerse “eco de los libros que tienen como escenario y protagonista principal (o una parte muy importante de la historia) al continente africano”. Confesaba que había leído solo 8 de los 101 que compartía y  que había tenido que mirar en varios sitios para componer el mapa.

Sánchez es lector e intentaba señalar lecturas que fueran atractivas e interesantes. Su lista incluía solamente títulos traducidos al castellano. Repitió en varios países, sobre todo en Egipto y Sudáfrica, y dejó varios sin ningún título (Túnez, Sierra Leona, Togo, Ghana, Lesoto, Swazilandia, Madagascar, Malaui, Gabón, Somalia, Gambia, Guinea – Bissau, Burundi, y todas las islas). Aún más allá, en este mapa Sahara Occidental por otro lado no aparece perpetuando su invisibilización.

La mayoría de las obras señaladas eran novelas escritas por personas no-africanas, aproximadamente el 70% de la lista, aunque incluía a Chinua Achebe, Patrice Nganang, Emmanuel Dongala, Mohamed Chukri, Abasse Ndione, Chimamanda Ngozi Adichie, Aminatta Forna, Buchi Emecheta o los nobeles de literatura, entre otros.

En 2015 David Sánchez completó su lista con una nueva, que podéis compartir aquí.

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La vuelta a África en 54 novelas (Librópatas.com)

Mapa de Librópatas.com

En 2015, Librópatas.com, medio especializado en literatura y libros, proponía “54 lecturas ambientadas en África”, una por cada uno de sus países reconocidos oficialmente, también de libros traducidos al castellano. Volvía a quedar fuera Sahara Occidental, sin mención alguna. En esta lista no se repetían países y se conseguía completar el continente al completo. Conseguían nombrar más escritores africanos que extranjeros (estos constituían aprox. el 40% de la lista) resaltando que “aunque lo ideal sería siempre leer libros ambientados en África y de autores del propio país, en muchos casos nos fue imposible encontrar una obra traducida al castellano (que quizá las hay y estupendas, pero probablemente poco conocidas y/o poco accesibles), así que completamos con autores extranjeros que también quisieron situar allí sus historias”. Incluían títulos como Tierra sonámbula (Mia Couto), Cuando uno rechaza dice no (Ahmadou Kourouma) o Condiciones nerviosas (Tsitsi Dangarembga).

La vuelta al mundo en 144 libros

Mapa de Backforward24

Este mismo año, un usuario/a de Reddit publicaba un mapa mundial con los libros “más influyentes de cada país”. El mapa es de Backforward24 y en cada país vemos la portada de uno de sus libros más importantes, más influyentes y representativos para él/ella. La verdad es que el resultado es atractivo y bello, logrando un collage artístico, aunque en ocasiones resulta casi imposible conocer el libro elegido. En este nuevo mapa los libros son originales o traducciones a inglés.

¿Mañana?

Hay muchos mapas posibles, lo sabemos, también David, Cristina y Backforward24 lo saben. Cada uno de nosotros tenemos el nuestro. A mi, me gustaría ver uno sobre literatura africana del siglo XXI, ¿quién sabe?… Lo cierto es que los tres nos han hecho visible unas letras que cada día tienen más presencia (a pesar de las omisiones mencionadas).

Agradecerles a los tres el esfuerzo, el trabajo y el haber querido contribuir a la difusión de unas letras que no podemos seguir ignorando y perdiendo la oportunidad de disfrutar.

#100lecturasafricanas: la lista

El escritor Edem Awumey

El 21 de febrero de 2017 terminó la campaña #100lecturasafricanas tras cuatro meses en los que Twitter día tras día se llenó de color, diversidad y buena literatura. El resultado ha sido una lista única, repleta de referencias de todo tipo, en las que casi todo el mundo puede encontrar algo para leer, tanto el que se inicia como el que ya conoce la literatura africana.

En este post, hoy Día del Libro 2017, he querido ordenar y compartir los títulos que se seleccionaron para hacer más accesible y fácil la consulta. Que no haya excusas. Feliz lectura.

Ficción

  • La estación de la sombra de Leonora Miano. Editorial Casa África
  • Medio sol amarillo de Chimamanda Ngozi Adichie. Editorial Random House Mondadori
  • Todo se desmorona de Chinua Achebe
  • Johnny perro malo de Emmanuel Dongala. Editorial Casa África
  • Algún día escribiré sobre África de Binyavanga Wainaina. Editorial Sexto Piso
  • El vendedor de pasados de José Eduardo Agualusa. Editorial Destino
  • Alá no está obligado de Ahmadou Kourouma
  • Mariposa en llamas de Yvonne Vera. Ediciones B
  • El lugar del aire de Dinaw Mengestu. Editorial Lumen
  • Las delicias de la maternidad de Buchi Emecheta
  • Ritos de jaima. Poesía. Limam Boisha. Editorial Bubisher
  • El Diablo en la Cruz de Ngugi wa Thiong’o. Editorial. Txalaparta
  • Trilogía de Z Town de Achmat Dangor. Editorial Casa África
  • El bebedor de vino de palma de Amos Tutuola. Editorial Narvona
  • Hijos del ancho mundo de Abraham Verghese
  • La vida y media de Sony Labou Tansy. Editorial Casa África
  • El fuego de los orígenes de Emmanuel Dongala. Editorial Casa África
  • Americanah de Chimamanda Ngozi Adichie. Random House-Mondadori
  • Graceland de Chris Abani. Baile del Sol
  • Nosotros matamos al Perro – Tiñoso de Luís Bernardo Honwana. Baobab Ediciones
  • Mañana cumpliré 20 años de Alain Mabanckou. Editorial Casa África
  • Mi carta más larga de Mariama Bâ
  • El camino hambriento de Ben Okri
  • De Abiyán a Túnez de Mariama Ndoye. Editorial 2709 books
  • Teatro de Wole Soyinka. Editorial Alfaguara
  • El baobab que enloqueció de Ken Bugul
  • El niño africano de Camara Laye. Editorial Mundo Negro
  • Las que aguardan de Fatou Diome. Editorial Casa África
  • Mejor hoy que mañana de Nadine Gordimer. Editorial Acantilado
  • Kaidara de Amadou Hampâté Bâ. Editorial Kairós
  • Nudos de Nuruddin Farah. Editorial Siruela
  • El peluquero de Harare de Tendai Huchu. Editorial Baphala
  • Teoría general del olvido de José Eduardo Agualusa
  • Rebeldía de Inongo-vi-Makomè
  • Mujer desnuda, mujer negra de Calixthe Beyala. La sonrisa vertical
  • Tierra sonámbula de Mia Couto
  • La Hija extranjera de Najat el Hachmi. Editorial Destino
  • Esperando el voto de las fieras de Ahmadou Kourouma. Editorial El Aleph
  • La aventura ambigüa de Cheik Hamidou Kane
  • Lo que sueñan los lobos de Yasmina Khadra
  • Los caballos de Dios de Mahi Binebine
  • El millonario de Venance Konan. Editorial 2709 books
  • Lejos de Ghana de Taiye Selasi. Editorial Salamandra
  • La sombra de Imana de Veronique Tadjo. Editorial Casa África
  • El Ejército de Salvación de Abdela Taia. Editorial Alberdania
  • Un grano de trigo de Ngugi wa Thiong’o
  • Hijos de nuestro barrio de Naguib Mahfuz
  • Explicación de la noche de Edem Awumey. Editorial Baile del Sol
  • La flor púrpura de Chimamanda Ngozi Adichie
  • Niketche, una historia de poligamia de Paulina Chiziane. Editorial Casa África
  • El libro de los secretos de Boubacar Boris Diop. Editorial Wanafrica
  • Amkullel, el niño fulbe de Hampâté Bâ. Editorial Casa África
  • Ciudad abierta de Teju Cole
  • Aya de Yopougon de Marguerite Abouet. Cómic.
  • La memoria del amor de Aminatta Forna
  • Aké, los años de la niñez de Wole Soyinka
  • El niño de arena de Tahar Ben Jelloun
  • La confesión de la leona de Mia Couto
  • Diario de un fiscal rural de Tawfiq al-Hakim
  • Los días de Taha Husein
  • Más allá del horizonte de Amma Darko. Editorial Casa África
  • Tocadiscos de Zidrou y Beuchot. Cómic
  • Los tambores de la memoria de Boubacar Boris Diop. Editorial Casa África
  • La casa del hambre. Dambudzo Marechera. Editorial  Sajalín
    • Sansamba. Cómic.
    • Las voces de Marrakech de Elias Canetti.
    • Comisión de las lágrimas de Lobo Antunes

No ficción

  • Civilización y barbarie de Cheikh Anta Diop. Editorial Bellaterra
  • El caso Sankara de Antonio Lozano. Editorial Almuzara
  • África más allá del espejo de Boubacar Boris Diop. Editado por Oozebap
  • Sunyata o la epopeya mandinga de D.T Niane.
  • Tras la puerta del patio de Ursula K. Hart. Editorial Biblioteca de Melilla
  • El reparto de África de Roberto Ceamanos. Los libros de la Catarata
  • Todos deberíamos ser feministas de Chimamanda Ngozi Adichie
  • Áfricas de Bru Rovira
  • El imperialismo hoy de Hosea Jaffe
  • El hombre ha muerto de Wole Soyinka
  • Esclava de Mende Nazer
  • Al oeste con la noche de Beryl Markham. Editorial Libros del asteroide.
  • Crítica de la razón negra de A. Mbembe. Ned Ediciones
  • Amílcar Cabral y Julius Nyerere  de Editorial Wanafrica
  • Nelson Mandela. El cómic autorizado. Fund. Nelson Mandela y Umlando Wezithombe
  • La emancipación de la mujer y la lucha africana por la libertad de Thomas Sankara
  • Ruanda. Entre las cuatro paredes de la 1930 de Victorie Ingabire
  • Regreso al futuro. Cultura y desarrollo en África de Antonio Santamaría y Jorge García Burgos (coords.). Libros de La Catarata
  • Descolonizar la mente de Ngugi wa Thiong´o. Editorial DeBolsillo
  • Tiris, rutas literarias de Bahia Mahmud Awah
  • Mi vida, mi libertad de Ayaan Hirsi
  • Indomable de Fatima Djarra
  • La danza del leopardo de  Lieve Joris
  • Historia de la literatura negroafricana de Lilyan Kesteloot
  • Océano África de Xavier Aldekoa. Editorial Península
  • Vivir en la frontera de Léonora Miano. Editorial La Catarata
  • La gran grieta de Alex Perry
  • España y los negros africanos de Inongo-Vi-Makomé
  • África debe unirse de Nkrumah Kwame. Editorial Bellaterra
  • Ebano de Ryszard Kapuscinski
  • África y la cooperacion con el Sur desde el Sur de Mbuyi Kabunda
  • El África de Thomas Sankara de Carlos Bata. Editorial Txalaparta
  • Los condenados de la tierra de Frantz Fanon. Editorial Txalaparta

Euskera, catalán y gallego

  • Els pescadors de Chigozie Obioma. Editorial Quaderns Cremá
  • L´Harem Occidental de Fatima Mernissi. Edicions 62
  • Ogi hutsa de Mohamed Chukri. Editorial Igela
  • Jakobian Eraikin de Alaa Al Aswani. Editorial Igela
  • Verán de J. M. Coetzee. Rinoceronte editora

En lengua original

  • El metro de Donato Ndongo. Assata Ediciones
  • Estrellas de Angela Nzanbi. Editorial Sial
  • La bastarda de Trifonia Melibea Obono. Editorial Flores raras
  • Ekomo de María Nsué. Editorial Sial
  • Arde el monte de noche de Avila Laurel
  • Más allá del mar de arena de Agnès Agboton
  • Issubu de Inongo-Vi-Makomé. Editorial Carena
  • Los caminos de la memoria de Justo Bolekia. Editorial Sial
  • La primavera saharaui: escritores saharauis con Gdeim Izik. Editorial Bubok
  • El sueño de volver de Awah Bahia
  • Os transparentes de Ondjaki. También editado en México por Almadía y en Argentina por Letrasnomadas
  • Why nobody knows when he will die de Wilton Sankawulo
  • Icarus de Deon Meyer
  • Une annee chez les francais de Fouad Laroui
  • Minaret de Leila Aboulela
  • Waiting for an angel de Helon Habila
  • Ce que murmurent les collines de Scholastique Mukasonga. Editorial Folio
  • Afrotopia de Felwine Sarr
  • Les bouts de bois de Dieux de Ousmane Sembène
  • Beneath the Lion’s Gaze de Maaza Mengiste
  • Le chant des ténèbres de Fama Diagne Sène
  • Queer African Reader Ed. HakimaAbbas y blacklooks
  • Samantha à Kinshasa de Marie-Louise Mumbu.
  • A krio engagement and other stories de Nana Grey-Johnson.
  • L’anté-Peuple de Sony Labou
  • Coconut de Kopano Matlwa
  • Looking for Transwonderland: Travels in Nigeria de Noo Saro Wiwa.
  • On Trial for my Contry de Stanlake Samkange
  • Les Catapilas, ces ingrats de Venance Konan.
  • Divinity and experience de Godfrey Lienhardt
  • Jazz et vin de palme de Emmanuel Dongala
  • Independence de Sarah Ladipo Mayinka
  • The September Sun de Bryony Rheam
  • When Victims Become Killers de Mamdani
  • Recopilación de cuentos de Guinea Ecuatorial

Infantil, juvenil (dicen)

  • El León Kandinga de Boniface Ofogo. Editorial Kalandraka
  • Palabras de África (recopilación). Editorial Edelvives
  • Mis cuentos africanos, selección de Nelson Mandela. Editorial Siruela
  • El dragón que se comió el sol recogido por Ana Griott. Editorial Malas Compañías
Nota: Efectivamente la lista tiene más de 100 títulos. Esto es debido a que la campaña se concibió para compartir en 100 tuits, 100 títulos. La cifra se sobrepasó con creces gracias a los “bonus track” de muchas personas que quisieron invitarnos a conocer las lecturas que les habían gustado, emocionado o impactado. Muchas gracias.

Las letras de las áfricas saltan a la gran pantalla

Dicen que la mayoría de las obras literarias se adaptan en África para propio consumo interno, sin que, salvo raras excepciones, den el salto al resto del mundo. Quien más, quien menos, hemos oído hablar de Ousmane Sembène, el conocido director de cine y escritor, en el que se aunaban a la perfección ambas facetas, adaptaba sus propias obras, y quien afirmaba que el “cine no puede dar la misma dimensión cultural que un libro”. Su opinión es solo un ejemplo más del eterno debate que gira en torno al binomio cine-literatura.

Lo cierto es que se pueden contar con los dedos de las manos las películas basadas en obras literarias originadas desde África que nos llegan. Se han perdido muchas oportunidades de adaptar grandes historias que podían haber dado mucho jugo cinematográfico.

Aprovechando que la 14ª edición del FCAT se celebra próximamente en dos escenarios diferentes (del 26/04 al 06/05 en Tarifa y del 27/04 al 04/05 en Tánger), he decidido rescatar lo poco que he logrado encontrar sobre adaptaciones al cine de las grandes obras que, año tras año, he compartido con vosotros/as, en un intento por celebrar también esta gran fiesta del cine africano.

Ahí van:

1.-Medio sol amarillo (2013)

El escritor Biyi Bandele-Thomas se estrenaba en la dirección cinematográfica con esta película. Está protagonizada por Chiwetel Ejiofor y Thandie Newton y adapta la novela de la nigeriana Chimamanda Ngozie Adichie. 

2.-Beasts of No Nation (2015)

Dirigida por Cary Fukunaga se basaba en la novela Bestias sin patria del nigeriano Uzodinma Iweala con Idris Elba como protagonista y Abraham Attah, en el papel del joven Agu.

3.-Desgracia (1999)

John Malkovich y Jessica Haynes son padre e hija en esta película basada en famosa novela homónima del mismo nombre, escrita por el Nobel J.M. Coetzee. Dirige Steve Jacobs.

4.-El callejón de los milagros (1994)

El director mexicano Jorge Fons adaptó la novela  de Naguib Mahfuz, para la película del mismo título. Interpretada por Salma Hayek y Ernesto Gómez Cruz.

5.-Los caballos de Dios (2012)

Dirigida por Nabil Ayouch, la película nos adentra en la historia verídica narrada por Mahi Binebine en torno a los atentados de Casablanca de 2003. Una docena de muchachos de entre 20 y 22 años ocasionaron una cadena de explosiones, en diversos lugares, causando más de cuarenta muertos.

6.-Terra sonâmbula (2007)

Dirigida por Teresa Prata, adapta la mágica novela del mozambiqueño Mia CoutoTierra sonámbula, que nos adentra en su país, en plena guerra.

Otra novela de Mia Couto, El último vuelo del flamenco, fue  llevada al cine en 2011 por  Joao Ribeiro hay una adaptación al cine, de 2010, que dicen que es una de las primeras películas, si no la primera, rodada íntegramente en Mozambique, y con  un 90% del personal implicado contratado in situ.

7.-Ramata (2009)

Leandre Alain Baker llevaba a la gran pantalla la novela por la cual el senegalés Abbase Ndione es conocido a nivel internacional. El escritor trazaba en ella una suerte de “Madame Bovary senegalesa”.

8.-L’Aventure ambiguë (1983)

Esta obra, considerada un clásico, se convirtió en película bajo la dirección de Jacques ChampreuxCheikh Hamidou Kane consiguió con ella “Un referente para entender el impacto del mundo occidental en la realidad africana, además de una de las mejores novelas escritas en el continente…”

¿Una África secreta?

Las sociedades secretas (*) han existido y aún perviven en territorio africano. La historia de las mismas es larga y compleja. Tal y como lo es todo lo relacionado con la brujería y la magia que parecen tan unidas a las sociedades africanas (rurales sobre todo). Siendo dificultoso conocer muchas de sus actuaciones, debido al secretismo y ocultamiento con el que se viven (aunque no siempre).

En África Occidental es en donde con más frecuencia han aparecido (pero no exclusivamente). Sierra Leona, Liberia, Guinea, Costa de Marfil o Nigeria contienen en su seno  un gran número de sociedades secretas. Con un peso muy importante, a nivel económico, social y político, sin embargo las referencias y estudios sobre ellas no abundan.

Ahmadou Kourouma incidía en Esperando el voto de las fieras en la relación entre superstición, brujería y poder. Por ejemplo, tras tres intentos de asesinato del general dictador protagonista de los que se salva por diversas circunstancias, todos creen que es un ser intocable. Un cúmulo de coincidencias hacen que siga con vida lo cual eleva su fama de hombre invulnerable. Gracias a la piedra mágica de su madre (una hechicera) y a El Corán de su marabut tiene la protección suficiente frente a  conspiraciones y trampas.

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Sociedad secreta Nyau (Mozambique). Fotografía: Vlad Sokhin (2000)

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Niños regresan de su iniciación en el Poro. Panguma, Sierra Leona (Foto: Sjoerd Hofstra, 1936)

La novela Vínculos secretos (Baile del Sol, 2014) se adentra en la sociedad secreta del Poro (que solo acepta a hombres en su seno, la femenina se denomina Sande), en este caso liberiana aunque también existe en Sierra Leona, Guinea y Costa de Marfil, para indagar en las raíces del poder que se hace fuerte en las comunidades más primitivas para lograr consolidarse y perpetuarse.

Su autor, el  escritor Vamba Sherif, en un texto con el que la periodista Ángeles Jurado nos traza una completa semblanza, asegura que “(el libro) nace de un encuentro cara a cara con el ex presidente liberiano Charles Taylor en el año 2000″ (cuando Taylor era el presidente de un país devastado tras diez años de guerra, casi un dios) (…) “Lo que me impactó sobre este encuentro, que tuvo lugar en la mansión presidencial en Monrovia, no fue la reacción de Taylor, sino la reacción de la audiencia”, rememora Sherif. “La guerra había comenzado en el norte, donde nací. Y Taylor había reunido a las autoridades del norte y les había pedido que proclamaran su apoyo a su propia lucha contra ese norte. Esos hombres y mujeres que conformaban la audiencia eran los padres y las madres de los jóvenes que tomaron las armas contra Taylor. Lo que sucedió fue increíble. Declararon su apoyo inquebrantable a Taylor en su guerra contra sus propios hijos, su propia gente. Fui testigo del juego del poder y del miedo que genera. Nada me había preparado para esa reacción. Estaba mirando al poder en toda su gloria y al miedo paralizante que resulta del abuso de ese poder”.

VINCULOS

Le tenía ganas a esta novela, tras la estupenda presentación anterior y la recomendación de Wiriko. En cambio, el comienzo de Vínculos secretos me pareció confuso (y mucho de esta primera sensación se mantuvo a lo largo de la lectura) para tornarse de inmediato en inquietante. Muy fílmico, incluso hay quien directamente lo une a alguna película, transmite una intensa carga de misterio desde las primeras líneas. Apunta a una novela clásica de detectives, donde un hombre es enviado a un pueblo fronterizo de Liberia, Wologizi, para investigar un asesinato pero, al igual que en Las luminosas de Lauren Beukes, lo sobrenatural hace acto de presencia para enredarlo todo aún más.

Sin embargo, en Vínculos secretos lo sobrenatural tiene otra índole y nos habla del poder que hace que ciertos seres humanos se conviertan en objeto de veneración y también de miedo. No en vano, la llegada del extranjero se produce al ser un enviado del Presidente del país para que averigüe la desaparición de uno de los jefes tribales que tiene diseminados a lo largo del territorio para perpetuar su posición. El extranjero se irá deslizando en un entramado de pasiones y secretos, brujería y poderes sobrenaturales, que le hará ir descubriendo un mundo que desconocía, pero que existe y que se va cerrando opresivamente en torno a él.

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Young members of Sande (Female Secret Society) Sierra Leone

A pesar del desconcierto que puede aparecer en algunos pasajes (quizás porque el escritor, según mantienen algunos medios, escribe para los liberianos y no para un público occidental), la escritura de Vamba Sherif logra dar cuerpo a esa red que desde lo más alto amenaza con no dejar que nadie se escape de ella, sabedora de que cualquier disidencia puede llevar en si misma el germen de su propia destrucción. Mucho que aprender en esta novela sobre unas sociedades que a veces se desdeñan al no comprender toda su complejidad y magnitud. E importancia.

No podemos olvidar que en el continente africano el mundo sobrenatural convive con el natural, como ya hemos comprobado en la obra de Mia Couto (Tierra sonámbula)  o en la de Ben Okri (El mago de las estrellas). Helen Cooper en su obra La Casa de la playa de azúcar, pone de relieve la importancia de las sociedades secretas, tal y como recoge Nuno Cobre en su reseña: “en Liberia tú no mueres de causas naturales, mueres porque alguien te ha embrujado”.

En ese “manual” de primera titulado Los hombres leopardo se están extinguiendo (PPC, 2011), el periodista y escritor Chema Caballero dedica una parte del mismo a hablar de ellas y señala que “eldescarga papel fundamental de las sociedades secretas es canalizar y controlar los poderes del mundo de los espíritus“. Para pasar a describir su origen (“se accede a las sociedades secretas a través de la iniciación, la cual marca también el paso de la niñez a la edad adulta”), sus lugares (“cada sociedad tiene una porción de selva reservada en exclusividad para sus ritos, conocida como el bosque sagrado”), su género (“en cada área siempre hay una sociedad secreta general para los hombres y otras para sus mujeres”), su importancia (“en las zonas rurales prácticamente todos pertenecen a la sociedad, y es casi impensable no entrar en ella”) y su ¿desaparición? (“los políticos de las zonas urbanas y aquellos que son representantes democráticos normalmente se mueven al margen de ellas”).

La sociedad de los hombre leopardo, que da título al libro de Chema Caballero, es quizá, a pesar de carecer casi de literatura sobre ella, la más conocida. A ello colaboraron en su día (de la peor manera, todo hay que decirlo) tanto Edgar Rice Burroughs con su Tarzán y los hombres leopardocomo Hergé con su Tintín en el CongoDe ahí en adelante todo queda por estudiar y conocer. Pa Alimamy Gbola, nos cuenta Chema Caballero, era un hombre leopardo sierraleonés. Lo que le distinguía de los demás era que podía convertirse en leopardo. Para nuestros occidentalizados ojos lo anterior se torna en un imposible. Pero “nunca entenderemos al hombre africano si no lo aceptamos con todas sus dimensiones” como escribe Caballero, y la “vida secreta” es una de ellas y de gran importancia y transcendencia.

Nota: (*) también denominadas Cofradías e incluso he llegado a oírlas nombrar como sectas. Al respecto, siendo profana en la materia, pienso que habrá diferencias entre unas y otras, sin que se pueda englobar a todas bajo una misma denominación.

El último vuelo del flamenco-Mia Couto

El último vuelo del flamenco- Mia Couto

“Aunque la literatura lusófona no disfrute exactamente de la misma difusión editorial ni del mismo éxito comercial que sus homólogas francófonas y anglófonas”, tal y como nos recuerda Dulcinea Tomás Cámara, el portugues ha sobrevivido con bastante éxito, y desigual medida, tras la llamada descolonización en los países africanos de lengua portuguesa (Angola, Mozambique, Cabo Verde, Santo Tomé y Principe, Guinea Bissau). Mia Couto es el autor lusófono africano más reconocido internacionalmente en la actualidad (en fechas recientes ha recibido sucesivamente el premio Camões y el Neustadt), pero la obra de este autor nos revela que lo que hace Couto, en realidad, es reinventar la lengua portuguesa, mezclada con las lenguas locales.

Poeta ante todo, sus textos rezuman de juegos de palabras, neologismos, innovación al estilo del angoleño Luandino Vieira,  y música. Más que un escritor se considera un “creador de historias”. Etiquetado bajo la bandera del “realismo mágico” y reconociendo su deuda, su obra nos envuelve en un mundo mezcla de sueños, magia, fantasía e imaginación que tiene como resultado equilibrar la balanza de los desasosiegos y de las fatalidades, alumbrando una salida digna frente a lo oscuro y tenebroso, ya sea la guerra o el atropello de los sinvergüenzas y los tiranos.

El último vuelo del flamenco tiene un comienzo insólito. El sexo abultado y abolido de un casco azul, su pene, es el único rastro que se encuentra en la carretera que va a Tizangara. Sin embargo, lo insólito no nos tiene que desviar de lo que oculta tal hallazgo. Nos encontramos en una aldea mozambiqueña y la ONU ha enviado a sus efectivos para comprobar que se está llevando a cabo la pacificación de la zona. Sin embargo, éstos han estallado como “pompas de jabón”, sin dejar rastro.

El miembro de la ONU encargado de investigar el suceso, un italiano que habla portugués, atenderá, entre asombrado y perplejo, a las explicaciones que le van dando en relación al suceso. Pronto tendrá la necesidad de un traductor, que es el que narra la historia. Un mundo no se explica a través del lenguaje, parece querer decirnos Couto, lo que encierra contiene unas claves que no todos (en este caso, los occidentales) están preparados para interpretar. Ante la evidencia de la desaparición de los seis cascos azules, el italiano pensará que es imposible que hayan desaparecido sin más, lo que los aldeanos de Tizangara aceptan con normalidad. No “se habla” el mismo mundo y por ende no se comprenden. “Ahora usted me pregunta por esos soldados que desaparecieron. Me pregunta si el soldado zambiano murió. ¿Murió? Bien, murió relativamente. ¿Cómo? ¿Usted me pregunta cómo se muere relativamente? No lo sé, no lo puedo explicar. Tendría que hablar en mi lengua. Y es algo que ni este muchacho puede traducir.” (pág.163)

Plagado de un lenguaje poético que conmueve hasta los cimientos (“Y el ala iba deshojando, ala en ala, las transparentes páginas del cielo” (pág.123), el libro avanza con unos personajes que tienen voluntad de salir de las páginas del libro y saltar a nuestro mundo. Couto no defrauda y despliega ante nuestros ojos un buen puñado de seres alucinantes, sorprendentes, tiernos y fabulosos. La historia de Temporina que tiene aspecto de vieja pero cuerpo joven, o la del padre del narrador que cada noche “cuelga sus huesos”, se unen a la del ave, el flamenco, hermosa metáfora de lo que, en realidad, encierra la novela.

El último vuelo del flamenco habla de una perversa fabricación de ausencia –la falta de una tierra toda entera, un inmenso rapto de esperanza practicado por la ganancia de los poderosos. El avance de esos comedores de naciones nos obliga a nosotros, escritores, a un creciente empeño moral. Contra la incidencia de los que se enriquecen a costa de todo y de todos, contra los que tienen las manos manchadas de sangre, contra la mentira, el crimen y el miedo, contra todo eso se debe erguir la palabra de los escritores. […] Recuerdo para cerrar las palabras del hechicero Zeca Andorinho: Somos madera que agarró lluvia. Ahora no encendemos ni damos sombra. Tenemos que secar a la luz de un sol que todavía hay. Y ese sol sólo puede nacer dentro de nosotros.

Palabras de Mia Couto, en la entrega del Premio Mario Antonio de la Fundación Calouste Gulbenkian, 12 de junio de 2001

Es cierto que la novela es un canto contra los que se corrompen, los tiranos y los sinvergüenzas. Porque lo que va desmarañando el escritor es un mundo que primero se ha resistido a ser colonizado, que después ha luchado para que esa colonización (que a menudo en el libro se niega: “Hablan mucho de colonialismo. Pero dudo mucho de que eso haya existido. Lo que hicieron esos blancos fue ocuparnos (pág. 164) despueble sus almas y sus mentes y que ahora se encuentra con la toma de poder de los que son como ellos: “Pero, en mi aldea, había ahora tanta injusticia como en el tiempo colonial. Parecía, por el contrario, que ese tiempo no había terminado. Ahora lo estaban dirigiendo personas de otra raza” (pág. 118). Un mundo, que intenta que nadie los salve más en un futuro, que sean ellos mismos quienes lo hagan.

Mia Couto nos adentra en un mundo para el que ha tenido que construir un lenguaje que lo explique. No me refiero solamente a las palabras, me refiero a las historias que levanta como castillos plagados de sueños y verdad. De la misma manera que ha confesado que le costó mucho encontrar su propia voz como escritor, la novela muestra el empeño en encontrar una manera de expresar el mundo que le rodea. Puede resultarnos extraño, por desconocido, como le ocurre al soldado italiano. Y nos puede llevar tiempo entender algunos pasajes porque como ya hizo en Tierra sonámbula, Mia Couto nos muestra ese alma africana que no da la espalda a los muertos, ni al pasado. Todo cabe en el presente.

 Era el punto final. Al oscurecer, la voz de mi madre se desvaneció. Miré el poniente y vi a las aves cargando el sol, empujando el día hacia otros más allá (pág.123)

 Ficha:

  • Título original: O último voo do flamingo (2000)
  • Idioma: Original: Portugués
  • Traducción al castellano: Santillana Ediciones Generales (Alfaguara) (2002)
  • Traductor: Mario Merlino
  • Páginas: 238
  • Cine: Llevada al cine en 2011 por  Joao Ribeiro hay una adaptación al cine, de 2010, que dicen que es una de las primeras películas, si no la primera, rodada íntegramente en Mozambique, y con  un 90% del personal implicado contratado in situ.

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Celebrando el día de África: 10 libros de literatura africana

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Escoger un número limitado de libros es siempre una cuestión difícil. Un reto que, un puñado de personas relacionadas con las letras africanas, me aceptaron. Por un lado, me pareció una forma espléndida de celebrar el #Día de África desde la literatura, y por otro lado, porque conocer las opiniones de gente que lleva tiempo leyendo la literatura que surge de este continente puede provocar inspiraciones y deseos de leer.

Listas y listillas, todas tienen sus pros y sus contras. Pueden ser una manera concreta, sencilla y fácil de dar con “ese libro” o, por el contrario, resultar una limitación y reducción. En este sentido, muchos (como ya preveía) han sido los comentarios: “Esos son los que he puesto hoy, puede que otro día se me ocurra otra lista, es difícil clasificar… No están en orden de preferencia” (Alejandro De Los Santos), “Es muy difícil seleccionar solo diez, pero éstos son los que ahora me vienen. Aquí va mi lista, no llevan ningún orden” (Chema Caballero), “No sé si son mis libros favoritos de literatura africana, ni si son diez” (Marina M. Mangado), “No están por orden de preferencia” (Ángeles Jurado y Aurora Moreno) o “Una lista rápida” (Carlos Bajo).

Sin embargo, si sirven para que se lea al menos uno de los libros que se mencionan, es que funcionan.

Por mi parte ya he tomado nota.

ALEJANDRO DE LOS SANTOS (Afribuku)
1. Amkoullel et l’enfant peul, Amadou Hampâté Bâ
2. Le pain nu, Mohamed Choukri
3. Las tinieblas de tu memoria negra, Donato Ndongo
4. L’enfant noir,  Camara Laye
5. Jaime Bunda, agente secreto, Pepetela
6. Tierra SonâmbulaMia Couto
7. DisgraceJM Coetzee
8. El mendigo,  Naguib Mahfouz
9. Riwan ou le chemin de sable , Ken Bugul
10. La question, Henri Alleg

CHEMA CABALLERO (África no es un país)
1. Todo se desmorona, Chinua Achebe
2. Medio sol amarillo, Chimamanda Ngozi Adichie
3. Alá no está obligado, Ahmadou Kourouma
4. El niño africano, Camara Laye
5. Perro come perro, Niq Mhlongo
6. Algún día escribiré sobre África, Binyavanga Wainaina
7. El brujo del cuervo, Ngugi wa Thiongo
8. El fuego de los orígenes, Emmanuel Dongala.
9. Amkullel, el niño fulbé, Ahmadou Hampaté Ba
10. Mañana cumpliré 20 años, Alain Mabanckou.
Y un extra, mi último descubrimiento: Foreign Gods inc, Okey Ndibe

MARINA M. MANGADO (2709 books)
1. Une si longue lettre, Mariama Bâ
2. Jazz et vin de palme, Emmanuel Dongala
3. L’empreinte du renard, Moussa Konaté
4.Une saison au Congo, Aimé Césaire
5.Loin de mon père, Véronique Tadjo
6.Le piment des plus beaux jours, Jérôme Nouhouaï
7.L’équation africaine, Yasmina Khadra
8.Aya de Yopougon, Marguerite Abouet & Clément Oubrerie
9.Robert y los Catapila, Venance Konan

ÁNGELES JURADO (África no es un país)
1. Mayombe, Pepetela
2. Murambi, Boubacar Boris Diop
3. Graceland, Chris Abani
4. El fuego de los orígenes, Emmanuel Dongala
5. Amor peligroso, Ben Okri
6. La vida y media, Sony Labou Tansi
7. La sombra de Imana, Veronique Tadjo
8. Mañana cumpliré 20 años, Alain Mabanckou
9. Aya de Yopougon, Marguerite Abouet & Clément Oubrerie
10. Blues para Elisa, Léonora Miano

CARLOS BAJO ERRO (Wiriko)
1. En un lugar del Atlántico, Fatou Diome
2. Kaidara: Cuento iniciático peul, Ahmadou Hampâté Bâ
3. Les bout de bois de Dieu, Ousmane Sembene
4. Algún día escribiré sobre África, Binyavanga Wainaina
5. Medio sol amarillo, Chimamanda Ngozi Adichie
6. Les soleils des Independences, Ahmadou Kouruma
7. Todo se desmorona, Chinua Achebe
8. Amkullel, el niño fulbé, Ahmadou Hampâté Bâ
9. Les contes d’Amadou Koumba, Birago Diop
10. Los pies sucios, Edem Awumey

REVISTA 2384 (Revista 2384)
1.Alá no está obligado, Ahmadou Kourouma
2.Trilogía de Z Town, Ahmat Dangor
3.El testamento del Sr. Napumoceno da Silva Araújo,  Germano Almeida
4.El bebedor de vino de palma, Amos Tutuola
5.El antipueblo,  Sony Labou Tansi
6.Déjà vu, Noël X. Ebony
7.Época de migración al Norte, Tayeb Saleh
8.Amkullel, el niño fulbé, Ahmadou Hampâté Bâ
9.El último vuelo del flamenco, Mia Couto
10.El año en que Zumbí tomó Rio de Janeiro, José Eduardo Agualusa 

AURORA MORENO (Por fin en África)
1. Fruta Amarga, Achmat Dangor
2. Trilogía de Z Town, Achmat Dangor
3. Niketzche, una historia de poligamia,  Paulina Chiziane
4. Mayombe, Pepetela
5. El vendedor de pasadosJosé Eduardo Agualusa
6. Changes, a love story, Ama Ata Aido
7.Cry, the beloved country, Alan Paton
8. Me alegraría de otra muerte,  Chinua Achebe

TXEMA SANTANA (GuinGuinBali)
1. Nacionalismo y Cultura, Amílcar Cabral
2.Fils du chaos, L’Harmattan, Bacary Konate
3.El caso Sankara, Antonio Lozano
4.Amkoullel l’enfant peul (Mémoires I) Amadou Hampâté Bâ
5.Jésus vu par un musulman, Amadou Hampâté Bâ
6.Incidents at the Shrine, Ben Okri
7.A Man of the People, Chinua Achebe
8.War Child: A Child Soldier’s Story, Emmanuel Jal
9.Courageous journey: walking the Lost Boys’ path from the Sudan to America,  Leek Deng, Barbara Youree y Beny Ngor Chol
10.Tierra Sonâmbula, Mia Couto

Cronológica

Kaidara [-]-Amadou Hampâté Bâ
Cuentos de los sabios de África []-Amadou Hampâté Bâ
El don del vacío– Mohammed Bennis

1950

Mozkor bat sasirik-sasi [1952]-Amos Tutuola (El bebedor de vino de palma)
En el café [1957]-Mohammed Dib
Todo se desmorona [1958]-Chinua Achebe

1960

La aventura ambigua [1961]-Cheikh Hamidou Kane
El mendigo [1965]-Naguib Mahfuz
Los intérpretes [1965]-Wole Soyinka
Un hombre del pueblo [1966]-Chinua Achebe
Época de migración al norte [1967]-Táyyeb Sáleh

1970

Los soles de las independencias[1970]- Ahmadou Kourouma
La estación del caos [1973] -Wole Soyinka
El pan a secas [1973]-Mohamed Chukri
Nuestra hermana aguafiestas [1977]-Ama Ata Aidoo
La casa del hambre [1978]-Dambudzo Marechera
Las delicias de la maternidad [1979]-Buchi Emecheta
La vida y media [1979]-Sony Labou Tansi
Mi carta más larga – Mariama Ba [1979]

1980

Esperando a los bárbaros [1980]-J.M. Coetzee
La gente de July[1981]-Nadine Gordimer
Reír y llorar [1982]-Henri Lopes
Vida y época de Michael K [1983]-J.M. Coetzee
El antipueblo [1983]-Sony Labou Tansi
La vida en espiral [1983]-Abasse Ndione
El amor, la fantasía [1985]-Assia Djebar
Camino de la salvación [1985]-Aminata Maïga Ka
Ekomo [1985]-María Nsue Agüe
Condiciones nerviosas [1985]- Tsitsi Dangarembga
Céroe, no eres un cualquiera [1985]-Williams Sassine
Amor peligroso [1986]-Ben Okri
El fuego de los orígenes [1987]-Emmanuel Dongola
Los poderes de la tempestad [1987]-Donato Ndongo
Crónicas abisinias[1988]-Moses Isegawa
Aké los años de infancia [1989]-Wole Soyinka
Descolonizar la mente [1980]-Ngũgĩ wa Thiong’o

1990

La edad de hierro [1990]- J.M. Coetzee
Trilogía de Z. Town [1990]-Achmat Dangor
Los tambores de la memoria [1990]-Boubacar Boris Diop
Amkullel, el niño fulbé [1991]-Amadou Hampaté Bâ
El enterrador compasivo [1991]-Biyi Bandele-Thomas
La inocencia del diablo [1991]-Nawal El Saadawi
La canción del perro [1992]-James McClure
La generación de la utopía [1992]-Artur Pestana, pepetela
Tierra sonámbula [1992]- Mia Couto
Jean Genet en Tánger [1992]-Mohamed Chukri
Tiempo de errores [1992]-Mohamed Chukri
Vientos del Apocalipsis [1993]-Paulina Chiziane
La prohibida [1993]- Malika Mokeddem
Regalos [1993]-Nuruddin Farah
Paraíso [1994]-Abdulrazak Gurnah
Los dos hermanos [1994]-Germano Almeida
El blanco de Argelia [1995]-Assia Djebar
El siglo de las langostas [1996]-Malika Mokeddem
Paul Bowles, el recluso de Tánger [1996]- Mohamed Chukri
Rostros, amores, maldiciones [1996]-Mohamed Chukri
La coleccionista de tesoros [1997]-Bessie Head
Mariposa en llamas [1998]-Yvonne Vera
Secretos [1998]-Nuruddin Farah
Esperando el voto de las fieras [1998]-Ahmadou Kourouma
Desgracia [1999]-J.M. Coetzee
La maldición de Kafka [1999]-Achmot Dangor
La traductora [1999]-Leila Aboulela
Oro en polvo [1999]-Ibrahim Al-Koni

2000

La sombra de Imana [2000] – Véronique Tadjo
Alá no está obligado [2000]-Ahmadou Kourouma
La locura y la muerte [2000]-Ken Bugul
El último vuelo del flamenco [2000]-Mia Couto
El asesino de Banconi [2002]-Moussa Konaté
Kuty, memoria de sangre [2002]-AÏda Diallo Mady
Caso cerrado [2002]-Henri Lopes
África en versos mojados[2002]-Abderrahman El Fathi
Suspiro [2002]-Ananda Devi
Cuando uno rechaza dice no [2003]-Ahmadou Kourouma
En un lugar del Atlántico [2003]-Fatou Diome
Eslabones [2004]-Nuruddin Farah
Graceland [2004]-Chris Abani
El vendedor de pasados [2004]-José Eduardo Agualusa
Perro come perro [2004]-Niq Mhlongo
Bestias sin patria [2005]-Uzodinma Iweala
Robert y los Catapila/El entierro de mi tío [2005]-Venance Konan
Vaso Roto [2005]-Alain Mabanckou
El interior de la noche [2005]-Léonora Miano
Vínculos secretos [2006]-Vamba Sherif
Esperanza y otros sueños [2006]-Laila Lalami
El jardín de las mujeres [2006]-Aminatta Forna
Medio sol amarillo [2006]-Chimamanda Ngozi Adichie
La canción de la vida y otros relatos [2006]-Véronique Tadjo
Los negros nunca irán al paraíso [2006]-Tanella Boni
Memorias de puercoespín [2006]- Alain Mabanckou
Arenas funámbulas [2006]-Amina Saïd
Buenos días, camaradas [2006]-Ondjaki
El Ejército de Salvación [2006]-Abdelá Taia
El caso Sankara [2006]-Antonio Lozano
Todo lo bueno llegará [2006]-Sefi Atta
El caracol obstinado [2007]-Rachid Boudjedra
El Metro [2007]-Donato Ndongo
Nudos [2007]-Nuruddin Farah
De Abiyán a Túnez [2007]-Mariama Ndoye
Arde el monte de noche [2008]-Juan Tomás Ávila Laurel
Hijos del ancho mundo[2009]-Abraham Verghese
Los pies sucios [2009]-Edem Awumey
Pasaje de lágrimas [2009]-Abdourahman A. Waberi
Mi Marruecos [2009]-Abdelá Taia
La mamba negra [2009]-Nadifa Mohamed

2010 

El lugar del aire [2010]-Dinaw Mengestu
La memoria del amor [2010]-Aminatta Forna
Mañana cumpliré 20 años [2010]-Alain Mabanckou
Luz en la noche [2010]-Recadero Silebo Boturu
Algún día escribiré sobre África [2011] -Binyavanga Wainaina
Ciudad abierta [2011]-Teju Cole
Mejor hoy que mañana [2012]-Nadine Gordimer
Americanah [2013]-Chimamanda Ngozi Adichie
Lejos de Ghana [2013]-Tayie Selasie
Donde crecen flores silvestres [2013]-Aminatta Forna
Meursault, caso revisado [2013]-Kamel Daoud
Poemas de mi país Lobi [2014]-Philippe Roland Sib Sansan
Todos nuestros nombres [2014]-Dinaw Mengestu
El Automóvil Club de Egipto [2015]-Alaa al-Aswany

2020

Gabriel García Márquez y los escritores africanos

Hoy no me tocaba publicar esta entrada, a pesar de tenerla pensada desde hacía mucho tiempo. Pero lo ocurrido ha precipitado su escritura y publicación. Lo bueno de tener un blog personal como este, es que una se puede permitir hacer un homenaje a uno de sus escritores favoritos, aunque lo haga en un momento así

A estas horas ya conoceréis la noticia: Gabriel García Márquez ha fallecido hoy, 17 de abril de 2014.

Aún recuerdo el primer libro suyo que leí, Ojos de perro azul. Tenía alrededor de catorce años y aquellos relatos cortos, con su trazado onírico y metafísico, me impactaron de tal forma que lo único que escribí a partir de ese momento fueron pálidas imitaciones de Alguien desordena estas rosas, o de Isabel viendo llover en Macondo. Esta obra, que me descubrió al escritor colombiano para siempre, fue el inicio de una biblioteca en la que fui añadiendo todos los títulos que él publicó. Quería leer todo lo que él escribía, quería saber todo lo que él había vivido y pensado. Y estaba satisfecha con lo conseguido.

Pero, el tiempo (¿puedo decir la vida?) me guardaba aún una sorpresa.

Cuando comencé a dar forma a Literafricas, me sorprendió constatar la cantidad de veces que aparecía mencionado el nombre de García Márquez como escritor favorito o escritor de referencia de muchos autores africanos. La pena es que no los fui listando, pero de memoria, al menos, recuerdo unos cuantos.

A raíz de esas menciones y después de varias lecturas, gracias al ofrecimiento de Carlos Bajo Erro, escribí un texto para la Revista Wiriko: Artes y culturas africanas, que se publicó el 14 de enero de este año y que titulé: Añadiendo mundos al mundo: el espejo del realismo mágico africano. Un pequeño texto muy especial para mi y en el que hablaba del “realismo mágico africano” (a pesar de no tener muy claro lo que hay detrás de este concepto, soy solo una lectora, no una crítica, ni estar muy de acuerdo con todo este lío de las etiquetas) que forma parte no solo de la literatura sino de la realidad africana, a través de tres novelas: Crónicas abisinias de Moses Isewaga, El brujo del Cuervo de Ngugi wa Thiong’o y Tierra sonámbula de Mia Couto.

De los tres autores arriba mencionados, el ugandés Moses Isewaga admitía abiertamente la influencia del colombiano en su trabajo: “El realismo mágico de García Márquez encuentra grandes correspondencias en África. En Uganda también escuchas historias tan fantásticas como las que cuenta García Márquez. De hecho, las vives diariamente (…) Cien años de soledad me sirvió de modelo para escribir mi novela” [1]. Al igual que el angoleño José Eduardo Agualusa o el mozambiqueño Mia Couto, cuando afirmaba: 

“África está lleno de Macondos, de pueblos así, como el de Gabo (…) en Mozambique no es que se viva puro realismo mágico. Es que es  realismo real” [2]

Después seguí topándome con menciones al escritor colombiano.

El congoleño Alain Mabanckou lo cita al menos en dos de sus obras, en Memorias de puercoespín y en Vaso RotoBen Okri, otro escritor al que se asocia con esta corriente literaria, afirmaba: “Que la gente compare mis libros con los de García Márquez se debe a que tenemos esa percepción similar que no es occidental. El realismo mágico es un lugar transformado por la conciencia. Don Quijote es realismo mágico. En realidad, es una especie de Génesis. Es la conciencia que construye el paisaje por primera vez” [3]. El nigeriano Teju Cole, en una entrevista, se refugió en una cita de García Márquez para explicar su rechazo a las grabadoras: “Él dijo que las máquinas sólo recuerdan cosas estúpidas, ¿no?”[4]. El Nobel sudafricano, JM Coetzee le dedicó un análisis a fondo de su obra Memorias de mis putas tristes, en 2006. Y la marroquí Laila Lalami, recordaba en Twitter su lectura de Cien años de soledad que la llevó a reflexionar sobre qué iba ella a escribir después de aquello. 

Y así le han recordado hoy, muchos, muchos de estos escritores en Twitter:

Teju cole

Chika Unigwe

laila lalami

Binyavanga

A Waberi

aminata

Maaza

iokey

lalami

Ahora, hoy, todos sus libros me han vuelto a la mente en tropel, como si los estuviera leyendo a la vez. Y, de pronto, (¡qué prodigio!) es cuando recuerdo todos aquellos momentos, aquellas increíbles historias, mis ojos tan abiertos, aquella magia… y vuelvo a creer que tengo catorce años y que todo es posible.

Cuando era más joven, leía Ojos de perro azul y hacía esfuerzos por escribir, por intentar, como decía Henry Miller, consignar eso tan caprichoso y hermoso como es el vuelo de una mariposa, me transportaba a mi misma a miles de lugares, pero rara vez al continente africano. Desconocía todo sobre él, incluso que lo que uno de mis escritores favoritos había creado, allí se vivía. Y me imaginaba de muchas maneras, pero jamás me visioné escribiendo en un blog, cuyo centro son las literaturas de las áfricas, un texto sobre el irrepetible escritor colombiano, que marcó para siempre mi visión de la literatura, y su influencia en tantas mentes de tantos lugares que para mi (casi) no existían.

Si me tropiezo con él en algún sueño, se lo tengo que contar.

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Fuentes:

Añadiendo mundos al mundo: el espejo del realismo mágico africano

Obra de Muluken Debebe (Metherara, Etiopía 1978). Fuente: http://www.artofethiopia.com

Obra de Muluken Debebe (Metherara, Etiopía 1978). Fuente: www.artofethiopia.com

Junto al “realismo mágico” suelen aparecer, al menos, tres medio-verdades: una, que es un movimiento literario; dos, que lo creó Gabriel García Márquez y tres, que se circunscribe al mundo latinoamericano. Sin embargo, abarca más campos como la pintura o el cine; se le ha asignado otros padres aunque sea García Márquez el máximo exponente en el ámbito literario, y aparece en otras geografías además de, por supuesto, en Latinoamérica. Leer Más

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