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Entradas de la Categoría ‘Brink, André’

Mal fin de semana para las letras, nos dejan: André Brink y Assia Djebar

descarga (3) Assia Djebarcopyright Giovannetti/effigie

Este fin de semana han muerto dos grandes escritores: del norte y del sur africano. Un hombre y una mujer. Nacieron con un año de diferencia y han fallecido el mismo día, el 6 de febrero. Dos activistas, dos personas comprometidas, versátiles, y dos escritores imprescindibles.

André Brink (Sudáfrica, 1935)

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André Brink fallecía, en un vuelo con destino a Ciudad del Cabo desde Ámsterdam, donde había recibido un doctorado honorario,  a la edad de 79 años. Novelista, dramaturgo, escritor de viajes, traductor, escritor, crítico y académico. Sudafricano de nacimiento, estudió también en París y después regresó a su tierra. Comprometido luchador contra el apartheid, fue uno de los promotores del movimiento literario anti-apartheid de los “Sestigers” (escritores de los 60 que pretendían formar una tradición literaria en afrikaans que se distinguiera claramente de la de lengua inglesa, y ampliar los límites de la ficción en dicha lengua). Los miembros del grupo “Die Sestigers” propusieron una literatura comprometida: la literatura afrikaans debía contribuir con sus propios medios a cambiar las condiciones sociales y tratar los temas sociopolíticos de actualidad [*].

Su debut como escritor lo realizó en 1962 con la publicación de su novela Lobola vir die lewe (Brink escribió tanto en afrikaans como en inglés). Su novela Kennis van die aand (publicada en 1973 y traducida al castellano bajo el título Mirando la oscuridad), fue la primera novela escrita en afrikaans prohibida por el gobierno del apartheid.

En 1976, An Instant in the Wind fue seleccionada para el Booker Prize, situación que se repitió en  1978 con su novela Rumours of Rain. Recibió múltiples premios y fue nominado al Nobel de Literatura en varias ocasiones.

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Cartel película “A Dry White Season”

Su mayor éxito internacional llegó con A Dry White Season, escrita en 1978, que cuenta la historia de un sudafricano blanco que investiga la muerte de dos amigos negros,  padre e hijo, opuestos al régimen del apartheid.

Fue llevada al cine y protagonizada por Donald Sutherland, Susan Sarandon, Zakes Mokae y Marlon Brando, quien fue nominado a un Oscar por “Mejor Actor de Reparto”.

Tras las rebeliones estudiantiles de Soweto, desaparece un estudiante. El profesor empieza a buscarlo y, a lo largo de las indagaciones, aprende dolorosamente que no se trata de una ley que obedece a una estructura burocrática sino que tiene que lidiar con una tremenda máquina de matar, que está dispuesta a llevar adelante su perversa noción de «ley» y «superioridad racial» con una extrema brutalidad. Al proporcionar una nueva perspectiva sobre la concienciación política del ciudadano corriente de clase media, André Brink, con esta novela, enriqueció la literatura sudafricana. Sin embargo, desde el punto de vista estrictamente literario, es su obra de ficción más floja. [Diccionario de Literatura del África subsahariana. Editorial Virus. pág. 35]

Tradujo más de 60 obras al afrikaans, entre ellas Don Quijote de la Mancha.

Su última novela publicada fue Philida (2012) con la que volvió a quedar finalista del Man Booker.

Obras publicadas en castellano:

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Mantis religiosa. La Otra Orilla

El embajador en París (1963). Javier Vergara Editor
Un instante en el viento (1976) An Instant in the Wind. Javier Vergara Editor
Rumor de lluvia (1978) Javier Vergara Editor
Mirando a la oscuridad (1979) Editorial Diana
El muro de la plaga (1984) The Wall of the Plague. Javier Vergara Editor
Estados de emergencia (1988). Javier Vergara Editor
La primera vida de Adamastor (1994) Anaya & Mario Muchnik
Al contrario (1996) Anaya & Mario Muchnik
Los derechos del deseo (2002) Ediciones del Bronce
Mantis religiosa(2005). La Otra Orilla

[*] Diccionario de Literatura del África subsahariana.

Assia Djebar (Argelia, 1936)

assia_djebar2 assia_djebar Assia Djebar copyright Giovannetti/effigie

Assia Djebar, seudónimo utilizado por Fattma Zohra Imalhayène, falleció a la edad de 78 años, en un hospital parisino. Nació en una Argelia aún colonia francesa. Por línea materna tenía antepasados bereberes lo que con frecuencia ha aflorado en su literatura. Su padre la envió en 1955 a la escuela normal superior en Sèvres (Francia), antes ya había pasado por la escuela coránica, convirtiéndose en la primera mujer musulmana en conseguir ser aceptada.

En 1956, durante la huelga de estudiantes argelinos en París, escribió su primera novela, La Soif. Su hermano fue detenido a los 17 años en la guerrilla. Assia colaboró, en 1958, en el Moudjahid del Frente de Liberación Nacional (FLN). Después de la independencia argelina, en 1962, regresó a su país y trabajó como profesora de historia moderna y contemporánea, en la Universidad de Rabat y luego ingresó como docente a la Universidad de Argel.

Tras el golpe de estado de Boumedian, se trasladó a París, donde se dedicó a actividades de crítica literaria y cinematográfica y al teatro. En 1973  puso en escena una obra teatral sobre Marilyn Monroe, de Tom Eyen. En 1974 regresó a la Universidad de Argel. En los años siguientes realizó dos largometrajes (“La Nouba des femmes du mont Chenoua“, premio de la crítica en la Bienal de Venecia de 1979 y la “Zerba ou les chants de l´oubli”)

He tenido dos maridos y de los dos me he separado. Mi hija vive en París; mi madre, entre París y Argelia. Yo vivo sola en Estados Unidos y vivir sola me permite una especie de exilio muy especial. Siempre he vuelto a Argelia, incluso en los años más negros, entre 1992 y 1997, porque mi hija estudiaba allí. Ahora las cosas están mejor. La resistencia de las mujeres, de los opositores y de los demócratas ha impedido que Argelia se convierta en una república integrista. [Fragmento entrevista realizada por Rosa Mora en 2002 para el periódico “El País”]

Miembro de la Academia Francesa de las Letras (primera mujer de origen magrebí en serlo), manifestó, en el discurso pronunciado con motivo de la recepción del Premio de la Paz 2000, “la imperiosa voluntad de no olvidar”. Bajo este propósito inició con El amor, la fantasía la redacción de un cuarteto para contar la historia de Argelia colonizada y, al tiempo, su propia historia.

Su nombre aparecía una y otra vez en las nominaciones al Nobel de Literatura sin que llegara a conseguirlo nunca. Sí que se hizo con numerosos reconocimientos, entre otros, el prestigioso Neustadt en 1996.

Contó la historia desde el punto de vista de la mujer. Su compromiso con la liberación de la mujer argelina se propuso como parte integrante de la liberación nacional. Exprimió la escritura para contarse a si misma, al tiempo que contaba la desangrada historia argelina. Puso voz, en francés, pero volviendo siempre la mirada a su lengua materna, a la historia de múltiples mujeres silenciadas, valientes y a menudo “fugitivas sin saberlo”.

Obras traducidas al castellano y al catalán:

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  • “Cuarteto argelino”: compuesto por El amor, la fantasia (1985); Sombra sultana (1995); Grande es la prisión (1997); El Blanco de Argelia (1998) Ediciones Oriente y mediterráneo
  • Lejos de Medina: hijas de Ismael Alianza Editorial (1992)
  • Las noches de Estrasburgo Editorial Alfaguara (2002)
    • Les nits d Estrasburg [cat.] Edicions 62 (2002)
  • Sombra sultana Editorial Alpha Decay (2003)
    • Ombra sultana [cat.] Edicions 62 (2002)
  • Dones d’Alger en les seves estances [cat.] Pagés Editors (2002)
  • Sin habitación propia Editorial Lumen (2009)

[*] Fuentes consultadas : Ediciones Oriente y Mediterráneo

André Brink, lo que empuja a un escritor a escribir

¿Quién sabe qué empuja a un escritor a escribir, acto tan contrario a la naturaleza? Incluso para él es, en gran parte, un misterio. En ciertos momentos, raros y aislados, instantes fugitivos, como tras una iluminación, uno tiene la ilusión de sorprender este ilusorio porqué.

Un amigo me hace llegar secretamente una carta de la cárcel para decirme cómo, durante un proceso, en el calabozo situado debajo de la sala del tribunal,  entre los graffitis que llenaban las paredes grasientas – las obscenidades, las  piadosas decisiones, las groseras blasfemias, los textos bíblicos, las fechas y las iniciales – descubrió el título de un libro mío, grabado en el yeso por una mano anónima…Por lo tanto, sé porqué debo escribir.

Un sudafricano de color, en el exilio, me escribe: “Si hubiese leído antes sus libros, no habría abandonado el país…”  Por lo tanto, sé por qué no tengo elección.

Una joven negra neoyorquina, me dice cómo, en The Wall of the Plague, se ha descubierto a sí misma en el personaje de Andrea, en tanto que negra en una novela escrita por un blanco… Por lo tanto, sé lo que me empuja a escribir.

Un estudiante blanco de una universidad africana me confiesa que antes de haber leído uno de mis libros, jamás había considerado a los negros como seres humanos… Por lo tanto, sé por qué perservero.

Un hombre que ha pasado cinco años en la prisión de Robben Island viene a verme para decirme que la lectura de ejemplares clandestinos de mis libros le procura fe y coraje para soportar sus sufrimientos… Sé que no puedo actuar de otra manera.

Todas estas voces existen, son una cadena sin fin. Y detrás de ellas percibo el murmullo de la masa invisible de aquellos que han sido privados de su voz y que gimen en la oscuridad…Por lo tanto, cojo de nuevo la pluma.

Pero en lo que a mí respecta, no puedo explicarlo realmente. Excepto el admitir que no podría vivir sin escribir. Es la única manera que tengo de descubrir el significado de un mundo confuso. Hay un viejo dicho: “Sólo se vive dos veces”; y la vida que me importa más es la que puedo aprehender, o creo o espero aprehender, sobre el papel. Sin ella vegetaría.

Nunca hay ninguna seguridad, ninguna certeza previa. Pero con la ciega e intensa fe de que, por muy fugitiva que sea, puede y debe, ser obtenida una significación a partir de los signos trazados en el papel, yo continúo.

Escribir no es una reacción frente a la vida. Es la vida misma.

André Brink

André Brink (1935-2015)

Texto: ¿Por qué escribe usted?. Ediciones creativas Fuentetaja, 2001. págs.56-57
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