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Entradas de la Categoría ‘Mabanckou, Alain’

Mabanckou llama a la autocrítica y nos habla del llanto del hombre negro

En fechas recientes ha aparecido, de la mano de “Los Libros de La Catarata”, un conjunto de ensayos de Alain Mabanckou de los que ya habíamos dado noticias parciales en este blog, después de su publicación en versión original, en 2012, bajo el título Le sanglot de l’homme noir. Ahora aquel libro aparece en castellano, prologado por Josefina Bueno.

Alain Mabanckou es un autor muy conocido (y apreciado) por este espacio y sus ideas y pensamientos han sido desmenuzados aquí y allí, por lo que a los seguidores de su obra puede provocarles cierta sensación de deja vú. Pero basta recordar que estamos hablando de un escritor rompedor, interesante y polémico que se ha caracterizado por ir contracorriente, para comprender que estamos ante nuevos aires que respirar (después podemos debatir).

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La historia de Francia también está cosida con hilo negro, nos recuerda Alain Mabanckou

Desconcertada me dejó el nuevo aspecto del escritor franco-congolés Alain Mabanckou, en su discurso ante el público reunido en el “Collège de France” en su conferencia inaugural (primera vez en su historia en la que se elige a un escritor para esta tarea). Parece otro, me decía, mientras mis ojos no podían despegarse de aquellas gafas fashion, extremas y rotundas, que minimizaban el tamaño de su nariz. Adiós, pensé, a su aspecto de chico sanote y natural, y hola al nuevo Mabanckou…parece otro y solo se ha puesto unas gafas y una chaqueta de terciopelo azul… y quitado la gorra, todo hay que decirlo (más abajo podéis apreciar la diferencia).

Le consideran l’enfant terrible de la littérature francophone y con este nuevo look, pensé, seguro que ha conseguido seguir alimentando el mito. Siempre diferente e inquieto, el escritor que escandalizó a la crítica con African Psycho (2003), novela que relata la vida de un joven huérfano empeñado en emular los crímenes de”Angoualima”, un asesino en serie verdadero de su país natal, sigue dispuesto a desclasificarse y desmontarse. En eso no ha cambiado.

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Foto: Hermance Triay

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Foto: AFP

Letras negras: de la oscuridad a la luz  fue el título que le dio a su conferencia, en un intento por hacer recordar, en mi libre interpretación, que la historia de Francia también se cose con hilo negro y también se escribe con tinta negra. No es Mabanckou un escritor que ponga el acento en el lamento continuo por la situación del continente cargando todas las culpas en occidente. Al contrario, como ya demostró en su ensayo Le saglot d`l homme noir, es partidario de que también los africanos asuman su parte. Pero sí le entristece contemplar el lugar que ocupan las letras africanas en Francia.

Mabanckou aprendió francés con seis años, pero antes hablaba en cinco lenguas africanas: Bembé, Lingala, Laari, Munukutuba, Vili y Kamba. Lo que le ha producido una tensión y un desasosiego que no siente ningún escritor en lengua francesa. Gran lector, pronto comprendió que no había literatura escrita en ninguna de esas lenguas (era oratura, o literatura oral lo que existía) y sus lecturas se limitaron a los libros en francés, por lo que, en la actualidad, no es capaz de expresar sus ideas a su propia gente en ninguna de aquellas lenguas africanas originarias. Con su novela Vaso Roto intentó dar un salto, viendo otros ejemplos en otros tantos escritores que eran capaces de romper las pautas de una escritura más clásica, y trató de usar el francés como si lo hiciera un congoleño, haciendo surgir un texto que parece una larga conversación, para lo cual se valió de usar solamente las comas como único signo de puntuación.

Él mismo ha destacado en más de una ocasión que, como escritor, no tiene ningún problema en expresarse en francés, “el problema lo tiene la lengua francesa conmigo“, y se explica. Señala que la crítica distingue entre la literatura escrita en francés (pura literatura, “literatura francesa”) y la literatura francófona (literatura menor, que viene de fuera). A él le encuadran en esta segunda categoría. Y añade más; que el hecho de considerarle “escritor africano” le encasilla y le llena de prejuicios ante un público que espera que hable de una determinada manera “a la africana”, digamos. Junto al hecho de que de un escritor encuadrado en esta categoría no se espera que pueda tratar cualquier tema, solo se desea que hable sobre África.

Cada cierto tiempo vuelve a surgir en este blog el tema de si existe lo que denominamos literatura africana, quiénes son sus escritores, sus márgenes y demás. Mabanckou pertenece a ese grupo de escritores que han nacido en África pero que se marcharon de allí para estudiar (en Francia y derecho, en este caso). Y suele ser uno de los nombres que se citan en primer lugar por aquellos que consideran que el rótulo “literatura africana” no es el adecuado para poner al lado de sus obras, tanto por personas de dentro como de fuera del continente. Paradojas de un personaje que se dedica a enseñar, precisamente, literatura africana.

El mozambiqueño Mia Couto (blanco y lusofóno para complicar todo un poco más a aquellos que tienden a simplificar las cosas a su antojo) piensa que el término “literatura africana” tiene mucho de sello comercial. Él, sin ir más lejos, se siente más cercano a la literatura brasileña, por ejemplo. Pero, a pesar de considerar que dicha etiqueta surge del puro marketing, cree que las puertas se han abierto y que hay que entrar… después ya se arreglará lo que se tenga que arreglar… ¿lo importante no es, acaso, escribir y leer?.

 

El arte de los “sapeurs” también vive en los libros

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Fotografía: Daniele Tamagni

La SAPE (Société des Ambianceurs et des Personnes Elegantes), y sus miembros los sapeurs, está de moda. Este movimiento, que nació de manera espontánea en 1922, se pasea hoy en día con fuerza por las ciudades de Brazzaville (capital de la República del Congo) y de Kinshasa (capital de la República Democrática del Congo).

El arte de vivir con elegancia en medio de la pobreza, lo plasmó, entre otros, el fotógrafo Francesco Giusti, quien ganó en 2009 con su trabajo “Sapologie“, el segundo premio de la categoría Historias de arte y entretenimiento del World Press Photo. El modisto Paul Smith en su colección de moda 2010, les dedicaba todo un desfile, y los sapeurs, más tarde, servían de inspiración para uno de los videoclips de Solange Knowles (“Losing you“), protagonizaban exposiciones, como la de África imprescindible; al sur del Sáharay asomaban en la actual nueva campaña de la cerveza Guiness, con un mini documental firmado por Héctor Mediavilla, “The men inside the suits”.

Navegando entre libros podemos llegar a visualizar y sumergirnos en el mundo creativo, diferente y único de los sapeurs, modo de vivir que les dignifica y les distingue luciendo un estilo de vida original y creativo y que demuestra la capacidad y los recursos del ser humano para poner otra cara ante la realidad más adversa.

S.A.P.EHéctor Mediavilla comenzó La sape congolesa en 2003 y estuvo trabajando en el libro hasta 2010. La editorial francesa Intervalles publicó en 2013, S.A.P.E. en una edición trilingüe (francés, inglés y castellano), con prólogo del escritor Alain Mabanckou.

S.A.P.E se interesa por todo el significado político, cultural y social que abarca. Lejos de los clichés y el exotismo fácil, se adentra en la vida diaria de los sapeurs, para mostrar, debajo de la superficie, la complejidad de las identidades poscoloniales. Así se revela la verdadera tensión dramática de este fenómeno tan explosivo como contradictorio. En él, Mediavilla vuelca en imágenes este modo de vivir con la intención de enseñar “una Africa que se muestra dinámica, creativa, orgullosa, luchadora”.

Gentleman of Bacongo

El también fotógrafo Daniele Tamagni estuvo dos años entrevistando y conociendo de cerca a los sapeurs, tras lo cual publicó Los caballeros de Bacongo (2009).

Fue el regreso de París del primer dandy congoleño, André Grenard Matsoua, lo que marcó el inicio del movimiento. Después, el músico Papa Wemba popularizó el estilo. Y, tras convertirse en símbolo de rebeldía frente a la autoridad de Mobutu Sese, ha llegado a nuestros días, envolviendo la pobreza en colores y sedas, calzando zapatos blancos, y apoyado en un bastón. Tamagni nos acerca las contradicciones y el código de conducta, el color y el espíritu pacifista de los sapeurs.

Black Bazar- Alain Mabackou

El siempre original y diferente Alain Mabanckou, proponía en Black Bazar (Alpha Decay, 2010) una inmersión en el mundo de un dandy africano de nuestros tiempos, al que apodan el culólogo, afiliado al BOMBE (Basca en la Onda de la Movida Bacilona y Elegante), enamorado de los cuellos de camisa italianos y de los zapatos Weston, que descubre su vocación de escritor cuando su novia lo abandona por un músico de tam-tam.

Si en anteriores novelas, Mabanckou va desgranando sus preferencias literarias, en Black Bazar las menciones a músicos africanos (Papa Wemba, entre otros) salpica todo el texto, lo que junto con las referencias constantes al continente, convierten la realidad de los africanos emigrantes, esta vez en la capital francesa, en su tema principal.

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El último libro publicado que se adentra en este mundo sorprendente es Les rois de la sape [fr], obra del ilustrador camerunés Christian Kingue Epanya,  quien acaba de publicarlo el pasado mes de mayo.

“Los reyes de la Sape”, es un libro para jóvenes, publicado por Ediciones Océan. En él aparece un África urbana, colorista y contemporánea, y nos adentra de la mano del joven Elumbu, conocido como el “príncipe de la moda”, en el mundo de la SAPE. Deambulando por las calles de Kinshasa, hacia el corazón de una realidad cotidiana que pone a las personas en el centro de la historia, Epanya nos muestra un África que existe y vive alejada de los clichés habituales sobre el continente africano.

Vaso Roto- Alain Mabanckou

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El Caracol Tozudo es el dueño del bar del Crédito se fue de viaje, un local mugriento congolés. Su creación se le ocurrió a su dueño tras entrar en el bar La Catedral de Camerún (en relación al del mismo nombre de la obra “Conversación en la catedral” de Vargas Llosa, una de las múltiples referencias literarias que aparecen en los libros de Mabanckou). Caracol Tozudo, ante el temor de que la vida del establecimiento, su origen y su devenir, se pierda en la memoria de la gente, decidirá que necesita plasmar la vida del bar y las historias de sus clientes y le hará el encargo a Vaso Roto, un jubilado, aficionado a la lectura, cuya mujer le abandonó por su querencia al trago largo.

Alain Mabanckou no es nuevo en el blog, pero siempre hay algo nuevo para contar sobre él. En fechas recientes le han nombrado presidente de la 40ª edición del “prix du Livre Inter”, un premio literario de la France inter (Radio France), creado por el periodista Paul-Louis Mignon, que se falla en junio 2014. Tras su nombramiento Mabanckou ha dicho que tratará de no ser un presidente normal, ya que considera que en literatura todo lo que es normal inmediatamente se convierte en aburrido.[1]

Mabanckou aporta siempre un enfoque original, huyendo de esa normalidad que tanto le asusta: “y no voy a volver al tema porque, incluso borracho, no soporto las repeticiones inútiles ni la paja como hacen ciertos escritores que tienen fama de ser unos parlanchines de mucho cuidado y que te venden la misma copla en cada uno de sus libros haciéndote creer que crean un universo”.En “Vaso Roto” desfilan un puñado de personajes, cuyas vidas, al igual que las de su narrador, rozan la marginalidad y el patetismo (un padre acusado de abusar de sus hijos, acaba tras pasar por la cárcel, teniendo que usar pañales o un marido engañado por su mujer con su propio hijo) vidas infelices todas, originales y peculiares (el crítico con la Biblia de Jerusalén o  el dandi capaz de conquistar a la inconquistable) en las que la bebida parece ser su único escape.

El texto, con grandes dosis de humor e ironía, avanza utilizando un lenguaje coloquial, a veces vulgar y otras escatológico, con comas pero sin puntos, lo que hace que los párrafos se lean de una tirada pero, y aquí la maestría de Mabanckou, sin que la falta de puntuación impida el disfrute del libro. Esta forma de narrar tiene mucho del ritmo de una conversación, evoca la oralidad del continente y, sin embargo, en su primera página Mabanckou escribe: “al  dueño del Crédito se fue de viaje no le gustan las frases hechas del tipo en África, cuando un anciano muere, arde una biblioteca y cuando oye este tópico manido, se enfada un montón y suelta al momento depende del anciano, dejaos de chorradas, yo sólo me fío de lo que está escrito.” (pág. 11). En clara alusión a uno de los iconos de la oralidad: Hampaté Bâ.

No escribe Mabanckou para complacer a nadie. Escribe contra el colonialismo: “y me resbala también el mapa de nuestro país, porque este es un país de mierda, son fronteras que heredamos cuando los blancos se repartieron el pastel colonial en Berlín, de modo que este país ni siquiera existe, es una reserva con ganado que muere debido a la hambruna”. Contra su país, contra el cristianismo, contra los intelectuales: “a partir de aquella época empecé a odiar a los intelectuales de todos los bandos porque con los intelectuales, siempre igual, mucho discutir y no proponen nada concreto al final” e incluso contra los de su propia raza: “sobre todo queríamos vivir lejos de los negros, no soy racista, Vaso Roto, digo las cosas tal como son y al cuerno con los juicios morales de los que no están de acuerdo conmigo, que se vayan a la mierda, y no por ello escribiría una carta a la Francia negra con objeto de culpar a quien sea, de hecho los demás negros que te ven con una blanca piensan que también pueden llevársela al huerto porque, se dicen, si una blanca normal y en su sano juicio se ha cepillado a un gorila del Congo, lo mismo podría también cepillarse a todo el parque zoológico, por no decir a toda la reserva,  comprendes lo que quiero decir, eh, bueno, corramos un tupido velo, no estoy aquí para hundir una raza que no ha terminado de curarse las llagas, esta raza es lo que es (pág.56).

“Vaso Roto” es además, un texto plagado de literatura. Referencias, nombres o alusiones aparecen por decenas. La primera caracterización de Vaso Roto, viene con la mención por su parte de “la historia de un escritor célebre que bebía como una esponja, un escritor que cuando estaba ebrio hasta había que recogerlo en la calle” (pág.11) y que puede ser Bukowski, lo que conduce a la creencia por parte de Caracol Tozudo de que es capaz de escribir las memorias del bar. Después habrá menciones africanas: Chinua Achebe, Emmanuelle Dongala o Cheikh Hamidou Kane, y menciones a escritores de otros continentes: Mishima, Victor Hugo, Proust, Chateaubriand, Márquez, Herman Hesse, Salinger y una larga lista. De hecho puedes pasar un rato divertido localizando obras y autores camuflados por el texto. El mismo Mabanckou afirma que en este libro está incluida su biblioteca ideal. Este entramado metaliterario es el que acaba por hacerse con la parte final de la novela, y en el que confiesa cuál es el único libro que merece realmente la pena, el más difícil y el que rara vez se consigue escribir, realizando un homenaje a su madre (el libro está dedicado a ella), la mujer más guapa del mundo (¿alguien es capaz de llevarle la contraria?) y la que guarda todos los secretos de sus tiempos felices, los de su infancia.

“y si tuviera el debido talento, habría escrito un libro titulado El libro de mi madre, sé que alguien lo ha hecho ya, pero por mucho pan nunca es mal año, sería a la vez la novela inacabada, el libro de la felicidad, el libro de un hombre solo, del primer hombre, el libro de las maravillas, y escribiría en cada página mis sentimientos, mi amor, mis pesares, inventaría a mi madre una casa al borde de las lágrimas, unas alas para que sea la reina de los ángeles del Cielo, para que me proteja siempre y siempre le diría que me perdonara esta vida de mierda.” (pág.164)

Ficha:

  • Título original:  Verre Cassé (2005)
  • Idioma: Original: Francés
  • Traducción al castellano:  Editorial Alpha Decay. 2007 www.alphadecay.org
  • Traductora: Mireia Porta i Arnau
  • Premios del libro: Premio Quest-France/Étonnants Voyageurs, Premio de los cinco continentes de la francofonía, Premio libro RFO y el Tam-tam de oro al hombre cultural del año concedido por el Ministerio de Cultura de Congo-Brazzaville
  • Nº de páginas: 169

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Mañana cumpliré 20 años-Alain Mabanckou

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Los libros de Alain Mabanckou suelen aparecer plagados de referencias literarias. Rimbaud, es una de ellas, tal y como responde cuando se le pregunta al respecto. De hecho, en esta obra, no solo se le menciona sino que se convierte en un personaje más de la historia, amigo imaginario del protagonista. Además, el título de la novela está inspirado en un verso de un poema del considerado “Rimbaud negro”, el congolés Tchicaya U Tam’si. La otra referencia que Mabanckou menciona (y que también aparece explícitamente en esta novela), esta vez para dar forma a su voz infantil, es El principito de Saint de Exupéry. Sin embargo, JMG Le Clézio (otro de los escritores maravillados con Rimbaud), en un epílogo a esta traducción, comparara “Mañana cumpliré veinte años” con El guardián entre el centeno de Salinger.

En una entrevista, Mabanckou desvela que su segundo nombre es Michel, como el protagonista del libro. En Congo significa “platanito” y a él no le gustaba  que le llamaran así, por eso nunca utilizaba este nombre, “pero cuando me puse a escribir este libro me dije que si quería escribir con claridad acerca de mi mismo tenía que usar un nombre que no habría usado nunca antes”. Éste es un libro que, él mismo confiesa, el más próximo a su propia vida. Su intención fue realizar una narración basada en la oralidad africana. Un largo relato escrito como si te estuvieran contando un cuento. Y así es como fluye la historia, pareciéndote que estás sentado junto a un niño de unos diez años que con su voz ingenua, clara y sorprendente, deseosa de entender, habla sobre su mundo y el de los adultos que le rodean.

Mañana cumpliré 20 años evoca su infancia. Y la verdad es que la suya no tiene nada de tenebrosa o torturada, al contrario, es un niño curioso, travieso, luminoso y divertido. Estamos en la década de los 70, en República del Congo, en Pointe Noire (“yo me siento hijo de Pointe-Noire. Aquí aprendí a caminar, a hablar”). La madre de Michel se unirá con el que él considera su padre ya una vez que él ha nacido. Papá Roger es recepcionista en un hotel y guarda un montón de libros que su clientela deja abandonados allí para leer cuando se jubile, además de escuchar la radio, “La voz de América”, a diario para estar al día de lo que ocurre. Así Michel nos hará conocedores del sufrimiento de los negros en los países árabes, de su presidente que se dice enviado por Dios y de sus opiniones sobre múltiples personajes históricos como Yaser Arafat, la Madre Teresa de Calcuta o el Sha de Persia, entre muchos otros. Las múltiples menciones a la política parecen indicar que se hace difícil explicar la vida sin ella.

A su alrededor toda una colmena de personajes, que no dejan de sorprendernos, como su tío René que se reconoce comunista, pero posee la única tienda que vende coches en el país y vive con una serie de lujos. Denominarse “capitalista” era un tremendo pecado. No falta el descubrimiento del primer amor, hermosa la historia con Caroline, la evolucionada, la hermana de Lounés, su mejor amigo, que le volverá loco con sus caprichosas peticiones. La forma aventajada con la que el niño vive el hecho de que su padre nutricio viva con dos mujeres alternativamente; con su madre Pauline y con Mamá Martine. Su intento de leer y entender a Rimbaud, a quien habla en la soledad, lo que le convierte en “un niño de día y una persona mayor por la noche, con el pelo blanco” p.306. La rivalidad con Mabélé que se vuelve el preferido de Caroline. Génevieve, esa novia eterna enamorada de su hermano mayor Yaya Gastón, de la que se vuelve confidente y cómplice. La escuela, donde a menudo no entiende nada. Los celos y el temor a verse desplazado, ante la llegada de un nuevo hermano/a.

Y todo ello narrado desde la simpleza y la naturalidad con la que un niño descubre el mundo de los adultos (“Las personas mayores son todas así, siempre están discutiendo con gente que vive en su pasado” p.235)  y comprende sus injusticias y su hipocresía de un solo vistazo (“El Sha de Persia se ha convertido en un vagabundo que va de país en país mientras ese monstruo de Idi Amín Dadá está tranquilo, nadie le persigue y descansa en Arabia Saudita” p.157).

Siempre original y mágico, Alain Mabanckou le da el poder a Michel de abrir y cerrar el vientre de su madre con una llave imaginaria, ¿se lo da el escritor o de hecho lo tiene?. Estamos de nuevo ante ese “realismo mágico” (aparecen también los dobles animales humanos como en otra de sus obras, “Memorias de puercoespín”) que, desde mi personal punto de vista, tiene mucho más que ver con la realidad de lo que nos suponemos, aunque a  nosotros/as que tenemos pervertido todo sentido de la realidad nos resulte imposible de entender.

Mañana cumpliré 20 años es uno de esos libros que te dejan flotando en un estado de ingenuidad, de limpia mirada y de nostalgia. Nos hace sentirnos de nuevo niños, retornar a aquellos días, cuando mirábamos el mundo de otra manera. Nos lleva a volver a descubrir en cada momento miles de historias, llenas de magia y de imaginación. Nos invita a volver a sorprendernos a cada segundo.

A estas alturas creo que ya os habréis dado cuenta de que, en este blog, habrá Mabanckou para rato. Que así sea.

Llegaré lejos, muy lejos, donde todas las carreteras del mundo se cruzan, donde se encuentra gente que nos ha abandonado y que no tienen ya el mismo rostro como cuando nos conocimos en la Tierra. (Página 385)

Ficha:

  • Título original:  Demain j´aurai vingt ans (2010)
  • Idioma: Original: Francés (Éditions Gallimard)
  • Traducción al castellano: El Aleph Editores, El Cobre (2011)
  • Traductor: Manuel Serrat Crespo
  • Imagen de portada:  Ilustración Sergio Piera
  • Nº páginas: 386

Alain Mabanckou: original, diferente, polémico

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Foto: jeuneafrique.com

Original, diferente e inquieto. Así es Alain Mabanckou. El novelista, proveniente del África ecuatorial, que estudió Derecho en Nantes y fue durante un tiempo asesor en importantes multinacionales pasó a dedicarse a hacer lo que más le gusta: escribir y enseñar literatura francesa en Los Ángeles (Universidad de California, UCLA).

El pasado febrero, tras veintitrés años de ausencia, regresó a su Pointe-Noire natal. Autor de una extensa obra que abarca más de una docena de novelas (su último libro “Lumières de Pointe-Noire” se encuentra entre los más vendidos en Francia durante 2013). Ha ganado prestigiosos premios como el “Gran Premio del África negra”, el “Premio Renaudot” o el concedido en 2012 por el conjunto de su obra: el “Gran Premio de Literatura de la Academia Francesa”. Hasta aquí lo que dice su biografía. Pero este escritor es mucho más.

Le_sanglot_de_l_homme_noir_de_Alain_MabanckouLe han denominado provocador y polémico, cuando afirmó en su ensayo “Le sanglot de l’homme noir” (“El sollozo del hombre negro”) que la responsabilidad de los negros en el comercio de esclavos sigue siendo un tema tabú entre los africanos, los cuales se niegan la mayoría de las veces a mirarse en un espejo, añadiendo que cuando alguien menciona esta verdad es acusado inmediatamente de un delito grave, acusado de jugar el juego de Occidente.

Consciente de que Europa ha cometido uno de los crímenes más atroces de la historia al imponer su visión del mundo a otras personas, sin embargo asegura que no contesta los sufrimientos que han padecido y siguen padeciendo los negros, contesta la tendencia a erigir esos sufrimientos en señas de identidad.

Además de ensayista, tras mucho insistir, consiguió que este pasado febrero (del 13 al 17), se celebrara el Festival de Literatura Etonnants Voyageurs en Brazzaville por primera vez. El festival (“Africa rising”), nos informa Maya Jaggi,  es la última rama de Étonnants Voyageurs, iniciado en St-Malo (Francia) en 1990, por Michel Le Bris para explorar una literatura “abierta al mundo”. Le Bris, un veterano del movimiento estudiantil del 68, afirma que “África está en movimiento, se expande económicamente… Hay una nueva generación de internet. Es una revolución mental”. El florecimiento de ciudades como Lagos “genera terror y miseria, pero también estamos viendo un increíble número de escritores, músicos, directores de cine de Nollywood. Esta energía es el poder de la creación, no solo de la destrucción”.

Posters in Poto-Poto announce the Etonnants Voyageurs festival. Gael Le Ny/Etonnnants Voyageurs

Posters in Poto-Poto announce the Etonnants Voyageurs festival. Gael Le Ny/Etonnnants Voyageurs

El Festival se celebra anualmente en Bamako, pero el clima político inestable impidió la celebración del festival en Mali este año y los organizadores optaron por el país de origen de Mabanckou, quien también es codirector del Festival. Éste aclaró que no rechazaban la celebración del Festival en Mali de forma permanente, sino que era una forma de decir a los intolerantes que la cultura no puede verse afectada y que hay que continuar hablando de ella por todo el mundo. El Festival quería ser un mapeo real de la literatura africana gracias a la presencia de escritores del este, oeste y sur del continente, según su fundador. Artistas locales junto a escritores reconocidos de diversos lugares del planeta; de habla portuguesa como Mia Couto o José Eduardo Agualusa, sudáfricanos como André Brink, nigerianos como Teju Cole o haitianos como Lyonel Trouillot, por mencionar algunos.

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Otra de las facetas de este poliédrico autor es la musical. La editorial Alpha Decay publicaba en 2010 “Black bazar“. El protagonista de Black bazar es un dandi africano de nuestros tiempos, enamorado de los cuellos de camisa italianos y de los zapatos Weston, que descubre su vocación de escritor a raíz de una pena de amor. Navegando entre la endecha y la irrisión, esboza con exuberancia un cuadro sin concesiones del mundo que le rodea. 88

Utilizando el nombre del título del libro, se decidió a producir, apoyado por el sello Lusafrica y gestionado por Caroline Blache, un concepto musical denominado “Black bazar”. En la propia página web del escritor se informa sobre esta nueva formación musical. En 2012, el primer álbum con una vuelta a las fuentes de la rumba congoleña fue recibida con entusiasmo. Su segundo álbum: “Black bazar- Round 2”, basado en las composiciones del legendario guitarrista Popolipo Beniko y con el talentoso bajista Michel Lumana, mantiene el mismo estilo de música. Los sonidos de Kinshasa, Brazzaville, Lagos, Praia se mezclan con la corriente de los ritmos tradicionales y resonancias de los sonidos de las discotecas de la diáspora africana. La unificación de diversos estilos ha demostrado una vez más que la música no tiene fronteras. El grupo tiene cuenta abierta en twitter: @BlackBazar y se puede leer y ver más sobre él en su propia página web. Según Alain Mabanckou es un intento de cambiar la manera en la cual se percibe la música africana.

Para saber más sobre Alain Mabanckou:

  • arton5023Blog Chez Gangoueus [Francés] : aquí
  • Entrevistas: “Alain Mabanckou en la Feria de Madrid 2013-Africa vive”- Casa Africa, 2012 [Francés], entrevista y ponencia 
  • Artículos: Alain Mabanckou regresa a Pointe-Noire”- El Pais. Ángeles Jurado 03/06/2013 [Castellano] 
  • Estudios sobre su obra: Alain Mabanckou o la literatura del desamor. Revisión crítica de la novelística en castellano del autor congoleño”. Africaneando. Oscar Escudero 06/05/2011 [Castellano]
  • Narrativa:
  • 1998: Azul, blanco, rojo (“Bleu Blanc Rouge”)
  • 2000: Cuando el gallo anuncie el alba de otro día (“Quand le coq annoncera l’aube d’un autre jour”)
  • 2001: Y sólo Dios sabe cómo duermo (“Et Dieu seul sait comment je dors”)
  • 2002: Los nietos negros de Vercingetorix (“Les Petits-fils nègres de Vercingétorix”)
  • 2003: African Psycho
  • 2007: Vaso roto, Alpha Decay, Barcelona (“Verre Cassé”)
  • 2008: Memorias de puercoespín, Alpha Decay, Barcelona (“Mémoires de porc-épic”)
  • 2009: Black bazar
  • 2010: Ma soeur étoile
  • 2010: Mañana cumpliré veinte años, Casa África-El Aleph Editores, Ediciones El Cobre, Barcelona

  • 2012: Tais-Toi et meurs
  • 2013: Lumieres de Pointe-Noire
  • Página web oficial: http://www.alainmabanckou.net/
  • Bloghttp://blackbazar.blogspot.com.es/
  • Twitter: @amabanckou

Memorias de Puercoespín-Alain Mabanckou

siCuando me decidí dar a conocer libros del continente africano tuve dudas sobre dónde estarían los límites, veía que al igual que el continente era inmenso, la variedad literaria necesariamente también. Alain Macbankou piensa en estos términos cuando se etiqueta una obra como literatura africana: “se podría decir que existe una literatura africana si se pudieran acordar los elementos que la definirían. El peligro es que, al tratar de imponer una etiqueta de “África” a un cierto tipo de literatura, se tratará de reconocer sólo algunos de los elementos que la definen – cosas, tan al azar, como los arbustos, animales salvajes o las hormigas, por ejemplo …- Recuerdo que el gran relato corto del escritor keniano  Binyavanga Wainaina: “Cómo escribir sobre África”, en el que explicaba con sorna que había que utilizar la palabra “guerra”, “hambre” o “tribu” si se iba a  escribir sobre África. La Literatura africana no es una literatura exótica, sino que es la literatura que viene del continente negro. Esa es para mí la primera definición.

Pero al mismo tiempo, sabemos que África actúa como una especie de “madre”. La Literatura afroestadounidense por ejemplo proviene de la literatura africana. Maya Angelou  habla de cosas como la esclavitud y la situación durante la segregación: se trata de oscuridad! Pero no hay que pensar en la literatura africana como algo negro solamente. El autor sudafricano André Brink es blanco, pero también africano. Lo mismo para Nadine Gordimer y JM Coetzee, por no hablar de los escritores egipcios como Naguib Mahfouz. Ese es todo el problema de la definición de la literatura africana: si se toma como una cosa cerrada,  se verá obligado a considerar África como un territorio con una lengua y una cultura. Por lo que yo sé, África es diferente de Norte a Sur y de Este a Oeste. Dentro de África, se puede conocer a un escritor congoleño que tendrá diferentes sueños que su colega senegalés. Definitivamente no es fácil … En mi caso, prefiero optar por el término “literaturas africanas”, lo que significa que es múltiple, es diversa y se refleja en la cultura de muchos en África“.

Breve resumen:

Parodiando libremente una leyenda popular según la cual cada ser humano posee su doble animal, este relato nos brinda la historia de un asombroso puercoespín, que por encargo de su álter ego humano, llamado Kibandi, lleva a cabo una serie de asesinatos rocambolescos con la ayuda de sus temibles pinchos. ¡Ay de los aldeanos que se crucen en el camino de Kibandi, porque su amigo puercoespín está dispuesto a todo para satisfacer la locura sanguinaria de su «dueño»! (Editorial Alphadecay)

Ficha:

  • Título original:  Mémories de Porc-Êpin (2006)
  • Idioma: Original: Francés
  • Traducción al castellano:  Editorial Alpha Decay. 2008 www.alphadecay.org
  • Traductora: Mireia Porta i Arnau
  • Premios de este libro: Premio Renaudot (2006)
  • Nº de páginas: 141

Tras leerlo:

Nos adentramos en la naturaleza y un Puercoespín, protagonista de esta novela original e hilarante, le narra su vida a un baobab. Existe una leyenda en la República del Congo según la cual todo ser humano tiene su doble animal. El animal muere cuando el ser humano lo hace también, en cambio en esta ocasión el animal sobrevivirá a su dueño y contará sus memorias.

Existen dobles pacíficos y también dobles nocivos, que aparecen tras la ingesta de un brebaje denominado “mayamvumbi”. Puercoespín será el doble nocivo de Kibandi y acometerá todas las órdenes de su dueño. La voz de este pequeño animal, incontenible parlanchín, servirá para mostrar el comportamiento de los seres humanos, sus carencias y sus conductas, su crueldad, sus miedos y sus vacilaciones.

El padre de Kibandi ya era un asesino. Éste por medio de su doble (una repugnante rata) acometerá los más terribles crímenes, pero el Sabio de la aldea lo descubrirá y será su fin. Después de hacer beber a su hijo el bebedizo, le toca el turno a Kibandi, su sucesor, cuyo doble es un Puercoespín. Este animalillo acometerá crueles asesinatos por orden de su dueño; algunos gratuitos, otros monstruosos, valiéndose de sus púas. Sin embargo, y aquí el escritor se vale del animal para exponer la naturaleza humana: el Puercoespín en alguna de estas ocasiones habla arrepentido de lo que ha hecho, al contrario que el hombre, que no muestra jamás arrepentimiento alguno, mostrando hasta qué punto su conducta es abyecta.

Aunque el tono de la novela es hilarante y aparentemente ligero (se lee de un tirón), a veces truculenta y siempre ácida, tiene su carga de profundidad y nos habla de la naturaleza del ser humano, cambiante y horrible. En el texto la pregunta sobrevuela: ¿quién es más bestia?, ¿el ser humano o los animales?. Porque es a través de los actos del animal (en realidad órdenes del hombre) donde constatamos hasta qué punto puede llegar la crueldad y la sin razón humana.

El pequeño animal tiene sentimientos de conciencia e incluso cuestiona la conducta de su dueño a la hora de infringir un castigo, ¿por qué se ceba sus ansias de venganza, de revancha, su odio, en los que no tienen culpa (inocentes) y no lo hacen directamente en los que provocaron el hecho en sí?. A Puercoespín le extrañan y desorientan estas formas de actuar y le llevan a profundizar en sus acciones. El ser humano, el hombre, en cambio, no reflexiona nunca, ni vacila en sus decisiones. El ser humano, nos enseña Puercoespin, es capaz de los más atroces crímenes, sin volver la vista atrás, sin reparar en sus acciones, sin piedad.

Pero hay mucho más en estas Memorias que la historia basada en una  leyenda, un mito de su país; el escritor se vale del animal para hablarnos de otros asuntos que le preocupan a él, como la literatura. Afloran las referencias literarias (conocemos las preferencias del escritor, desde García Márquez hasta Cervantes, pasando por Luis Sepúlveda o Hemigway) y también conocemos sus fobias. Como la que siente hacia el intelectual Amedée que es el prototipo de hombre negro que ha triunfado en el mundo europeo o americano. Ese hombre relamido, guapo y encantador de serpientes no es del gusto de Puercoespín, incluso cuando sabemos que Amedée también critica con dureza a los antropólogos blancos que escribieron un libro en el que parecen querer que África no avance nunca. A través de este recorrido literario va señalando dobles buenos (el gallo de “El coronel no tiene quien le escriba”) y dobles nocivos (el pez de “El viejo y el mar”) en otras obras literarias, dando a entender que la leyenda/mito no se encuadra únicamente en su país, sino que es universal.

Mientras,  la sucesión de hechos avanza, bajo la fiel mirada de Puercoespín siempre dispuesto a servir a su amo. Hasta que dos niños gemelos, Koty y Kote, (la intocable infancia) sean el límite de sus aventuras, conocedores de sus andanzas nocturnas darán fin al camino de ida de Kibandi. A Puercoespín, cuya vida está entrelazada de forma inexorable con la de su amo, le dejarán huir hasta resguardarse bajo un baobab al que llega sin fuerzas, casi muerto ya, y sin embargo sigue hablando, lamentando no haber hecho más por Kibandi e imaginando gestas futuras.

(…)pero a lo mejor me he apartado un poco de mis propias confesiones hablando de mi, eh, una vez más mi parte humana se expresó, pues sí, aprendí de los hombres el sentido de la disgresión, nunca van al grano, abren un paréntesis que olvidan cerrar.

Sobre el  autor:

Alain Mabanckou (Congo, 1966), Premio Renaudot 2006 por su novela Memorias de puercoespín, reside en California, donde es profesor de literatura en la Universidad de California – Los Angeles (UCLA). Ha recibido la beca más prestigiosa de Humanidades de la Universidad de Princeton. Vaso Roto fue finalista del Premio Renaudot 2005, galardonada con las siguientes distinciones: el Premio Ouest-France / Étonnants Voyageurs (2005), el Premio libro RFO y el Tam-tam de oro al Hombre cultural del año concedido por el Ministerio de Cultura del Congo-Brazzaville. (Editorial Alpha Decay).

  •  Otras obras traducidas:
    • “Mañana cumpliré veinte años”. Editorial El Aleph
    • “Vaso roto”. Editorial Alpha Decay
    • “Black bazar”. Editorial Alpha Decay
  • Premios:
    • Premio Ouest-France / Étonnants Voyageurs (2005)
    • Premio libro RFO
    • Tam-tam de oro al Hombre cultural del año concedido por el Ministerio de Cultura del Congo-Brazzaville

Para saber más:

 

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