Saltar al contenido.

Entradas de la Categoría ‘Los libros se van de viaje’

Innovando en la literatura de viajes: por Nigeria con Noo Saro-Wiwa

El día 97 de la iniciativa #100lecturasafricanas nos ofreció un ejemplo de cómo desde una red social como es Twitter se puede llegar a invitar a la lectura de un libro gracias a un atractivo, original e interesante formato.

Fulgence Ouagadougou @fvlgenseudónimo de un usuario de Twitter, a quien conozco personalmente y del que aprecio tanto su acierto a la hora de elegir lecturas, como su ojo inteligente en el momento de comentar con un punto de ironía y siempre con sentido del humor, nos lo demostró. Gran lector y viajero, es un apasionado de la “literatura de viajes” y ha escrito alguna colaboración narrando su experiencia en alguno de ellos (este sobre Siria no tiene desperdicio). En su biblioteca personal se amontonan los volúmenes de este género, de entre los que destaca con orgullo “una colección de 4 o 5 libros de viajes sobre la reina de Saba y el cuerno de África muy chulos, imposibles de encontrar”.

Fulgence se decantó, en esta ocasión, por un libro de Noo Saro-Wiwa, escritora de la que ya hemos hablado en este blog. La verdad es que ya solo por la elección de la autora se puede conectar con muchas otras realidades e historias.

Noo es la hija del que fue activista y también escritor Ken Saro-Wiwa. A pesar de la importancia de la figura de este hombre, todavía hay muchas personas que desconocen su trayectoria. Ken pertenecía al pueblo ogoni, del delta del río Niger, zona petrolera desde 1958. Al ver la impotencia de su gente ante la actuación de las multinacionales puso su imagen, que gozaba de prestigio internacional gracias a sus logros tanto como productor de televisión como por sus éxitos como escritor (publicó más de veinte libros), para dar voz a los que no la tenían. Fue presidente del Movimiento para la Supervivencia de los Ogoni, la cual dirigió una campaña no violenta contra los daños ambientales de diversas multinacionales petroleras, especialmente la holandesa “Shell”, pero también la francesa “Total” o la italiana “Agip”. En 1992 escribió el libro Genocide in Nigeria:The Ogoni Tragedy en el que denunciaba la impunidad con la que actuaba la multinacional. A consecuencia de su activismo fue ahorcado junto a otros siete presos de conciencia en 1995 por el general Sani Abacha, que gobernaba entonces Nigeria.

Noo tras la muerte de su padre, perdió interés por Nigeria, país que contemplaba como si fuera “el repositorio de todos mis miedos y decepciones, un lugar donde las pesadillas se hacían realidad”. Pero el tiempo todo lo cura y, después de trabajar durante un tiempo escribiendo guías de viaje para Lonely Planet y Rough Guide, decidió que quería regresar.

Así nació Looking for Transwonderland: Travels in Nigeria. Su viaje, de cinco meses de duración a lo largo y ancho de su país de origen, dio como resultado un libro de viajes diferente, en el que se entremezcla la historia de Nigeria y su complejo tapiz de sociedades y culturas con su propia historia personal, con un estilo divertido y a la vez íntimo.

La propuesta de Fulgence Ouagadougou

Fulgence situó en el mapa las localizaciones que Noo describe en su obra (con algunas ligeras alteraciones en el orden).

Iniciamos viaje…

MAPA

1-LAGOS

2.-EL PARQUE DE ATRACCIONES DE TRANSWONDERLAND Y ACTUAL MUSEO DE IBADAN

3.-ABUJA

4, 5, 6.-KANO, NGURU, MAIDUGURI

7, 8, 9.-SUKUR, JOS, YANKARI

10,11,12.-AFI, CALABAR, PORT HARCOURT

13.-BENIN

Con este tuit enlazamos con el Imperio de Benin. Precisamente acabo de enterarme de que en el año 2014 se devolvió a Nigeria una increíble escultura de bronce de uno de sus Obas (Reyes). Este imperio se encontraba en zona yoruba.

“Los bronces de Benín son una colección constituida por más de mil piezas conmemorativas que provienen del palacio real del reino Edo de Benín (en la actualidad Nigeria). Fueron creadas por los pueblos edos desde el siglo XIII y, en 1897, los británicos se apoderaron de la mayor parte de ellas.” (Wikipedia)

Uno de los personajes de otra novela nigeriana Medio sol amarillo, Richard el británico, llega a Nigeria porque quiere escribir un libro; está enamorado del arte de “Igbo Ukwu” y, en concreto, maravillado por la vasija de cuerdas de bronce (Pot roped), uno de los artefactos que allí se encontraron. Datada entre los años 800-900 A.D, se encuentra, en la actualidad, en el Museo Nacional de Lagos. Igbo Ukwu fue una ciudad en el estado de Anambra. Este arte pertenece al denominado Reino de Nri que “se considera atípico en la historia mundial de los gobiernos en la medida que su líder no ejercía ningún tipo de poder militar sobre sus súbditos”. Los hallazgos que se encontraron allí, además de ser objetos artísticos de gran belleza, probaron cómo algunas comunidades africanas estaban civilizadas más de mil años antes de la llegada del hombre blanco, y que aquellos antepasados también tenían tecnologías avanzadas. Algunos entendidos simplemente han descrito el Pot Roped Igboukwu como la escultura de bronce más complejas jamás fabricada por el hombre. La atención a la simetría y los detalles en el acabado son sorprendentes, y muchos más artefactos como estos fueron fabricados en el corazón de Alaigbo cuando la mayoría de la Europa de hoy estaba en la Edad Media.

+.-…

Looking for Transwonderland termina con la mención al músico Fela Kuti, del que, por cierto, podemos leer en castellano, Fela Kuti. Espíritu Indómito (Editorial Milenio) de Sagrario Luna.

Looking for Transwonderland: Travels in Nigeria  (2012) – Granta, 2013. Hay traducciones a francés e italiano.

La brújula africana-Este: Si viajas a Etiopía…

Inicio una pequeña brújula con los cuatro puntos cardinales que nos llevarán de viaje por cuatro países africanos. Para completar esta brújula he integrado libros diversos, que van desde la narrativa hasta el ensayo, escritos por africanos y extranjeros que estuvieron, llegaron, pensaron, vieron y siempre contaron.

Comienzo mi brújula con Etiopía y os propongo una pequeña selección de títulos para todos aquellos que vais a viajar este verano allí, o para aquellos que sintáis curiosidad por este país. Leer Más

Los libros también se van de viaje por África

design by Jazzberry Blue

Muere lentamente quien no viaja”. Pablo Neruda.

Desplazarse. Desde siempre hemos sentido ese impulso, o al menos eso nos dicen. Al principio acuciados por la necesidad o por conocer otros mundos, después por ocio, porque sí, porque está de moda, por solidaridad o por descubrimiento. Hay infinidad de motivos para viajar y por los que viajar. Para huir de algo, de alguien, de uno mismo, o para reconciliarse con la vida, para conocer otras culturas o para estudiar una lengua. Por hacer negocios, por trabajar, por curiosidad, por cerrar tratos, por acudir a un museo, a un festival de cine, porque los niños quieren conocer esto o aquello, o para reencontrarnos con los amigos, una multitud de razones.

Se viaja con la imaginación también. A través de la lectura, componiendo paisajes en el aire con la misma facilidad con la que otros toman el avión. Es fácil andar por las calles de Lisboa si lees a Pessoa o dejarse llevar por Dublín de la mano de James Joyce. Sin olvidar los lugares delimitados desde la creatividad e irradiados hacia nosotros como si pudiéramos de verdad transitar por sus plazas, sus parques y sus cascos antiguos, ser parte de sus conversaciones y de sus frustraciones. El condado Yoknapatawpha de Faulkner fue fruto de su capacidad de imaginar y crear, pero su concreción transciende las páginas escritas y se instala en lo vivido.

A menudo asociamos el verano a la época de viajar. Lo cierto es que, aunque para desplazarnos cualquier época del año es buena, la mayoría elegimos los meses que van de junio a septiembre. Contra la tendencia general, hay gente que viaja, para nuestra envidia, durante todo el año. “Cultura Africana” lleva haciéndolo la friolera de 27 años. Cuando viajo siempre adquiero libros antes/durante/después del mismo, por ello solicitarles una selección de sus recomendaciones libreras sobre el continente era más que una obligación. No me resisto a añadir los comentarios que ellos mismos me han hecho llegar (una delicia). Saben lo que se lo agradezco.

Seguro que en la lista encontráis lo que buscáis.

1. “Soy hijo de los evuzok” de Lluis Mallart.

“Por aquello de que uno cree hacer un viaje y resulta que el viaje lo hace a uno.”

En 1961 Lluís Mallart marchó a Camerún como misionero. El contacto cotidiano con una realidad cultural distinta, en plena crisis del sistema colonial con la proclamación de las independencias africanas, llevó al autor a reflexionar sobre el sentido de su misión.

descarga
2. “Dios de agua” de Marcel Griaule.
“Viaje a una sabiduría histórica antes de que la Historia calzara mayúscula.”

El antropólogo francés Marcel Griaule nos muestra el misterio de la cosmogonía y del mito, de su pensamiento simbólico e interpretación, así como las instituciones, los ritos y palabras que constituyen el ser de un pueblo africano de la región de los Dogon que habita en Malí, cerca de la ciudad de Bandiágara. 

descarga (1)
3. “El antropólogo inocente” de  Nigel Barley.

“Delicioso. Punto.”

Me uno a este comentario. Se trata de una obra única que recomiendo una y otra vez. “Es un texto ciertamente insólito del que se dijo: «Probablemente el libro más divertido que se ha publicado este año. Nigel Barley hace con la antropología lo que Gerald Durrell hizo con la zoología» (David Halloway). El autor, doctorado en antropología en Oxford, se dedicó durante un par de años al estudio de una tribu poco conocida del Camerún.

descarga (2)
4. “Dios, el diablo y la aventura” de Javier Reverte.

“Viajero escribiendo sobre viajero. Con conocimiento, con pasión y además abriendo camino. Estupendo.”

Pedro Páez fue un misionero jesuita, arquitecto, políglota, erudito, gran polemista y viajero, que vivió en Etiopía en el siglo XVII y se convirtió en el primer europeo que descubrió las fuentes del Nilo Azul. ‘Páez intentó comprender África desde dentro; aprender cómo era África y contarlo sin imponer una manera occidental de ver las cosas’, afirma Reverte.

los-diarios-de-una-nomada-apasionada-97884080782895. “Diarios de una nómada apasionada” de Isabelle Eberhardt

“Aventurera que escribe como vive –a las bravas- sobre exilios internos y externos, que son otras formas de viajar.”

Estos diarios de Isabelle Eberhardt, escritora suiza convertida al islamismo, que dedicó gran parte de su vida a recorrer el norte de África bajo el nombre de Mahmoud Essadi, testimonian la apasionante vida de una valiente y sensual mujer, marcada por la huida, el exilio y el viaje.

librorecdescarga (3)6. “Ébano” de Ryszard Kapuściński / “Al romper el alba”  de Ernest Hemingway

“Porque en toda lista que se precie debe aparecer un Kapuscinsky y un Hemingway. Con razón.”

——

7. “Camelladas, exploraciones por el verdadero Sáhara” de  Theodore Monod.

“Verdadero o no, el Sáhara que describe  anima a ser visitado. Suficiente.”

Atravesar el desierto del Sáhara en todas las direcciones a lomos de un camello, permanecer durante semanas y meses en las soledades tórridas de un medio natural implacable… en definitiva, enamorarse profundamente de ese mundo durísimo pero fascinante, es lo que hizo Monod durante los años 20 y 30.

97884969747538. “El Nilo. Cartas de Egipto” de Gustave Flaubert.
“Por convencernos de que la melancolía puede ser una de las cosas más provechosas de los viajes.”

Los dos destinatarios principales de estas cartas egipcias resultan ser su madre y su amigo de la infancia Louis Bouilhet. A la primera le corresponden las más descriptivas, al segundo las más emotivas y confesionales (y las más procaces también), pero la información suma y sigue y finalmente acaba reflejando el retrato completo del viajero Flaubert, entusiasta y fatalista a partes iguales.  [*]

viaje-en-busca-del-dr-livingstone-al-centro-de-africa-58564

9. “En busca del señor Livingstone” de  Henry Stanley
“Un clásico es un clásico.”

El autor en 1869 era corresponsal en Madrid cuando el editor del New York Herald, le encargó la búsqueda del explorador y misionero David Livingstone, del que no se tenía noticia desde hacía algunos años, pero antes le encarga que asista como corresponsal a la inauguración del Canal de Suez.

las-ballenas-del-lago-tanganica-lennart-hagerfors (1)

10. “Las ballenas del lago Tanganica” de  Lennart Hagerfors
“Desmitificando a clásicos que van sobrados de clásicos.”

En marzo de 1871, enviado por el New York Herald, Henry Morton Stanley emprende una expedición hacia el corazón de África con el objetivo de encontrar al explorador británico David Livingstone. Inspirada en esta aventura auténtica, la novela se centra en el diario imaginario de uno de los miembros de la expedición: John Shaw, antiguo marinero alcohólico, acordeonista a ratos, reclutado en un muelle de Zanzíbar por el legendario Stanley.

A %d blogueros les gusta esto: