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Entradas de la Categoría ‘Ngozi Adichie, Chimamanda’

Love is in the air (o lo contrario), algunas pasiones literarias muy africanas

LoVE iS In tHe aIR

Binyavanga Wainaina- Chimamanda Ngozi Adichie

Adichie guarda de sus tiempos de aspirante a escritora su amistad con Binyavanga Wainaina quien desde entonces es uno de sus mejores amigos. Se conocieron en 2001 a través de internet, en un sitio web que les permitía compartir su pasión por la escritura. Quince años después la amistad continúa, ambos leen lo que escribe el otro y opinan sobre ello, a pesar de ser tan diferentes a la hora de escribir.

Cuando Adichie le explicó su intención de escribir sobre la guerra civil de Biafra (es el argumento central de Medio sol amarillo), Wainaina exclamó “¡estás loca¡” y le expresó sus temores sobre el tema elegido. Sin embargo, añade, “ella no tiene miedo y por eso pudo escribir esa novela”. Adichie, por su parte, opina que Wainaina no es solamente un magnifico escritor sino también una generosa persona.

Abdourahman A. Waberi- Nuruddin Farah

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En la propia página web de Waberi, éste se declara admirador del somalí, sobre el que escribió su tesis doctoral (una comparativa entre su obra y la de la argelina Assia Djebar). Le considera más que un maestro, un hermano mayor. Es raro leer alguna entrevista realizada al yibutí y que no aparezca por una u otra razón el de Nuruddin Farah, quien también suele nombrar a su amigo de manera constante. Ambos comparten además de región de nacimiento, un pasado doloroso y la “identidad del nómada” que tanto ha marcado la narrativa de Waberi, pasaje de lágrimas o país sin sombras.

“Uno no viaja para proveerse de exotismo y anécdotas con que adornarse como un árbol de Navidad, sino para que el camino lo desplume, lo enjuague, lo escurra, lo deje como esas toallas, raídas por los lavados con lejía, que te entregan junto con un pedazo de jabón en los burdeles… Sin este desapego y esta transparencia, ¿cómo puede uno esperar hacer ver lo que ha visto?” Elogio del nomadismo-Abdourahman A.Waberi

La primera novela de Waberi Le pays sans ombre (1994) está dedicado al somalí, quien le prologa el libro. Toda una declaración de amor.

… o ToDO lo CoNTrArIO

Chinua Achebe- Joseph Conrad

000272022W Chinua Achebe 1967

El nigeriano escribió un texto muy crítico en relación a la mítica obra de Joseph Conrad y le acusó de manera abierta de racista.“Una imagen de África: nazismo en “El corazón de las tinieblas” (1975), es una lectura del libro argumentado que “(la novela) proyecta la imagen de África como “el otro mundo”, la antítesis de Europa y, por tanto, de la civilización, un lugar donde la cacareada inteligencia y refinamiento del hombre son finalmente burlados por la bestialidad triunfante”. Desde la antítesis que plantea ya desde el inicio, entre dos ríos, uno europeo, el Támesis (la civilización), el otro africano, el Congo (el salvajismo), de donde parte y a donde llega Marlow, Achebe va mostrando sus argumentos para mostrar lo pernicioso de la novela, sobre todo en relación a las personas. “La cuestión es si una novela que celebra de deshumanización, que despersonaliza a una parte de la raza humana, puede denominarse una gran obra de arte. Mi respuesta es no, no puede”, concluyó

El discurso de Achebe ha tenido seguidores y detractrores, son muchos los que opinan que Conrad a pesar de su tibieza creó un texto con propósito anticolonial. Otros, en cambio, coinciden con Achebe y respaldan que fuera tan valiente y sintiera la responsabilidad de decir lo que opinaba.

Ngugi wa Thiong´o- Karen Blixen

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Algo parecido a lo que le suscitó a Achebe la lectura del libro de Conrad, le ocurrió a Ngugi wa Thiong´o con la baronesa Blixen aunque en menor medida. Muchos han sido los libros que han indagado en la vida íntima de esta mujer que luchó contra viento y marea para escribir (tuvo que asumir el seudónimo masculino de Isak Dinesen para poder publicar) y que han mostrado que a pesar de lo idílico y romántico que adorna su perfil, no rechazó la política colonial en el continente, de hecho tuvo esclavos en su plantación de café.

Blixen tuvo una granja en Kenia, y su perro se llamaba Dust y su sirviente Kamante y a partir de ahí Ngugi wa Thiong´o escribió un texto en 1980 Her Cook, Her Dog. Frente a la conmoción que le supuso la lectura de  In the Castle of My Skin (1953) del escritor de Barbados George Lamming, Las memorias de África (1937) de la danesa le provocaron el efecto contrario, “uno de los libros más peligrosos que se han escrito sobre el continente desde una condescendencia que se hacía pasar por amor“. El escritor señala el uso repetido que realiza Blixen de la imaginería animal al describir a los africanos. En su representación de su sirviente Kamante, Ngugi ve la comparación de Blixen con un perro como insulto extremo. Opinión que también compartía Nuruddin Farah quien en su novela Regalos admite que “(Blixen) tal vez se enamorase de aquella parte del continente pero que sin duda no amó a las gentes del lugar”. Ella, por su parte, siempre soñó con volver a Kenia.

4 polémicas literarias (africanas) que se dieron en 2014

1.-Chimamanda Ngozi Adichie y el frío sueco

En febreroChimamanda Ngozi Adichie fue entrevistada por la especialista en cine sueco Jannike Åhlund, en el marco del “Festival Internacional de Cine de Gotemburgo”. La escritora comenzó a mostrar su sorpresa cuando, tras sólo nueve minutos de conversación, Åhlund comparó su novela Medio Sol Amarillo con Lo que el viento se llevó en versión nigeriana”(08:55). Tras lo cual Åhlund mencionó que la actriz Thandie Newton, que interpreta a la protagonista femenina de la versión cinematográfica de Medio sol amarillo, no es lo suficientemente africana, ya que es “muy blanca” (12:45). Åhlund continuó con ligereza tras resaltar la renuencia de los nigerianos para hablar de la Guerra de Biafra debido a su “ignorancia”, y mostró finalmente su indignación cuando Adichie planteó la historia colonial de Suecia, “lo que provocó otra brillante conferencia sobre la incapacidad de los europeos para hablar del legado del colonialismo de una manera honesta (47:25).”

2.-Nnedi Okorafor muestra su enfado

descargaEn julio, la escritora Nnedi Okorafor mostraba su enfado a raíz de la publicación de un artículo en el periódico “The New York Times”, que bajo el título “New Wave of African writers with an internationalist bent” publicaba una lista de la nueva ola de escritores africanos que triunfaban en EEUU y Gran Bretaña en la que no aparecía ningún nombre de escritor/a de Ciencia Ficción. Ante dicha omisión, la escritora y editora Sheree Thomas, se sirvió de Twitter para protestar: “Estoy tratando de averiguar cómo un artículo sobre la nueva ola de escritores africanos no incluye a Nnedi Okorafor … la separación de los géneros”. Okorafor respondió admitiendo que se sentía “enojada” por la mencionada omisión. Nnedi argumentó que una parte del obstáculo para la ciencia ficción son “las actitudes coloniales sobre lo que es literatura y lo que no lo es”. “La base de lo que es ‘gran literatura’ en África está demasiado definida todavía por Occidente, y Occidente todavía tiene problemas para ver la ciencia ficción como un género de verdadera literatura” añadió la autora.

3.-A vueltas con el Caine: Ikhide-Wainaina

Creíamos que este año nos íbamos a librar de polémicas en torno a este premio, pero de manera sorprendente el 10 de octubre, un día después de la concesión del Premio Nobel al francés Patrick Modiano, Binyavanga Wainaina lanzaba una serie de tweets en relación… al Premio Caine. El escritor, que usa con frecuencia esta red social para comunicarse y opinar, mostraba su enfado ya que consideraba que se le daba demasiada importancia a un premio que a la postre era extranjero (recordad que lo organiza una institución británica). A pesar de que él mismo ha sido ganador en la edición de 2002, expresaba su enojo al considera que en África se tiene este premio en un pedestal inmerecido y, en cambio, las propias instituciones literarias africanas, como Farafina, Kwani o Saraba estaban descuidadas. Le dieron réplica, Elnathan John, Obinna Udenwe, Lauri Kubuitsile y sobre todo el bloguero nigeriano, Ikhide Ikheloa, argumentando que los ataques de Binyavanga hacia el premio Caine eran equivocados.

4.-La tiranía mental de los escritores africanos, Ben Okri dixit

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Ben Okri. Foto: The Guardian

Finalizando el año, el 27 de diciembre, Ben Okri (a quien se le acaba de otorgar el premio Bad Sex en ficción de Literary Review por una escena de su libro The age of magic) publicaba un artículo para The Guardian titulado “A mental tyranny is keeping black writers from greatness“. Alegando que los escritores africanos escriben siempre a partir de unos temas que se esperan de ellos (que esperan los lectores occidentales) por ser precisamente africanos; pobreza, dictaduras, guerra, corrupción, hambre… pero que les lleva, en cambio, a no ser considerados ya que el lector occidental huye de esas temáticas, les acusaba de falta de libertad para liberarse de esa tiranía mental que les impide escribir obras con grandes temas. Para ello no dudaba en poner ejemplos de la literatura occidental como Homero, James Joyce o Cervantes.

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Sofia Samatar

La contestación no se hizo esperar y en el mismo periódico tres días después, la escritora Sofia Samatar publicaba su respuesta bajo el título Black and African writers don’t need instructions from Ben Okri, dejando claro que lo que Okri argumentaba no era algo nuevo, llovía sobre mojado (ver el artículo que escribió Helon Habila en torno a No Violet Bulawayo y su obra We need new names, por ejemplo) y que lo que Okri proponía era una limitación precisamente cuando la “literatura africana” es tan diversa y plural. Tras ella, muchos han sido los que han querido mostrar su punto de vista sobre el tema como  la bloguera Rowena que afirma: “irónicamente, Okri dice “No debemos permitir que nadie defina lo que escribimos” pero eso es precisamente lo que el propio Okri parece estar haciendo.”

Sofia Samatar sobre Ben Okri (10 tuits de réplica [en]) y más respuestas.

Cualquier día de estos escribo algo sobre “el estereotipo del lector occidental que lee literatura africana“…

Victor Ehikhamenor, arte en portadas

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Americanah. Ed. Farafina

El nigeriano Victor Ehikhamenor  es un galardonado artista visual, escritor y fotógrafo. Sus obra está influenciada por la dualidad entre la religión tradicional africana y las creencias occidentales, los recuerdos y la nostalgia.

Además de fotografías y pinturas, Ehikhamenor ilustra para portadas de libros. Las obras de Helon Habila, Tony Kan, Molara Wood, Lola Shoneyin o Chika Unigwe, entre otros, han llevado en sus cubiertas alguna de sus ilustraciones. La última en hacerlo ha sido la exitosa novela de Chimamanda Ngozi Adichie, Americanah “Veo la portada del libro como otro lienzo, una colaboración entre el texto y las imágenes”, ha dicho en referencia a la importancia que le da al diseño de las cubiertas que le solicitan los escritores.

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Excuse me¡

Autor del libro de poesía Sordid Rituals (Oracle Books, 2002) y la colección de ensayos humorísticos y agudas observaciones acerca de “ser nigeriano”, agrupados en Excuse Me! (Parresia Books, 2012), afirma que “la pintura y la escritura compiten por mi tiempo, pero yo amo a las dos. Son como dos amantes que comparten un objeto, y la envidia es el jugo que las hace funcionar. El proceso creativo de ambas es diferente. Hacer arte es un poco más fácil que escribir; la escritura es más laboriosa debido a la edición, re-escritura, tratar de darle un sentido … y luego está la implicación de otras personas, tales como editores. Con la pintura es diferente: yo soy el general, y yo soy el ejército.”

En su libro Excuse me¡, que reúne sus escritos del período 2009-2011 cuando era el director creativo del periódico “Next”, la mayoría de los contenidos tienen relación con los acontecimientos socio-políticos reales que tuvieron lugar dentro de ese período de tiempo, mientras que otros salen de su propia experiencia personal en sus numerosas estancias en el extranjero. En la mitad del libro, el artista ha introducido algunos dibujos e ilustraciones que realizaba durante las reuniones editoriales de la mañana. El título del libro era el nombre de la columna que escribía en el periódico en aquel momento.

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Chronicles Of The Enchanted World

Las portadas de otros

Los diseños de las portadas de los libros que provienen del continente africano han sido muchas veces una descarada repetición o el fruto de un sinfín de estereotipos o clichés con los que se relaciona a todo lo que tenga que ver con África.

Sin embargo, no todas las portadas de los libros siguen el anterior patrón, Victor Ehikhamenor crea modernas y hermosas cubiertas que lo enriquecen, llenas de colorido y expresividad, plenas de seres míticos y luminosos. Los siguientes ejemplos son una buena muestra de ello.

Victor Ehikhamenor junto a la obra que ha creado para la portada de “Americanah”

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Nota: la inspiración esta vez me llegó de Bookshy

5 escritoras africanas para leer online

El relato corto o cuento es un género bastante frecuentado en el continente africano. Uno de los principales premios que se conceden allí es el Premio Caine, que premia, anualmente, el mejor relato original de un autor africano y publicado en inglés. A veces, es llamado el “Booker africano” y este año ha recaído en la escritora keniata Okwiri Oduor.

A continuación, os acerco cinco relatos de otras tantas escritoras africanas, que se pueden leer online y en castellano. Proceden de generaciones y países diferentes, tanto del norte del país como del áfrica sub-sahariana, y las temáticas también son diversas: desde la homosexualidad y el choque religioso, hasta el intento de explicar cómo se mueve el mundo.

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“El Señor de la casa” forma parte del libro Los deseos afines de la editorial Dos bigotes y es un relato de Beatrice Lamwaka. Esta ugandesa, secretaria de la Asociación de Escritoras de Uganda (FEMRITE), nos acerca una historia conmovedora, mediante la evocación de una persona que sufrió en el pasado el rechazo, debido a su escasa masculinidad. Tal y como recoge la profesora Pumla Dineo Gqola en el prólogo del libro: “El señor de la casa es una historia de amor en el sentido más radical: el empeño en reclamar la parte de nosotros mismos que repele y asusta a los demás. Es lo que hacía sentir bien a la narradora cuando era una niña y ahora como una mujer adulta. Es una reivindicación del amor, entendido como una fuerza transformadora del mundo y como un regalo a uno mismo.”

Lo podéis leer aquí, vía GuinGuinBali

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“Una experiencia privada” es uno de los relatos que componen el volumen Algo alrededor de mi cuello de la editorial Alfaguara, todos ellos escritos por Chimamanda Ngozi Adichie. Esta nigeriana que tuvo como padrino literario a Chinua Achebe, es la escritora africana más conocida y reconocida en la actualidad. No se entiende una lista con nombres de su continente en la que no aparezca ella. Hasta Beyoncé ha caído rendida a sus piesEn “Una experiencia privada” nos encontramos con dos mujeres de edades y estrato social muy diferentes; una cristiana, moderna y que conoce el extranjero, y la otra musulmana, más humilde, que jamás ha viajado fuera, que se esconden juntas en una tienda vacía, tras unos altercados en el mercado. Ellas esperan, ocultas, a que se pase el peligro conversando, “mientras las dos hablan, hay musulmanes hausas matando a cristianos igbos a machetazos y pedradas“. De eso se enterarán después.

Lo podéis leer aquí, vía Mango Street

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“La liberada” forma parte del volumen Lejos de Medina, que reúne una serie de crónicas en las que la intención última es resucitar numerosos destinos de mujeres. No es algo nuevo en la narrativa de Assia DjebarEn realidad el nombre con el que se la conoce es el seudónimo literario de Fatema Zohra Imalayen. Esta mujer multifacética, lo mismo escribe novelas que dirige películas con gran éxito. Mujer comprometida con su país, después de la independencia de Argelia y de trabajar como periodista para un diario del FLN, ejerció de profesora en la universidad, hasta que, a causa del golpe de Estado de Bumedián, se vio obligada a abandonar Argelia. Eterna candidata al nobel de literatura, lleva mucho tiempo sin publicar nada. Desde 2005 es miembro de la Academia Francesa.

Lo podéis leer aquí, vía Mango Street

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Eté Utú de por que en África las cosas son lo que son es un libro publicado en el 2009 cuyo título significa: “¿Y por qué?”. Incluye 31 cuentos de tradición oral de las aldeas y pueblos de la República de Benin y recopilados en sus lenguas tradicionales (gun, fon o yoruba). En estos cuentos se trata de explicar el mundo y su funcionamiento. El volumen está ilustrado con fotos en blanco y negro de Serrat Agboton y la autora de la selección es Agnes Agboton quien ha realizado una importante labor al recuperar estas narraciones orales y quien afirma: “A uno y otro lado del mar de arena los hombres y las mujeres no son, a fin de cuentas, tan distintos”.

Podéis leer dos narraciones del mismo aquí (clikar en el icono pdf), vía Biblioteca Cervantes

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Nadine Gordimer nos abandonó este mismo año. La muerte le llegó a los noventa años, tras haber publicado en 2013 su última novela Mejor hoy que mañana, que parecía premonitoria desde el mismo título. Esta obra es una especie de testamento, en el que hace un repaso al momento actual que se vive en Sudáfrica, al tiempo que, realista y desilusionada, transmite su intención de no resignarse ya que para ella todavía quedan motivos para la esperanza. “¿No hay otro lugar donde podamos encontrarnos?” forma parte de uno de los varios libros de relatos que Nadine Gordimer escribió: La suave voz de la serpiente, y “Dos metros de tierra”, al volumen que lleva el mismo título.

Lo podéis leer aquí, vía Mango Street

 

Americanah-Chimamanda Ngozi Adichie

Americanah-Chimamanda Ngozi Adichie

Tengo la sensación de que dejé de ser negra nada más apearme del avión en Lagos” (pág.601). Quien así se expresa es Ifemelu, la protagonista de la tercera y última novela de Adichie. Multipremiada novela que impulsa más si cabe la literatura que está surgiendo desde el continente africano, más en concreto desde Nigeria. Se trata de Americanah que es una historia de amor, emigración y retorno, y descubrimiento y disección de la raza. Como ya hiciera con Medio sol amarillo mantiene el pulso a lo largo de sus más de quinientas páginas (sobran algunas) y se lee  sintiendo las coordenadas vitales de Ifemelu y Obinze, la pareja protagonista sobre todo, y del resto de los personajes de forma muy cercana. La escritora es una gran creadora de personajes, estos nunca suenan falsos, sus pasiones, sus deseos, sus tristezas, todo desfila por delante de nuestros ojos como si estuvieran en realidad delante de nuestra vista. Su narrativa es muy visual. Adichie escribe como habla y escribe como ve. Ella misma confiesa que observa, anota y lo cuenta. No es extraño que su anterior novela se adaptara al cine y que ésta siga el mismo camino.

Americanah es la historia de la travesía vital de dos personas que deciden  marcharse de una Nigeria en la que una dictadura les deja pocos resquicios para el presente y menos para el futuro. Su salida no es una emigración para sobrevivir, tiene más que ver con la idea de prosperar y tener más alternativas, se trata de una huida para realizar estudios en Estados Unidos que se dibuja como la meta que les proporcionará un porvenir (esto mismo ocurre en otras novelas nigerianas, Graceland es una de ellas). Tanto las novelas de Adichie, o Graceland de Chis Abani o Waiting for an Angel de Helon Habila, están localizadas en una Nigeria moderna y urbana. En Americanah, ella marchará a Estados Unidos, donde tendrá unos inicios difíciles hasta que consigue triunfar como “blogger”  (con un blog sobre la raza) y él a Gran Bretaña, en donde le espera una fugaz y frustrante aventura.

La novela arranca con el periplo que tiene que realizar Ifemelu para encontrar un lugar en donde trenzarse el pelo antes de efectuar su viaje de retorno a Nigeria. Han pasado quince años desde que decidiera marcharse y en el camino ha tenido que desempeñar múltiples oficios, se ha sentido discriminada por ser negra, ha rozado de nuevo el amor y ha percibido de forma atronadora el deseo de volver. Americanah habla de la raza, que Ifemelu descubre solamente en Estados Unidos y como reacción abre un blog en el que vierte todas sus reflexiones sobre las situaciones que vive u observa a su alrededor. Son opiniones sin la dimensión ni el tratamiento que requeriría el tema y quizás sea esta la parte que más chirria en el libro. Las entradas del blog a veces no aportan nada  frente al dinámico y amplio abanico de prejuicios que despliegan las situaciones por las que atraviesa Ifemelu. Entre sus otros aciertos el uso del tiempo y la manera en la que se intercalan las historias de Ifemelu y de Obinze y el retrato de la vida moderna nigeriana, con un gran número de detalles que logran que podamos casi, casi, introducirnos en ella.

El pelo, que podría parecer algo trivial, se convierte en uno de esos rasgos de identidad que la protagonista precisa para sentir que “no ha cambiado tanto”. En el fondo subyace una especie de rebelión y una manera de reafirmarse a si misma como nigeriana.  De su posición inicial en la que ante una oferta de trabajo decide alisárselo, “Ese pelo tan abundante y bonito serviría si fuera a entrevistarme para cantante de coro en un grupo de jazz, pero para esta entrevista necesito ofrecer una imagen profesional, y profesional equivale a lacio, y si fuera rizado, tendría que ser rizado de mujer blanca, con rizos sueltos o, en el peor de los casos, bucles, nunca crespo.” (pág. 266) a la vuelta a los orígenes, al pelo natural, afro, sin artificios. La realizadora Zina Saro-Wiwa muestra en su documental “Transition“, como ella, y cada vez un grupo más grande de mujeres negras en Estados Unidos, deciden dejar atrás el uso de productos químicos para alisar el pelo y llevar orgullosamente su pelo natural .

Americanah nos cuenta cómo se comporta (cómo se fuerza a comportar, cómo la fuerzan a comportarse) una persona africana y negra que emigra y cómo es percibida por sus propios compatriotas emigrantes a su vez y por los nativos del país de llegada. Así, una de estas  facetas se descubre en cómo el uso de la lengua identifica a la persona, la aparta o la integra. Una vez en Estados Unidos, Ginika, una de las amigas de Ifemelu se esfuerza en hablar en “inglés nigeriano, una versión anticuada, trasnochada, en un esfuerzo por demostrar lo poco que había cambiado” (pág. 163). El proceso inverso lo vive la propia Ifemelu cuando topa con Cristina Tomas tras el mostrador de admisión de nuevos alumnos de su Universidad americana, que deletrea en exceso ante una Ifemelu que le replica “hablo inglés” (…)a lo que la mujer le replica “eso seguro, solo que no sé si lo hablas bien ” ante lo cual Ifemelu confiesa que se “encogió como una hoja seca” y a pesar de haber hablado inglés toda su vida “en las semanas posteriores, a medida que se imponía el frío del otoño, empezó a ejercitar el acento norteamericano” (pág. 177). Del mismo modo, Obinze en Londres descubrirá, en una cena a la que le ha invitado su amigo Emenike, cómo este tiene un comportamiento social diametralmente opuesto al que tendría un nigeriano, una mezcla de asimilación y máscara, al alardear de unos “platos, con su acabado poco profesional, los ligeros bultos en el contorno, nunca se habrían enseñado en presencia de invitados en Nigeria. Todavía no sabía muy bien si Emenike se había convertido en una persona que creía que algo era hermoso porque estaba hecho a mano por pobres en un país extranjero, o si simplemente había aprendido a fingir” (pág.349). A la descripción de situaciones en las que deriva el choque cultural no le falta sentido del humor.

Tampoco el retorno le será fácil a Ifemelu. “Americanah” es el término con el que se designa en Nigeria al que ha regresado de América. El Club Nigerpolitano es el lugar en el que se reúnen estas personas ” un grupo de jóvenes retornados que se dan cita todas las semanas para lamentarse de las numerosas diferencias entre Lagos y Nueva York” (pág. 534) y al que Ifemelu no quiere pertenecer. Los retornados se quejan, no viven felices en Nigeria porque son incapaces de descubrir su país con una nueva mirada. Tienen dinero, son glamurosos y parecen superficiales, a pesar de sus estudios universitarios y sus viajes por el mundo. Ifemelu es una mujer que se ha hecho a si misma y ha actuado siempre en consecuencia. Su retrato, como el de las mujeres de Medio sol amarillo es el de una mujer que guía su vida y que, a pesar, de haberse marchado de su tierra natal, se identifica con ella y la reivindica.

Americanah está narrada por una escritora que tiene una extraordinaria capacidad para contar. Aporta además otro punto de vista al espectro literario africano contemporáneo, el que se abre a las personas que, como la propia Adichie, han realizado estudios en el extranjero y después han regresado. Adichie quizás consciente de que muestra una “emigración” que no es la que vive la gran mayoría de africanos se vuelca en las aventuras de Obinze, quien obsesionado con ir a los Estados Unidos acabará finalmente en Londres, en donde indocumentado pasará de limpiar váteres a mozo de almacén, mientras siente de manera profunda la soledad del inmigrante, a sabiendas de que él se da cuenta de que no es como el resto de nigerianos con los que se encuentra. La deportación pondrá punto final a su aventura, proporcionándole la oportunidad de saber en qué lado se encuentra él.

Comprender Estados Unidos para los negros no estadounidenses: el tribalismo estadounidense (…) por último la raza. Hay una jerarquía racial en Estados Unidos. Los blancos están siempre en lo alto, concretamente los blancos anglosajones protestantes, y los negros estadounidenses están siempre en lo más bajo, y lo que queda en medio depende del momento y el lugar (pág. 242)

A mis compañeros negros no estadounidenses: en Estados Unidos sois negros, muchachos (…) Queridos negros no estadounidenses, cuando tomáis la decisión de venir a Estados Unidos, os convertís en negros. Basta ya de discusiones. Basta de decir soy jamaicano o soy ghanés. A Estados Unidos le es indiferente. ¿Qué más da si no eráis “negros” en vuestro país? (…)En principio las personas negras no deben indignarse por el racismo. De lo contrario, no obtendréis solidaridad. Esto solo es aplicable a los progresistas blancos, dicho sea de paso. No os molestéis siquiera en contar a un conservador blanco un suceso racista que os haya ocurrido. Porque el conservador os dirá que sois VOSOTROS los verdaderos racistas y os quedaréis boquiabiertos (pág. 289)

 Ficha:

  • Título original:  Americanah (2013)
  • Idioma: Original: Inglés
  • Traducción al castellano: Random House Mondadori, S.A. (2014)
  • Traductor: Carlos Milla Soler
  • Imagen de portada:  Fotografía de Jon Michael-Moses
  • Nº páginas: 603
  • Cine: Como ya pasó con Medio sol amarillo adaptada a la gran pantalla por Biyi Bandele, se rumorea que Americanah podría adaptarse al cine con Lupita Nyong’o como protagonista
  • Premios del libro:
    • Ganadora del 2013 National Book Critics Circle Award for Fiction
    • Ganadora del The Chicago Tribune 2013 Heartland Prize for Fiction
    • Uno de los 10 mejores libros de 2013 para The New York Times
    • An NPR “Great Reads” Book, a Washington Post Notable Book, a Seattle Times Best Book, an Entertainment Weekly Top Fiction Book, a Newsday Top 10 Book, and a Goodreads Best of the Year pick.

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In English

Si quieres leer una crítica de este libro en inglés, puedes hacerlo en el Blog de Mary Okeke, clikando aquí

Cerrando el 2013

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Fotografía: David Levenson

Adichie ha tenido un 2013 impresionante. A la adaptación al cine de su novela “Medio sol amarillo” sobre la guerra de Biafra (dirigida por Biyi Bandele e interpretada por Chiwetel Ejiofor y Thandie Newton) se une el éxito que ha cosechado su novela “Americanah“, publicada en mayo y señalada por The GuardianThe New York Times y la BBC como uno de 9780307271082_custom-63142d41e3791c90bf89428bf6420a4f54b4b3b9-s6-c30los mejores libros de 2013. Con ella ha ganado el Chicago Tribune Heartland Prize. 

A lo anterior se ha unido su charla para TED: We should all be feminists, de la que la cantante Beyoncé ha extraído un párrafo que ha introducido en uno de los vídeos de su último álbum. (Si tenéis curiosidad por conocer el empujón publicitario que puede suponer Beyoncé para un libro podéis leer este artículo).

Sin embargo, ha habido otros libros muy destacables en este 2013 (y no todos están escritos en inglés). De hecho, por ejemplo, “The Guardian” en su listado de “mejores libros africanos 2013” menciona “Mañana cumpliré 20 años” (Demain j’aurai vingt ans) de Alain Mabanckou que fue publicado en 2010 (su último libro “Lumières de Pointe-Noire”, paradójicamente, se encuentra entre los más vendidos en Francia durante 2013), pero ha sido traducido este año al inglés. Libro que os recomiendo desde “LitERaFRicA”.

 68.Noviolet-Bulawayo-We-Need-New-Names“We Need New Names” de NoViolet Bulawayo.

Este libro estuvo en la lista para el Premio Man Booker 2013, convirtiéndose en la primera mujer africana negra y la primera de Zimbabwe preseleccionadas para el premio.

“Estoy tratando de decir que necesitamos nuevas identidades, nuevas formas de ver las cosas, nuevas formas de ser”.

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Ghana Must Go

“Ghana Must Go” de Taiye Selasi.

Se trata de la primera novela de esta narradora que usa el término “afropolitana” para intentar lidiar con el tema de las identidades. En uno de sus ensayos del año 2005: “¿Qué es un Afropolitano?”, definió a una clase de joven africano, sofisticado y cosmopolita, que va en contra de los estereotipos más comunes. Ha recibido elogios de Toni Morrison y Salman Rushdie.

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La infancia de Jesús” (The childhood of Jesus) de J.M. Coetzee. 

La vuelta del Nobel sudafricano no ha dejado indiferente a casi nadie. La crítica ha dicho que plantea más interrogantes que soluciones y ha añadido que provoca desconcierto, sorpresa, y hasta incomodidad.

La novelista  Joyce Carol Oates, quien en la reseña que publicó en The New York Times se refirió a este como un libro de prosa llana y simple, ha dicho que en esta novela, Coetzee transmite  “una visión sombría e intransigente, que recuerda a la conclusión dolorosa de Desgracia”.

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the-hired-man“The hired man” de Aminatta Forna.

El periodista Chema Caballero en el blog “África no es un país“, comenta que esta nueva novela (la tercera) de Forna nos habla de cosas como la nostalgia, la pérdida, la guerra, la convivencia, la culpabilidad, la negación y el amor. La historia, esta vez, no tiene por escenario África, sino Europa (Croacia), pero “aunque el paisaje ha cambiado, las raíces de la obra se encuentran en lo profundo de un terreno familiar” (Alfred Hickling).

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La-saison-de-l-ombre_JIR_351896_0La saison de l’ombre” de Leónora Miano.

Esta novela la ha hecho merecedora del premio Fémina, uno de los galardones literarios franceses más prestigiosos. Miano, da en su novela la palabra a los africanos que perdieron a sus seres queridos y vivieron el drama de la esclavitud desde el interior, sin dejar su tierra.

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Además Mia Couto recibió el “XXV Premio Camões“, se trata del premio más prestigioso de literatura en lengua portuguesa y también el Neustadt.

La somalí Nadifa Mohamed fue seleccionada por Granta como Mejor novelista joven británica. 

Warsan Shire recibió el Premio de Poesía africana Universidad Brunel, un nuevo e importante premio de poesía anual dirigida al desarrollo, la celebración y promoción de la poesía de África.

El marroquí Fouad Laroui ganó el 2013 Prix por su novela L’étrange affaire du pantalon de Dassoukine y el autor egipcio Ibrahim Issa fue candidato al Premio Internacional de novela árabe con su novela Our Master. 

En 2013 nos dejaron varios grandes de las letras ¿africanas?:

CHINUA ACHEBE (Ogidi,1930 – Boston,2013)

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KOFI AWOONOR (Ghana,1935 – Kenia,2013)

Kofi Awoonor

MOUSSA KONATÉ (Kita,1951-Limoges,2013)

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DORIS LESSING (Kermanshah, 1919 − Londres, 2013)

Otras fuentes:

El pasado 3 de diciembre fallecía Ahmed Fouad Ngem, conocido en Egipto como “el poeta del pueblo“.

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Medio sol amarillo-Chimamanda Ngozi Adichie

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Uno de los personajes de Medio sol amarillo, Richard el británico, llega a Nigeria porque quiere escribir un libro;  está enamorado del arte de Igbo Ukwu y, en concreto, maravillado por la vasija de cuerdas de bronce (Pot roped), uno de los artefactos que allí se encontraron. Datada entre los años 800-900 A.D, se encuentra, en la actualidad, en el Museo Nacional de Lagos. Igbo Ukwu fue una ciudad en el estado de Anambra. Los hallazgos que se encontraron allí, además de ser objetos artísticos de gran belleza, probaron cómo algunas comunidades africanas estaban civilizadas más de mil años antes de la llegada del hombre blanco, y que aquellos antepasados también tenían tecnologías avanzadas. El trabajo con bronce de Igbo Ukwu es un fenómeno aislado en el tiempo, después desarrollado en otras partes de Nigeria. Algunos entendidos simplemente han descrito el Pot Roped Igboukwu como la escultura de bronce más complejas jamás fabricada por el hombre. La atención a la simetría y los detalles en el acabado son sorprendentes, y muchos más artefactos como estos fueron fabricados en el corazón de Alaigbo cuando la mayoría de la Europa de hoy estaba en la Edad Media. Las espirales huecas en la base del vaso tienen gran parecido con la Vía Láctea.

La nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie siempre ha huido de las historias únicas. Lo anterior es un reflejo de ello: del intento de dar a conocer la narración desde los hechos que interesan a una persona africana y que demuestran lo perversa que puede ser la historia cuando solo se narra desde el lado occidental. Es muy conocida la charla que dio en julio de 2009 para TED Talks titulada “El peligro de una sola historia” en la que, entre otras afirmaciones sin desperdicio, decía: “La historia única crea estereotipos y el problema con los estereotipos no es que sean falsos sino que son incompletos. Hacen de una sola historia la única historia.”

He de confesar que remoloneé bastante antes de decidirme a abrir Medio sol amarillo. Tenía la sensación de que me estaban dando gato por liebre y  que iba a entrar en uno de esos novelones intragables con grandes críticas favorables. Sin embargo, nada más alejada de la realidad que esta apreciación inicial. Chimamanda sortea, con elegancia e inteligencia, el peligro de aburrir. Ella tiene habilidad más que suficiente para contar historias y capacidad para hacernos entrar en su mundo. Y la historia desgarradora de Biafra y de sus gentes, lo merece.

Los personajes principales son la pareja de gemelas, Olanna y Kainene, cada una con su propia personalidad (Olanna, hermosa y triunfadora y Kainene, sarcástica y enigmática), pero ambas muy fuertes, más fuertes que muchos de los hombres que aparecen en el texto; su capacidad para hacer frente a cada situación de manera serena, firme y valiente, sabiendo tomar decisiones cuando llega la ocasión, es uno de los mejores valores que esconde este libro de más de quinientas páginas y que rompe con el estereotipo de la mujer africana sumisa y abnegada. Junto a ellas, emergen sus correspondientes parejas, Odenigbo (el intelectual africano que derivará en decepcionante) y Richard (el periodista británico que quiere ser escritor).Y Ugwu. La elección del joven Ugwu, un criado procedente del ámbito rural y analfabeto pero muy curioso e inteligente y con ganas de saberlo todo, como uno de los personajes principales es un acierto, ya que logra que empatizemos de forma inmediata con lo que se nos cuenta y, con posterioridad, a medida que la narración se va adentrando en escenarios más sombríos, repensemos nuestra impresión inicial ante el conocimiento de sus actos, que solamente los lectores llegaremos a conocer, siendo los únicos que podremos juzgarle.

Se trata de una novela centrada en una historia de amor (doble) que ha de atravesar todo tipo de obstáculos personales, de vaivenes emocionales, de toma de decisiones dolorosas y valientes, en el difícil momento histórico que les toca vivir. La narración de sus vidas cotidianas nos ofrece una potente descripción de la vida media-alta nigeriana, con su propia división en clases, donde también algunos privilegiados tienen criados, sin voz y sin derechos. Es la historia de amor la que nos ayuda a hacer la lectura de manera ágil porque este libro tiene mucho más que eso en sus entrañas.

Esta novela gira en torno a la guerra civil nigeriana, que se llamó “guerra de Biafra”. There was a country: a personal history of Biafra (2012)  es el último libro de Chinua Achebe, quien falleció en marzo de este año (por este libro ha recibido varias críticas, llegando a acusarle de re-escribir la historia). Achebe,  como Adichie, fue un igbo, y participó en el aparato cultural de la efímera República de Biafra (1967-1970). “Mi objetivo no es proporcionar todas las respuestas, sino plantear preguntas y quizás provocar algunos dolores de cabeza” dijo al respecto del libro. El escritor plantea que los igbo dominaron el comercio y el sector público en un país donde los tres principales grupos étnicos (los yoruba, hausa e igbo) se disputaban la supremacía, en la época de la independencia. Achebe atribuye a los igbos gran autoestima, valores democráticos inherentes y capacidad de adaptación. Los igbos se sentían no deseados en Nigeria, lo que provocó que buscaran su propio lugar. Achebe selaña cómo cuando todo cesó en 1970, quedaron tres millones de igbos muertos. No fueron meras víctimas de guerra, se trató de un calculado genocidio. Hubo un bloqueo, el hambre se usó como arma de guerra y provocó millones de muertos.

Seis años antes, Chimamanda, había publicado esta novela y Achebe la había elogiado. En él la denuncia tanto de la colonización como de la descolonización con sus atroces consecuencias es permanente: “La  verdadera tragedia del poscolonialismo no es el hecho de que la mayoría de la gente no tuviera voz para expresar si deseaba o no un  mundo nuevo; lo peor es que nadie les ha proporcionado los medios necesarios para encajar en él.” La guerra de Biafra, con el genocidio de miles de igbos, con el silencio internacional, con sus motivos disfrazados en guerras étnicas cuando de por medio hubo otros intereses (petróleo), es el tema central de la novela. La escritora resalta en varios momentos que no hubo nunca ese enfrentamiento tan encarnizado entre etnias (“La idea de que los recientes asesinatos son producto del odio ancestral es engañosa. Las tribus del norte y del sur han mantenido contacto durante mucho tiempo, su convivencia se remonta al siglo noveno, tal y como atestiguan algunas de las magníficas alhajas descubiertas en los yacimientos de Igwo Ukwu”), hubo enfrentamientos (otra escritora nigeriana, Buchi Emecheta, en su libro Las delicias de la maternidad escribe que tanto yorubas como igbos se habían sentido superiores unos respecto de los otros), pero la causa principal del estallido, según la autora, fue una estrategia británica, muy en la línea del “divide y vencerás” que ya hemos conocido en otros países (¿os suena?), para mantener el control sobre todo el territorio.

Y la hambruna. Se denuncia cómo se usó cómo arma de guerra. Se habla de cifras que no están claras, pero se habla sobre todo de vivencias, de sufrimientos y de personas. Nadie paró aquello; “El mundo guardó silencio mientras morimos” se afirma de manera rotunda. La población de Biafra sufrió la situación de escasez de comida tanto por el bloqueo de Nigeria como por el miedo a que los alimentos estuvieran envenenados. Y aún resuena aquella palabra, que tendría que ser delito, “kwashiorkor”: “No sabía que hubieran bautizado la enfermedad con el nombre del primer ministro británico. Pero las ganas de reír se le pasaron de golpe cuando entró en la habitación de Adanna. La niña estaba acostada en una estera, con los ojos medio cerrados. Olanna le acarició la mejilla con el dorso de la mano para comprobar que no tuviera fiebre, aunque ya lo sabía. Tendría que haberse dado cuenta antes. Adanna tenía el vientre hinchado y la piel muy pálida, mucho más que hacía unas semanas.”

La esperanza en un futuro nuevo que representaba el medio sol amarillo, se eclipsó. Acabó la guerra, pero la situación de hambruna continuó. Finalizó la guerra, pero cada persona igbo que tenía una cuenta bancaria en Nigeria recibió veinte libras, no importaba lo mucho que tuviera en sus cuentas antes del conflicto. Terminó la guerra, pero algunas familias igbo siguen esperando, una vida siempre en permanente sombra, en permanente incertidumbre, que un hijo perdido, una hija perdida, vuelvan a casa.

Ante el libro de Achebe muchos han querido descartarlo alegando que la guerra sucedió “hace mucho tiempo”. Se reabren antiguas (o no tan viejas heridas), sobre todo porque se recuerda que algunas de las personas que jugaron papeles importantes en los hechos están vivas hoy en día. La impunidad continúa y ningún libro sobra nunca para denunciar, para hacernos preguntas, para mirar de frente lo que ha ocurrido y como dice Chimamanda  “aunque sólo sea para empezar a entender cómo hemos llegado a estar donde estamos hoy  

Él escribe sobre la hambruna. Era una de las armas de guerra nigerianas. La hambruna hizo posible la separación de Biafra, le valió fama y sostuvo su existencia mientras duró. La hambruna hizo que el mundo entero fuera consciente de la situación y prorrumpiera en muestras  de protestas y manifestaciones en Londres, Moscú y Checoslovaquia. La hambruna hizo que Zambia, Tanzania, Costa de Marfil y Gabón reconocieran a Biafra, y también que África entrara en la campaña de Nixon e hiciera que padres de todo el mundo obligaran a sus hijos a comer. La hambruna llevó a las organizaciones de ayuda humanitaria a enviar clandestinamente partidas aéreas nocturnas de comida a Biafra. La hambruna impulsó la carrera de muchos fotógrafos. Y también la hambruna fue lo que hizo  que la Cruz Roja Internacional considerara Biafra la situación de emergencia más grave desde la segunda guerra mundial.

Ficha:

  • Título original:  Half of a yellow sun (2006)
  • Idioma: Original: Inglés
  • Traducción al castellano: Editorial Random House Mondadori (2007)
  • Traductora: Laura Rins Calahorra
  • Imagen de portada: Abby Weintraub
  • Premios: Premio Commonwealth Writers’ Prize for Best First Book (2005) por “Flor púrpura” y Orange Prize fiction por “Medio sol amarillo”
  • Para saber más:
  • Críticas/reseñas: 

“Medio sol amarillo” (2013), la película

El escritor Biyi Bandele se estrena con la dirección de esta película, protagonizada por Chiwetel Ejiofor y Thandie Newton.

Criticas: Z’étoile Imma, en “Africa is a country” [inglés]

 

Próximo estreno: “Medio sol amarillo”

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En marzo se comenzó a rodar la película basada en la novela “Medio sol amarillo” (Half of a Yellow Sun) de Chimamanda Ngozi Adichie y se va a estrenar en septiembre en el “Toronto Film Festival”. Se trata de un producto de Nollywood, la industria del cine de Nigeria, que produce más de 2.000 películas al año y se ha convertido en la tercera más valiosa industria del cine en el mundo después de Hollywood y Bollywood. “Medio sol amarillo” es la más ambiciosa y costosa  película del país hasta la fecha.

http://www.greatthoughtstreasury.com/author/chimamanda-ngozi-adichie

Su autora es la escritora Chimamanda Ngozi Adichie (Nigeria, 1977). Pasó su infancia en la ciudad de Nsukka, sede de la Universidad de Nigeria, en una casa que anteriormente había sido habitada por el célebre escritor Chinua Achebe. A la edad de diecinueve años se trasladó a Estados Unidos con una beca por dos años para estudiar comunicaciones y ciencias políticas en la Universidad de Drexel, en Filadelfia. Posteriormente continuó sus estudios en la Universidad Estatal del Este de Connecticut, en la que se graduó en 2001. Más adelante ha llevado a cabo estudios de escritura creativa en la Universidad John Hopkins de Baltimore, y un máster de estudios africanos en la Universidad de Yale. En la actualidad su vida transcurre entre EEUU y Nigeria.

En julio de 2009 dio la conferencia titulada “El peligro de una sola historia” en TED Talks, que se puede ver en este video:

Se puede leer el texto íntegro del discurso, aquí.

La historia única crea estereotipos y el problema con los estereotipos no es que sean falsos sino que son incompletos. Hacen de una sola historia la única historia.

En 2003, mientras se encontraba estudiando en Connecticut, publicó su primera novela, “La flor púrpura”, que fue muy bien recibida por la crítica y recibió el Commonwealth Writers’ Prize for Best First Book (2005). J.M. Coetzee dijo de ella que era “la historia sensible y conmovedora de una niña expuesta demasiado pronto a la intolerancia y a la cara más horrible del estado de Nigeria”.

Su segunda novela llega en 2006, “Medio sol amarillo”, alabada, entre otros, por Chinua Achebe, fue galardonada con el Orange Prize for Fiction. En 2009 escribe su tercera novela “Algo alrededor de tu cuello” también en Mondadori y “Americanah” es su última novela.

w.hollywood.com/news/movies/55023801/half-of-a-yellow-sun-trailer-chiwetel-ejiofor-thandie-newton?page=all

w.hollywood.com/news/movies/55023801/half-of-a-yellow-sun-trailer-chiwetel-ejiofor-thandie-newton?page=all

Biyi Bandele-Thomas se estrena con la dirección de esta película y está protagonizada por Chiwetel Ejiofor y Thandie Newton. El primero ha triunfado con la adaptación al teatro de “A season in the Congo” de Aimé Césaire y su interpretación de Patrice Lumumba. Sobre esta representación podeís leer el artículo que ha publicado Wiriko (1)

El argumento, tal y como se recoge en la página web de Mondadori, recrea un período de la historia contemporánea de África: la lucha de Biafra por conseguir una republica independiente de Nigeria, y la consecuente guerra civil que segó la vida de miles de personas. Se recrea la vida de tres personajes atrapados en las turbulencias de la década: el joven Ugwu, empleado de la casa de un profesor universitario de ideas revolucionarias; Olanna, la hermosa mujer del profesor, que por amor ha abandonado su privilegiada vida en Lagos para residir en una polvorienta ciudad, y Richard, un joven y tímido inglés que está enamorado de la hermana de Olanna, una mujer misteriosa que renuncia a comprometerse con nadie. A medida que las tropas nigerianas avanzan, los protagonistas de esta historia deben defender sus creencias y reafirmar sus lealtades.

Trailer

(1) http://www.wiriko.org/wiriko/lumumba-cesaire-y-una-temporada-en-el-congo/

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