Saltar al contenido.

Entradas de la Categoría ‘Estudios literarios’

Libros que hablan de literaturas africanas

Los libros que hoy comentamos están dirigidos a aquellos para los que la lectura es una auténtica pasión. Raro es el lector de fondo que no atesore, en su biblioteca o en su memoria, algún volumen dedicado al examen o investigación de un escritor, de una época literaria o de unos temas en concreto.

Dentro de las literaturas africanas también existen, por supuesto. Hay más, África y horizontes periféricos de Landry Wilfrid-Miampika (Verbum) entre otros, pero hoy comentamos tres. Dos son novedades de 2017 y el tercero un descubrimiento al que llegué tras conocer a su autora y por una recomendación. Merecen todos mayor espacio y profundidad, sin duda, pero hoy lo urgente es presentarlos y mostrarlos:

Leer Más

El océano de fronteras invisibles – Daiana Nascimento Dos Santos

1dee0c_658989e5784f4e3896ff11b95d3bc15d

Daiana Nascimento Dos Santos ha publicado su tesis doctoral en la que propone una comparación de cuatro novelas de Latinoamérica y de África (El reino de este mundo (1949), del cubano Alejo Carpentier; Changó, el gran putas (1983), del colombiano Manuel Zapata Olivella; A gloriosa familia (1997), del angoleño Pepetela; y Um defeito de cor (2006), de la brasileña Ana Maria Gonçalves) que giran en torno a la esclavitud que “sigue reproduciéndose en muchos lugares del planeta”. Lo relevante, además de presentar un campo nuevo de investigación, es el hilo conector de estas obras: África, histórica, física o utópica (la diáspora africana, la resistencia, la lucha social, la memoria colectiva y la validez del discurso oral).

El reino de este mundo presenta “una perspectiva diferente del pasado colonial del continente, donde la historia no es contada desde la mirada de los personajes legitimados por la historiografía, sino que el relato da voz a figuras comunes que no han sido visibilizadas por la historia oficial”. En este sentido, no hay muchas novelas africanas que hablen sobre la esclavitud, dice Dos Santos que “todavía provoca contradicciones, silencios, discrepancias e incomodidad en su abordaje”. Resalta textos tales como The dilemma of a ghost de Ama Ata Aidoo, Le devoir de violence de Yambo Ouologuem, La travesía de Donato Ndongo, Nación criolla (Alianza Editorial, 1999) de Agualusa, Les amants de l´esclaverie (2004) de Ismaïla Samba Traoré; Esclaves (2009) de Kangüi Alemdjrodo (Togo) entre otros. Me gustaría añadir a este listado dos novelas que han aparecido en este blog y que tratan también el tema de la esclavitud desde dos puntos de vista novedosos: La estación de la sombra de Léonora Miano (Casa Africa, 2015) y Paraíso de Abdulrazak Gurnah (Muchnik Editores S.A, 1997).

Mientras la novela de Miano nos mostraba las luchas que se llevaron a cabo frente a la esclavitud a nivel más personal pero no por ello menos poderosas, la de Gurnah nos hablaba de muchas clases de esclavitud. Estamos, por así decirlo, en diferentes tipos de esclavitud (la condición de esclavo en África, en concreto, asume sus propias y diferentes características. En el período anterior a la trata se definen dos categorías de siervos: “extranjeros apresados en las guerras y los que fueron obtenidos a través del comercio interno”. En El óceano de fronteras invisibles se recoge la opinión al respecto de Antonio Carreira que señala “se ejercía la práctica de compra/venta de esclavos en el interior de África”, los musulmanes ya utilizaban la mano de obra esclava y en otras partes del continente, la práctica de la esclavitud se circunscribía al ámbito doméstico, además de la captura anterior de esclavos ya mencionada).

La perspectiva de Miano es la de la visión de los que se quedaron, explora ese silencio que sobrevino tras las sucesivas capturas llevadas a cabo en Camerún. Dice Gurnah que el impulso que estaba detrás de Paraíso era desafiar los discursos maniqueos construidos por el colonialismo en torno a que la razón final del mismo fue poner fin a la esclavitud árabe. Paraíso habla de muchos tipos de esclavitud: de la que practicaron los árabes, de la que realizaron los propios africanos, de la que sufre la joven Amina, confinada y obligada a un matrimonio forzado… En el hermoso jardín, el anciano que lo cuida, hijo de esclavos, pronunciará estas palabras frente a un Yusuf que ha crecido desde el principio de la novela “Me ofrecieron la libertad como un regalo. Ella lo hizo. ¿Quién le dijo que era su dueña para dármela?” (pág.260).

00106520359628___P1_600x600A gloriosa familia se tradujo al castellano bajo el título El tiempo de los flamencos (Texto Editores, 2006). La novela se desarrolla durante la ocupación holandesa de Angola, entre 1642-1648. Según Dos Santos, “el texto literario entrega una perspectiva transgresora que sugiere una reescritura y relectura crítica de la historia angoleña, a cargo de su representación histórica a través de la literatura”. En una entrevista a Pepetela, afirmación siguiente: “Cuando escribí la novela, estaba pensando un poco en eso (en que la gente va a Angola a hacer negocios. En el Siglo XVII esos negocios eran sobre todo la venta de esclavos. Hoy es el petróleo) aunque no especialmente en el petróleo. Hoy no sólo es el petróleo lo que atrae gente hacia Angola; son los diamantes y el comercio. Angola sigue siendo un país que tiene recursos y que atrae. Pero atrae a las personas buenas, que interesan, y también a las personas malas, que no interesan.”

A Daiana le hice dos preguntas en relación con su libro:

¿Cuál ha sido tu intención al escribir esta tesis doctoral?

-Llamar la atención sobre el peligro de la esclavización actual, principalmente, al considerar que todavía se ejerce esta practica en varios sectores (textil, sexual, trabajo domestico, industrial, agrícola, etc) de nuestra sociedad.

-Poner en discusión el trafico de personas en la actualidad: ‘nuevos negreros’ que actúan en varios sectores y partes del mundo. En este sentido, estoy pensando en lo que actúan en la fronteras entre Chile/Perú, específicamente dedicados al trafico de personas de Colombia y de República Dominicana.  Sin perder de vista, de que la red es mucho más amplia y compleja, pero abarca sobretodo a ‘vender’ y/o explotar laboralmente a negros y/o afrodescendientes (además: guaraníes, asiáticos, etc).

¿Por qué crees -algunas razones ya las das en el libro- que hay tan poca literatura africana sobre la esclavitud?

– En el momento que escribí la tesis, había encontrado poca literatura africana, principalmente en portugués. Hoy día, con mi proyecto de postdoctorado, me doy cuenta de que hay más literatura, principalmente de escritores africanos que escribe en francés. En general, estos textos abordan el tema de la esclavitud en relación con la colonización, de modo, a trazar un paralelo entre ambos procesos, pasando, además, por periodos del trabajo forzado.

– Además, creo que el abordaje en escritores africanos negros es muy diferente al de escritores africanos blancos. En el corpus que estoy revisando ahora, me doy cuenta de que en los primeros: hay referencias sobre la esclavitud, el colonialismo y la descolonización; en los segundos: las referencias se centran en la descolonización – y el ¿fracaso? de la independencia. Por cierto, que esto no puede ser una generalización, pero deja claro que las experiencias son muy distintas. Y si hablamos desde la perspectiva de genero, las experiencias también son aún más distintas…

El libro de Dainana se propuso “dentro de un marco discursivo que demuestra la vigencia de la aludida problemática sobre las connotaciones de la esclavitud y su relación con las imágenes de África en el imaginario de cuatro novelas contemporáneas”. No en vano afirma, ” los africanos y sus descendientes han sido vistos desde los inicios a partir de una construcción discursiva compleja producida por el discurso social que ha pretendido encapsularlo bajo estereotipos“. Así se hace necesario elaborar nuevas formas de análisis que exploren más allá del discurso dominante hasta el momento. Ella realiza una necesaria relectura de los cuatro textos literarios señalados para señalar la actualidad y vigencia del tema. Estos autores miran hacia el pasado para mostrar la importancia de razonar “para que las atrocidades de antaño no vuelvan a repetirse”. Frente a la esclavitud surgen múltiples preguntas que aún hoy requieren de estudios más profundos que se introduzcan sin recelos en la magnitud de todo lo acontecido.

Ficha:

  • Título original:  El océano de fronteras invisibles: relecturas históricas sobre (¿el fin de?) la esclavitud en la narrativa contemporánea (2016)
  • Idioma: Original: Castellano
  • Editorial: Verbum (2016)
  • Nº páginas: 213

Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos – Inmaculada Díaz Narbona (ed.)

20150630120156-literaturas-hispanoafricanas-web

Si algo vamos aprendiendo es que hay muchas literaturas dentro de las áfricas. La editora de este libro y profesora en la Universidad de Cádiz, Inmaculada Díaz Narbona, que lleva metida en esto desde el 82 (y “esto” es el estudio, la enseñanza y la difusión de la literatura africana) lo sabe de sobra. Las literaturas hispanoafricanas, aún tan desconocidas, son una de ellas.

A través de este libro se asume la tarea de dar a conocer un nuevo panorama e indagar, a través de 15 artículos de otros tantos especialistas, sobre aquellos autores, originarios o procedentes del continente africano que, por diversos motivos o por elección, han preferido escribir en castellano, catalán o gallego. No se llega a nombrar a ninguno que haya optado por el euskera y yo misma, a pesar de andar investigando, no he encontrado “de momento” ningún nombre. Además, el libro amplía su visión al profundizar en la recepción de los libros que, escritos en otras lenguas, se han traducido aquí.

Donato Ndongo

Donato Ndongo

Uno de los pilares, que no el único, sobre el que gira gran parte de los textos del volumen tiene como protagonista a la literatura Guineo-ecuatoriana. Recuerda el escritor Donato Ndongo cómo se le acusó de inventar una literatura nacional inexistente cuando publicó en 1984 la primera Antología de la literatura guineana y cómo ahora mirando hacia atrás sabe que acertó. Con aquella obra inició su trayectoria literaria que se cimenta en la denuncia y el compromiso. Señas de identidad de un escritor humano, demasiado humano, y que se desparraman por sus novelas Las tinieblas de tu memoria negra (1987), Los poderes de la tempestad y El metro (2007) analizadas por Natalia Álvarez que nos hablan del pasado y presente del continente, “Tal como expresa Ndongo-Bidyogo en alguna de sus composiciones poéticas, el escritor llora su tierra y describe la triste historia de su mundo. De ahí que en el conjunto de su obra nos transmita su conciencia ética, su pretensión de hacer conocida la realidad africana y guineana” (pág. 41)

Junto al análisis de la obra de Ndongo, el libro contiene también el de las obras de César Mba Abogo, considerado “como laZemi Kede gran esperanza de la nueva literatura guineana” tras publicar El porteador de Marlow, de la mano de Lola Bermúdez.

Otro trabajo es el dedicado a las cartografías sexuales de las obras de Guillermina Mekuy y  Agnés Agboton,  que suscribe Asunción Aragón Varo, desde la visión más occidentalizada de la primera, hasta los cuentos recopilados de Zemi Kede de la segunda que “ofrecen nuevas maneras de repensar qué es lo erótico desde una mirada distinta, profunda y “extraña” (pág.63).

Precisamente sobre Guillermina Mekuy, una escritora cuya novela El llanto de la perra tuvo un recibimiento rodeado de polémica, escribe también Victorien Lavou Zoungbo. Él mismo hace mención a la reseña que escribió en su día Marta Sofía López, quien en una entrevista con Mischa G. Hendel (2008) opinaba de esta manera sobre la obra “podría ser de Guinea Ecuatorial y podría ser de Kuala Lumpur. No hay ningún tipo de referente al contexto histórico o político de Guinea Ecuatorial“. En este sentido explicaba que “si pretendes venderte como escritora de Guinea Ecuatorial, y cuando menos en El llanto de la perra en la contraportada se hace ese referente, luego no puedes sustraerte a este peso de la historia. No puedes escribir sobre un país más o menos utópico en el que el único gran problema es que las niñas de clase bien no pueden conseguir telas bonitas para su vestido de la primera comunión”. Victorien Lavou, en contraposición, quiere resaltar la disputa del referente Guinea Ecuatorial (en el caso de la novela de Mekuy)/África: “conste que lo que está en juego es la idea del África construida por unos sujetos colectivos desde distintos lugares de enunciación y desde historicidades y compromisos contradictorios” (pág.231)

Mención aparte merece el texto que firma Justo Bolekia Boleká, quien nos invita a hablar de poesía realizando un repaso extraordinario desde los poetas “anónimos” de la tradición oral hasta los más contemporáneos (entre los que señala a Juan Tomás Ávila Laurel y a Recadero Silebo Boturu) quienes “carecen de unas mínima promoción a nivel político-cultural (reconocimiento del escritor), socioeconómico (empoderamiento del escritor y poeta) etc… (pág.100).

Para conocer la literatura que se escribe en castellano desde Marruecos recomiendo asomarse al blog del escritor Sergio Barce, en quien Enrique Lomas López rastrea la “búsqueda identitaria en la escritura de uno de los autores más paradigmáticos de esta literatura intersticial que se sitúa entre el norte de África y el sur de Europa” (pág.271).

“Marruecos: poesía y narrativa social e independentista escrita en castellano”, es el texto que firma el escritor Cristián H. Ricci (autor de  ¡Hay moros en la costa! Literatura marroquí fronteriza en castellano y catalán, Editorial Iberoamericana, 2014) que le lleva en su recorrido por los escritores marroquíes en castellano desde Sabbag hasta Azzuz, afirmando “que, salvo contadas excepciones, la literatura marroquí en castellano ha progresado cuantitativa y cualitativamente, Laila_Karrouch_6con un contenido temático genuinamente marroquí que no difiere en nada del resto de la literatura nacional contemporánea” (pág. 143).

Continuando por el norte africano, de los escritores magrebíes que han abrazado la escritura en catalán nos informa Josefina Bueno. Inmigrantes de segunda generación como Laila Karrouch, Najat El Hachmi o Said El Kadaoui que “son ejemplos de cómo la literatura está contribuyendo a redefinir las identidades en un contexto marcado por el transnacionalismo, donde los refugiados, los exiliados y los migrantes están transformando los paradigmas de las literaturas nacionales” (pág.129).

Otra de las literaturas de las que se habla en el volumen es la que viene del Sáhara, de la que se encarga Conchi Moya. La Generación de la Amistad surgió desde los campamentos de refugiados, como “la primera generación de escritores del Sáhara Occidental que tomó la decisión de constituirse oficialmente como grupo literario (pág.312) y “que ha conseguido publicar libros con cierta regularidad”. Sus obras hablan en castellano sobre el olvido, el expolio, la ocupación, el exilio y el abandono.

Pero, como he adelantado al principio, el libro contiene además otros cuatro textos que tratan otros cuatro temas interesantes. Tanto la literatura africana anglófona  (sobre la que escribe Maya G. Vinuesa) como la literatura africana francófonoa (Claudine Lécrivain) y su posterior traducción al castellano y recepción, por el público y por el mundo editorial, son sometidas a estudio. Lo mismo hace Blanca Román con la literatura hispanoafricana y con la que deriva de los mundos de la traducción escrita por mujeres africanas, con la que guardo idéntica esperanza de verlas en el lugar que se merecen.

0LL1laMA

Inongo-vi-Makomé

Por último, Inmaculada Díaz Narbona nos ofrece una monografía para la reflexión (no en vano lo cierra con una interrogante que deja en el aire) al enfrentarnos a la literatura testimonial africana que utiliza alguna de estas lenguas como vehículo. Un corpus de obras que tienen como principal característica el querer contar la historia, sus historias. Desde Calella sen Saída escrita en gallego por el camerunés Víctor Omgbá  hasta Más allá del mar de arena de Agnes Agbotón, nos encontramos frente a una literatura que no es ficción. La dureza de la decisión, el tremendo viaje y “el descubrimiento de la realidad de Eldorado ansiado, es probablemente la culminación de la crueldad del viaje” (pág.159), y después la invisibilidad y la soledad. Es aquí cuando quiero enlazar con el ensayo de Mar García sobre ese “camerunés hispanófono, un “accidente de la migración”, como se le ha denominado a Inongo-vi-Makomé, quien invierte en su obra la escala de valores dominante,”los privilegiados no son los inmigrantes que han conseguido atravesar las fronteras y mezclarse, sino los que reúnen la energía y los medios suficientes para regresar a África” (pág.194)

Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos es un libro sobre literatura que se puede leer de un tirón o poco a poco, a ratos, según el momento. A algunos,  a priori, os puede parecer árido, pero no lo es en absoluto, es lo que he intentado deciros. Los textos seleccionados inciden en múltiples cuestiones que pueden alargar vuestros debates interiores (y si os animáis a comentar, también los exteriores) agrandando vuestra perspectiva sobre la literatura. Díaz Narbona continúa en su labor visibilizadora, aumentando la lupa con la que miramos a veces desde algunas esquinas demasiado estrechas y ensanchando el universo de la literatura que proviene de las áfricas con aquellos que han optado por el castellano, el catalán o el gallego (euskaraz ¿oraindik ez?) para expresarse por escrito.

No podemos sino agradecerle que nos siga enriqueciendo.

Ficha:

  • Título original:  Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos (2015)
  • Autores: Inmaculada Díaz Narbona (ed), Donato Ndongo-Bidyogo, Natalia Álvarez Méndez, Asunción Aragón Varo, Lola Bermúdez Medina, Justo Bolekia Boleká, Josefina Bueno Alonso, Inmaculada Díaz Narbona, Mar García, María G. Vinuesa, Victorien Lavou Zoungbo, Claudine Lecrivain, Enrique Lomas Lopez, Conchi Moya, Crstián H. Ricci, Blanca Román.
  • Idioma: Original: Castellano
  • Editorial: Verbum (2015)
  • Nº páginas: 375
A %d blogueros les gusta esto: