Saltar al contenido.

Entradas de la Categoría ‘Pensamiento y Ensayo’

Leila Slimani y la vida sexual en Marruecos

Antes que Canción Dulce, la celebrada novela con la que ganó el Goncourt veintinueve años después de que Tahar Ben Jelloun hiciera lo mismo, Leila Slimani escribió otra obra: Dans le jardin de l´ogre (Gallimard, 2014). Obra que fue  acogida como la narración de la adicción sexual de “una mujer casi ninfómana”. Después de publicarla Slimani realizó una gira por Marruecos. Durante aquellas charlas, conferencias y encuentros con su público entabló conversación con muchas mujeres que le hablaron sobre su sexualidad, constatando que la mayoría tenían dificultad para saber siquiera qué palabras utilizar para hablar de ello. Tras sus vivencias, subyacía la dificultad de amar y tener una sexualidad satisfactoria para muchas mujeres musulmanas.

Aquellas confesiones le llegaron a Slimani en un momento en el que se produjeron varias noticias controvertidas en Marruecos que hablaban de una “cultura rehén de la religión y el patriarcado”. La propia escritora cita algunas. En primer lugar, la historia de Amina El Filali, una menor que se suicidó al ser obligada a casarse con su violador. Resultado de una legislación penal marroquí que legitima estos matrimonios (autoriza al agresor de una menor contraer matrimonio con la misma y eludir la cárcel mostrando su culpabilidad al realizarlo), lo que no hace sino legitimar la violación. Su caso, ocurrido en el área rural, tardó tres días en aparecer en los medios.

En segundo lugar, la prohibición por parte del gobierno marroquí de exhibir la película “Much Loved”, que contaba la vida diaria de cuatro prostitutas en la ciudad de Marrakech. Una de las actrices, Loubna Abidar, decidió abandonar Marruecos tras ser agredida físicamente, ser injuriada y acorralada. En el fondo, afirmaba la interprete, “me insultan porque soy una mujer libre”.

En tercer lugar el linchamiento de varios homosexuales junto al escándalo que se montó por el concierto que dio la cantante Jennifer López en Rabat, considerado “demasiado sexual”.

Todo aquel contexto de historias contadas y sucesos la empujó a escribir el ensayo Sexe et mensonges: La Vie sexuelle au Maroc (Les Arènes, 2017). En este libro denuncia la mentira institucionalizada (Haz lo que quieras, pero hazlo en secreto) y se niega a ver en el Islám el fundamento de toda la variedad de situaciones que viven las mujeres en su país de origen. Afirma que existen múltiples tabúes y todo un aparato legal que los respalda (la prohibición de tener relaciones sexuales fuera del contexto conyugal está prohibido por el Código Penal, el adulterio se castiga con dos años de prisión y el aborto es ilegal, excepto en casos de violación). En última instancia, el libro le surgió ante una pregunta: ¿por qué la sociedad marroquí mantiene esta relación ambigua con el cuerpo y la sexualidad?

Un cómic para hablar sobre la sexualidad de las mujeres en Marruecos

Basado en el ensayo anterior, la misma editorial lanzó un cómic con ilustraciones de Laetitia Coryn con el título Paroles d’honneur que está dividido en tres capítulos y un epílogo e introduce en la narración a personajes conocidos como Mona Eltahawi o Fatima Mernissi.

El cómic arranca en Rabat en 2005 cuando se produjo el encuentro entre Leila Slimani y Nour, una seguidora que había acudido a la conferencia de la escritora. Las confesiones de la joven nos adentran en una narración que intenta liberar las voces de las mujeres ocultas bajo el peso de la tradición, la religión y la ley. A Nour siguen otras historias que desvelan las vivencias de aquellas que soportan, bajo la mirada de una sociedad de la mentira, el papel de ser virgen o esposa. Mujeres a las que se les niega el derecho a gozar de su cuerpo en el seno de una sociedad dividida entre lo que se prescribe y lo que se quiere hacer. Slimani recoge los testimonios de aquellas que han soportado la violencia, el incesto, la violación, el linchamiento, la persecución, el rechazo familiar, el menosprecio, el suicidio… Tantas situaciones que, una y otra vez, se cubren.

Hablar sobre el sexo es hchouma (vergonzoso) por lo que no hay educación sexual. Slimani lo que ofrece es el resultado: las palabras desnudas de sus confidentes. La “miseria sexual”, además de en cuestiones religiosas o valores morales, está enraizada en una telaraña social, política y económica, donde las perdedoras son casi siempre las mujeres y si pertenecen a la escala social más baja, sin recursos, aún más.

Las bellas estampas dibujadas de un país que se muestra exuberante y hermoso terminan en un epílogo que pone unas notas más optimistas. Antes, muchas realidades se han mostrado sin sesgo moralista, para la reflexión, con ánimo de dar voz y dibujar múltiples situaciones que se vuelven interrogantes.

Mientras, se han levantado algunos e importantes  velos por personas que han hablado con franqueza sobre sus vidas y han mostrado, de manera cruda y sin disfraces, muchas de las preocupaciones y cargas actuales (en su país) en torno a los derechos sexuales.

Sexe et mensonges: La Vie sexuelle au Maroc. Leila Slimani, Les Arènes, 2017
Paroles d’honneur. Leila Slimani y Laetitia Coryn. Les Arènes, 2017

Libros que hablan de literaturas africanas

Los libros que hoy comentamos están dirigidos a aquellos para los que la lectura es una auténtica pasión. Raro es el lector de fondo que no atesore, en su biblioteca o en su memoria, algún volumen dedicado al examen o investigación de un escritor, de una época literaria o de unos temas en concreto.

Dentro de las literaturas africanas también existen, por supuesto. Hay más, África y horizontes periféricos de Landry Wilfrid-Miampika (Verbum) entre otros, pero hoy comentamos tres. Dos son novedades de 2017 y el tercero un descubrimiento al que llegué tras conocer a su autora y por una recomendación. Merecen todos mayor espacio y profundidad, sin duda, pero hoy lo urgente es presentarlos y mostrarlos:

Leer Más

Mabanckou llama a la autocrítica y nos habla del llanto del hombre negro

En fechas recientes ha aparecido, de la mano de “Los Libros de La Catarata”, un conjunto de ensayos de Alain Mabanckou de los que ya habíamos dado noticias parciales en este blog, después de su publicación en versión original, en 2012, bajo el título Le sanglot de l’homme noir. Ahora aquel libro aparece en castellano, prologado por Josefina Bueno.

Alain Mabanckou es un autor muy conocido (y apreciado) por este espacio y sus ideas y pensamientos han sido desmenuzados aquí y allí, por lo que a los seguidores de su obra puede provocarles cierta sensación de deja vú. Pero basta recordar que estamos hablando de un escritor rompedor, interesante y polémico que se ha caracterizado por ir contracorriente, para comprender que estamos ante nuevos aires que respirar (después podemos debatir).

Leer Más

Alumbrando: Reinas de África y heroínas de la diáspora negra

Pues es verdad. Te paras. Miras hacia atrás. Nada. ¿Cuántos nombres somos capaces de nombrar de heroínas negras del pasado, de la antigüedad?. ¿Cleopatra?… y eso que sigue en cuestión verla incluida en esta galería de nombres ocultados. Sin embargo, (¿todavía así?) las ha habido, no hace falta acudir a ejemplos como el anterior, y Sylvia Serbin, una periodista e historiadora de formación, que ha estado muchos años investigando antes de poder dar a luz esta obra, intenta con este libro mostrar de manera ambiciosa, frente a la tradicional imagen de mujer victima o sumisa, “cómo la mujer negra ha sabido siempre dar prueba de un liderazgo cuando la situación lo precisaba”.

Leer Más

Sankara vive: libros que le recuerdan

Hoy, 15 de octubre de 2017, se cumple el 30º aniversario del asesinato de un hombre que nos mostró que la utopía era posible. Hablamos de Thomas Sankara, cuyo magnicidio aconteció en 1987.

Leer Más

“Desplazar el centro” en la lucha por las libertades culturales con Ngũgĩ wa Thiong’o

La verdad es que este comienzo de año nos está dejando muchas novedades editoriales relacionadas con las literaturas africanas, pero sin duda el escritor que aparece para nuestro contento, mes tras mes, es Ngũgĩ wa Thiong’o (eterno candidato al Nobel de Literatura, como bien nos están recordando por todas partes… ¿oído cocina?).

A su presencia en Barcelona, en el CCCB, se ha unido una importante cantidad de traducciones que están llegando, para alegría de sus seguidores, a nuestras librerías. De pronto, el escritor aparece por doquier. Y queremos que la racha siga.

Razones las hay y sobran. La trayectoria literaria de este gigante supera con amplitud la veintena de obras escritas. Si bien comenzó escribiendo en inglés, fue tras su paso por la prisión de máxima seguridad de Kamiti (Kenia) por haber escrito una obra de teatro en kikuyu (o gikuyu) crítica con el gobierno y por haberla puesto en escena con campesinos y trabajadores, donde tomó la decisión de escribir usando para ello el papel higiénico de su celda, la primera novela moderna escrita en lengua gikuyu o kikuyu, Caitaani mũtharaba-Inĩ (El diablo en la cruz, editada por Txalaparta en 1994). Esta es precisamente una de las obras del keniata que han sido reeditadas este año por Editorial De Bolsillo junto con otra de sus obras maestras: Un grano de trigo.

Además, Kallas Editorial ha publicado No llores pequeño, cuyo título original es Weep Not, Child y que cuenta con traducción a euskera  Negarrik ez, haurra (Txalaparta), y han aparecido Descolonitzar la mentDesplaçar el centre en catalán.

En este cuadro resumen podéis consultar los títulos de la trayectoria de Ngũgĩ wa Thiong’o que podemos leer en castellano, catalán o euskera hasta el  momento.

El diablo en la cruzTxalaparta,1994. Traducción: Alfonso Ormaetxea El diablo en la cruz. De Bolsillo. 2017. También en: E-BOOK EPUB
Un grano de trigo. Zanzíbar, 2006. Traducción: Marta Sofía López Un grano de trigoDe Bolsillo. 2017. También en: E-BOOK EPUB

No llores pequeño. Kallas, 2017. Traducción: Alicia Frieyro Gutiérrez

Negarrik ez, haurra. Txalaparta. Traducción: Pernaldo Barrena

Descolonizar la mente. DeBolsillo, 2015. Traducción: Marta Sofía López

Descolonitzar la ment. Raig Verde, 2017. Traducción: Blanca Busquets

El brujo del cuervo. Alfaguara-Santillana, 2008. Traducción: Susana Rodríguez-Vida
Sueños en tiempos de guerra. Rayo Verde, 2017. Traducción: Rita da Costa

 

Somnis en temps de guerra. Raig Verde. 2017. Traducción: Josefina Caball

Matigari. Colegio de México, 2005. Traducción: Rafael Segovia

 Captura-de-pantalla-2015-03-25-a-las-15.15.45-208x300

Pétalos de sangre. Editorial Elefanta

Cómo desplazar el centro y por qué

Una de las últimas obras en añadirse a la lista anterior ha sido Desplazar el centro. La lucha por las libertades culturales, también editada por Rayo Verde y su traducción a catalán bajo el título Desplaçar el centre.

Cuando Ngugi tomó la decisión de escribir en gikuyu/kikuyu en 1977, continuó haciéndolo en inglés para los ensayos. En esta ocasión se recogen varias conferencias y textos escritos entre 1985 y 1990. Contiene, además, un prólogo escrito por él mismo a día de hoy que eché en falta cuando se publicó Descolonizar la mente y que nos resitúa sobre lo que vamos a leer.

El volumen contienen tres partes: Liberar la cultura del eurocentrismo, Liberar la cultura de los legados coloniales y Liberar la cultura del racismo. Después en torno a estos tres grandes ejes se han ido colocando los veintiún textos, no ordenados de manera cronológica sino en razón a su obediencia a alguno de estos bloques, aunque más de uno oscila entre varias aguas.

La preocupación de Ngugi por desplazar el centro en dos sentidos, entre naciones (“Lo que se refiere a Occidente se convierte en “lo universal”, y lo que se refiere al tercer mundo se convierte en “lo local”, pág. 65)  y dentro de cada nación, ha sido el motor continuo de su obra y pensamiento. Una reflexión que en él nunca ha cesado, cuestionándose siempre todo lo que contempla y cree digno de ser pensado y puesto en común y que ha atendido entre otras preguntas a ¿para quién escribo? y ¿sobre quién?, pero que transcienden lo que es el ámbito literario.

Desplazar el centro puede ser leído por todos aquellos que tienen interés en las literaturas africanas. En este sentido, Ngugi propone un repaso de las tres tradiciones que contiene: la oratura o tradición oral, la escritura de los escritores africanos que escriben en lenguas europeas y por último, la de los africanos que escriben en lenguas africanas. Nos habla de una literatura, la segunda, que se escribe con las “lenguas del poder” y se queja de que el “arte de la traducción” no ocupa el mismo lugar que las otras artes.

Después habla de acabar con el legado colonial. En este sentido, resalto la importancia que le concede a otro pensador Frantz Fanon a quien menciona por sus obras capitales: Piel negra, máscaras blancas y Los condenados de la tierra. En concreto, resalta que “una lectura exhaustiva del capítulo “Desventuras de la conciencia nacional” del libro Los condenados de la tierra es necesaria para entender la obra literaria africana de los años sesenta, para añadir “La literatura de este período no es más que una serie de imaginativas notas al pie de la obra de Frantz Fanon”. Para pasar después a interpelar y remover el papel de intelectuales y academicistas.

El último conjunto de textos es un amalgama de diversos puntos de vistas en torno a cuestiones que considera necesarias de resaltar o criticar. De entre ellos destaca uno de los primeros que escribió en 1981. Fue un discurso en Copenhague, bajo el tíulo “Su cocinero, su perro. El África de Karen Blixen” y en el que nos muestra otra cara de la escritora danesa que “el mundo” (es decir, occidente) parece no querer no ver.

“La situación del escritor en el África del siglo XX es un reflejo de la sociedad en su conjunto” afirma en este libro. Durante la época colonial el pueblo africano fue despojado de sus tierras, su trabajo y su mente. Bajo la independencia, el poder económico siguen en manos de multinacionales que interponen a la élite que gobierna bajo el dictado de Occidente. “África es un continente alienado de sí mismo debido a los años de invasiones extranjeras y de déspotas internos. El exilio en el ámbito literario, así pues, no es más que el reflejo de un estado de alienación de la sociedad en su conjunto, un claro caso de la herencia colonial que ha dejado cicatrices en el cuerpo, el corazón y la mente de nuestro continente” (pág. 189)

Desplazar el centro. La lucha por las libertades culturales (Moving the Centre, 1993) – Editorial Rayo Verde. Traducción: Víctor Sabaté. 2017 / Desplaçar el centre Raig Verde.Traducción:  Dídac Gurguí. 2017

Un Sáhara de libros por descubrir (2): los escritores expresan y denuncian

Jaimas, jaimas,
se alzaron en Gdeim Izik.
Jaimas, jaimas,
desafiaron al colono
y retumbó la epopeya
allá donde fuere.
Se dijo, de una vez por todas:
El Sáhara no se vende.
“El grito de Gdeim Izik”-Chejdan Mahmud

El 10 de octubre de 2010, cientos de ciudadanos saharauis abandonan las ciudades ocupadas de El Aaiaún y Bojador y “montan un campamento de protesta”. Días después el campamento crece y alberga a cerca de 20.000 personas. Tras un mes, las autoridades marroquíes deciden intervenir y desmantelarlo por la fuerza. Dos años después, Noam Chomsky expresó en una conferencia lo que otros expertos también compartían; que la primavera árabe había comenzado en Sahara Occidental, en el llamado campamento de la dignidad: Gdeim Izik.

Mientras la mayoría de la opinión internacional señala a Túnez como el primer estallido de las revueltas que se sucedieron en el norte africano, varios académicos y periodistas contemplan la idea de que fue en el territorio ocupado por Marruecos donde había surgido la mecha. Es cierto que la reivindicación saharaui contiene en su interior un elemento nuevo del cual carecen el resto de los países del norte de África, el derecho de autodeterminación, pero también lo es que el campamento tuvo un componente de reivindicación de “tipo social y económica” (Yolanda Sobero), señalar que el Frente Polisario no estaba allí, “son ciudadanos que viven una situación tremenda”. Se trató, en último término, de una revuelta pacífica, no violenta, como tantas otras más conocidas que se han ido produciendo, cabe mencionar como ejemplo las de Gandhi o Luther King. En este reconocimiento, una vez más, el pueblo saharaui vuelve a ser víctima del olvido.

El objetivo era expresar y visibilizar su rechazo hacia una política marroquí que les negaba sus derechos sociales más básicos, tales como el trabajo, la vivienda o la cobertura sanitaria, entre muchos otros. También se pedía el fin de la explotación de los recursos naturales del territorio ocupado, principalmente la pesca y los fosfatos, ya que no beneficiaba económicamente a la población saharaui. [Saharathawa]

Para ponernos en antecedentes y mostrarnos lo que allí ocurrió surgió La primavera saharaui: escritores saharauis con Gdeim Izik. El volumen es una mezcla de poemas de autores saharauis (antología de la periodista Conchi Moya) pertenecientes a la denominada “Generación de la Amistad” y relatos, “nacidos de la rabia y de la impotencia“.

Pero ante todo este “libro-jaima” es un libro de resistencia.

Siempre se pone el sol,
siempre, dicen, llega la sombra.
¿Por qué esperas, 
justicia esquiva,
agotar nuestra paciencia?
“Rumores”-Zahra Hasnaui

En la parte final del libro encontramos una cronología de lo ocurrido en 2010, pero antes vamos leyendo diversas piezas, todas con claro objetivo de denuncia, pero también como vehículo de exteriorización de los sentimientos que se produjeron, sobre aquellos días en concreto que parecen englobar un inmenso “hasta aquí hemos llegado” en la situación que soporta el pueblo saharaui.

La literatura como vehículo de expresión y de búsqueda de la verdad se dan cita en esta obra. El catedrático Carlos Ruiz Miguel escribe de manera certera sobre lo que puede suponer el arte y la poesía en estas circunstancias: “este libro puede acercarnos a la comprensión de aquel fenómeno mejor que con otros medios”.

Los relatos contextualizan y aclaran, los poemas nos invitan a acompañarles en sus sentimientos más profundos, en su deseo de ser reconocidos. Lejos de ser una poesía “panfletaria”, bajo diversos estilos desde los de estructura más sencilla hasta los de factura más compleja y cuidada, los poemas componen un entramado vital de un puñado de vidas que quieren exponer lo sentido, lo pensado y lo tragado en clave de denuncia, como no podía ser de otra manera, pero también como vía de transmisión de sus cuestiones individuales más íntimas tratando a la vez de hacer eco en nuestra conciencia.

La voz inocente de un niño,
es culpable de la muerte, 
culpable del odio de los verdugos,
de la ausencia de su ciudad.
Culpable que entierren
su voz para siempre
ante el silencio cómplice
de la indiferencia.
Dirán que la bala
atravesó su cuerpo,
atravesó su alma y desgarró su corazón.
Una vez más
culparán a su madre,
a su hermano,
a sus amigos.
Y al final
los vasallos,
encerrados en la ignominia
del delito,
culparán al niño saharaui
de su muerte.

“Culpable”-Ali Salem Iselmu – Poema dedicado a Nayem Elgarhi, menor saharaui asesinado por disparos de la policía marroquí cuando intentaba acceder al campamento de Gdeim Izik.

La primavera saharaui: escritores saharauis con Gdeim Izik – Editorial Bubok, 2012.  138 págs. [Antología de Conchi Moya. Autores: Abdurrahaman Boudda, Ahmed Muley Ali Hamadi, Alí-Salem, Bahia Mahmud Awah, Chejdan Mahmud, Larosi Hadar, Limam Boisha, Mohamed Salem Abdelfatah, Mohamidi Fakal-La, Said Beilal, Saleh Abdalahi, Salka Embarek, Sukeina Aali-Taleb y Zahara Hasnaui]. También en formato e-book.

La máxima ficción: el racismo (aproximación desde los libros)

Dice el fotógrafo Rubén H. Bermúdez en “África magazine” que escribir sobre racismo es violento. Para los que no nos pensamos como blancos nos resulta difícil entrar en ese “conflicto” permanente que viven cientos de miles de personas que llegan a considerar “al otro” diferente solo por el color de piel. Lo llamo “conflicto” porque aún no he hallado la palabra para poder condensar el odio, la violencia y la negación que llevan como marca de fuego allí donde van. Lo llamo “conflicto” porque algo que, en apariencia, es tan simple, tan, tan, simple, esta marea de personas lo convierte en algo asqueroso, enquistado en extremo, imposible de entender y complicado de derruir.

Pero también para los que no nos pensamos como blancos nos resulta doloroso leer los testimonios, en forma de ensayo o de novela, que nos llegan en este comienzo del siglo XXI con inusitada presencia y fuerza. Intentamos ponernos en su piel, en sus cuerpos violentados y destrozados a través de millones de actos de destrucción.

Hablamos de uno de los diferentes racismos de los que no acabamos de librarnos, en un momento (y van..) en el que la exclusión y los muros continúan apareciendo con renovada energía. Ante este panorama, ¿pueden las lecturas aportar algo al derrumbe de este imaginario?, ¿son capaces los libros de hacer que alguien cambie su postura y abra los ojos?.

9788432229657Ta-Nehisi Coates le ha escrito una larga carta a su hijo adolescente en forma de ensayo bajo el título Entre el mundo y yo (Seix Barral, 2016). A través de un lenguaje brillante, que estira los significados hasta el infinito, nos enseña un brutal panorama: el racismo en América. Coates, que ha tomado de modelo The Fire Next Time, la carta que James Baldwuin (tremendo siempre) escribió a su sobrino, escribe de manera directa y reflexiva un libro dirigido a su hijo, pero sobre todo a los americanos blancos.

El que se ha convertido en todo un referente en la lucha contra la discrimación racial en Estados Unidos pertrecha un título de una altísima calidad literaria. “Las cosas perdidas estaban relacionadas con el saqueo de nuestros cuerpos“, escribe en este ensayo lleno de dureza y de aciertos magistrales. “Nunca olvides que fuimos esclavizados en este país durante más tiempo del que hemos sido libres” se puede leer en el libro de Coates haciendo alusión a uno de los “episodios” más salvajes ocurridos en este planeta que llamamos mundo desde el inicio de su creación.

Apropiación de los cuerpos, mercantilización de la carne. Hablamos de capitalismo, hablamos de hoy.

9788494236440Achille Mbembe, otra de esas plumas deslumbradoras, nos hace mirar nuestra “idea” de negro que nace de una irrealidad que el propio hombre blanco ha creado. Mbembe parte de tres momentos en su Crítica de la razón negra, ensayo sobre el racismo contemporáneo (Ed. Ned, 2016) que han ido dotando a la imagen del negro de un conglomerado de ficciones: esclavitud, colonialismo y neoliberalismo. El pensador camerunés comienza a deconstruir nuestro imaginario poblado de imágenes que han ido llenando la cavidad vacía del negro. Como ocurre también con África, “Desde este punto de vista África no existe más que a partir del texto que la construye en cuanto que ficción del otro” (Mundibe). El racismo como poder de desviación de lo real, se sostiene a partir de simulaciones y máscaras.

Este libro nos habla sobre todo de una red de ficciones, de la elaboración de sucesivas máscaras, siendo una de las más supremas la que esconde el nombre de “África”.  Mbembe nos traslada desde la plantación, como sistema que después se ha consolidado e impuesto en otras épocas como en el apartheid y en el colonialismo, a la colonia. La larga sombra alargada del negro en cuanto objeto, cosa, carne, mercancía, moneda ¿qué proyección tiene hoy en día?. Y entonces Mbembe nos advierte y descubre que el devenir negro del mundo se anuncia desde hace tiempo. El negro ya no se circunscribe únicamente a las personas de color. El neoliberalismo, el capitalismo, están construyendo a los renacidos “negros”. Los nuevos tiempos traen nuevas maneras de “ser negro” (refugiados, excluidos…). El racismo, que separara y anula, se deja ver en  innovadores métodos de futuro, como los de la genética que aseguran la selección, afirmando que se va a poder elegir y dejar de elegir (anular) algunos rasgos. Aparece el ser humano como cosa animada, como dato digital.  “El negro no existe en sí mismo. Está producido constantemente”.

El filósofo camerunés nos adentra también, en su libro, en la literatura y en las obras de escritores que como Sony Labou Tansi escriben sobre una humanidad saqueada que, inclusive a las puertas de la muerte, negándose a ser únicamente carne, hace uso de la palabra como último aliento.

Tengo la sensación de que dejé de ser negra nada más apearme del avión en Lagos”. Quien así se expresa es Ifemelu, la protagonista de Americanah (Random House Mondadori, S.A., 2014) la última novela publicada de Chimamanda Ngozi Adichie. En ella hablaba sobre racismo, sobre todo en relación a los cotidianos prejuicios y discriminaciones que tiene que soportar una persona negra en Estados Unidos. Otros racismos aparen en el brutal desahogo de Sami Tchak en ¡Puta vida¡, un auténtico puñetazo contra la hipocresía de un mundo que se denomina “multicultural” pero que tiene culturas de primera y de segunda, contra el racismo bajo una multitud de máscaras que juegan en un baile de disfraces.

Más cercano a nosotros Edjanga Jones nos describe en Heredarás la tierra (Editorial Carena, 2016) la infancia del protagonista en Madrid y cómo en la escuela “lo normal era pintar las caras de rosa” mientras él notaba las miradas sobre su piel y su cabello. Ese momento en el que uno percibe con claridad que le están discriminando por el color de la piel el escritor lo transmite con una frase: “yo soy negro, ellos negros…fue como ver en mi mirada los ojos de otro y hacerlos como míos…”

Pensamiento africano de ayer para mañana, dirigido a los más jóvenes

unnamed

La editorial Wanafrica me ha hecho llegar las que son sus últimas novedades. Se trata de una interesante propuesta que bajo el título “Pensamiento africano de ayer para mañana” acerca la figura y la obra escrita de personajes africanos que lucharon por las independencias.

Los libros son de formato pequeño, muy manejables, a un precio asequible, aptos para llevar con comodidad en el bolso y echarles una ojeada antes de regalárselo a los más jóvenes de la casa (si es el caso). Y, aunque a priori el público al que van dirigidos los dos primeros volúmenes de esta serie recién comenzada son ellos, más de uno encontrará una manera fácil de adentrarse en los pensamientos de estos dos protagonistas de la Historia. Una forma de adentrarnos en sus figuras y conocer a través de sus propias palabras su influencia.

Amílcar Cabral

Portada Cabral ultimo

Amílcar Cabral fue el ideólogo de la independencia de Guinea Bissau y Cabo Verde (ambas colonias portuguesas), a través del Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC) fundado por él, afirmación que se recoge en multitud de textos que informan sobre su biografía. De hecho, Guinea-Bissau fue la primera colonia portuguesa africana que obtuvo la independencia, antes incluso del derrocamiento de la dictadura de António Salazar.

Cabral, tal y como se recoge en la introducción de esta breve recopilación de textos suyos, “fue de facto el líder de la lucha de los pueblos de las colonias portuguesas contra el colonialismo” y sus textos se encuadran dentro del pensamiento de un hombre clave que la historia ha decidido olvidar.

Hace años tuve la ocasión de leer uno de sus textos capitales, Nacionalismo y cultura (Bellaterra, 2014). Me resultó entonces un texto en algunos puntos desfasado (tengamos en cuenta cuándo fue escrito). Pero, al mismo tiempo, interesante en la importancia y vigencia con la que focalizaba el factor de la cultura como motor de resistencia y de contestación.

En lo personal fue un líder que llevó vida y discurso con coherencia. Consideraba la ausencia de ideología como la característica más ampliamente compartida por las élites africanas, tal y como resalta Carlos Lopes en la introducción, lo que le llevó a estudiar en profundidad todos los tipos de resistencia. “La lucha de la liberación es, antes que nada, un acto de cultura” escribe, y proponía una “vuelta a los orígenes” no como una vuelta a la tradición sino como una vuelta a la propia cultura de los pueblos africanos.

El 20 de enero de 1973 fue asesinado por hombres de su propio partido, no pudo ver lo que, a base de pensamiento y obra, había empujado a conseguir: la independencia del régimen colonial portugués. Desaparecía así una de las grandes figuras africanas del siglo XX.

Julius Nyerere

portada-nyerere-web-448x600Yash Tandon, quien ha seleccionado los textos, lo conceptúa como “rey-filósofo”, en la introducción del libro dedicado a su figura, es decir como aquel que filosofaba mientras gobernaba. De hecho, no ha dejado una serie de escritos que expliquen su pensamiento, pero construyó una corriente de pensamiento que llevó a la práctica. En castellano se publicó en 1972 Socialismo, democracia y libertad (Editorial Zero).

El que fuera, además, traductor de las obras de Shakespeare al swahili, fue un hombre de ideas. Ideó un “socialismo a la africana”, radicalmente innovador, “ujamaa” (palabra derivada de la raíz etimológica  de “familia” y “comunidad”) que se materializó, con desigual éxito, en su país, Tanzania, mientras soñaba con una África unida.

Fue también impulsor de la cooperación sur-sur, creando en 1987 la “Comisión del Sur”.”Es imposible- escribe Tandon- resumir en pocas palabras la contribución de Nyerere a la causa del Sur. Nos dejó una excelente exposición en cinco puntos que resume la nacionalidad y la dirección política que el Sur debería adoptar. Estos son los cinco puntos:

  • Centrar imperativamente el desarrollo en el pueblo.
  • Perseguir una política nacional con la máxima autosuficiencia
  • Completarla con una política colectiva Sur-Sur basada al máximo en el principio de autosuficiencia
  • Construir una solidaridad máxima Sur-Sur en las relaciones con el Norte
  • Desarrollar la ciencia y la tecnología”

Nyerere dio siempre una importancia capital a la educación e invitaba a pensar por uno mismo. Murió de leucemia en 1999.

“Desearía encender una candela y ponerla en la cumbre del monte Kilimanjaro para que ilumine hasta más allá de nuestras fronteras, dando esperanza a los que están desesperados, poniendo amor donde hay odio, y dignidad donde antes sólo había humillación” (Julius Nyerere)

Vivir en la frontera – Leónora Miano

vivir

Después de Achille Mbembe. O al lado. Tal y como señala la profesora Josefina Bueno en el prólogo de este conjunto de breves ensayos de Leónora Miano. “Los dos se oponen al carácter fijo de la identidad”, escribe la directora del portal Biblioteca Africana de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Continuamos, pues, indagando en las identidades, esta vez de la mano de una escritora original, que arriesga en sus textos y propone rasgar el modo de visionar la historia para ofrecer otros ángulos, complicados a veces, pero de gran fuerza.

En “Vivir en la frontera” nos ofrece la oportunidad de profundizar en el entendimiento de sus novelas, tanto a nivel de composición como de ideas, a través de su propia manera de contemplar su obra y la literatura en general. Sin embargo, además de ser una lectura placentera para todo aquel que disfrute con el intento de un escritor que se ha leído de tratar de explicarse, este volumen contiene también una gran cantidad de conceptos clave para entender las nuevas realidades vitales/literarias que están (llevan) surgiendo.

Afropeo/a, por ejemplo.

Término acuñado por el cantante de “Talking Heads” David Byrne, para describir la música de grupo belga-congoleño “Zap Mama” y que más tarde popularizó el dúo “Les Nubians”. Concepto que proviene de la música, lo cual no sorprende después de conocer la gran importancia que la misma tiene en la trayectoria de la camerunesa (“es un elemento capital en la elaboración de mis novelas” (p.39). Sobre todo el jazz. No en vano describe este género musical como “la estética de una mezcla armoniosa de universos aparentemente antagónicos”. Según propia confesión, todas sus producciones literarias contienen composiciones que provienen de la música.

Su trilogía “Suite africana” contiene grandes dosis de lo anterior. Así, El interior de la noche (2005) descansa en una estructura AABA frecuente en el jazz. Coutours du jour qui vient, fue creada “como una obra musical con varios movimientos”. Y, “Les Aubes écarlates” también utiliza elementos jazzísticos. Por último, Tels des astres éteints fue concebida “como un recital”.

Como escritora de temas difíciles, se identifica con el blues. Con la fuerza que transmite a pesar de la dureza. Y de todas sus novelas siente especial afección por Tels des astres éteints, dedicada “a las identidades fronterizas”. Tal y como ella define su propia identidad: “La frontera, según la defino y la vivo, es el lugar en el que, sin descanso, los mundos se tocan“. Esa zona de contacto, donde dos o más mundos se ven compelidos a convivir dentro de uno mismo, esa hibridez. Los nuevos tiempos mandan también en el juego de las identidades.

Y mientras se define, da un repaso en su ensayo “Leer por fin a los escritores subsaharianos” título que por si mismo ya nos induce a pensar por dónde van a ir las reflexiones de la escritora. Ese “por fin” da por concluido un camino lleno de deseos que ella inicia desde la reflexión sobre la (eterna) pregunta inicial (¿qué es la literatura africana?). Miano nos propone una visión poliédrica de un prisma de tres caras (bien limitada en su examen a la literatura africana de expresión francesa): quién lee y cómo (tras examinar a los lectores y concluyendo que se lee de manera bastante superficial); quién escribe y cómo (incisiva en la revisión de la trayectoria de dos escritores africanos- Gilbert Gatoré y Gerges Yémy- que exceden en sus obras los límites que con frecuencia se les acaba poniendo-“esperando”- a estos autores), y finalmente quién propone la literatura y cómo, donde desde su particular estilo directo y que ella misma denomina “político” lanza sus quejas hacia críticos, lectores, casas editoriales y mundillo literario occidental en general, pidiendo un respeto hacia los escritores subsaharianos como artistas que deciden escribir sobre lo que les interesa o simplemente les preocupa. Abordando de nuevo la cuestión de cómo nos ven/somos.

Tanto si te gusta la escritura de Miano como si no la conoces, Vivir en la frontera es una buena excusa para adentrarse en el mundo literario africano actual (ése que, por cierto, y esta es mi opinión, no existe) y para comenzar a demoler ideas previas sobre identidades y sobre lo que esperamos (a veces) de la llamada literatura africana.

Todas las novelas que he escrito hasta la fecha nacieron de una interrogación, intensa y apremiante, que me empujó hacia la escritura: escribir no para decir lo que se sabe, sino para intentar saber algo. (pág. 65)

Ficha:

  • Título original:  Habiter la frontière (2012)
  • Idioma: Original: Francés
  • Traducción al castellano: Los libros de la Catarata (2016)
  • Traductora: Lola Bermudez
  • Páginas: 171

article_11141_1_0

La Necropolítica o la política de la muerte

0127-e

Acercarse al pensamiento de alguien como Achille Mbembe es alumbrar de inmediato una nueva manera de expresar y visionar el mundo. Más allá de una corriente de pensar ubicada y parcelada en el conocimiento africano, Mbembe traza una inmensa red de significados que trascienden la intención de querer quedarse y explicarse en una zona geográfica. Sus ojos poliédricos nos abarcan a todos. He ahí su grandeza y su importancia.

Pero para adentrarse en semejante universo es necesario partir desde el principio.

Achille Mbembe tiene a sus espaldas una ingente bibliografía. Muy pronto, tal y como se señala en el prólogo de este libro, “toma conciencia de la necesidad de indagar en aquello que denomina la “larga noche del mundo africano poscolonial” y su discurso se plasma en obras tan importantes como De la postcolonie, essai sur l’imagination politique dans l’Afrique contemporaine (‘On the Postcolony‘, 2000). . Y desde la que ya asomaba su portentosa habilidad para crear conceptos innovadores. Seguidor de Franz Fanon, está convencido de que la vieja Europa ya no es capaz de conjugar conceptos de futuro que sean radicalmente diferentes a los planteados hasta el momento.

En un volumen que es pequeño  solo en tamaño, la editorial Melusina [sic] recoge dos ensayos del pensador camerunés: Sobre el gobierno privado indirecto y Necropolítica, pilares de la nueva y terrorífica soberanía que se está imponiendo en el mundo y de manera más clara en el continente africano.

En 1999 acuña el término “gobierno privado indirecto” (elaborado en los años 90 cuando África estaba bajo el poder del FMI y el Banco Mundial y sus ajustes estructurales) como aquella “forma inédita de estructuración social que caracteriza actualmente a los Estados africanos”, en donde las funciones supuestamente públicas y las tareas de soberanía son ejercidas, cada vez más a menudo, por operadores privados con fines lucrativos. Asistimos a una “economía de concesiones, hecha de monopolios lucrativos, contratos y acuerdos secretos y favores ilícitos” que lejos de suponer una  marginalización, consisten en una unión y solapamiento de las “redes internacionales de traficantes e intermediarios extranjeros y los negociantes y “tecnócratas locales”. Se ha dinamitado la concepción tradicional de estado, sobre todo y de manera más manifiesta en algunos africanos y surge una nueva manera de ejercer el poder que se sustenta sobre el control de los principales métodos coactivos (como matanzas, violencia, encarcelamiento, expropiación o fuerza armada). Es el surgimiento de un parapoder que parece empujar a una vía en el continente africano: la salida del estado.

Se ha señalado Darfur como el vivo ejemplo de la privatización externa de la soberanía que Mbembe anticipaba en este ensayo.

La otra pata del nuevo capitalismo del siglo XXI emerge con la “Necropolítica“, descrita en un ensayo más cercano en el tiempo: 2006. Desvela con ella una nueva forma de dominación, sumisión y tributo ampliando el término “biopoder” de Foucalt. Distanciándose de las consideraciones tradicionales sobre la soberanía, en este ensayo discute la hipótesis “de que la expresión última de la soberanía reside ampliamente en el poder y la capacidad de decidir quién puede vivir y quién puede morir”. La política de la muerte que se practica desde las armas cuyo objetivo es la destrucción máxima de personas y la creación de “mundos de muerte”, en donde las personas se ven confinadas a vivir una existencia de zombies o muertos vivientes. En este caso, la soberanía es la capacidad para determinar quién tiene importancia y quién no, quien merece vivir y quién no, quienes son fácilmente sustituibles por otros. Dos geografías destacables donde la necropolítica hunde sus cimientos son tanto la plantación, en la época esclavista, como la colonia, pero no solo. Mbembe señala Kosovo o Palestina también. Zonificaciones que ya había anticipado Fanon.

Queda resaltar que Mbembe contempla el panorama africano como multidiverso. Si bien hay muchos estados militares en África, también aparece la tendencia a su desaparición.

En 2011, Mbembe ofreció una conferencia dónde se mostró escéptico sobre el uso del término necropolítica y realizó un revisión crítica de su ensayo dónde hace acotaciones concretas sobre las formas en que llegó a usar dicho término. En primer lugar, para señalar aquellos estados donde la excepción se ha hecho norma. En segundo lugar para describir aquellas soberanías cuyo proyecto central es la instrumentalización generalizada de la existencia humana. Y, en tercer lugar, para poner nombre a aquellas soberanías donde el poder apela a la emergencia y a una noción fantasmática del enemigo.

Una máquina de guerra combina una pluralidad de funciones. Tiene los rasgos de una organización política y de una sociedad mercantil. Actúa mediante capturas y depreciaciones y puede alcanzar enormes beneficios […] las máquinas de guerra forjan conexiones directas con redes trasnacionales (pág. 59)

Ficha:

  • Título original:  Necropolitique (2006) Du goverment privé indirect (1999)
  • Idioma: Original: Francés
  • Traducción al castellano: Melusina [sic] (2011)
  • Traductora: Elisabeth Falomir Archambault
  • Páginas: 120

Africa Uprising: sobre revoluciones y protestas populares

descargaA veces ocurre que  algunos libros, como el que os voy a comentar hoy, pasan desapercibidos. Por mi parte, tengo que agradecer a Fernando Díaz, uno de los autores de Africaye, que me lo recomendara ya que, tras leerlo, os puedo asegurar que es un libro a tener en cuenta y a leer. Es más, es un libro para invitar a compartirlo.

Las narrativas más recientes en relación al continente nos han hablado, día tras día, del crecimiento económico imparable. Portadoras del afro-optimismo nos han mencionado el “Africa Rising” hasta la saciedad, como si fuera el neón imprescindible para rotular cualquier artículo o reportaje que mostrara la actualidad más actual.

La visión que nos proponen Branch y Manpilli es otra. Por desgracia más desconocida, pero a cambio tremendamente ilusionante. Es la que nos habla del poder de la gente cuando se une, se levanta y reclama cambio. Es el “Africa Uprising”.

Cuando en 2014 Blaise Compaoré anunció que haría extender su mandato por quinta vez, tras 27 años en el poder, los burkineses dijeron “basta ya”. Salieron y tomaron la calle y lograron que el presidente dimitiera. A muchos nos parecía nuevo lo que estaba ocurriendo. Ya que, mientras se hablaba y debatía sobre las primaveras árabes, casi nada salía a la luz de los levantamientos y manifestaciones que se estaban llevando a cabo en el África sub-sahariana.

Sin embargo, las revoluciones populares no eran algo nuevo allí; los autores de este libro remarcan las protestas anticoloniales de los años 40 (como la revuelta de Accra de 1948), tras someter a análisis el debate que se dio entre Frantz Fanon y Kwame Nkrumah para determinar el papel de las mismas en el proceso de descolonización. Junto a ellas, las protestas anti-austeridad de los años 80 (Benin, 1986) nos llevan hasta el principio del siglo XXI que emerge con lo que ellos llaman la “Tercera oleada de protestas”. Es a este periodo, aún en vigor, al que los autores dedican especial atención con un examen exhaustivo a través de cuatro países: Nigeria, Uganda, Sudán y Etiopía, en un intento por contextualizar y analizar qué hay de específico en las protestas (urbanas) africanas.

15m-africanos

El libro se centra en el ámbito urbano, asalvajado por el neoliberalismo, y distingue entre dos actores principales: la sociedad civil (integrada por ONGs, partidos políticos, sindicatos…) y la sociedad política (formada por el africano ordinario, la mayoría de la población urbana). Con frecuencia, la única narrativa que se ha escuchado es la de los primeros, dejando sin voz a  los segundos, razón por la que si se comprueba que hay una gran distancia entre gobierno y sociedad civil, también se ve que la hay entre éstos y la gente que son los que están llevando a cabo las protestas las cuales ya no vienen organizadas por los primeros.

Protestas que entre 2005 y 2014 Branch y Mapilli listan: son 105 revueltas en 40 países diferentes. Ambos, tras los números, nos enseñan quiénes han sido los actores principales y cuáles han sido los retos y los puntos débiles. Mostrándonos las relaciones entre la sociedad política, la sociedad civil y los regímenes políticos y cómo han cambiado tras las protestas. Caso a caso.

El primero, Nigeria y su auge y caída con “Occupy Nigeria” en 2012, que surgió con la decisión de la eliminación de la subvención al precio de los combustibles refinados y planteó una huelga general que supuso la formación de una coalición de sindicatos, artistas, agentes de la sociedad civil, intelectuales y gente pobre de las ciudades. Para continuar con Uganda y su “Walk-to-work” en 2011 o la protesta inacabada de Sudán.

¿Éxitos o fracasos?. Uno a uno vamos adentrándonos en los orígenes y devenires de estos movimientos, comprobando el aliento que los lleva a formarse y reaccionar, pero también desgranando los factores que imposibilitan que los mismos puedan llegar a triunfar. El cuarto caso, que destaco por su actualidad, es el de Etiopía.

Con los resultados electorales  de 2005 que dieron como vencedor al FDRPE de Meles Zenawi la gente se echó a la calle en una explosión no vista desde la revolución etíope de 1974. A pesar de aparecer formalmente como una democracia multipartidista, en la práctica estaba establecido un régimen de partido único desde 1995 cuando tras una campaña de acoso e intimidación el FDRPE ganó el 90% de los votos.

Mientras los estudiantes, profesionales y activistas intelectuales eran la voz más prominente de la oposición, el corazón de la protesta lo ocupaban los jóvenes, desempleados, pobres, muchos de vuelta de la finalizada guerra con Eritrea, alojados (arrojados sería mejor palabra) en los extra-radios o zonas como Merkato de Addis Abeba, en una mezcla de etnias, religiones y clases sociales.

El sueño de la protesta de 2005 acabó con “mano dura”: cientos de muertos, miles de encarcelados y con una generación de líderes políticos e intelectuales silenciada. Después, la táctica emprendió otro rumbo y asistimos a una evolución de la ejemplar y loada Etiopía de crecimiento sin par, donde se desarrollan nuevas infraestructuras (gracias a donantes que hacen la vista gorda y a China) bajo el logo de neón “Africa Rising”, pero donde no se da a la vez un desarrollo del ser humano.

Hasta los acontecimientos de hoy mismo (manifestaciones, huelgas, cientos de muertos y detenidos) que ya no aparecen en el libro y que han acabado por decretar el “Estado de emergencia” en el país etíope.

En todas partes la representación política está haciendo aguas. Hay cada vez una más honda separación entre el pueblo y los regímenes políticos que rigen nuestros día a día. Y la gente se levanta. En África también. La gente (los que están en el escalón más bajo, los que no tienen nada porque se lo han quitado todo, los olvidados) son los principales protagonistas, junto a la sociedad civil, y salen a la calle, reclama sus derechos y exigen un nuevo modelo económico, cultural, social y político. Y esto no ha acabado.

Podemos mirar hacia el continente africano y ver cómo están actuando y cómo están haciendo frente. O podemos seguir ignorándolos y perder la oportunidad de aprender de sus experiencias, límites y logros. Hay muchas narrativas, pero en este momento todas deberían de pasar por esta: “Africa Uprising”.

African protest may become the locus from wich powerful new political imaginations emerge, ready to be taken up by popular struggles not only on the continent but also around the globe. (p.216

Ficha:

  • Título original:  Africa Uprising (2015)
  • Idioma: Original: Inglés
  • Editorial: African Arguments – Zed Books
  • Nº páginas: 251
  • Más información: aquí

“El futuro del mundo se juega en África”; el pensamiento que viene

Una descolonización mental es lo que han buscado (y siguen) muchos intelectuales, filósofos y pensadores africanos desde los años 60. Pero ésta, para que acabe por ser realidad, tiene que llegar desde ambos lados de la muralla. Ser parte del proceso de deconstrucción que han venido realizando, a través de elaboraciones y pensamientos, hombres y mujeres que han indagado, se han sumergido y han mordido las construcciones mentales africanas para construir una nueva manera, un nuevo modo, una nueva mirada interior hacia el momento actual del continente… para abrirlo y expandirlo, después, a niveles planetarios.

Las preocupaciones han ido cambiando con los tiempos, del colonialismo e independencias se ha llegado a los movimientos migratorios, a los nuevos gobiernos, al crecimiento desigual, a la lucha feminista o al racismo. Cuestiones como la identidad, el ser africano, la alteridad, aparecen y se comparten. Desde lo local a lo global, plantean toda una terminología a revisar. Estos hombres y estas mujeres que respiran aires nuevos, con sus enfoques y sus innovadoras visiones van a acabar por colocar el epicentro de las corrientes de pensamiento (al menos), ahora que desde Europa no parece fluir nada nuevo, en África. Al tiempo.

dakar-2

Así, después de la conferencia de Alain Mabanckou en el Collège de Francesiguen planteando encuentros tan atractivos y sugerentes como el que bajo el nombre Les Ateliers de la Pensée (“Los talleres del pensamiento“) se va a celebrar en Dakar y Sant Louis (Senegal) del 28-31 de octubre. La idea ha venido de la mano de Felwine Sarr y de Achille Mbembe. Pensadores y escritores, ambos han publicado libro este mismo año. El primero con un volumen titulado Afrotopia, el segundo con Politiques de l’inimité. 

La idea es crear una comunidad intelectual, que cada año se reúna en un país africano para reflexionar sobre cuestiones vitales y urgentes en relación al continente africano, “para pensar el mundo contemporáneo y sus transformaciones“, afirman. El África postcolonial tiene otras visiones; reniegan del concepto de “desarrollo” que se aparece en todo el mundo y que se le quiere imponer a su continente, y entienden que éste debe ser entendido de otra modo: desde una postura más humanista que articule de manera más igualitaria el crecimiento económico, la cultura y la espiritualidad. Y este continuo bullir de modos de eludir la realidad, tal y como se empeñan en mostrársela, para buscar otros caminos, esta mareante floración de miles de creativas y originales propuestas, tiene una gran trayectoria en la plasmación, no solo de pensamientos de molde filosófico, sino de todo tipo de expresiones artísticas que no dejan de aflorar.

La capital del pensamiento en 2016 tiene nombre, y éste es africano. Al tiempo, he dicho.

dakar-9

Los intervinientes

Van a participar más de 20 intelectuales multidisciplinares, desde historiadores, politólogos, econonomistas, profesores universitarios y sociólogos hasta escritores que tienen una gran presencia. Así, aparecen en la lista, Leónora Miano, convencida de que África regenerará al mundo a través de su sabiduría, a pesar de que todavía no ha encontrado su lugar y que está repitiendo demasiado los mismos modelos impuestos. Y gente de la talla de Alain MabanckouAbdourahman Waberi o Sami Tchak, que seguro realizarán aportaciones de gran nivel. Aquí os dejo la lista completa, que también cuenta con la presencia de Nadia Yala Kisukidi, profesora de ética, activista, filósofa y al lado de los feminismos queer y la justicia social.

Altavoces del Pensamiento Talleres

-Achille Mbembé (Historiador y politólogo)
-Felwine Sarr (Economista y escritor)
-Souleymane Bachir Diagne (Filósofo)
- Mamadou Diouf (Historiador)
- Léonora Miano (Escritora)
- Françoise Verges (Politóloga)
- Alain Mabanckou (Escritor)
-Abdourahman Waberi (Escritor)
- Elsa Dorlin (Filósofa)
- Sami Tchak (Escritor)
- Nadia Yala Kisukidi (Filósofa)
- Lydie Moudileno (Profesor de literatura comparada)
-Séverine Kodjo-Grandvaux (Filósofa y periodista)
-Abdourahmane Seck (Antropólogo e Historiador)
-Ibrahima Thioub (Historiador)
-Hourya Benthouami (Filosofo)
-Célestin Monga (Economista y escritora)
-Romuald Fonkoua (Profesor de literatura francófona)
- Benaouda Lebdai (Profesor de literatura y crítica literaria)
- Aminata Diaw (Filósofa)
- Ebrima Sall (Sociologo)
-Bonaventure MVE Ondo (Filósofo)

El programa

dakar-66

LesAtelierDeLapensée – @LesAtdelapensee – #LesAteliersDeLaPensee
Notas:
La frase « L’avenir du monde se joue en Afrique » es de Felwine Sarr
“De este punto de vista África no existe más que a partir del texto que la construye en cuanto que ficción del otro” (Mundibe).

 

La françafrique vista desde el sur – Dagauh Gwennael Komenan

Cubierta La françafrique vista desde el sur

La política e influencia francesa en el continente africano desde la visión y pensamiento de un joven marfileño, Dagauh Gwennael Komenan. Esto es lo que promete este libro, finalista en los premios de ensayo que anualmente convoca “La Catarata”, en el año 2014.

La traducción e introducción corren de la mano de Ángeles Jurado Quintana, que también ha participado en el desarrollo del mismo, y que nos adelanta que este libro es una aproximación. Estamos de acuerdo con ella en que no es el tema tratado una cuestión que se pueda despejar en 107 páginas, pero las que ha escrito Dagauh, con fluidez, estilo fácil e implacables datos y argumentos que corroboran mucho de lo que se intenta demostrar, nos proporcionan un acercamiento de nivel al controvertido papel que ha jugado y sigue jugando Francia en sus ex-colonias africanas, en el pasado y en un presente en el que siente la amenaza de China, que ya es el primer socio comercial del continente.

Esa françafrique que, según el escritor Boubacar Boris Diop, ha convertido a los países francófonos africanos en el patio trasero francés. Hablamos de “cincuenta operaciones militares desde 1960, y hasta el momento” (en el libro se listan todas ellas y se analizan en especial las de Malí, Libia, Costa de Marfil y República Centroafricana) y de la imposición de un sistema monetario (bajo el franco CFA) que se ha vuelto una “esclavitud monetaria y financiera” y al que en el libro se le da especial hincapié, ya que sin  independencia económica no puede haber independencia real.

Dagauh repasa. Francia, sabedora de que quien hizo la ley hizo la trampa, aupó al poder a una pléyade de sátrapas y dictadores. Después buscó otras formas más sibilinas de perpetuar su presencia y poder en los territorios de sus ex-colonias. Así la fórmula ideada para mantener su situación se volvió más sutil y tomó la forma de “intervenciones in-humanitarias” que para la opinión internacional, gracias a los media occidentales, se tornaban en “necesarias”. Entre ellas la de Malí, muy criticada por pensadores y activistas como Aminatta Traoré.

La intervención militar francesa en 2013 denominada Operación Serval, llegó acompañada de una misión de paz de Naciones Unidas. El propio presidente interino del país había reclamado que intervinieran para frenar el avance yihadista. En sus inicios dicha operación fue apoyada por la inmensa mayoría de malienses, según opinión del periodista José Naranjo. Pero esta “operación quirúrgica de urgencia” no ha impedido que Mali continúe inmerso en una situación de conflicto y que tras la celebración de elecciones, el país siga convaleciente.

En seguida las dudas nos asaltan y nos cuestionamos sobre las razones que han llevado a que dichas situaciones se perpetúen. El autor habla de la complicidad del Tribunal Penal Internacional, la actuación de los medios de comunicación occidentales y los discursos en torno al afropesimismo y al afroptimismo que acaban alejando el verdadero latido del continente. Pero también las situaciones de corrupción y el empobrecimiento que se dan en estos países.

Y aquí es donde aparecen aquellos a los que el autor ha dado el título de “los buenos amigos“, ya que sin esos personajes títeres de Francia y el apoyo que se dan los propios lideres africanos entre sí (Outtara a Camporé, por ejemplo) no se puede entender que el panorama no haya cambiado. Máxime cuando Dagauh afirma que organismos regionales como la CEDEAO también se han prestado al juego francés.

Además, sabemos que la Unión Africana tarda en actuar (cuando lo hace), y no suele hacerlo de la manera más apropiada. A pesar de conocer que la Unión Africana no decide con libertad, sino que tiene que contar con el visto bueno de la comunidad internacional (léase Unión Europea o Naciones Unidas) la escasa relevancia de su actuación está fomentando la idea de que está haciendo aguas. Sobre la escasa incidencia de esta organización, decidida a buscar “soluciones africanas a los países africanos”, es necesario también hablar (en el libro se echa de menos un análisis de sus actuaciones en relación con los diferentes casos expuestos).

Para terminar, Dagauh va más allá y plantea una inteligente cuestión; nos podemos imaginar ¿una Francia sin África?. Al igual que ocurre cuando se le da la vuelta a la tortilla, intuimos tras la lectura cuál podría ser el resultado. Pero viendo (y constatando) la actualidad de la françafrique, queda por saber si algún día estos países africanos darán los pasos suficientes.

El esperanzador levantamiento del pueblo burkinés (la voluntad del pueblo), bajo el espíritu de Sankara, para frenar el golpe de estado que amenazaba con colocar en el gobierno a un hombre fuerte de Campaoré, quien está acusado de asesinar al líder burkinés. O la resistencia que ha manifestado Laurent Gbagbo en Costa de Marfil (la necesidad de líderes fuertes), son solo algunos ejemplos que nos parecen querer indicar que lo que hoy es una mera especulación, se puede convertir en realidad.

Mientras llega, no permitamos que la françafrique viva en la sombra.

Ficha:

  • Título original:  La françafrique vista desde el sur (2016)
  • Idioma: Original: Francés
  • Traducción al castellano: Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (2016)
  • Traducción e introducción: Ángeles Jurado Quintana
  • Formato: eBook, disponible en Unebook
  • PVP: 8,34 €
  • Nº páginas:107
  • Leer un fragmento, aquí

Serge Bilé indaga en lo que nunca te contaron

En el Mein Kampf, Hitler calificaba a los negros como un eslabón intermedio en la cadena evolutiva entre el mono y el hombre. Pero lo anterior no fue obstáculo para que (¿cientos?) de hombres negros se alistaran en las filas nazis. El periodista Serge Bilé se sintió conminado a investigar cuando visionó la película de Louis Malle Lacombe Lucien (1974) en el que aparece en un papel secundario un hombre negro que formaba parte de la policía secreta nazi.

A Serge Bilé parece gustarle los libros polémicos, ante lo que él argumenta que sus preferencias simplemente se dirigen hacia textos sobre temas que nadie antes ha tratado. Algo que se constata de manera rápida repasando sus títulos que van desde la aportación de pruebas sobre negros en campos de concentración, al racismo en el Vaticano, la historia del único pasajero negro del Titanic, el blanqueamiento de la piel entre algunos africanos o la constatación sobre el tópico del desmesurado sexo de los hombres negros.

couv_1229 couv_7651 Y si Dios no le gustaban los negros?
  • Negros en los campos nazis (2005) Edición Wanafrica, 2013: en este libro compila los testimonios de supervivientes, familiares y compañeros de africanos y antillanos que fueron recluidos en los campos del nazismo por participar en la guerra, mostrar resistencia al régimen del Führer o, simplemente, por la pigmentación de su piel. Mostrando otra cara del régimen nazi que la gran mayoría de las veces no se nombra y poniendo nombre a un buen número de personas que sufrieron las inhumanidades de los campos nazis.
  • Quand les noirs avaient des esclaves blancs (2008): centrando su atención en los legendarios imperios de Mali, Ghana y Songhai afirma que los soberanos africanos compraron esclavos blancos.
  • La légende du sexe surimendionné des noirs (2009): un libro sobre los prejuicios sexuales contra los negros en relación al mito de su superdotado sexo.
  • Et si Dieu n’aimait pas les Noirs ? (2009): En colaboración con Audifac Ignace. Investigación sobre el racismo en el Vaticano hoy, la discriminación sufrida por parte de sacerdotes de manera cotidiana.

Oscura fascinación

Retomo. ¿Qué le mueve a Serge Bilé?. Tras escribir Negros en campos nazis, descubre la película de Louis Malle y decide empezar a investigar. Desea desentrañar que hay detrás de aquello que de manera tímida se le está comenzando a mostrar. Estamos en 2004 y dedicará muchos años al trabajo de investigación, sobre todo tirando de un hilo que se le aparecerá tras el descubrimiento de una fotografía en la que aparece Norbert Désirée.

Con él vuelve a encontrar un personaje en los márgenes olvidados.

Norbert Désirée

Norbert Désirée en el centro

El periodista va contando la historia de este increíble personaje que pasó de su vida en la colonia francesa de Guadalupe a formar parte del ejército de Hitler (LVF) y luchar en Rusia. Incluso solicitó su ingreso en las SS lo que le supuso, esta vez sí, la deportación.

¿Qué puede mover a una persona a juntarse junto a aquellos que la excluyen y rebajan al rango de animal?. ¿Cómo llegaron a aceptar los nazis que solo creían en la supremacía aria a personas negras entre sus filas?.

La vida de Norbert, como la de la mayoría de guadalupeños, no era fácil bajo el colonialismo francés. Los nazis abrieron una puerta, al estallar la Segunda Guerra Mundial ante los rumores de cesión por parte de los franceses de la isla de Guadalupe a los americanos. Serge Bilé apunta “hasta qué punto el miedo, la cobardía y la violencia pueden llevar a algunos oprimidos no sólo a la resignación sino también a la fascinación por sus opresores” (pág.14).

En los campos de prisioneros, 15.777 africanos y 380 martiniqueses aislados, enfermos, expuestos al frío invierno son carne fácil para la propaganda nazi. ¿Acaso los colonos franceses fueron menos inhumanos?. “Para algunos prisioneros africanos no existe, aparentemente, a estas alturas de la guerra, una verdadera diferencia entre los horrores franceses y las ignominias alemanas” (pág.27).

Los nombres siguen surgiendo haciendo aflorar historias insólitas. Mientras el periodista sigue argumentando, como en el caso del camerunés Werner Egiome “para otros afroalemanes, lastimados y frustrados como Egiomue por ser considerados ciudadanos de segunda clase, el acceso a las organizaciones nazis supone también una posibilidad de salir de la marginación, de poder realizar estudios superiores o incluso de trabajar” (pág. 47). O en el de Hans Hauck, “Nadie me obligaba (…) Debía hacerlo”.

La labor de encontrar pruebas, el buceo en los archivos, el trabajo de cavar hasta lo más hondo de Bilé, ha conseguido que se puedan contar un puñado de historias (¿aún así escasas?). Como muchas de las anteriores obras del periodista se trata de un tema no conocido y que genera controversia. Más allá, el libro propone un ramillete de reflexiones en relación a estas personas, sobre sus razones y sus contradicciones. Pero también un haz de luz sobre sus secretos y pulsiones más íntimas. Aquellas que no por no desveladas, dejan de ser intuidas.

Ficha:

  • Título original: Sombres borreaux (2011)
  • Idioma: Original: Francés
  • Traducción al castellano: Ediciones Wanafrica (2016)
  • Traductora: Laura Remei Martinez de Buitrago
  • Nº páginas: 128
  • También en catalán: Obscurs botxins Ed. Wanafrica
  • Fragmento: Revista Altaïr, aquí

Sin títuloColoquio de presentación del libro el 30/06/2016 en Altaïr librería (Barcelona): Intervienen: Saiba Bayo, politólogo, Juan Tomás Ávila Laurel, escritor y periodista, Pere Ortín, director de Altaïr Magazin
+ info: http://www.altair.es/es/actividades/evento.php?codigo=172

 

A %d blogueros les gusta esto: