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Entradas de la Categoría ‘Novela’

Mirar Egipto con los ojos de un egipcio

Autor invitado: Juan Jorganes Díez

Alaa al Aswany utiliza dos edificios de El Cairo para contarnos la vida de dos grupos de personajes. Uno vive en el edificio Yacobián y el otro trabaja en el Automóvil Club de Egipto.

Los edificios y los personajes relacionados con ellos nos trasladan la sociedad cairota del siglo XX. El autor maneja con grandísima habilidad lo individual y lo grupal. Con un personaje colectivo se corre el riesgo de que las acciones individuales se diluyan y se pierdan y de que las colectivas se simplifiquen o resulten lineales; sin embargo, con Al Aswany habremos pasado las páginas con la misma expectación por los acontecimientos relacionados con tal o cual personaje que por lo que concierne al grupo o a la comunidad de la que forman parte. Siempre estarán presentes los lugares que les vinculan, con toda la fuerza simbólica que justifica que den título a las dos novelas. Leer Más

La segunda vía que nos enseña “La flor púrpura” de Chimamanda Ngozi Adichie

Voces de la migración en “Donde mueren los ríos” de Antonio Lozano

En diversas ocasiones han aparecido obras del género policíaco o novela negra en este espacio. A menudo, se ha resaltado la capacidad que muestra este género literario para mostrar una sociedad, con sus vicios y virtudes, y para  denunciar diversas situaciones injustas que se dan en su seno, a la vez que propicia la apertura de una puerta a la reflexión. Leer Más

La trilogía mozambiqueña de Mia Couto: Las arenas del emperador

Las etiquetas pueden hacer que las tres novelas que componen Las arenas del emperador (Mujeres de ceniza, La espada y la azagaya y El bebedor de horizontes), publicadas en el intervalo de tiempo que va de 2015-2017 y con muchos años de documentación detrás, se queden bajo el rótulo de “novela histórica”.

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“El que es digno de ser amado” de Abdelá Taia, un escritor que no escribe para complacer a nadie

Se desbroza Abdelá Taia en cuatro hirientes cartas a través de las cuales se desnuda en parte a si mismo. Porque el Ahmed protagonista de El que es digno de ser amado, autor de la primera misiva a su madre fallecida cinco años antes, es el otro yo del escritor y se nos muestra duro, cruel, solitario y sin piedad. Una manera de ser que parte de esa madre, una mujer “dictadora” que ya fue descrita por Taia en otros libros como El ejército de salvación, y que coronó su vida con la violencia, la imposición y el rechazo. Como legado, Ahmed heredó su corazón despiadado. De aquel entorno de pobreza y supervivencia en su Salé natal, el joven homosexual no encuentra un lugar para el sosiego. Perseguido en Marruecos, tampoco se sentirá libre en Francia a donde marchará después. Ahmed se nos impone marcado desde el inicio: desde el vientre de su madre, siempre un ser extraño que no puede “existir realmente en ninguna parte “. Leer Más

Ama Ata Aidoo rompedora, profética y visionaria en “Nuestra hermana aguafiestas”

Presentación de Nuestra hermana aguafiestas por Marta Sofía López. Librería “Louise Michelle Liburuak” (Bilbao) 

Cuando a finales de los 70 se publica Nuestra hermana aguafiestas, concebida en los años 60, vieron la luz también, entre otras, Mi carta más larga de Mariama Bâ, A Question of Power de Bessie Head o Las delicias de la maternidad de Buchi Emecheta. Estamos en plena época descolonizadora (si atendemos a los tres países de origen de las escritoras, Ghana lo logró en 1957 mientras que Senegal y Nigeria en 1960). Eran tiempos en los que se vivía un optimismo generalizado, donde parecía posible que todo cambiara. Hasta que el globo fue desinflándose, mientras se escapaba para no regresar nunca más. De la desilusión tras estos procesos dio cuenta Ahmadou Kourouma en su obra Los soles de las independencias (1970).

Las mujeres escritoras africanas no comienzan a trasladar al papel sus historias hasta esa misma década: la de los 70 (Según la investigadora Inmaculada Díaz Narbona, el primer texto conocido de una mujer africana es de la camerunesa Marie Claire Matip, de 1958, aunque, “la crítica apenas si lo cita, e incluso los prestigiosos diccionarios de las obras africanas lo olvidan”). Soportaron dificultades obvias para poder ponerse frente al papel (más las que tuvieron después para que sus trabajos fueran considerados). Estas sus primeras obras son, ante todo, historias de la vida, de la vida vivida por las mujeres, optando por la autobiografía o el relato epistolar. Adentrándose y mostrando temas que les preocupaban en tanto mujeres que viven bajo un sistema patriarcal que mina y cerca sus expectativas, pero también como sujetos de una sociedad que lo sustenta y a la que muestran, a menudo, como objeto de críticas. Junto a ellas, Nuestra hermana aguafiestas supone también un punto de ruptura. Leer Más

“La República fantástica de Annobón” o la imposición de una utopía

Llamamos Guinea Ecuatorial a uno de los países más pequeños del continente africano, pero este pedazo de mundo se extiende por su parte continental y por sus islas, entre las que se encuentra Annobón.

El escritor Francisco Zamora Loboch es parte de esta isla, a la que le llevaron siendo niño. De allí salió, cuando Guinea Ecuatorial estaba bajo la colonización española, siendo muy joven, para continuar sus estudios. Y en territorio español se tuvo que quedar exiliado al irrumpir, tras la independencia, Francisco Macías (1968-1979) quien impuso un régimen dictatorial narrado por Donato Ndongo en su libro Los poderes de la tempestad y al que describió como “la absoluta banalización de la vida y de la dignidad humana“. Leer Más

Un trío lleno de erotismo

El imaginario sexual en torno al hombre negro se viene nutriendo de aberraciones que han cristalizado en estereotipos feroces desde tiempos pasados y que se mantienen en la actualidad. Franz Zanon en Piel negra, máscaras blancas puso de manifiesto que “en el imaginario colectivo occidental `el negro´ ha quedado fijado psíquicamente a lo genital, es un `pene´”, como señala Asunción Aragón Varo en Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos. Lo anterior queda resumido en el artículo “El mito del sexo desmesurado de los negros”, publicado en Afribuku, con estas palabras: “En muchos casos, no solo históricos sino también actuales, se llega a representar al negro como una persona cuyo pene lo define como persona”. Leer Más

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