Saltar al contenido.

Entradas de la Categoría ‘Poesía’

Semillas de errancia, poesía desde el Congo

En fechas recientes, la argentina Babel Editorial ha publicado Semillas de errancia, un volumen de poesía de Gabriel Okoundji. Como él mismo se presenta, nació en el Congo, país cuyo nombre significa “la tierra de la pantera”, animal totémico por excelencia para los congoleños. Pasó su infancia y juventud en su país de origen hasta que partió a Francia para estudiar medicina (en la actualidad es psicólogo clínico). Después, regresó a su país natal y recuperó “lo más importante”: el título que su padre le había dado al morir (Mwènè) y para el que no estuvo preparado hasta aquel momento.

Leer Más

Un Sáhara de libros por descubrir (2): los escritores expresan y denuncian

Jaimas, jaimas,
se alzaron en Gdeim Izik.
Jaimas, jaimas,
desafiaron al colono
y retumbó la epopeya
allá donde fuere.
Se dijo, de una vez por todas:
El Sáhara no se vende.
“El grito de Gdeim Izik”-Chejdan Mahmud

El 10 de octubre de 2010, cientos de ciudadanos saharauis abandonan las ciudades ocupadas de El Aaiaún y Bojador y “montan un campamento de protesta”. Días después el campamento crece y alberga a cerca de 20.000 personas. Tras un mes, las autoridades marroquíes deciden intervenir y desmantelarlo por la fuerza. Dos años después, Noam Chomsky expresó en una conferencia lo que otros expertos también compartían; que la primavera árabe había comenzado en Sahara Occidental, en el llamado campamento de la dignidad: Gdeim Izik.

Mientras la mayoría de la opinión internacional señala a Túnez como el primer estallido de las revueltas que se sucedieron en el norte africano, varios académicos y periodistas contemplan la idea de que fue en el territorio ocupado por Marruecos donde había surgido la mecha. Es cierto que la reivindicación saharaui contiene en su interior un elemento nuevo del cual carecen el resto de los países del norte de África, el derecho de autodeterminación, pero también lo es que el campamento tuvo un componente de reivindicación de “tipo social y económica” (Yolanda Sobero), señalar que el Frente Polisario no estaba allí, “son ciudadanos que viven una situación tremenda”. Se trató, en último término, de una revuelta pacífica, no violenta, como tantas otras más conocidas que se han ido produciendo, cabe mencionar como ejemplo las de Gandhi o Luther King. En este reconocimiento, una vez más, el pueblo saharaui vuelve a ser víctima del olvido.

El objetivo era expresar y visibilizar su rechazo hacia una política marroquí que les negaba sus derechos sociales más básicos, tales como el trabajo, la vivienda o la cobertura sanitaria, entre muchos otros. También se pedía el fin de la explotación de los recursos naturales del territorio ocupado, principalmente la pesca y los fosfatos, ya que no beneficiaba económicamente a la población saharaui. [Saharathawa]

Para ponernos en antecedentes y mostrarnos lo que allí ocurrió surgió La primavera saharaui: escritores saharauis con Gdeim Izik. El volumen es una mezcla de poemas de autores saharauis (antología de la periodista Conchi Moya) pertenecientes a la denominada “Generación de la Amistad” y relatos, “nacidos de la rabia y de la impotencia“.

Pero ante todo este “libro-jaima” es un libro de resistencia.

Siempre se pone el sol,
siempre, dicen, llega la sombra.
¿Por qué esperas, 
justicia esquiva,
agotar nuestra paciencia?
“Rumores”-Zahra Hasnaui

En la parte final del libro encontramos una cronología de lo ocurrido en 2010, pero antes vamos leyendo diversas piezas, todas con claro objetivo de denuncia, pero también como vehículo de exteriorización de los sentimientos que se produjeron, sobre aquellos días en concreto que parecen englobar un inmenso “hasta aquí hemos llegado” en la situación que soporta el pueblo saharaui.

La literatura como vehículo de expresión y de búsqueda de la verdad se dan cita en esta obra. El catedrático Carlos Ruiz Miguel escribe de manera certera sobre lo que puede suponer el arte y la poesía en estas circunstancias: “este libro puede acercarnos a la comprensión de aquel fenómeno mejor que con otros medios”.

Los relatos contextualizan y aclaran, los poemas nos invitan a acompañarles en sus sentimientos más profundos, en su deseo de ser reconocidos. Lejos de ser una poesía “panfletaria”, bajo diversos estilos desde los de estructura más sencilla hasta los de factura más compleja y cuidada, los poemas componen un entramado vital de un puñado de vidas que quieren exponer lo sentido, lo pensado y lo tragado en clave de denuncia, como no podía ser de otra manera, pero también como vía de transmisión de sus cuestiones individuales más íntimas tratando a la vez de hacer eco en nuestra conciencia.

La voz inocente de un niño,
es culpable de la muerte, 
culpable del odio de los verdugos,
de la ausencia de su ciudad.
Culpable que entierren
su voz para siempre
ante el silencio cómplice
de la indiferencia.
Dirán que la bala
atravesó su cuerpo,
atravesó su alma y desgarró su corazón.
Una vez más
culparán a su madre,
a su hermano,
a sus amigos.
Y al final
los vasallos,
encerrados en la ignominia
del delito,
culparán al niño saharaui
de su muerte.

“Culpable”-Ali Salem Iselmu – Poema dedicado a Nayem Elgarhi, menor saharaui asesinado por disparos de la policía marroquí cuando intentaba acceder al campamento de Gdeim Izik.

La primavera saharaui: escritores saharauis con Gdeim Izik – Editorial Bubok, 2012.  138 págs. [Antología de Conchi Moya. Autores: Abdurrahaman Boudda, Ahmed Muley Ali Hamadi, Alí-Salem, Bahia Mahmud Awah, Chejdan Mahmud, Larosi Hadar, Limam Boisha, Mohamed Salem Abdelfatah, Mohamidi Fakal-La, Said Beilal, Saleh Abdalahi, Salka Embarek, Sukeina Aali-Taleb y Zahara Hasnaui]. También en formato e-book.

Día Internacional de la mujer: Rimas reivindicativas de mujer africana

Publicado originalmente en África no es un país.  08/03/2017

Los poemas cuentan las inquietudes femeninas sobre represión, migraciones o sexualidad

“Las mujeres africanas toman la palabra en la poesía. Lo han hecho desde tiempos inmemoriales, transmitiendo la cultura, las costumbres y la sabiduría de la tradición oral en los mitos, las historias, los relatos, las canciones y poemas de los pueblos africanos de generación en generación como educadoras y como griots o líderes de la palabra hablada”, escribe Eva Torre Fernández, experta en literatura africana en inglés. Una apasionada de la poesía de este continente, que abrió hace años un blog especializado en este género, Mashairi ya Afrika.

Duele,
la mismísima angustia
en las almas de nuestros cuerpos
cerca y a distancia.

El fragmento pertenece al poema Mi dolor, traducido por Alejandro de los Santos, de la mozambiqueña Noémia de Sousa, ya fallecida, que “fue la primera mujer africana que alcanzó reputación internacional como poeta, jugando un papel principal en los movimientos de protesta de la negritud entre pintores, poetas y escritores que lideraron el renacimiento cultural en Maputo en los años 40 y 50”, tal y como nos recuerda Torre.

Para leer el resto del artículo mapa-africa

Un poema de amor (¿y una canción desesperada?)

georgina-goodman-love-shoes-and-other-stories-malicke-sidibe-nuit-de-noel-1963

   Borracho de ternura

                                                  llamé a ti, amiga mía,

                                                  cuando los llantos

                                                  suspiraban en mi recuerdo.

                                                  (Palabras en el tiempo)

Donato Ndongo-Biyogo, del libro Olvidos; Edit. Verbum, 2016

 

Fotografía: Malick Sidibé

Un Sáhara de libros por descubrir (1): La Generación de la amistad

13344654_1027784860631992_7319900065847599981_n

En fechas recientes se ha celebrado, en el Centro Panafricano y Centro de Estudios Panafricanos, un encuentro que ha congregado a una serie de artistas, periodistas, cineastas, blogueros, africanos y afrodescendientes. Y también de escritores que han visto sus obras publicadas en fechas recientes. Entre ellos un saharaui, Bahia Mahmud Awah, antropólogo, poeta, escritor, fundador del proyecto informativo cultural Poemario por un Sahara Libre y uno de los artífices de la formación del grupo de escritores saharauis denominado la Generación de la Amistad.

“Los africanos hemos sido ninguneados en la literatura colonial. Nuestra cultura oral, nuestra memoria y la contenida en manuscritos de sabios y eruditos tienen un enorme desfase con lo reflejado en la bibliografía colonial”. (Bahía M. Awah)

Este movimiento cultural, que surgió en julio de 2005 en Madrid y también desde los campamentos de refugiados, empujado por el esfuerzo de varios intelectuales españoles, es “la primera generación de escritores del Sáhara Occidental que tomó la decisión de constituirse oficialmente como grupo literario”, tal y como nos informa Conchi Moya en el libro Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos colectivo que además “ha conseguido publicar libros con cierta regularidad”.

Ellos mismos se definen como “Un grupo de poetas saharauis que pretenden transmitir el sufrimiento de su pueblo, unidos por historias de pastores que se perdieron persiguiendo sus sueños tras una nube” y resaltan que “La intención de esta iniciativa es destacar la importancia de la cultura en cualquier lucha, esta es una de las mejores representaciones que podemos dar al exterior para dar a conocer quiénes somos.”

sin-titulo

Inspirándose en la Generación de poetas del 27, pero también en la poesía saharaui en hasanía, ya han publicado varias antologías, entre las que se encuentran: Añoranza (2002); Bubisher, poesía saharaui contemporánea (2003), Las voces del viento (2014), o la que ha visto la luz este mismo año bajo el título Generación de la amistad, que se edita en bilingüe: castellano-francés. El colectivo cultural lo forman un puñado de poetas que viven dispersos por el mundo: Limam Boisha, Luali Lehsan, Saleh Abdalahi Hamudi, Chejdan Mahmud, Ali Salem Iselmu, Zahra Hasnaui, Bahia Mahmud Awah, Sukeina Aali-Taleb Fernández y Mohamed Abdelfatah Ebnu, entre otros.

Sus obras hablan en castellano, lengua que nunca han considerado colonial o de imposición, ha sido un patrimonio lingüístico que han incorporado a su propia cultura e identidad.  Muchos piensan en los dos idiomas, castellano y hassanía, y expresan con ellos la nostalgia del desierto, el olvido, el expolio, la ocupación, el exilio y el abandono. También la reafirmación de su identidad, no en vano vivieron su infancia en el desierto para verse después exiliados: en los campos de refugiados, en las tierras de acogida a donde llegaron más tarde, y se sienten urgidos a reivindicar lo que son, saharauis. A todos ellos les une su amor a la poesía y la lucha para que la cultura y el pueblo saharaui no se sumerjan en el olvido.

ritos-de-jaimaSon capaces de innovar, de crear incluso nuevos géneros, como afirman ha realizado Limam Boisha, autor de Ritos de jaimaque “casi inventa un género nuevo, la “antropoesía”: poesía para escudriñar el alma de un pueblo”. El libro fue, además, el primero del sello editorial Bubisher (la red de bibliotecas y bibliobuses que se puso en marcha en 2008) y los beneficios de la venta del libro van íntegros a sostener dicho proyecto.

Sobre él escribe Javier Reverte en el prólogo, “se trata de un libro que no se parece a ningún otro”.

Están siempre dispuestos a denunciar, tal y como hicieron con La primavera saharaui. Escritores saharauis con Gdeim Izik, un conjunto de poemas y relatos escritos en aquellos días en los que se produjo el desmantelamiento de manera brutal y siniestra del Campamento Gdeim Izik, el Campamento Dignidad, a las afueras de El Aaiún, en noviembre de 2010.

Así, de la vida en el desierto se pasa a la rabia e impotencia frente a la injusticia. No en vano son escritores de un territorio al que se le sigue negando presente y futuro. Adentrarse en sus obras es hacerlo en las mismas arenas del desierto. Es recobrar los tiempos de la infancia,cascales_la-primavera-saharaui la libertad del juego, las alegrías y penas cotidianas que depara el monótono y fantástico devenir de los días, los recuerdos imborrables, y sumergirse después en la guerra, la injusticia y la opresión. Son “auténticas expresiones poéticas desde lo histórico o desde lo personal” que nos interpelan y conmueven. Teniendo siempre como fondo de este escenario lamentable, la dignidad de un pueblo que no se rinde, la necesidad de un pueblo de reivindicarse. La poesía como arma de batalla. La palabra en verso, tan próxima a esa oralidad africana, que nos atraviesa sin remedio, viene, gracias a ellos, a trasladarnos a una cultura que quiere ser oída, respetada y compartida.

Nota: Se pueden leer fragmentos de las obras de estos autores en la Biblioteca Africana Digital Miguel de Cervantes, aquí

La literatura marroquí cruza el charco

morocco-108640_960_720

Marruecos. Licencia CCO

Hay iniciativas que surgen tras una experiencia que nos marca. Eso le ocurrió a Leandro Calle.

“A través de dos viajes a Marruecos, me di cuenta que se conocía poco y nada la literatura marroquí en nuestro país”, afirma el poeta argentino. Marruecos lo sedujo. Lo zarandeó de arriba a abajo y le hizo querer hacer algo con los nuevos descubrimientos. Para ello precisaba otra parte que participara, como él, de semejante encantamiento. Y la encontró en Córdoba (Argentina), donde reside en la actualidad.

Juan Carlos Maldonado, el editor de Alción (una casa consolidada en el país sudamericano), le dijo que estaba dispuesto y que quería hacerlo. Ambos coincidían en una misma querencia: la de abrir las puertas a nuevas literaturas y a nuevas voces. Así surgió la Biblioteca Marroquí.

“La idea de la Biblioteca Marroquí, es presentar la riqueza y la variedad de la cultura marroquí”- afirma Leandro. “El hecho de que aparezca Roberto Arlt entre las publicaciones, es también ver cómo Marruecos ha sido recibido en la escritura de extranjeros y viajeros. Los escritores marroquíes pertenecientes a los años 60/70 tienen mucha relación a nivel político con las lecturas y compromisos de escritores latinoamericanos.”(Caso Chaui y Laâbi).

La colección comenzó en 2011 y llevan siete libros publicados, además de Cuerpo Luz (poesía) de Siham Bouhlal que está en preparación. Abarca diversos géneros desde poesía, relatos, teatro o novela.

  • Los frutos del cuerpo (poesía) de Abdellatif Laâbi. Traducción del francés: Leandro Calle.
  • Barranda (Nouvelle) de Abdelkader Chaui. Traducción del árabe: Ignacio Ferrando.
  • África (Teatro) de Roberto Arlt con Introducción de L. Calle.
  • Leer hoy el Corán (ensayo) de Rachid Benzine. Traducción del francés: L. Calle.
  • El linaje de la eternidad (poesía). Traducción del árabe: Abdellatif Zénan.
  • El examen y otros cuentos ceutíes (cuentos) de Mohamed Lahchiri. Con introducción de Cristián Ricci de la Universidad de California.
  • Antología poética (poesía) de Abdellatif Laâbi. Traducción del francés y postfacio de Leandro Calle.
  • El primer amor es siempre el último (relatos) de Tahar Ben Jelloun. Traducción del francés de Marcos Caligaris. Prólogo de Cláudia Falluh Balduino Ferreira.

Sobre estos títulos el propio director de la colección, Leandro Calle, nos da su visión: “Todos los autores que han sido publicados son autores reconocidos en Marruecos y en Europa. Por ejemplo, Abdellatif Laâbi es un reconocido intelectual y luchador político. Preso durante la feroz dictadura de Hassan II. Se lo reconoce como uno de los escritores más importantes de expresión francesa en Marruecos. Ganador del premio Goncourt y muchos más. Los dos libros editados en Alción son las primeras ediciones en Argentina y de las primeras que existen en América Latina.

Abdelkader Chaui, está considerado uno de los novelistas más importantes en lengua árabe de Marruecos. Actualmente es Embajador en Chile. Expreso político, sus testimonios y novelas han contribuido a la búsqueda de la justicia en su país. Hace pocos años fue homenajeado en el SILA (Salón Internacional del Libro Africano).

Rachid Benzine es un teólogo islámico de condición moderada y abierta. Sus textos y su persona son permanentemente consultados en Francia en cuestiones del Islam.

Ouidad Ben Moussa y Mohamed Lahchiri son escritores reconocidos, ella en lengua árabe y él en lengua española, habiendo adoptado el español del norte marroquí.”

abdelkader-chaui-baranda

Género: Novela
Autor: Abdelkader Chaui
Editorial: Alción Editora
Año de Publicación: junio 2013

Barranda es una novela que apresuradamente podría vincularse al realismo mágico. La tierra seca lo atraviesa todo, sostiene, justifica, explica y agota la costumbre pueblerina. Es quien decide la política, la ética, la hambruna y la estética del pueblo que da título al libro. Barranda podría ser la Macondo marroquí.


los-frutos-del-cuerpo

Género: Poesia
Autor: Abdellatif Laabi
Editorial: Alción Editora
Año de Publicación: enero 2012

Abdellatif Laabi, es uno de los principales escritores marroquíes de expresión francesa. Comprometido con la vida y con la literatura, a fondo, hasta tocar las raíces de lo humano, los poemas de Los frutos del cuerpo, son un testimonio insoslayable de la delicadeza del amor y el erotismo. El cuerpo se vuelve poesía.


 

 

Las epopeyas también son para el verano

Oímos la palabra “epopeya” y en seguida pensamos en un poema histórico, en hazañas y gestos heroicos, míticos. Nos suena a viejuno, medieval, a historias del pasado muy pasado y a narraciones contadas por seres con cualidades teatrales. Dicen los que saben que es difícil dar una definición que englobe las diferentes epopeyas literarias que han ido apareciendo a lo largo y ancho del planeta.

Más allá de problemas teóricos a la hora de “encajar” cada obra en su lugar pertinente (¿a qué obras del continente africano se les puede aplicar este subgénero de la épica?), nos surge otra pregunta; ¿por qué leer hoy epopeyas africanas?… ¿acaso alguien lee El cantar de mío Cid, por ejemplo?.

Contra todo pronóstico Borges, que la consideraba “la forma más antigua de poesía”, pensaba que era un género de futuro. Quizás no iba tan desacertado el argentino sobre esta “poesía del pasado”. Así, novelas modernas como Cien años de soledad han sido consideradas, por Carlos Fuentes entre otros*, como “nueva novela épica”. Y es que las gestas heroicas, y dignas de alabanza, nunca nos han abandonado del todo.

6365392874e591ae3ddc0d6860f9cf15

Chaka in battle at the head of the regiment of Tulwana impi. Artist: Angus McBride

¡A la rica epopeya africana!

Desconocidas las africanas, en número abundante, ha sido por la labor de los griots que han narrado desde la oralidad los hechos del pasado la razón por la que conocemos tal cantidad de ellas. El mundo africano ha preferido poner en común las experiencias, dar protagonismo al goce colectivo frente a la actividad de leer un texto escrito que es un acto individual. Sus puestas en escena, a veces acompañados de música, otras no, han hecho de estas narraciones algo único e irreproducible. En Guinea Ecuatorial, por ejemplo, pervive el mvet, que además de instrumento musical es el medio a través del cual y utilizando la oralidad se transmiten las gestas míticas.

Hay un amplio abanico de posibilidades que eluden y dificultan la oportunidad de cosificarlas. ¿Podríamos considerar Khaidara, el cuento peul, una epopeya?, ¿sí?, ¿no? …¿importa?.

Quizás sería más interesante conocer las ramificaciones de aquello que se denomina “epopeyas” y que además de alcanzar los feudos y reinos de grandes personajes y dinastías, se adentra en las loas a la vida del día a día, son las llamadas “epopeyas corporativas”** “aquellos textos creados y pensados para una corporación particular. Destacan las de los pescadores y cazadores malinkés, Kambili, y las de los hausas y peuls.” Pero, a pesar de su interés, apenas nos han llegado.

Una de las razones de la pervivencia de las grandes historias es la de mostrar con orgullo que en África también ha transitado un pasado glorioso. Así lo demuestran las epopeyas más conocidas, las que nos  han llegado a través del medio escrito. La recitación del griot Pahel Mamadou Baila llevó al investigador senegalés Amadou Ly a trasponer el relato sobre las proezas del héroe fulani Samba Guéladio en su L’épopée de Samba Guéladiégui. Siempre desde la tradición y la oralidad, el relato se transforma al plasmarse por escrito. Sin los griots, esos narradores mágicos, conoceríamos una cantidad muy inferior de las pocas que aún así podemos conocer gracias al trabajo de recopilación de escritores e historiadores. Pero, tal y como resalta Vicente Montes: “Se han abordado en numerosas ocasiones las dificultades del proceso de traducción pero en menos la complejidad de la transcripción de los relatos orales.” En este nuevo trasvase, la pérdida de la esencia es inevitable.

5 epopeyas que se pueden leer

El género, no obstante, no se circunscribe a un ámbito determinado.  Pero es África occidental, rica en reinos, la que más epopeyas dinásticas ha elaborado.

sunyata-o-epopeya-mandinga-djibril-tamsir-nia-L-rOrofSLos malinkés descubrieron la figura del fundador del reino mandingo, Sundiata Keita. Recreado por Makan Diabaté, pero sobre todo por Djibril Tamsir Niane, es una de las más historias épicas más conocidas.

La historia de Sundiata Keita, sobre la que recalca el autor que su libro es sobre todo la obra de un griot de la zona de Siguiri, es apasionante. Sundiata Keita o la epopeya mandinga, fue publicado en 1960 por la editorial Presence Africaine y traducido por Casa África. El que fuera rey fundador del Imperio de Malí nació en 1217 en Niani, la actual Guinea, y era hijo del rey Maghan Kon Fatta, perteneciente al clan de Keita, quien controlaba un pequeño territorio. Sin embargo, su historia comienza en realidad mucho antes de que naciera. A finales de 1236, Sundiata Keita, recién coronado emperador de Malí, convocaba a todos los jefes guerreros y notables en el claro de Kurukan Fuga para la proclamación de una serie de leyes y normas que debían regir la vida del Imperio a partir de ese momento. La conocida como Carta de Kurukan Fuga o Carta del Mandé está considerada como una de las primeras declaraciones de Derechos Humanos de la Historia. Uno de sus logros más importantes: abolió la esclavitud.

La epopeya bambara, recopilada por Lilyan Kesteloot, posee una envergadura de más de diez mil versos, 2747557138r“destaca por la función desempeñada por los morabitos y los magos que ayudan a los guerreros y a los reyes a derrotar a sus enemigos gracias a la adivinación y a la confección de amuletos que los hacen invulnerables”. Junto a ellas emergen las de los sonikés, fulani, peuls… bajo similares características todas ellas. La mujer, en estos textos, aparece en un papel de relevancia, lo que no ocurre en las epopeyas de África Central.

La vida de El Hadj Ornar, el hombre que llegó a organizar una yihad, fue narrada por el l_africainesenegalés Samba Diop. En ella se aúnan varios mundos bajo la historia del fundador del Imperios Tukulor.

Bernard B. Dadié, toda una leyenda en la literatura africana, y quien además ha cumplido 100 años el pasado enero, dedicó Légendes africaines (1954) a narrar la epopeya de los baulé. En esta historia, basada en la tradición oral y a través de cuentos, Dadié explica cómo su pueblo, los Baulé, recibieron su nombre gracias al sacrificio de su reina, la reina Poku.

En Sudáfrica emerge la figura del misterioso rey zulú ChakaEn 1910,Thomas Mofolo ficcionó su vida y su imperio antes de la colonización. Chaka se publicaría en 1925, en lengua sesotho (traducida con posterioridad al menos en dos ocasiones al inglés y a otras lenguas europeas). Hablamos de un clásico, ¿hablamos de la primera novela conocida en el continente?. Comparada con 1005897Shakespeare y con las tragedias griegas, se la ha colocado a la altura de las obras de Achebe pero no ha tenido nunca su repercusión.

Con posterioridad se realizó otra versión sobre la vida de este rey. Mazisi Kunene, un defensor de la literatura africana en lenguas de origen, escribió su obra seminal Emperor Shaka the Great: A Zulu Epic (1979) en zulú. La cual ha sido comparada con la Iliada y la Odisea y ensalzada por escritores como Chinua Achebe.

———————————————————————————————————–

  • (*) Ver: ¿La muerte de la épica? Las metamorfosis de un género literario, entre la modernidad y la posmodernidad- José Manuel Pedrosa
  • (**) Ver: Kesteloot y Dieng, en Les épopées d’Afrique noire (1997)

De tal palo, tal astilla: Juliane Okot Bitek

PBitek_SongOfLaw_College

En 1966,  Okot p’Bitek publicó The Song of Lawino. Es decir, que este año se cumplen 50 desde que la obra del ugandés más conocido viera la luz (en su versión inglesa). Se trata de un largo poema que apareció en un momento en el que en África occidental seguía predominando la tradición oral y supuso la irrupción de una forma de contar la poesía nueva, desde el prisma africano.

Lawino es una mujer. Su queja da lugar a esta obra en la que lamenta que su marido Ocol la desprecie en favor de su segunda esposa, una europeizada Clementine. Tal y como señala Eva Torre, su traductora al castellano (CEDMA, ed.MARremoto, 2011, versión bilingüe), “La canción es una alabanza de las tradiciones Acholi y, en general, de las costumbres africanas, que se veían seriamente amenazadas en esa época de independencias y descolonización”.

9788477858966-us

En origen escrita en acholi, fue traducida años después al inglés por su propio autor y en la actualidad se puede leer en más de 20 lenguas, incluídas luganda y swahili. Años más tarde, publicaría The Song of Ocol (1970), la respuesta del marido de Lawino.

Han pasado, como he dicho, más de 50 años. Y si bien mucho se le debe a este poema, la literatura ugandesa de hoy en día ha tomado otros caminos.

Juliane Okot Bitek es la hija del mítico escritor. También escribe como él. También poesía.

cropped-juliane-okot-bitek-793x7203

Juliane Okot Bitek. Imagen: https://julianeokotbitek.com/

Nacida en Kenia el mismo año en el que el libro de su padre se publicaba en inglés, perdió la “p’” de su apellido paterno por razones prácticas al comenzar a residir en Vancouver. Ella es consciente de que parte de un entorno privilegiado. Su madre también fue una destacada narradora oral y de niña, a veces, hasta el propio Wole Soyinka la cuidaba a ella y a sus hermanos cuando sus padres tenían que ir a trabajar. Llamaba tíos y tías a talentos como JP Clark, Chinua Achebe, Taban lo Liyong, David Rubadiri y Wole Soyinka entre otros, que muchas noches debatían en su propia casa. Recuerdos de una infancia entre libros y conversaciones estimulantes.

Reconociendo el trabajo y la importancia de su padre, se aleja en cambio de su estilo sin dejar de experimentar nuevos caminos para su narrativa y publicando tanto en revistas especializadas como on line, “como hija de un exiliado, nacido en el exilio y que viven lejos del lugar al que llamo hogar, pertenencia, diáspora e identidad son los temas principales de mi trabajo”, afirma.

100 díasUno de sus trabajos más representativos es 100 days, el esfuerzo que realizó la escritora al completar un poema para cada uno de los 100 días ruandeses en los que el mundo pudo haberse detenido y no lo hizo. Se fueron publicando en la página web de Juliane, y este mismo año en enero lo han hecho en forma de libro (Universidad de Alberta Press, 2016).

En 2014 la artista Wangechi Mutu había comenzado un proyecto fotográfico para conmemorar los 20 años de lo ocurrido en Ruanda a través de facebook. Juliane, cuya familia sufrió las consecuencias del régimen de Idi Adim, está familarizada con el dolor. Da la circunstancia de que coincide en el Festival de poesía de Medellín con Yolande Mukagasana, víctima directa del genocidio ruandés, cuyo testimonio la impresiona y decide que ella quiere escribir también para ese proyecto que ha iniciado Mutu: #Kwibuka20#100 Days.

El resultado son 100 piezas tras las que Juliane confiesa sentirse exhausta, durante este período de tiempo siente que “corre” y su escritura se asemeja a un maratón.

Day 91

We couldn’t have known, nine days in
That it would ever be over
It was a time warp that had us
In flashes and then in woozy moments
That took forever

A machete hangs in a museum in Ottawa
A machete hangs perpetually in a museum in Ottawa
A machete hangs like a mockery of time
Like a semblance of that reality
In which another machete
Other machetes hang for what seemed a long time
But eventually they come down
Again and again and again and again and again
Even time marked by machete strokes
Can never be accurate

Mutu-kwibuka-91

Wangechi Mutu – 20th Anniversary Rwanda Genocide – day 91

Hoy, 26 de junio comienza el Festival Mundial de Poesía, en Caracas (Venezuela), de este año en el que ella va a participar en el Foro denominado “Poesía, Paz y Derechos humanos”. Juliane, junto a Koulsy Lamko (Chad), Alhaji Papa Susso (Gambia), Keorapetse Kgositsile (Sudafrica) y el argelino  Archour Fenni, serán los representantes este año del continente africano. Abordarán el tema de la poesía y la palabra como elemento pacificador en las zonas en conflicto, según fuentes del propio festival.

Luz en la noche – Recadero Silebo Boturu

luz EN LA NOCHE

Este libro fue el primer libro publicado por el autor guineoecuatoriano gracias a una editorial madrileña, Verbum, en 2010, y se presentó en Malabo un año después. ¿Extraño?. Es el recorrido que han seguido y siguen muchos autores de aquel país que ante la imposibilidad de publicar sus obras en su lugar de origen recurren al exterior. El volumen está compuesto por 25 poemas y dos obras de teatro: É Bilabba (Los asuntos) y Ö Börukku (La nostalgia), cuyos títulos están en bubi, idioma de la isla de Bioko, de donde es originario Boturu y en donde reside. Poesía y teatro: dos géneros difíciles de encontrar, y que le valieron el verse reconocido con la mención de su nombre en la lista #Africa39 (que recopilaba a los 39 escritores más prometedores de África sub-sahariana por debajo de los 40 años).

Boturu

Boturu. Fotografía: CCEM

Luz en la noche es una pequeña joya tan solo ya por la edición. Contiene un prólogo de Gabriela Nistal que nos cuenta que “Recadero es apasionado, activo e imaginativo, y vive y escribe en un país difícil. Difícil porque ser artista en África es sinónimo de dificultad, es como vivir a la intemperie, como pasear distraídamente por un precipicio, como volverse a desgarrar todos los días la misma herida no cicatrizada” y una carta muerta del escritor César A. Mba, a modo de epílogo, en la que subraya que “Me gustan tus poemas porque me recuerdan que la muerte que teme nuestra carne es la muerte de cada noche”. Además, la portada y las ilustraciones del interior las firma Ramón Esono, un reconocido dibujante, más conocido como “Jamón y Queso”, que crítico, irreverente o certero, nos trae imágenes muy potentes que hablan de la dominación o el poder, a la vez que trata con delicadeza la ilustración para el poema-elegía por un hijo muerto. Esono fue compañero del escritor en el proyecto “EG Justice para Guinea Ecuatorial” que reunió a jóvenes artistas equatoguineanos “que, a través de sus obras, cuestionan el status quo y se centran en la definición de un espacio de justicia social en un entorno represivo.”

imagem_texto_recaredo

Esono

imagem_texto_recaredo2

Esono

Boturu concibe la escritura de manera comprometida; le gusta escribir por “el sentimiento de compromiso con lo que pasa en el mundo y a tu alrededor” y “como artista indignado de las realidades insufribles que nos toca vivir, me encanta crear debate, me encanta poner al público ante el espejo para que vea sus errores que son los problemas de cada día. A partir de ahí, que cada uno intente descubrir sus fortalezas y mejorar como persona”. Escribe poesía desde muy joven, y su desconcierto ante lo que ve le obliga a crear poemas que, en este que fue su primer trabajo, giran en gran parte en torno a la denuncia social o la resistencia, pero también hay lugar para expresar los sentimientos más íntimos del poeta.

Sus poemas desde el primero que inicia la antología, “Cantos y añoranzas”, (“Yo no escribo para aquellos que saben leer y escribir”) nos revelan a un autor inconformista, que no se resiste a escribir para los de siempre, él prefiere un público mucho más extenso, que englobe a aquellos para los que nadie escribe poemas, los que no saben leer ni escribir. También asoma una crítica acerada en su poema “Nosotros” (“Si la persona fuera persona, mataría al hambre que mata al hombre”), un lamento en “Homenaje a los exiliados”, una contundente denuncia y un grito ahogado en el poema “Ellos”, “en la tierra hay hombres que se creen dioses”, (“Y ellos nos meten en pateras”). Luz en la noche nos enseña que la luz, a pesar de aparecer tímida en la oscuridad nocturna, nos da esperanza.

Más conocido como dramaturgo, director de la compañía Bocamandja (nombre que mezcla el de un plato típico bubi, bocao, y otro fang, mandja`a) Boturu confiesa “disfrutar como un niño” cuando hace teatro. En el libro reúne dos piezas muy diferentes tanto en temática como en ejecución. La primera, É Bilabba (Los asuntos) es una obra cotidiana, fácil, en la que se alcanza un sueño y con ella un final feliz, que contrasta con la segunda, Ö Börukku (La nostalgia), más trabajada y también más sombría. Sobre el fondo de la situación de aquellos que emigraron, atravesando el Atlántico en pateras y que lo perdieron todo, o en el camino, o en manos de las mafias, o al llegar a su destino, una mujer entona su lamento. En el medio una Gran Cumbre que deja al descubierto las verdades relaciones entre África y el resto del mundo, la injusticia permanente y la más terrible desolación ante un final para el que no cabe esperanza de redención.

Es muy difícil encontrar obras de teatro africanas, siendo un género que tiene pocos lectores (dentro y fuera) debido, entre otras razones, a que la mayoría prefieren ver la representación en vivo antes que leerla. Pero el teatro leído nos hace recrear en nuestras mentes una escenografía no creada. Tenemos la oportunidad de imaginar el lugar, el ambiente, la composición, a partir de las notas que nos proporciona el autor, y dejarnos llevar por los diálogos, adentrándonos en los sentimientos y pasiones de los personajes de una manera diferente. Si, además, el escenario, como en esta ocasión, nos lleva a África…

Ficha:

  • Título original:  Luz en la noche  (2010)
  • Idioma original: Castellano
  • Edita: Editorial Verbum (2011). Biblioteca Hispanoafricana, dirigida por Landry-Wilfred Miampika
  • Prólogo: Gloria Nistal y Carta muerta de Cesar A. Mba a Boturu
  • Ilustraciones: Ramón Esono
  • Nº páginas: 126/ 12 euros.-
  • Selección de poemas del libro para leer on line. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Aquí
  • En fechas recientes Boturu ha publicado Crónicas de lágrimas anuladas en la que vuelve a la combinación anterior de Poesía y Teatro.

Brutal poesía, el fotógrafo que escribe con una cámara

2014-07-11-Survivre

 

Con el título “Un Regard” (Una mirada), el artista congolés Kiripi Katembo Siku  (Goma, 1979) en una serie mágica que incluye 19 imágenes tomadas cuando las calles de Kinshasa se inundaron, capturó la vida diaria de sus habitantes reflejadas en el agua sucia y los charcos, “dándole a la serie un efecto de pintura, como si estuvieran hechas por la mano de un impresionista.”

Congo_in_Four_Acts_Dieudo_Hamadi_Divita_Wa_Lusala_Kiripi_Katembo_Siku_DRC_2010

2014-07-11-Subir

“Cuando miro cada imagen de la serie, para mí siempre hay un sujeto, un título, una historia acerca de mi país” dice el artista para añadir, “Soy un escritor que escribe con una cámara

ob_1b3528_image

Para ver la serie completa: http://ow.ly/DGs1w

Poemas de mi país Lobi de Philippe Roland Sib Sansan

pais lobi

Philippe Roland Sib Sansan nació en Gaoua, la capital del pueblo Lobi (Burkina Faso). Los Lobi son un pueblo que los franceses apenas pudieron colonizar. En sus calles aprendió djoula y en la escuela francés, allí leyó todo lo que pudo: títulos de Camara Laye, Fernand Oyono o de Oussoume Sembeme, el famoso escritor y cineasta. Después optó por una carrera futbolística, que no cuajó. Sobrevivió  como controlador de seguridad o trabajador de la minería, manteniendo su auténtica pasión; escribir aquí y allí en papeles dispersos. Hasta que un día Da Alexandre, escritor de Burkina Faso, le aconsejó ordenar y arreglar sus poemas.

Los escasos datos biográficos que he conseguido encontrar sobre él me los ha proporcionado el propio libro que incluye los poemas, editado por la Editorial Assata, en una cuidada edición en castellano, francés y lobi, e ilustrado con minimalistas dibujos de Luis Fernando Martin Santana.

1 2 3

Los lobi

(…) Los Lobi son una sociedad africana radicada hoy por hoy y mayoritariamente en Burkina Faso, pero son oriundos de Ghana, donde también se localizan, así como en el norte de Costa de Marfil. El término Lobi debe traducirse como conjunto de varias subetnias en las que tienen mayor notoriedad los Birifor, los Dagara, los Gans, los Dyan, Tembo, Loron y los aquí considerados, por estar emparentados desde no se sabe cuándo. Las emigraciones parecen situar a todos ellos en tierras de la actual Ghana y desde allí comenzaron a moverse a finales del siglo XVIII y el motivo fue la búsqueda de tierras útiles para el cultivo agrario, razón por la que cruzaron el Volta negro, un río considerado por muchos como sagrado y con el que conviene tener buenas relaciones. (Juan José Pastor)

Los poemas

En los 21 poemas que aparecen recopilados en esta edición la temática es variada: destacan los que se centran en su propio origen, en su pueblo Lobi, en sus tradiciones y en su sabiduría a la hora de vivir, y los que hablan sobre África, ya sea para alabarla, ya sea para lamentar la suerte que ha tenido en manos de sus verdugos.

Otro grupo de poemas está dedicado a la mujer: como madre, sobre todo, y como objeto de su amor/desamor. Incluso la música, como en el poema “Soy el balafón” tiene su lugar. El poeta se convierte en un instrumento tradicional de su tierra, y de esta manera nos habla de su apego a sus orígenes y a las raíces de su cultura, que brotan desde las narraciones de los griots, transformándose los balafones “en los primeros griots invitados para anunciar toda clase de noticias en muchos kilómetros”.

La aldea, el amor a la madre, el rol de la mujer africana, la música, los sentimientos de los lobi, y la tierra como símbolo de generosidad y entrega hacia todos los seres vivos, a los que acoge sin reservas, son los temas que han inspirado estos hermosos versos. El poeta se lamenta de la desaparición de las tradiciones africanas del pasado, al tiempo que vislumbra en los nuevos tiempos un germen de esperanza. (Assata Ediciones)

Ficha:

  • Título original:  Poèmes de mon pays Lobi  (2014)
  • Idioma: Original: Francés (edición trilingüe: castellano, francés, lobi)
  • Traducción al castellano: Assata Ediciones (2014)
  • Traductores: Del francés al lobiré, M. Jean Momo Koko
  • Para su adquisición ponerse en contacto mediante correo electrónico con la editorial:  info@assata.es

 

Kwame Dawes, el poeta amante del reggae

Hoy ha comenzado el Festival StoryMoja, un importante acontecimiento cultural y literario que se va a celebrar en Nairobi hasta el próximo 21 de septiembre, bajo el título “Imagine the World! Waza Dunia!”. Se trata ante todo de un gran encuentro entre escritores; por allí pasarán, entre otros, Wole Soyinka, Beatrice LamwakaLiyou Libsekal, Vuyelwa Maluleke, Doreen Baingana, Teju Cole o Kwame Dawes.

Sobrino de Kofi Awoonor, el aclamado poeta quien fue una de las víctimas del ataque terrorista a un centro comercial en Nairobi el año pasado, nació en Ghana (1962) y creció en Jamaica. Kwame Dawes es, además de poeta como su tío, novelista, narrador, editor, crítico, actor, músico y profesor. También es director de programación del “Festival Internacional de Literatura Calabash” y es uno de los miembros del Consejo Editorial de “The African Poetry Book Fund“, que surgió para promover la escritura y la publicación de la poesía africana.

lyrical2

Bob Marley-Lyrical Genius

En 2009 inició un proyecto que le hizo viajar por todo Jamaica para recoger testimonios y experiencias de cientos de personas que viven con el VIH-SIDA. Las vivencias reunidas durante su viaje fueron incluidas en Hope: Living and Loving with HIV in Jamaica (Esperanza: Viviendo y amando con VIH en Jamaica) por el que ganó un premio Emmy. Se trata de una página web multimedia en la que resume todo su trabajo realizado durante el viaje. Hay poemas, fotografías, relatos de las vidas que están detrás de los poemas, que se cuentan a través también de dos documentales cortos y de composiciones de poemas con música.

Cantante en una banda de reggae, Ujamaa, durante años ha colaborado con artistas y músicos para crear múltiples y dinámicas actuaciones sobre la base de su poesía que han resultando ser “algunas de las presentaciones más atractivas y desafiantes de la poesía que se realiza hoy en día“. De su obra, compuesta por poemas, libros de ficción, para niños y ensayos, como buen amante del reggae, destaca su libro Bob Marley-Lyrical Genius (Bob Marley, el genio lírico, 2007), considerado uno de los mejores libros sobre el artista.

No es de extrañar, por tanto, que haya elegido el título de una canción de Marley para su última colección de poemas, Duppy Conqueror (2013) que reúne sus mejores trabajos y por el que fue nominado al “Premio Pen Internacional” junto a Taiye Selasie, autora de Lejos de Ghana.

Duppy Conqueror

Duppy Conqueror

Editado por Matthew Shenoda, Duppy Conqueror “reúne poemas nuevos y ya publicados en sus más de dieciséis libros de poesía, y exhibe la espiritualidad, el compromiso político, el arraigo histórico y un compromiso con la belleza que sustenta lo mejor de la música reggae.”

From “The Lessons”

Fingers can be trained to make shapes
that, pressed just right on the gleaming
keys, will make a sound that can stay
tears or cause them to flow for days.
Anyone can learn to make some music,
but not all have the heart to beat
out the tunes that will turn us inside out. . .

 

Gcina Elsie Mhlophe, si aquello se contó fue a través de tu voz

Fotografía: Aadatart. com 

Gcina Elsie Mhlophe (Hammarsdale, 1958), es una mujer muy conocida y querida en Sudáfrica. Contar historias es algo habitual y tradicional en África-subsahariana y Mhlophe es una de las pocas narradoras mujer de su país. Ella trabaja la narración de cuentos con poesía. Al mundo de los Griots, en Sudáfrica se une la figura del Imbongi, un cantante de alabanzas al rey, una manera de contar pensada para hombres. Sin embargo, Mhlophe lo eligió para dar a conocer su primer poema que “fue sobre un profesor que tenía en el colegio, lo describí cómo El hombre que atravesó el río, ya que tenía un gran poder de abrir los ojos de los niños hacia la poesía, hacia la cultura y el conocimiento”. Todo el mundo se sorprendió de que usara dicha manera de representación.

Los que la han visto interpretar afirman que “cuando Gcina Mhlophe se sube al escenario, anuncia su entrada a través de un ritual. Y luego entras en el ritual: se aferra a ti, él te sostiene porque ella se aferra.”

0435086006

Obra de teatro

Su actual estatus lo inició de la mano de su abuela “quien fue un elemento muy importante en mi infancia, ella me hizo sentir amada, valiosa, me enseñó todas nuestras tradiciones orales con las que pude salir adelante, yo no sabía que iba a ser una embajadora del arte”. A través de sus actuaciones, en cuatro de los idiomas sudafricanos: inglés, afrikaner, zulú y xhosa, logra mantener viva la narración oral y anima a los niños a leer. Al contrario de lo que pudiera parecer, las historias no se ciñen al pasado ancestral, “nuestros cuentos no se reducen solo a mitos, están muy relacionados con lo real. En nuestros cuentos hay todo tipo de temas como el abuso a las mujeres, los jóvenes desempleados, niños que aún buscan su identidad en el mundo, personas que están buscando un escape a la represión y el dolor de mi país”.

LA BAILARINA

Mamá,
decime que fuiste una bailarina,
decime que tenías largas
y hermosas piernas para llevar tu cuerpo grácil
me dicen que fuiste una bailarina

Mamá,
me dicen que cantabas solos hermosos
me dicen que cerrabas los ojos
siempre que el sentimiento de la canción
estaba bien y que levantabas la cara al cielo
me dicen que fuiste una bailarina encantadora

Mamá,
me dicen que siempre fuiste suave
hablan de un sauce que se balanceaba
amorosamente sobre el agua que corría clara
en la temprana primavera cuando hablan de ti
me dicen que eras una bailarina lenta

Mamá,
me dicen que eras una bailarina de casamientos
me dicen que sonreías y cerrabas los ojos
tus brazos curvados apenas hacia afuera
y tus pies revolviendo la arena;
tshi tshi tshitshitshitha, tshitshi tshishitshitha
¡Oh ji! Cómo quisiera estar ahí para verte
me dicen que era un placer verte

Mamá,
me dicen que yo también soy una bailarina
pero no sé…
No sé con seguridad qué es ser una bailarina
de casamientos, no hay más casamientos
sino muchos, muchos funerales
en los que cantamos y bailamos
corriendo rápido con los ataúdes
de una que iba a ser novia o uno que iba a ser novio
extrañas sonrisas reemplazaron nuestras lágrimas
nuestros ojos están llenos de venganza, Mamá

Querida, querida Mamá,
me dicen que soy una bailarina de funerales.

Gcina Elsie Mhlophe

Nozi-PG150

Mlophe además de activista, luchadora anti-apartheid, dramaturga, música, directora teatral y actriz, es escritora de literatura infantil. Desde 1988 ha estado llevando a cabo talleres de narración de cuentos en las bibliotecas, escuelas y centros de formación del profesorado. Su única obra traducida al castellano es una historia para niños: Nozi, madrina de libros (Ed.Ecaré).

El libro cuenta como en la aldea de Dududu la gente no comprende el amor que tiene Nozi por los libros. Tampoco entienden por qué los colecciona y los guarda ordenadamente, porque Nozi no sabe leer. Entonces un niño llamado Muzi llega a la vida de Nozi y le brinda la oportunidad de descubrir lo que los libros cuentan: maravillosas historias sobre la vida y el mundo.

Preguntada sobre su historia favorita, Mhlophe vacila antes de decidirse por una que su abuela le contó siendo niña. Es la historia de un príncipe que pasó su juventud en silencio, sin hablar. Después de ir a las montañas, el príncipe volvió, se arrodilló frente a su padre y le habló por primera vez. Las palabras fueron “Baba, Baba, quiero la piel de Nana Bulele.” Nana Bulele era una criatura rara y peligrosa y nadie más estaba dispuesto a cazarlo. El príncipe tuvo que ir por su cuenta y reclamar su premio. “Es una historia increíble para mí, y aunque mi abuela no me explicó nunca su significado, con el paso de los años, más consciente era de por qué la historia se había quedado para siempre dentro de mi ” dice.

Es una historia sobre la búsqueda de la propia voz, y sobre el coraje que hay que demostrar para llegar a una meta que nadie más siente que se pueda lograr.

Más poemas de Gcina Elsie Mhlophe [cast] y aquí [cast]

En el Cuerno de África también se escribe (V): Eritrea

Biblioteca Keren (Eritrea)

Biblioteca Keren (Eritrea)

Hace tiempo encontré una fotografía que quiero compartir con vosotros (encabeza esta entrada) la de la “Biblioteca Pública Keren” de Eritrea. Se trata de un bello edificio que alberga una colección de libros gracias a las donaciones extranjeras. La fotografía fue tomada el 25 de septiembre de 2007 por “Book Aid International“. Tras el hallazgo, quise conocer más acerca del edificio y realicé una somera labor de investigación intentando encontrar más datos sobre él, tanto anteriores como posteriores a esta fecha, sin resultados.

Esta instantánea no es, sin embargo, la única Biblioteca eritrea que encontré; Mendefera, Hagaz y Asmara (que en 2010 se dotaba de 17.000 nuevos volúmenes) también cuentan con sus propias Bibliotecas. Sin embargo, ninguna logró impactarme tanto como la “Biblioteca de Keren”, la cual me imaginaba repleta de estantes de madera sujetando cientos de libros, que podían ser ojeados y leídos mientras el aire entraba por sus ventanales. Sobre todo poesía, porque hablar de Literatura eritrea es hablar de poesía.

En 2009 se publicó una recopilación de 22 poetas contemporáneos en una selección reunida bajo el título “Who needs a story” [en]. La poesía eritrea escrita en lenguas africanas se mantiene prácticamente sin traducir y desconocida fuera del país. En el libro se transcriben las creaciones en su idioma original (tigrinya, árabe o tigre) junto con una traducción al inglés. Los temas que aparecen en los poemas oscilan entre la larga lucha por la independencia de Eritrea, la diáspora, y las aspiraciones y luchas de una joven nación en progreso y desarrollo. La publicación se inspira en la histórica “Asmara Declaration on African Languages and Literatures” (2001), y en el llamamiento del escritor Ngugi wa Thing’o a la creación y publicación de la literatura africana en lenguas africanas.

Reesom Haile

Reesom Haile

Solomon Tsehaye

Saba Kidane

Musgun Zerai, Isaias Tsegay, Solomon Dirar (novelista, historiador, poeta y director de Hdri Publishers), Mohammed Osman Kajera (reconocido intelectual en el mundo árabe en general) o Solomon Tsehaye aparecen en la antología junto a Reesom Haile,  el más conocido y reconocido poeta eritreo de todos los tiempos. Descendiente de una familia de campesinos tradicionales, estudió en Eritrea y tras trabajar en la radio y la televisión de Etiopía, continuó su educación en los Estados Unidos. Tras desempeñar diversos trabajos, regresó a su país natal en 1994, desde donde escribió miles de poemas en tigrinya. Reesom Haile se unió a un movimiento creciente de autores africanos que escriben en lenguas africanas, en sus propias lenguas maternas en lugar de usar las lenguas coloniales (inglés o francés o como Ribka Sibhatu que escribe en tigrinya e italiano). Falleció en 2003 logrando el reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional.

Entre las jóvenes generaciones destaca Saba Kidane, poeta en lengua tigrinya, además de intérprete y periodista que sirvió en el “Frente Popular de Liberación de Eritrea” durante la lucha armada por la independencia de Eritrea. Nacida en 1978, escribe sobre la guerra en la que luchó y también sobre el día a día cotidiano. “La escritura, dice Saba, es la mejor cura para un mal día. De hecho, son los días malos, el alimento puro de mi poesía que no puedo conseguir en los buenos. Reproduzco mi esperanza en los días malos.”

En la actualidad, uno de los más prominentes escritores de Eritrea es Alemseged Tesfai. Sus libros incluyen historia, análisis político, novelas, cuentos, obras de teatro, crítica y cuentos para niños. Como intelectual, jugó un papel fundamental en la configuración y el mantenimiento de la cultura de Eritrea durante la guerra, publicando su  obra más famosa, “The Other War” tanto en los Estados Unidos como en su país de origen.

the-consequences-of-love-

Desde la diáspora llega, Sulaiman S.M.Y. Addonia nacido en Eritrea, de madre eritrea y padre etíope, pasó sus primeros años en un campamento de refugiados en Sudán después de la masacre de Om Hajar en 1976, y en su adolescencia vivió y estudió en Arabia Saudí. Desde 1990 reside en Londres. “The Consequences of Love” (“Las consecuencias del amor”) es su primera novela (publicada en 2008). Historia de amor ambientada en Jeddah, Arabia Saudita, cuenta la historia de Naser, un refugiado eritreo de 20 años que se enamora cuando una mujer con velo deja caer una nota a sus pies. Los dos se embarcan en un romance epistolar, con la esperanza de encontrarse cara a cara.

 

Liyou Libsekal, poemas desde Etiopía

Brunel-prize1Si te pregunto cuántos escritores africanos eres capaz de nombrar, seguramente podrás decir algunos nombres (o no), pero si te pregunto cuántos poetas africanos conoces, la cuestión se vuelve más difícil. Sin embargo, los poetas abundan en este continente.

A los escritores que son más conocidos también por otros géneros, Wole Soyinka, Henri Lopes o Nadine Gordimer, por poner algunos ejemplos, se suman aquellos que se dedican en exclusiva a la poesía.

De Somalia, conocida también como “una nación de poetas”, fue la ganadora del primer “Brunel Universitiy African Poetry” (Premio de poesía africana de la Universidad de Brunel), Warsan Shire. Dicho premio se inauguró el año pasado y en su presente edición de 2014  los finalistas han sido: Viola Allo (Camerún), Inua Ellams (Nigeria), Amy Lukau (Angola), Nick Makoha (Uganda), Vuyelwa Maluluke (Sudáfrica) junto a la ganadora Liyou Libsekal (Etiopía). Aquí puedes leer sus poemas [en]

El Brunel es un importante premio de poesía anual  abierto a poetas africanos que no hayan publicado todavía ningún libro de poesía. Este año ha sido patrocinado por la “Universidad de Brunel” y el “Commonwealth Writers”. La Universidad de Brunel trabaja en estrecha colaboración con “The African Poetry Book Fund’s New Generation African Poets’ Series“, que publicará varios libros de poesías de los finalistas y ganadores del premio.

Liyou Libsekal

LiyouLibsekal

Liyou Libsekal Foto: Universidad de Brunel

Nació en 1990 en Etiopía y creció viajando con su familia, pasando la mayor parte de su infancia en diferentes partes de África oriental. En 2012, obtuvo una licenciatura en Antropología de la  Universidad George (Washington). Después, tras un breve período de tiempo en Vietnam, Liyou regresó a Etiopía. Desde enero de 2013 escribe sobre  cultura y sobre el entorno cambiante de su país en los últimos años para “Ethiopian Business Review” [*].

Su poesía gira en torno a las influencias de la tradición, la modernización y la globalización en el rápido desarrollo de Etiopía.

El poema, por el cual ha ganado el Premio Brunel, es “Riding Chinese Machines“, y su inspiración le surgió de la observación del crecimiento de Addis Abeba: el poema es el resultado de vivir en una ciudad que está en medio de un auge económico y una inmensa transformación. La construcción, el asfalto y las máquinas aparecen por todas partes y el boom económico, el cambio enorme y el auge de la ciudad forman parte del día a día etíope.

Lo que viene a continuación es mi interpretación del poema. El título se refiere a las “chinese machines” (las bestias de la modernidad y el mundo construido; unas motocicletas, o una oportuna mención muy significativa a China, en todo caso hace referencia a la máquina). Junto al feroz avance de la maquinaria de construcción y derribo, en el poema aparecen los leones, que el antaño emperador Haile Selassie poseyó, y que fueron símbolo en otros tiempos del imperio etíope; una manera de reflejar su fuerza y su poder (las bestias de la tradición y el mundo natural). Addis Abeba se ha convertido en un tumulto de carreteras a medio asfaltar, de obras en todos los sitios, envueltas en los ruidos de la maquinaria extranjera. Libsekal añade que es prácticamente imposible no participar de este progreso, al tiempo que se cuestiona.Todo un repaso al momento actual etíope (y africano).

Riding Chinese Machines 

There are beasts in this city
they creak and they crank
and groan from first dawn
when their African-tongued masters wake
to guide them lax and human-handed
through the late rush
when they‘re handled down and un-animated
still as we sleep, towering or bowing
always heavy

we pour cement through the cities
towns, through the wild
onwards, outwards
like fingers of eager hands
stretched across the earth
dug in

the lions investigate
and buried marvel rumbles
squeezed for progress

 

A %d blogueros les gusta esto: