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Entradas de la Categoría ‘Poesía’

En Sudáfrica triunfa la poesía experimental de Koleka Putuma

En 2015 el movimiento estudiantil sudafricano resurgió con fuerza. Tras la consigna #Rhodesmustfall, se aglutinaba la campaña para retirar una estatua de Cecil John Rhodes situada en la explanada de la prestigiosa Universidad de Ciudad del Cabo. Uniéndose a la protesta, una joven poetisa, Koleka Putuma, dedicaba a dicha campaña su poema Dear Allen. Este, que comenzaba como la famosa frase con la que inicia su Aullido el poeta norteamericano Allen Ginsberg, era muy crítico con la cuestión racial y lo compartió ante un público mayoritariamente blanco en Stellenbosch, lugar que se dice es el corazón de la cultura afrikáner. Leer Más

Semillas de errancia, poesía desde el Congo

En fechas recientes, la argentina Babel Editorial ha publicado Semillas de errancia, un volumen de poesía de Gabriel Okoundji. Como él mismo se presenta, nació en el Congo, país cuyo nombre significa “la tierra de la pantera”, animal totémico por excelencia para los congoleños. Pasó su infancia y juventud en su país de origen hasta que partió a Francia para estudiar medicina (en la actualidad es psicólogo clínico). Después, regresó a su país natal y recuperó “lo más importante”: el título que su padre le había dado al morir (Mwènè) y para el que no estuvo preparado hasta aquel momento.

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Un Sáhara de libros por descubrir (2): los escritores expresan y denuncian

Jaimas, jaimas,
se alzaron en Gdeim Izik.
Jaimas, jaimas,
desafiaron al colono
y retumbó la epopeya
allá donde fuere.
Se dijo, de una vez por todas:
El Sáhara no se vende.
“El grito de Gdeim Izik”-Chejdan Mahmud

El 10 de octubre de 2010, cientos de ciudadanos saharauis abandonan las ciudades ocupadas de El Aaiaún y Bojador y “montan un campamento de protesta”. Días después el campamento crece y alberga a cerca de 20.000 personas. Tras un mes, las autoridades marroquíes deciden intervenir y desmantelarlo por la fuerza. Dos años después, Noam Chomsky expresó en una conferencia lo que otros expertos también compartían; que la primavera árabe había comenzado en Sahara Occidental, en el llamado campamento de la dignidad: Gdeim Izik.

Mientras la mayoría de la opinión internacional señala a Túnez como el primer estallido de las revueltas que se sucedieron en el norte africano, varios académicos y periodistas contemplan la idea de que fue en el territorio ocupado por Marruecos donde había surgido la mecha. Es cierto que la reivindicación saharaui contiene en su interior un elemento nuevo del cual carecen el resto de los países del norte de África, el derecho de autodeterminación, pero también lo es que el campamento tuvo un componente de reivindicación de “tipo social y económica” (Yolanda Sobero), señalar que el Frente Polisario no estaba allí, “son ciudadanos que viven una situación tremenda”. Se trató, en último término, de una revuelta pacífica, no violenta, como tantas otras más conocidas que se han ido produciendo, cabe mencionar como ejemplo las de Gandhi o Luther King. En este reconocimiento, una vez más, el pueblo saharaui vuelve a ser víctima del olvido.

El objetivo era expresar y visibilizar su rechazo hacia una política marroquí que les negaba sus derechos sociales más básicos, tales como el trabajo, la vivienda o la cobertura sanitaria, entre muchos otros. También se pedía el fin de la explotación de los recursos naturales del territorio ocupado, principalmente la pesca y los fosfatos, ya que no beneficiaba económicamente a la población saharaui. [Saharathawa]

Para ponernos en antecedentes y mostrarnos lo que allí ocurrió surgió La primavera saharaui: escritores saharauis con Gdeim Izik. El volumen es una mezcla de poemas de autores saharauis (antología de la periodista Conchi Moya) pertenecientes a la denominada “Generación de la Amistad” y relatos, “nacidos de la rabia y de la impotencia“.

Pero ante todo este “libro-jaima” es un libro de resistencia.

Siempre se pone el sol,
siempre, dicen, llega la sombra.
¿Por qué esperas, 
justicia esquiva,
agotar nuestra paciencia?
“Rumores”-Zahra Hasnaui

En la parte final del libro encontramos una cronología de lo ocurrido en 2010, pero antes vamos leyendo diversas piezas, todas con claro objetivo de denuncia, pero también como vehículo de exteriorización de los sentimientos que se produjeron, sobre aquellos días en concreto que parecen englobar un inmenso “hasta aquí hemos llegado” en la situación que soporta el pueblo saharaui.

La literatura como vehículo de expresión y de búsqueda de la verdad se dan cita en esta obra. El catedrático Carlos Ruiz Miguel escribe de manera certera sobre lo que puede suponer el arte y la poesía en estas circunstancias: “este libro puede acercarnos a la comprensión de aquel fenómeno mejor que con otros medios”.

Los relatos contextualizan y aclaran, los poemas nos invitan a acompañarles en sus sentimientos más profundos, en su deseo de ser reconocidos. Lejos de ser una poesía “panfletaria”, bajo diversos estilos desde los de estructura más sencilla hasta los de factura más compleja y cuidada, los poemas componen un entramado vital de un puñado de vidas que quieren exponer lo sentido, lo pensado y lo tragado en clave de denuncia, como no podía ser de otra manera, pero también como vía de transmisión de sus cuestiones individuales más íntimas tratando a la vez de hacer eco en nuestra conciencia.

La voz inocente de un niño,
es culpable de la muerte, 
culpable del odio de los verdugos,
de la ausencia de su ciudad.
Culpable que entierren
su voz para siempre
ante el silencio cómplice
de la indiferencia.
Dirán que la bala
atravesó su cuerpo,
atravesó su alma y desgarró su corazón.
Una vez más
culparán a su madre,
a su hermano,
a sus amigos.
Y al final
los vasallos,
encerrados en la ignominia
del delito,
culparán al niño saharaui
de su muerte.

“Culpable”-Ali Salem Iselmu – Poema dedicado a Nayem Elgarhi, menor saharaui asesinado por disparos de la policía marroquí cuando intentaba acceder al campamento de Gdeim Izik.

La primavera saharaui: escritores saharauis con Gdeim Izik – Editorial Bubok, 2012.  138 págs. [Antología de Conchi Moya. Autores: Abdurrahaman Boudda, Ahmed Muley Ali Hamadi, Alí-Salem, Bahia Mahmud Awah, Chejdan Mahmud, Larosi Hadar, Limam Boisha, Mohamed Salem Abdelfatah, Mohamidi Fakal-La, Said Beilal, Saleh Abdalahi, Salka Embarek, Sukeina Aali-Taleb y Zahara Hasnaui]. También en formato e-book.

Día Internacional de la mujer: Rimas reivindicativas de mujer africana

Publicado originalmente en África no es un país.  08/03/2017

Los poemas cuentan las inquietudes femeninas sobre represión, migraciones o sexualidad

“Las mujeres africanas toman la palabra en la poesía. Lo han hecho desde tiempos inmemoriales, transmitiendo la cultura, las costumbres y la sabiduría de la tradición oral en los mitos, las historias, los relatos, las canciones y poemas de los pueblos africanos de generación en generación como educadoras y como griots o líderes de la palabra hablada”, escribe Eva Torre Fernández, experta en literatura africana en inglés. Una apasionada de la poesía de este continente, que abrió hace años un blog especializado en este género, Mashairi ya Afrika.

Duele,
la mismísima angustia
en las almas de nuestros cuerpos
cerca y a distancia.

El fragmento pertenece al poema Mi dolor, traducido por Alejandro de los Santos, de la mozambiqueña Noémia de Sousa, ya fallecida, que “fue la primera mujer africana que alcanzó reputación internacional como poeta, jugando un papel principal en los movimientos de protesta de la negritud entre pintores, poetas y escritores que lideraron el renacimiento cultural en Maputo en los años 40 y 50”, tal y como nos recuerda Torre.

Para leer el resto del artículo mapa-africa

Un poema de amor (¿y una canción desesperada?)

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   Borracho de ternura

                                                  llamé a ti, amiga mía,

                                                  cuando los llantos

                                                  suspiraban en mi recuerdo.

                                                  (Palabras en el tiempo)

Donato Ndongo-Biyogo, del libro Olvidos; Edit. Verbum, 2016

 

Fotografía: Malick Sidibé

Un Sáhara de libros por descubrir (1): La Generación de la amistad

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En fechas recientes se ha celebrado, en el Centro Panafricano y Centro de Estudios Panafricanos, un encuentro que ha congregado a una serie de artistas, periodistas, cineastas, blogueros, africanos y afrodescendientes. Y también de escritores que han visto sus obras publicadas en fechas recientes. Entre ellos un saharaui, Bahia Mahmud Awah, antropólogo, poeta, escritor, fundador del proyecto informativo cultural Poemario por un Sahara Libre y uno de los artífices de la formación del grupo de escritores saharauis denominado la Generación de la Amistad.

“Los africanos hemos sido ninguneados en la literatura colonial. Nuestra cultura oral, nuestra memoria y la contenida en manuscritos de sabios y eruditos tienen un enorme desfase con lo reflejado en la bibliografía colonial”. (Bahía M. Awah)

Este movimiento cultural, que surgió en julio de 2005 en Madrid y también desde los campamentos de refugiados, empujado por el esfuerzo de varios intelectuales españoles, es “la primera generación de escritores del Sáhara Occidental que tomó la decisión de constituirse oficialmente como grupo literario”, tal y como nos informa Conchi Moya en el libro Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos colectivo que además “ha conseguido publicar libros con cierta regularidad”.

Ellos mismos se definen como “Un grupo de poetas saharauis que pretenden transmitir el sufrimiento de su pueblo, unidos por historias de pastores que se perdieron persiguiendo sus sueños tras una nube” y resaltan que “La intención de esta iniciativa es destacar la importancia de la cultura en cualquier lucha, esta es una de las mejores representaciones que podemos dar al exterior para dar a conocer quiénes somos.”

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Inspirándose en la Generación de poetas del 27, pero también en la poesía saharaui en hasanía, ya han publicado varias antologías, entre las que se encuentran: Añoranza (2002); Bubisher, poesía saharaui contemporánea (2003), Las voces del viento (2014), o la que ha visto la luz este mismo año bajo el título Generación de la amistad, que se edita en bilingüe: castellano-francés. El colectivo cultural lo forman un puñado de poetas que viven dispersos por el mundo: Limam Boisha, Luali Lehsan, Saleh Abdalahi Hamudi, Chejdan Mahmud, Ali Salem Iselmu, Zahra Hasnaui, Bahia Mahmud Awah, Sukeina Aali-Taleb Fernández y Mohamed Abdelfatah Ebnu, entre otros.

Sus obras hablan en castellano, lengua que nunca han considerado colonial o de imposición, ha sido un patrimonio lingüístico que han incorporado a su propia cultura e identidad.  Muchos piensan en los dos idiomas, castellano y hassanía, y expresan con ellos la nostalgia del desierto, el olvido, el expolio, la ocupación, el exilio y el abandono. También la reafirmación de su identidad, no en vano vivieron su infancia en el desierto para verse después exiliados: en los campos de refugiados, en las tierras de acogida a donde llegaron más tarde, y se sienten urgidos a reivindicar lo que son, saharauis. A todos ellos les une su amor a la poesía y la lucha para que la cultura y el pueblo saharaui no se sumerjan en el olvido.

ritos-de-jaimaSon capaces de innovar, de crear incluso nuevos géneros, como afirman ha realizado Limam Boisha, autor de Ritos de jaimaque “casi inventa un género nuevo, la “antropoesía”: poesía para escudriñar el alma de un pueblo”. El libro fue, además, el primero del sello editorial Bubisher (la red de bibliotecas y bibliobuses que se puso en marcha en 2008) y los beneficios de la venta del libro van íntegros a sostener dicho proyecto.

Sobre él escribe Javier Reverte en el prólogo, “se trata de un libro que no se parece a ningún otro”.

Están siempre dispuestos a denunciar, tal y como hicieron con La primavera saharaui. Escritores saharauis con Gdeim Izik, un conjunto de poemas y relatos escritos en aquellos días en los que se produjo el desmantelamiento de manera brutal y siniestra del Campamento Gdeim Izik, el Campamento Dignidad, a las afueras de El Aaiún, en noviembre de 2010.

Así, de la vida en el desierto se pasa a la rabia e impotencia frente a la injusticia. No en vano son escritores de un territorio al que se le sigue negando presente y futuro. Adentrarse en sus obras es hacerlo en las mismas arenas del desierto. Es recobrar los tiempos de la infancia,cascales_la-primavera-saharaui la libertad del juego, las alegrías y penas cotidianas que depara el monótono y fantástico devenir de los días, los recuerdos imborrables, y sumergirse después en la guerra, la injusticia y la opresión. Son “auténticas expresiones poéticas desde lo histórico o desde lo personal” que nos interpelan y conmueven. Teniendo siempre como fondo de este escenario lamentable, la dignidad de un pueblo que no se rinde, la necesidad de un pueblo de reivindicarse. La poesía como arma de batalla. La palabra en verso, tan próxima a esa oralidad africana, que nos atraviesa sin remedio, viene, gracias a ellos, a trasladarnos a una cultura que quiere ser oída, respetada y compartida.

Nota: Se pueden leer fragmentos de las obras de estos autores en la Biblioteca Africana Digital Miguel de Cervantes, aquí

La literatura marroquí cruza el charco

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Marruecos. Licencia CCO

Hay iniciativas que surgen tras una experiencia que nos marca. Eso le ocurrió a Leandro Calle.

“A través de dos viajes a Marruecos, me di cuenta que se conocía poco y nada la literatura marroquí en nuestro país”, afirma el poeta argentino. Marruecos lo sedujo. Lo zarandeó de arriba a abajo y le hizo querer hacer algo con los nuevos descubrimientos. Para ello precisaba otra parte que participara, como él, de semejante encantamiento. Y la encontró en Córdoba (Argentina), donde reside en la actualidad.

Juan Carlos Maldonado, el editor de Alción (una casa consolidada en el país sudamericano), le dijo que estaba dispuesto y que quería hacerlo. Ambos coincidían en una misma querencia: la de abrir las puertas a nuevas literaturas y a nuevas voces. Así surgió la Biblioteca Marroquí.

“La idea de la Biblioteca Marroquí, es presentar la riqueza y la variedad de la cultura marroquí”- afirma Leandro. “El hecho de que aparezca Roberto Arlt entre las publicaciones, es también ver cómo Marruecos ha sido recibido en la escritura de extranjeros y viajeros. Los escritores marroquíes pertenecientes a los años 60/70 tienen mucha relación a nivel político con las lecturas y compromisos de escritores latinoamericanos.”(Caso Chaui y Laâbi).

La colección comenzó en 2011 y llevan siete libros publicados, además de Cuerpo Luz (poesía) de Siham Bouhlal que está en preparación. Abarca diversos géneros desde poesía, relatos, teatro o novela.

  • Los frutos del cuerpo (poesía) de Abdellatif Laâbi. Traducción del francés: Leandro Calle.
  • Barranda (Nouvelle) de Abdelkader Chaui. Traducción del árabe: Ignacio Ferrando.
  • África (Teatro) de Roberto Arlt con Introducción de L. Calle.
  • Leer hoy el Corán (ensayo) de Rachid Benzine. Traducción del francés: L. Calle.
  • El linaje de la eternidad (poesía). Traducción del árabe: Abdellatif Zénan.
  • El examen y otros cuentos ceutíes (cuentos) de Mohamed Lahchiri. Con introducción de Cristián Ricci de la Universidad de California.
  • Antología poética (poesía) de Abdellatif Laâbi. Traducción del francés y postfacio de Leandro Calle.
  • El primer amor es siempre el último (relatos) de Tahar Ben Jelloun. Traducción del francés de Marcos Caligaris. Prólogo de Cláudia Falluh Balduino Ferreira.

Sobre estos títulos el propio director de la colección, Leandro Calle, nos da su visión: “Todos los autores que han sido publicados son autores reconocidos en Marruecos y en Europa. Por ejemplo, Abdellatif Laâbi es un reconocido intelectual y luchador político. Preso durante la feroz dictadura de Hassan II. Se lo reconoce como uno de los escritores más importantes de expresión francesa en Marruecos. Ganador del premio Goncourt y muchos más. Los dos libros editados en Alción son las primeras ediciones en Argentina y de las primeras que existen en América Latina.

Abdelkader Chaui, está considerado uno de los novelistas más importantes en lengua árabe de Marruecos. Actualmente es Embajador en Chile. Expreso político, sus testimonios y novelas han contribuido a la búsqueda de la justicia en su país. Hace pocos años fue homenajeado en el SILA (Salón Internacional del Libro Africano).

Rachid Benzine es un teólogo islámico de condición moderada y abierta. Sus textos y su persona son permanentemente consultados en Francia en cuestiones del Islam.

Ouidad Ben Moussa y Mohamed Lahchiri son escritores reconocidos, ella en lengua árabe y él en lengua española, habiendo adoptado el español del norte marroquí.”

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Género: Novela
Autor: Abdelkader Chaui
Editorial: Alción Editora
Año de Publicación: junio 2013

Barranda es una novela que apresuradamente podría vincularse al realismo mágico. La tierra seca lo atraviesa todo, sostiene, justifica, explica y agota la costumbre pueblerina. Es quien decide la política, la ética, la hambruna y la estética del pueblo que da título al libro. Barranda podría ser la Macondo marroquí.


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Género: Poesia
Autor: Abdellatif Laabi
Editorial: Alción Editora
Año de Publicación: enero 2012

Abdellatif Laabi, es uno de los principales escritores marroquíes de expresión francesa. Comprometido con la vida y con la literatura, a fondo, hasta tocar las raíces de lo humano, los poemas de Los frutos del cuerpo, son un testimonio insoslayable de la delicadeza del amor y el erotismo. El cuerpo se vuelve poesía.


 

 

Las epopeyas también son para el verano

Oímos la palabra “epopeya” y en seguida pensamos en un poema histórico, en hazañas y gestos heroicos, míticos. Nos suena a viejuno, medieval, a historias del pasado muy pasado y a narraciones contadas por seres con cualidades teatrales. Dicen los que saben que es difícil dar una definición que englobe las diferentes epopeyas literarias que han ido apareciendo a lo largo y ancho del planeta.

Más allá de problemas teóricos a la hora de “encajar” cada obra en su lugar pertinente (¿a qué obras del continente africano se les puede aplicar este subgénero de la épica?), nos surge otra pregunta; ¿por qué leer hoy epopeyas africanas?… ¿acaso alguien lee El cantar de mío Cid, por ejemplo?.

Contra todo pronóstico Borges, que la consideraba “la forma más antigua de poesía”, pensaba que era un género de futuro. Quizás no iba tan desacertado el argentino sobre esta “poesía del pasado”. Así, novelas modernas como Cien años de soledad han sido consideradas, por Carlos Fuentes entre otros*, como “nueva novela épica”. Y es que las gestas heroicas, y dignas de alabanza, nunca nos han abandonado del todo.

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Chaka in battle at the head of the regiment of Tulwana impi. Artist: Angus McBride

¡A la rica epopeya africana!

Desconocidas las africanas, en número abundante, ha sido por la labor de los griots que han narrado desde la oralidad los hechos del pasado la razón por la que conocemos tal cantidad de ellas. El mundo africano ha preferido poner en común las experiencias, dar protagonismo al goce colectivo frente a la actividad de leer un texto escrito que es un acto individual. Sus puestas en escena, a veces acompañados de música, otras no, han hecho de estas narraciones algo único e irreproducible. En Guinea Ecuatorial, por ejemplo, pervive el mvet, que además de instrumento musical es el medio a través del cual y utilizando la oralidad se transmiten las gestas míticas.

Hay un amplio abanico de posibilidades que eluden y dificultan la oportunidad de cosificarlas. ¿Podríamos considerar Khaidara, el cuento peul, una epopeya?, ¿sí?, ¿no? …¿importa?.

Quizás sería más interesante conocer las ramificaciones de aquello que se denomina “epopeyas” y que además de alcanzar los feudos y reinos de grandes personajes y dinastías, se adentra en las loas a la vida del día a día, son las llamadas “epopeyas corporativas”** “aquellos textos creados y pensados para una corporación particular. Destacan las de los pescadores y cazadores malinkés, Kambili, y las de los hausas y peuls.” Pero, a pesar de su interés, apenas nos han llegado.

Una de las razones de la pervivencia de las grandes historias es la de mostrar con orgullo que en África también ha transitado un pasado glorioso. Así lo demuestran las epopeyas más conocidas, las que nos  han llegado a través del medio escrito. La recitación del griot Pahel Mamadou Baila llevó al investigador senegalés Amadou Ly a trasponer el relato sobre las proezas del héroe fulani Samba Guéladio en su L’épopée de Samba Guéladiégui. Siempre desde la tradición y la oralidad, el relato se transforma al plasmarse por escrito. Sin los griots, esos narradores mágicos, conoceríamos una cantidad muy inferior de las pocas que aún así podemos conocer gracias al trabajo de recopilación de escritores e historiadores. Pero, tal y como resalta Vicente Montes: “Se han abordado en numerosas ocasiones las dificultades del proceso de traducción pero en menos la complejidad de la transcripción de los relatos orales.” En este nuevo trasvase, la pérdida de la esencia es inevitable.

5 epopeyas que se pueden leer

El género, no obstante, no se circunscribe a un ámbito determinado.  Pero es África occidental, rica en reinos, la que más epopeyas dinásticas ha elaborado.

sunyata-o-epopeya-mandinga-djibril-tamsir-nia-L-rOrofSLos malinkés descubrieron la figura del fundador del reino mandingo, Sundiata Keita. Recreado por Makan Diabaté, pero sobre todo por Djibril Tamsir Niane, es una de las más historias épicas más conocidas.

La historia de Sundiata Keita, sobre la que recalca el autor que su libro es sobre todo la obra de un griot de la zona de Siguiri, es apasionante. Sundiata Keita o la epopeya mandinga, fue publicado en 1960 por la editorial Presence Africaine y traducido por Casa África. El que fuera rey fundador del Imperio de Malí nació en 1217 en Niani, la actual Guinea, y era hijo del rey Maghan Kon Fatta, perteneciente al clan de Keita, quien controlaba un pequeño territorio. Sin embargo, su historia comienza en realidad mucho antes de que naciera. A finales de 1236, Sundiata Keita, recién coronado emperador de Malí, convocaba a todos los jefes guerreros y notables en el claro de Kurukan Fuga para la proclamación de una serie de leyes y normas que debían regir la vida del Imperio a partir de ese momento. La conocida como Carta de Kurukan Fuga o Carta del Mandé está considerada como una de las primeras declaraciones de Derechos Humanos de la Historia. Uno de sus logros más importantes: abolió la esclavitud.

La epopeya bambara, recopilada por Lilyan Kesteloot, posee una envergadura de más de diez mil versos, 2747557138r“destaca por la función desempeñada por los morabitos y los magos que ayudan a los guerreros y a los reyes a derrotar a sus enemigos gracias a la adivinación y a la confección de amuletos que los hacen invulnerables”. Junto a ellas emergen las de los sonikés, fulani, peuls… bajo similares características todas ellas. La mujer, en estos textos, aparece en un papel de relevancia, lo que no ocurre en las epopeyas de África Central.

La vida de El Hadj Ornar, el hombre que llegó a organizar una yihad, fue narrada por el l_africainesenegalés Samba Diop. En ella se aúnan varios mundos bajo la historia del fundador del Imperios Tukulor.

Bernard B. Dadié, toda una leyenda en la literatura africana, y quien además ha cumplido 100 años el pasado enero, dedicó Légendes africaines (1954) a narrar la epopeya de los baulé. En esta historia, basada en la tradición oral y a través de cuentos, Dadié explica cómo su pueblo, los Baulé, recibieron su nombre gracias al sacrificio de su reina, la reina Poku.

En Sudáfrica emerge la figura del misterioso rey zulú ChakaEn 1910,Thomas Mofolo ficcionó su vida y su imperio antes de la colonización. Chaka se publicaría en 1925, en lengua sesotho (traducida con posterioridad al menos en dos ocasiones al inglés y a otras lenguas europeas). Hablamos de un clásico, ¿hablamos de la primera novela conocida en el continente?. Comparada con 1005897Shakespeare y con las tragedias griegas, se la ha colocado a la altura de las obras de Achebe pero no ha tenido nunca su repercusión.

Con posterioridad se realizó otra versión sobre la vida de este rey. Mazisi Kunene, un defensor de la literatura africana en lenguas de origen, escribió su obra seminal Emperor Shaka the Great: A Zulu Epic (1979) en zulú. La cual ha sido comparada con la Iliada y la Odisea y ensalzada por escritores como Chinua Achebe.

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  • (*) Ver: ¿La muerte de la épica? Las metamorfosis de un género literario, entre la modernidad y la posmodernidad- José Manuel Pedrosa
  • (**) Ver: Kesteloot y Dieng, en Les épopées d’Afrique noire (1997)
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