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Entradas de la Categoría ‘Head, Bessie’

‘Nubes de lluvia’ o el tormento del exilio para Bessie Head

Publicado originalmente en África no es un país.  

La editorial Palabrero Press edita por primera vez en español la novela Nubes de lluvia, de la autora sudafricana Bessie Head. En ella cuenta su experiencia como exiliada a través de la historia de un periodista, Makhaya, que es obligado a abandonar su tierra natal: Sudáfrica.

Cuando en 1984 propusieron a Bessie Head que escribiera su autobiografía (contaba en aquel momento con 47 años de edad, estaba alcoholizada y casi al borde de la muerte). Ella aceptó pero puso una condición: no hablar de su dolorosa infancia y comenzar la narración partiendo de su vida adulta. Los editores no aceptaron la propuesta, querían la historia completa, incluidos sus primeros años. La escritora se sintió entonces obligada a volver a su pasado, mientras bebía de manera compulsiva, encaminándose hacia la hepatitis crónica que la acabó por matar casi dos años después. Puede que bebiera intentando mitigar las alucinaciones que la acompañaban sin tregua o la dura realidad en la que se veía obligada a vivir, pero puede que también lo hiciera por el trance de abrir aquellas heridas que nunca se cerraron del todo.

Tuvo la vida de Bessie Head, en su conjunto, demasiadas oscuridades impenetrables. Pero fue su inicio, sin duda, el secreto más oscuro y terrible, aquel que hay que esconder debajo de la alfombra para que nadie lo vea. Hija de una mujer blanca adinerada y de un sirviente negro en la Sudáfrica de la prohibición de las relaciones interraciales, vio la luz en el hospital psiquiátrico en el que su madre había sido recluida. Nadie de su familia materna quiso hacerse cargo de ella, excepto su abuela, la única que sintió hacia la niña algún tipo de reconocimiento y quien la dio en adopción a una familia de blancos que la devolvieron al conocer que Head lo era a medias. Después, una familia de devotos católicos negros la acogió y ella creció creyendo que aquellos eran sus verdaderos padres.

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 Además Reseña en la Revista Altaïr: aquí 
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Tanta locura les ha vuelto cuerdos

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Joseph Bertiers (Kenia, 1963) “Kenya´s Craziest Bar”, 2006

Publicado originalmente en África no es un país.  09/03/2016

¿Existen las coincidencias?

Sobre mi mesa en este momento hay dos libros de reciente publicación que llevan la palabra “loco” en su portada. Uno es de un marroquí, el otro de un argelino. No tienen nada que ver el uno con el otro, aluden a dos tipos diferentes de locura (veremos), excepto que ambos provienen del norte de África. Pero no solo, pienso, así que reflexiono y recuerdo.

El enterrador compasivo y otros sueños-B. Bandele. Ed.El CobreEl primer libro del continente que leí y que rondaba alrededor de la locura fue El enterrador compulsivo y otros cuentos (El Cobre, 2006), del después director de cine (Medio sol amarillo), el nigeriano Biyi Bandele Thomas. En aquel libro, el narrador indagaba sobre las razones que habían llevado a su hermano Rayo a tal abismo. Se trataba de una inteligencia privilegiada, un empeño en intentar cambiar la realidad y una lucha desigual (siempre lo es) contra el devastador régimen instaurado en Nigeria. Hay una frase, que pronuncia el narrador, que me llamó de manera especial la atención: “Esta cordura me está volviendo loco”. La lucidez ante la sinrazón, el ser tan consciente, sensible y humano, ante la barbarie y la imposición, después de haber intentado derrocar la violencia, aislar la corrupción, poner coto a los miserables, en un entorno social malvado y terrorífico.

La locura.

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Bessie Head, la buscadora de estrellas

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Foto:kinnareads.com

Bessie Head no quiso que se la llamara escritora africana, escritora negra, escritora feminista, escritora revolucionaria, a ella no le gustaban las etiquetas, prefería pensar que su literatura era para cualquier persona en cualquier lugar, en cualquier momento. Al contrario que algunos escritores que se sienten rusos, británicos, alemanes o franceses en primer lugar y solo en segundo universales, su postura era justo la contraria.

Leyendo su biografía se observa que nunca perteneció del todo a ningún mundo. Nació en Sudáfrica, pero se la considera la máxime representante de la literatura de Bostwana. Habitó el mundo terrenal, con sus carencias y sus injusticias, pero también el de la ensoñación o pesadilla que surge de lo más recóndito de la mente.

Bessie Head es un inmenso espejo que devuelve miles de caras. “Estoy construyendo una escalera a las estrellas…Por eso escribo”, nos comunicó en su último escrito “Why do I write“. Como en tantos casos, murió pobre, justo en el momento en el que rozaba las puertas de un reconocimiento que se le escabulló en vida y joven, demasiado joven para cualquiera y más para una escritora, pero dejó tras de si una obra única, llena de magia.

Escapando del laberinto

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Bessie Head (1945) Foto:newint.org

Como escribió en una de sus cartas, siempre se veía obligada a dar información biográfica así que ella empezaba diciendo “Nací en Pietermaritzburg (Sudáfrica) el 6 de julio de 1937” por alguna parte tenía que comenzar. Lo cierto es que los inicios de la escritora no son habituales. En palabras de la propia Head, su madre, Bessie Amelia Emery (Toby), fue una mujer blanca que regresó a Sudáfrica, a la casa familiar, tras un matrimonio roto y que mantuvo relaciones con un hombre negro encargado del cuidado de los establos, en un tiempo en el que las relaciones interraciales estaban prohibidas en Sudáfrica. Nunca llegó a conocerles. Su padre, un total desconocido para Head, desapareció y a su madre su familia la repudió (o quiso alejarla de la tensa situación en la que se había visto envuelta tras el embarazo) y la internó en un hospital psiquiátrico, donde nacería Bessie Head.

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Foto: enloehs.wcpss.net/

A excepción de la abuela de Bessie Amelia, el resto de la familia de Toby no quería saber nada de ella ni de la niña. Ante la incapacidad de Toby para cuidar de su hija se intentó darla en adopción a una pareja de blancos que la devolvió al comprobar que era más negra que blanca. Fallecida Toby, cuando Head contaba 6 años, una pareja de devotos católicos negros se encargó de ella y a la edad de 12 años la metieron en un internado anglicano. Su vida dio un giro violento cuando con 14 años, descubrió la verdad sobre sus padres. En su novela autobiográfica A question of power (1974) este episodio subyace como el detonante del colapso metal de la protagonista (una profunda cicatriz que ya contenía el germen del apartheid).

Tras finalizar sus estudios, se dedicó a la enseñanza en Durban, durante un breve período de tiempo. A pesar de iniciar esta nueva etapa con gran entusiasmo, empezó a sentir que no era valorada y a menudo se veía a si misma en el límite de una crisis mental. Es la época  en la que se acerca al hinduismo y acepta un trabajo como periodista en Ciudad del Cabo. Se convirtió así en una periodista independiente, trasladándose a Johannesburgo al año siguiente, donde conoció a periodistas africanos de renombre y entró en contacto con el Congreso Panafricano, uniéndose con posterioridad a su líder Robert Mangaliso Sobukwe, uno de sus héroes de por vida. Su vida política se saldó con una detención. A continuación ocurrió otro episodio que la marcaría de headforma irremediable: un conocido artista, a quien admiraba mucho, la agredió sexualmente. En plena desesperación, trató de suicidarse. Después de un tiempo en el hospital, regresó a Ciudad del Cabo y comenzó a escribir de nuevo. En un estado que sería habitual en ella, volvió a entrar en depresión. Durante meses se tornó “invisible”. Cuando resurgió, creó su propio periódico “El Ciudadano”, en el que expresaba sus puntos de vista políticos.

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Con su hijo Howard.Foto: esaach.org.za

En 1961 se casó con Harold Head. La vida matrimonial, en un principio, parecía feliz (sin embargo, la propia escritora comparó a su  marido con Garasego el personaje principal del cuento “La coleccionista de tesoros”, a quien describe como un ser egoísta e incapaz de sentir afecto por su mujer o sus hijos). Su hijo, Howard, nació el año siguiente. Sin embargo, a finales de 1963 el matrimonio había fracasado. Los bruscos cambios de temperamento de Bessie junto con el ambiente asfixiante del apartheid, habían acabado por convertir a la escritora en un ser inestable con un precario sistema nervioso. En esta época escribió su primera novela, The Cardinals, que será publicada tras su muerte. Con un visado solo de ida en la mano decidió abandonar Sudáfrica y dirigirse a Serowe, Botswana, entonces todavía protectorado de Bechuanaland, donde se convertiría en refugiada durante quince años hasta que en 1979 consiguió la ciudadanía.

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Foto: blackamericaweb.com

Comenzaría así un peregrinaje que la llevó a ser profesora, trabajadora agrícola y mecanógrafa, en su afán por salir de la pobreza y tratar de mejorar las condiciones en las que vivía. Con su hijo Howard acabó en 1966 en Francistown, un asentamiento de refugiados. Continuó escribiendo y sus obras fueron finalmente aceptadas por una editorial de New York, pero siguió con constantes alucinaciones y delirios, lo que la acarrearon problemas en Francistown por lo que decidió regresar a Serowe. Allí, convertida en el centro de las habladurías, escribe hasta que una fuerte crisis nerviosa la llevó a ser internada de nuevo en un hospital. When Rain Clouds Gather (1968) se publica en Londres y New York. Es una de las primeras mujeres africanas en ser reconocida como escritora. Lo anterior no la saca de la pobreza, pero consigue construir una casa. Cuando Maru fue publicada en 1971, Bessie estaba gravemente enferma con depresión y 9a86a346e9ee5173ff03b41f84923968alucinaciones. Dado su estado, fue ingresada en un hospital psiquiátrico y a su salida emprenderá la elaboración de la que está considerada su obra más importante A question of power, que en cuanto se publicó fue un éxito de público y críticas. Siguió escribiendo hasta que en la década de los 80 aparecía agotada, se van sumando los años de privaciones y pobreza.

Bessie Head murió el 17 de abril de 1986 en Serowe. Solo tenía 49 años. Se consideraba una solitaria, pero afirmaba que su mundo se poblaba de miles de personas cuando soñaba, un mundo lleno de amor, ternura, alegría y risa. A pesar de las duras condiciones de su vida, a pesar de las alucinaciones, de su internamiento psiquiátrico, de su delicado equilibrio nervioso, Head la luchadora, Head la buscadora de estrellas, Bessie Head.

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When Rain Clouds Gather (1968)

Situada en la época pre-independencia de Botswana, narra la historia de Makhaya, un joven sudafricano que acaba de ser liberado de la cárcel. Incapaz de soportar el duro trato de las personas de raza negra en su país de origen, decide huir, con la esperanza de encontrar la tranquilidad que siempre ha soñado en el vasto territorio que conforma el resto de África. El libro explora las consecuencias de estar atrapado en la tradición y habla sobre la resistencia al cambio y sobre la opresión.

Maru (1971)

Dos amigos, casi hermanos de sangre, Maru y Moleka se convierten en enemigos debido al amor que sienten hacia la misma mujer, Margaret Cadmore, una Masarwa que ha venido a la aldea de Dilepe para ocupar un puesto de profesora. Nacida en la cuneta, fue adoptado por la mujer blanca de un misionero. Margaret se levanta por encima de la intensa discriminación racial para convertirse en profesora, convirtiéndose en el centro de la intriga, el odio y los prejuicios raciales. El descubrimiento de Margaret acerca de su propia gente Masarwa que son tratados como parias la afianza más en su decisión de defender con orgullo sus orígenes.

A Question of Power (1973)

Parecía casi incidental que él fuera un africano. Tan vastas habían sido sus percepciones internas, aumentadas a lo largo de los años , que él prefería más una identificación con la humanidad que una identificación con un entorno particular. Y, sin embargo, como africano, parecía haber hecho una de las declaraciones más perfectas: “Yo soy cualquiera.” (página 11) Con esta frase comienza la novela en la que habla una mujer Elizabeth, cuya vida es clon de la Head, madre blanca y padre negro en la terrible Sudáfrica del apartheid, madre que como la de Head, es considerada loca y a la que le hacen una advertencia que  tiene visos de querer convertirse en realidad; si no anda con cuidado acabará como ella. La novela, que se puede leer tanto como el despiece de una mente llena de sufrimiento en los márgenes del shock y de la crisis nerviosas o como una exploración de las relaciones de poder y de la opresión, es dificil, lírica, llena de alucinaciones, construida desde conversaciones en las que se confunde la distinción entre lo que es real y lo que es proyección de la mente de Elizabeth, desde delirios que nos conducen a las puertas de la locura, dentro-fuera.

Opinión de Mary Okeke [en] sobre A question of power, aquí

La coleccionista de tesoros (1977)

En esta colección de relatos, único libro traducido al castellano de la autora, Bessie Head emplea el lenguaje y la imaginería de los cuentacuentos para presentar al lector un mosaico de relatos ambientados en la Bostwana posterior a la independencia. Un período de transición entre un mundo ancestral que no ha cambiado, donde impera la voluntad de los hechiceros y los jefes de las tribus, y la modernidad, representada por las a menudo dudosas aportaciones del hombre blanco: el cristianismo, la medicina moderna y las costumbres distintas, que no siempre encajan con la forma de vida de los lugareños. En este nuevo entorno encontramos a mujeres emancipadas, esposas devotas, madres y abuelas que intentan hacerse un hueco en un mundo dominado todavía por las necesidades y deseos de los hombres, lo que las convierte en muchos casos en pioneras en sus comunidades. (Texto: Contraportada del libro)

Bibliografía completa:

  • When Rain Clouds Gather (1968)
  • Maru (1971)
  • A Question of Power (1974)
  • Looking for a Rain God (1977)
  • The Collector of Treasures and Other Botswana Village Tales (1977). La coleccionista de tesoros (El Cobre, 2003)
  • Serowe: Village of the Rain Wind (1981)
  • A Bewitched Crossroad (1984)
  • Tales of Tenderness and Power (1989)
  • A Woman Alone: Autobiographical Writings (1990)
  • A Gesture of Belonging: Letters from Bessie Head, 1965-1979 (1991)
  • The Cardinals (1993)

 Fuentes:

La coleccionista de tesoros-Bessie Head

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En esta colección de relatos predomina el retrato de una mujer, sometida cultural y socialmente al hombre, pero fuerte y con capacidad para tomar decisiones. Aparece también, el constante choque entre dos mundos: bien sea el masculino y el femenino, el cristiano y el de las creencias botsuanas, el de las costumbres ancestrales y el de las aportaciones coloniales.

Es lo que sucede cuando chocan dos mundos. Esta afirmación pertenece al relato “Vida”, nombre de la protagonista, una mujer que hace de la prostitución un negocio por primera vez, hasta que se enamora y se casa. Es el choque entre el hombre dominador, que quiere tener a la mujer bajo su control y la realidad que quiere vivir la mujer, quien una vez instalada en su nueva vida se da cuenta de que no quiere pertenecer a la misma. En otro relato, “El río profundo historia de la migración tribal antigua” en un mundo donde no se le daba valor a la mujer, un hombre antepone su amor a su propio futuro. Valorando a la mujer, más allá de los límites establecidos, pone en tela de juicio la posición de la mujer dentro de la comunidad. En una nota de la escritora nos advierte de que se trata de una versión totalmente idealizada y novelada de la historia de la tribu de los botalaote.

La religión aparece en varios de estos cuentos. En “El cielo no está cerrado”, la cristiana Galethebege no entiende cómo su religión puede ser tan dura, cruel y devastadora. Cuando Raloke, un infiel, decide casarse con ella, la obligan a que sea con el rito cristiano bajo riesgo de excomunión. Las convicciones ancestrales de Raloke  le impiden casarse con el ritual cristiano por lo que se unirá bajo el rito setsuano, siendo excomulgada y cerradas las puertas del cielo para ambos. Sin embargo, la mujer no renunciará por ello a su dios; pero lo hará en secreto, sin ostentaciones. En “La santa del pueblo” la fachada que se ha construido una mujer (dada a intrigas y tratos rastreros) de mujer piadosa y cristiana, es derrumbada por la decisión de la mujer de su hijo, decidida a no dejarse aplastar. En otra historia, la contraposición entre el profeta Jacob, que desciende de colonos, de vida austera pero que vive con resignación los designios de su dios y el profeta Lebojang, rico y capaz de curar a la gente, y a la postre un asesino, pone en solfa ambos  tipos de creencias en el cuento “Jacob: la historia de un sacerdote que curaba”.

En cuanto a la contraposición entre la vida de siempre con la que trajo el colonialismo, la contemplamos en el relato “El viento y un niño “, conmovedora y triste historia la de Friedman y su abuela, en la que la muerte sin sentido de un niño a manos de un miembro de la nueva clase de funcionarios ricos cuyo sueldo había aumentado de forma desorbitada desde la independencia, es el final de toda una forma de vivir, ser y relacionarse, frente a los nuevos aires que traen la locura de la velocidad, la superficialidad y la no reflexión.

En mi caso, mi relato favorito es el que da titulo a la obra: ” La coleccionista de tesoros”. Dikeledi afronta una condena perpetua por haber matado a su marido cortándole sus “partes íntimas”. Mientras narra su historia a sus compañeras de celda, conoceremos cómo Dikeledi siempre ha sabido encontrar “esos pequeños momentos” a pesar de su difícil vida. Ella los llama “sus tesoros”. Dikeledi conocerá a dos tipos de hombres diametralmente opuestos, su marido Garesego, infiel, irresponsable, sin pizca de amor hacia ella o sus hijos y Paul, el marido de su vecina, fiel, bondadoso y respetuoso con la mujer. El sexo aparece también en dos versiones: como forma de mantener su cuota de poder (Garesego) y como una muestra de amor (Paul). A la larga Dikeledi, es una mujer fuerte y respetada, que logra que Paul se encargue de sus hijos mientras esté en la cárcel. Una mujer fuerte, que a pesar de los pesares, ha sabido encontrar sus “pequeños tesoros” que, como estrellas, han iluminado su vida durante instantes.

Al igual que todos los niños de pueblo, Friedman tenía a su disposición un viento que soplaba para él, pero tal vez el viento encantado que soplaba para él llenara todo el mundo de magia (Del relato “El viento y un niño”)

Ficha:

  • Título original: The Collector of Treasures and Other Botswana Village Tales (1977)
  • Idioma: Original: inglés
  • Traducción al castellano: El Cobre (2003)
  • Traductora: Mercè Diago y Abel Debritto
  • Imagen de portada: Fotografía de André Kertész, “Mi hermano menor, Jeno” (1919)
  • Páginas: 192
  • Sobre la autora: Nació en Sudáfrica en 1937. Hija de una mujer blanca adinerada y un sirviente negro, en una época en que las relaciones interraciales estaban prohibidas en aquel país. Debido a la enfermedad mental de su madre, la escritora vivió hasta los treces años con una familia de acogida y luego estudió en la escuela de una misión antes de formarse como maestra. Después de varios años dedicados a la docencia, la abandona y comienza a trabajar como periodista para el Golden City Post. Los lazos con la literatura se hacen cada vez más estrechos: experimenta con poesía y ficción y publica su primer cuento en The new african. Pero esta aparente tranquilidad se rompe. Un matrimonio fallido con el periodista Harold Head -con quien tuvo un hijo-, una profunda depresión y el régimen represivo sudafricano la empujan a huir a Bostwana en 1964. A pesar de la ocasional ayuda económica de amigos, la escritora vive en la absoluta pobreza, teniendo que instalarse con su hijo en un campamento de refugiados. Pero su suerte cambia cuando una editorial de Nueva York le ofrece escribir una novela, When rain clouds gather (1969), donde cuenta la época que pasó como refugiada. Con esta obra consigue el favor de la crítica, lo que la anima a continuar su carrera literaria con Maru (1971).Tras residir 15 años en su pais de adopción, el gobierno de Botswana inicia trámites para obligarla a volver a Sudáfrica. Esta situación, junto con problemas psiquiátricos heredados de su madre, le llevó varias veces a ser internada en instituciones psiquiátricas, aunque siguió escribiendo y creando algunas de las obras que están consideradas entre las más importantes de la literatura africana en inglés. En esta época escribe la intensa obra autobiográfica A question of power(1973), obra que recibe el aplauso inmediato de la crítica y el respeto internacional. Su prematura muerte en 1986, a la edad de 49 años, llegó en el momento en el que comenzaba a alcanzar reconocimiento y a abandonar el estado de pobreza en el que siempre había vivido. (Fuente:Casa África).Premios:Orden sudafricana de Ikhamanga por su contribución excepcional a la literatura y la lucha por el cambio social, la libertad y la paz 2003.

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