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Entradas de la Categoría ‘Premios Literarios’

Solo vemos la punta: todo un continente literario por descubrir (1)

No estoy hablando de las personas que aún no se han asomado a estas literaturas. No. Ahora hablo de todo lo que se queda fuera de nuestros márgenes. Quiero decir que aquí nos llega lo que nos llega. Pero quedan cientos de libros al año publicados o escritos en páginas, blogs o revistas digitales de los que apenas se cuela noticia alguna. Seguro que no descubro nada nuevo, pero para que quede constancia; hay todo un continente literario en sus diversas formas del que solo divisamos su punta. Leer Más

Nace una nueva pionera: Imbolo Mbue, premio PEN/Faulkner 2017

Fotografía: Página web de la autora

El pasado 7 de marzo, para el periódico The Washington Post, el crítico literario Ron Charles escribía con ironía cómo hubo un tiempo en el que la literatura estadounidense parecía estar escrita solo por hombres blancos y rectos de nombre John. Lo hacía para señalar que en esta edición de 2017 el premio PEN/Faulkner rompía con sus, hasta ese momento, monocromáticas listas y las llenaba de diversidad, mostrando una deslumbrante variedad de voces que mostraban otros prismas de la realidad estadounidense.

En esa lista figuraba Imbolo Mbue, que con su debut literario, Behold The Dreamers  se ha hecho, finalmente, con el premio. Se trata de la primera persona africana en conseguirlo.

El propio Ron Charles nos invitaba a conocerla (y a su obra) resaltando el hecho de que parecía llegar en el momento oportuno. El crítico hablaba de Behold The Dreamers como la única novela que debería leer Donald Trump ahora.

Lo que casi todos desconocemos sobre esta novela es que ya en 2014, tal y como nos informaba Wiriko, la editorial Random House había comprado en la Feria de Frankfurt el manuscrito, bajo otro título en aquel entonces (The Longings of Jende Jonga) que mutó por el más comercial actual, por una cifra altísima (un millón de dólares) y que en 2015, los derechos de la película también se habían vendido.

Se anticipaba como “la gran novela africana de la temporada”.

¿Quién es Mbue?

Hasta ese momento muy poco se sabía, y se podía saber, sobre la joven escritora debutante que tiene fobia a las redes sociales.

Como Chimamanda Ngozi Adichie, Chinelo Okparanta o NoViolet Bulawayo, ella también se marchó del continente (Camerún) hacia América siendo adolescente. El viaje lo sufragaron sus familiares y salió de una infancia en situación de pobreza desesperante para intentar tener un futuro mejor. Una vez en Estados Unidos, después de graduarse, consiguió un trabajo y lo perdió con la crisis de 2008. Su primera obra escrita fue el relato corto Enke en 2015. Después escribió Behold The Dreamers. Estuvo tres años buscando agente para poder publicarla, hasta que David Ebershoff  lo hizo.

Alabada por escritores como Jonathan Franzen, su imagen se repite sin cesar desde hace unas horas, tras conocerse que es la ganadora del PEN/Faulkner. Sobre todo la que aparece en la cabecera de este post: con el pelo negro y abundante, como una nube esponjosa, y la sonrisa enorme de felicidad.

Gran lectora, admira a muchos escritores, entre ellos cita Toni Morrison y La canción de Salomón, Jonathan Franzen y Las correcciones, Joan Didion, Junot Díaz, Jhumpa Lahiri, Kazuo Ishiguro o Gabriel Garcia Marquez, habla sobre la dificultad de la escritura, y de cómo escuchó decenas de historias sobre la cotidiana lucha inmigrante que luego plasmó en magníficos diálogos.

¿El gran sueño americano?

Los protagonistas de su novela, dos inmigrantes cameruneses, creen en el sueño americano. Han huido, como la propia escritora, de una situación desesperada, y alcanzan los Estados Unidos con la creencia, la ilusión y el deseo de poder emprender una nueva vida. Jende Jonga, el protagonista, encuentra trabajo como chófer de un ejecutivo de Lehman Brothers. De esta manera, Imbolo Mbue se adentra en la sociedad estadounidense desde dos prismas: blanco-rico/pobre-negro, en pleno estallido de la crisis económica, dos maneras de reflejar el sueño americano.

Su novela, que ha tenido muy buena acogida, parece ser, dicen los críticos, o bien “una sátira del sueño americano” o bien “el momento después, lo que viene al despertar y vivir”.

Ella habla de la necesidad de “redefinirlo”… Creo que estamos ante una nueva visión, una nueva manera de contarnos la realidad. 

Lo cierto es que ha nacido una estrella. Esta vez literaria. Y de una de las muchas áfricas.

Lidudumalingani, el transcriptor de imágenes

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El Caine de este año nos trae un nombre nuevo. A pesar de que Lidudumalingani Mqombothi lleva tiempo escribiendo en diversos medios digitales: revistas, como Africa is not a countryproyectos editoriales, Chimurenga Chronic; o periódicos como Mail&Guardian, apenas había entrado en la escritura de no ficción.

Con Memories We Lost, un relato corto publicado dentro de la antología: Incredible Journey: Stories That Move You (Burnet Media, Sudafrica, 2015), ha conseguido uno de los premios más importantes del continente en la actualidad: Caine Prize 2016. Galardón no  africano, que año tras año viene acompañado de polémicas, aunque en esta edición parece haber contentado a muchos.

Joven, tiene 30 años, sudafricano y con las ideas claras (dice no querer entrar en la industria literaria, solamente le interesa escribir y compartir), Mqombothi se aficionó al cine y a la fotografía antes de decidirse por la escritura. Se niega a traducir de manera literal su nombre (Lidudumalingani=”Truena pero no llueve”) porque sabe que al hacerlo pierde el sentido de todo lo que está detrás de él y no quiere traicionar sus propios orígenes.

Forjado en el mundo audiovisual no puede dejar de hacer alusión a las imágenes que acaban poblando su universo tanto como las palabras. Al igual que el colectivo Jalada o, como los otros escritores que se mencionan en Brittle PaperWana Udobang, Warsan Comarca y Akwaeke Emezi (sin olvidar a Teju Cole), también Lidudumalingani otorga una gran importancia a las fotografías haciendo de ellas un medio más de transmisión de pensamientos e historias.

A Lidudumalingani le gustaría ver una editorial independiente que se centrara en los jóvenes escritores sudafricanos negros y estuviera dispuesta a tomar riesgos, no tanto por apoyar a nuevos autores sino con la idea de reinventar las viejas ideas sobre la novela. Mientras lo anterior llega, comparte sus 6 libros favoritos, entre los que se encuentran: Chike and the River (Chinua Achebe), Black Sunlight (Dambudzo Marechera) o Bom Boy (Yewande Omotoso) para que vayamos viendo por dónde discurren sus referentes literarios.

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¿Otra vuelta de tuerca a la esquizofrenia?

Memories We Lost es una combinación de conversaciones con amigos, textos, imágenes, recuerdos… Y no se corresponde con un suceso determinado. Eso dice el escritor. Lo cierto es que este relato corto nos reafirma en una anterior convicción: en el conocimiento de la tierra de sus ancestros de Lidudumalingani y en el respeto que la tiene al esbozar esta historia sencilla y lírica a la vez, usando palabras que van descubriendo sin nombrar.

Sin nombrar la enfermedad mental, quiero decir, esquizofrenia.

En la novela finalista del “The Man Booker” del año pasado Los pescadores de Chigozie Obioma, un loco Mqombothi02llamado Abulu es presentado de manera ambigua, ¿puede ser un visionario?. El peso de la comunidad y su frontal rechazo hacia aquel ser al que la adjetivación que le rodea gira en torno siempre al grupo de palabras de la familia repugnante, logra a veces (y a pesar de lo que este personaje ha podido suponer en el desenlace de la trama) que le tengamos compasión. En el relato de Lidudumalingani la ambiguedad salta a un nivel más obvio: ¿es la protagonista y su hermana aquejada de una enfermedad mental-esquizofrenia-la misma persona?.

En Memories We Lost también aparece una comunidad tradicional que es quien califica las acciones de la joven como “enfermedad mental” y que además no es capaz de enfrentarla de manera efectiva (en este punto seguro que recordamos otras lecturas con argumentos semejantes, El enterrador compulsivo y otros cuentos (El Cobre, 2006), del nigeriano Biyi Bandele Thomas), por ejemplo.

El relato premiado resalta la nula efectividad de los métodos “tradicionales” (ya sea mediante oraciones o por la intermediación de un sagoma, curandero o adivino) con los que tratan de sanar a la joven, frente a la actitud de la hermana de la enferma, la más lúcida de todos ellos que solo piensa en protegerla. Con una prosa entretenida y sencilla, el sudafricano logra un impacto emocional a través de la visualización, en apenas cuatro folios, de lo que supone tener una enfermedad de este estilo en una comunidad tradicional africana. Pero también lo hermosa que puede llegar a ser una historia fraternal. A través de un cuento sin pretensiones, que se lee ágil y que parece un conglomerado de sus bellas e íntimas fotografías.

My short story was inspired by a combination of things. The first might have been mental illness, or at least the way in which villagers speak and deal with it. Then there were conversations with friends, texts and visuals that suddenly were on my radar, memories of extended family members who struggled with mental illness – many of them on and off and at varying degrees.[*]

2016 International Prize for Arabic Fiction (IPAF): Tareq Bakari y Mohamed Rabie

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Este mismo mes, el 26 de abril, se conocerá el ganador del IPAF 2016. Se ha subrayado que este año las narrativas tienen un alto grado de innovación y experimento. 6 son los seleccionados, dos de ellos son palestinos. Del norte del continente africano figuran el egipcio Mohamed Rabie y el marroquí Tareq Bakari.

La tarea de elegir la presente lista de este año no ha sido nada fácil dada la alta calidad de los trabajos presentados, contando con la presencia de muchos escritores jóvenes y desconocidos junto a la de otros autores reconocidos y bien establecidos. La lista resultante presenta la diversidad de trabajos enviados, muchos de los títulos seleccionados destacan por sus temas y la manera fresca o no convencional del uso del lenguaje apostando por una narrativa más experimental. Los libros recogen en gran manera muchos de los problemas a los que se enfrenta en la actualidad el mundo árabe, tanto los derivados de la vida cotidiana, como los asuntos políticos y sociales que las afectan, condenando la violencia, el sectarismo político, religioso y tribal, así como las dictaduras actuales que afectan a gran parte del mundo árabe.” [Nota del jurado. Traducción: yokailibros.wordpress]

Mercury. Mohamed Rabie (Egipto)  

rabieMercury es una fantasía oscura que se imagina “la contra-revolución” en Egipto como una realidad en un futuro de pesadilla. Se la ha calificado de thriller distópico también.

Egipto está ocupada y en descomposición y el héroe epónimo de esta novela de fantasía es un oficial que fue testigo de la derrota de la policía en El Cairo el 28 de enero de 2011. Más de una década después, Egipto está ocupada por un poder misterioso y los restos de la antigua fuerza de policía están liderando la resistencia popular, luchando entre las ruinas de un Cairo destrozado.

“Si no fuera por el fracaso de la revolución de enero de 2011, no habría escrito la novela. Todas las ideas de la obra se construyen alrededor de su fracaso”, afirma en una entrevista.

Entre las referencias que confiesa han influido en su novela cita a Al Nogoum Al Zahera, Bada’ee El Zohour, Fouad Haddad, Charles Bukowski, y partes de la Divina Comedia de Dante Alighieri.

Numedia. Tareq Bakari (Marruecos)  

Tareq Bakari empezó a escribir esta su primera novela en 2011 y tardó tres años en acabarla. Numedia cuenta la vida de Murad, escrita por una de sus ex-novias, Julia una francesa. Y trata de la búsqueda de su identidad a través de las relaciones sentimentales que va manteniendo. Murad, un huérfano, es maldecido por la gente de su pueblo. Condenado al ostracismo, insultado y golpeado, será a través del amor su manera de intentar tomar venganza sobre su destino: en primer lugar con Khoula, que se queda embarazada; a continuación, con Nidal, su compañera de clase y camarada de la resistencia; a continuación con Julia, vista como el colonizador francés, y al final con Numedia.

De esta novela hay menos referencias, ya que el autor también es menos conocido.

 

2016 Man Booker International Prize: Agualusa y Fiston Mwanza

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13 títulos están en liza para obtener el “Man Booker International” de este año, cuyo ganador se conocerá el próximo 16 de mayo y que presenta como novedad que pierde su carácter bianual para fallarse anualmente. Entre ellos, dos autores del continente africano.

A General Theory Of Oblivion. José Eduardo Agualusa (Angola)  

Entre sus novelas figuran Estación de lluvias (1996), Nación criolla (1997) y El año en que Zumbí tomó Río de Janeiro (2002), todas ellas publicadas en castellano. Con El vendedor de pasados ganó en 2007 el Independent Foreign Fiction Prize (primer africano en conseguirlo). También le podemos leer en la compilación Alta velocidad. Nueva narrativa portuguesa (2004), en la que firmaba uno de los textos.

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Publicada en portugués en 2012, Teoría general del olvido se ha traducido al inglés en 2015 condición para poder optar al “Booker prize”.

Situada en Luanda, en 1975, en vísperas de la independencia, una mujer levantará un muro que separará su apartamento del resto del mundo para defenderse de los acontecimientos que la rodean y la aterran. Durante treinta años vivirá como una náufraga en una isla, mientras ve cómo Luanda crece, sufre y disfruta.

Teoría General del Olvido es una novela sobre el miedo al otro, lo absurdo del racismo y la xenofobia, sobre el amor y la redención …

Tram 83. Fiston Mwanza Mujila (RDCongo)  

Anunciado ya como “una de las sorpresas del nuevo curso de la literatura africana en francés” con su primera novela (su anterior trabajo se centra en la poesía) ha conseguido colarse en el codiciado premio. Se confiesa alguien que siempre ha estado fascinado por la cultura, la música, el jazz, la literatura, el aprendizaje y el conocimiento. Yannick Garcia, quien prologa la edición en catalán de esta obra, afirma: “En algún lugar, el joven autor congoleño Fiston Mwanza Mujila explicó desde el primer momento que él quería parir el Giant Steps de Coltrane, pero en libro.” Dicen que eso es lo que ha hecho en esta novela ambientada en un bar nocturno y que tiene el ritmo del jazz. Algunos opinan que da una imagen de su país diferente y con más espíritu que la que se percibe en las obras de otros escritores como Alain Mabanckou.

Etisalat prize, un premio africano para los africanos

A menudo los escritores africanos se han quejado de que no existen premios africanos en sentido estricto. El Etisalat se denomina a si mismo “primer premio pan-africano del continente” y en apenas dos años se ha convertido en uno de los galardones de mayor prestigio en África. Diversos medios destacan que es un “premio africano para los africanos“.

Se inauguró en 2013 con el triunfo de NoViolet Bulawayo y su multipremiada novela We need no names (otra obra que se puede incluir entre las perdidas en la traducción), y se consolidó el año siguiente dando el triunfo a Songeziwe Mahlangu por su obra Penumbra. Ambos escritores tienen varias cosas en común: son jóvenes (34 tienen ella y 30 él), ambos han nacido en el continente pero residen en la actualidad en el extranjero (la zimbabuense vive en EEUU y el sudafricano en Londres) y ambos tienen formación universitaria. Pero, sobre todo, coinciden en algo más: tanto We need no names como Penumbra son las primeras y únicas novelas de estos escritores, ya que el premio se circunscribe a debuts literarios.

En 2015 la lista que nos ofrecen contiene un par de de obras que han sido muy bien recibidas y que hablan de los nuevos escritores que están surgiendo en el continente. Sin embargo, la radiografía se queda un poco corta ya que de los nueve seleccionados, 6 son sudafricanos y 2 nigerianos (dos de los países donde el mundo editorial tiene mayor empuje) y 1 solo es congolés. El seleccionado se conocerá en diciembre.

Buscando información sobre esta edición me he topado con la triste historia de una de las escritoras que han sido incluidas en la lista, la sudafricana ZP Dala. Pero vayamos por partes.

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Etisalat: queda algún margen para el error

51FKlSmZa3L._SY344_BO1,204,203,200_De las 9 obras pocas sorpresas en la selección de The Fishermen de Chigozie Obioma (Nigeria). La novela ya la recogíamos en las novedades del primer semestre y estuvo seleccionada para el “The Booker Man Prize” de este año, que finalmente consiguió Marlon James.

Muy elogiada, ha tenido un lanzamiento muy fuerte (incluso se ha hablado de su posible traducción al castellano). Se alaba su capacidad de entroncar con los clásicos desde un enfoque moderno, de hecho se la ha comparado con Chinua Achebe. “La vocación moralista de la novela de Obioma parece evidente, sea voluntaria o no“, afirma Carlos Bajo de Wiriko. De todas formas, el crítico Ikhide R. Ikheloa señalaba hace poco la escasa veracidad de los diálogos en relación a la lengua, hasta el punto de preguntarse “¿Quién habla así en Nigeria?“.

Fiston Mwanza Mujila (Republica Democrática del Congo) es otro de los nombres que han estado pegando fuerte este año,tram-83
su  Tram 83 se celebra como un nuevo tipo de novela urbana moderna, arriesgada y valiente pero quizás en exceso para algunos.

“Una atrevida fiesta de la imaginación, con un ritmo y una creatividad lingüística que utiliza síncopes propios del jazz más puro y osado para entrelazar un relato sobre las relaciones humanas en un mundo que se ha convertido en una ciudad global”, resumen desde Edicions del Periscopi, la editorial que ya la ha traducido al catalán.

Prologada por Yannick Garcia quien afirma: “Se nota que tiene ganas de trascender las mil normas no dichas de la literatura.”

Después quedan el resto de nombres que suenan con menor intensidad.

  • Masande Ntshanga (Sudáfrica). Ganador en 2013 del PEN Internacional/ New Voices Award (un premio que se ha estrenado para dar a conocer nuevas voces de entre 87 países, entre los que está Sudáfrica, tierra del ganador) por el relato corto,Space, lo puedes leer aquí [en], está seleccionado por su novela The Reactive.
  • Feoluwapo Adeniyi (Nigeria) por On the Bank of the River
  • Penny Busetto (Sudáfrica) por The Story of Anna P, as Told by Herself
  • Kurt Ellis (Sudáfrica) por By Any Means
  • Paula Marais (Sudáfrica) por Shadow Self
  • Rehana Rossouw (Sudáfrica) por What Will People Say?

ZP Dala, una historia inquietante

La sudafricana ZP Dala aparece en la lista con su novela What About Meera. La escritora, afincada en Durban, es también What-about-Meera_Cover_Umuzi-RHSouthAfrica-661x1024psicóloga en una escuela para niños autistas, y su trabajo no ha pasado desapercibido ni para la crítica ni para el público. Sin embargo, el debut de su primera novela se ha visto eclipsado por el brutal ataque que soportó el pasado mes de abril al profesar en público su admiración por el escritor Salman Rushdie.

Dentro de las charlas del “Festival literario de Durban”, la escritora habló sobre la obra de Arundathi Roy y de Rushdie, de quienes elogió su estilo y trayectoria. Parece ser que algunas personas, al escuchar el nombre del escritor de Versos satánicos,  se levantaron y salieron. Coincidió que unas horas más tarde, el escritor maliense Ousmane Diarra subió al escenario y detalló su propia experiencia al recibir amenazas por atreverse a instar a los lectores a preguntarse. Diarra habló de cómo había sido intimidado por los islamistas radicales en Mali por hablar en contra de la opresión que se impone en el norte del país.

Un día después Dala fue atacada y sometida a una fuerte presión psicológica por parte de su propia comunidad (ella es musulmana) para que renegara de sus palabras de admiración hacia la obra de Rushdie, y  la escritora acabó siendo internada en una institución psiquiátrica.

Es una pena que una novela que se ha recibido como “Vibrante, lírica y llena de humor negro (…) una historia que narra los intentos de una mujer para dar forma a su propio destino, al tiempo que evoca las calles de la capital irlandesa y la comunidad sudafricana de Tongaat con gran detalle” sea conocida por este suceso que nos habla de la falta de libertad de expresión que muchos escritores siguen soportando.

Shukri al-Mabkhout se alza con su debut con el “Booker árabe”

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Shukri al-Mabkhout- Foto: The Guardian

 Ayer se dio a conocer el nombre del ganador del IPAF 2015 (más conocido como el “Booker árabe”). En una edición en la que han abundado los nombres veteranos frente a la juventud, un profesor universitario de 53 años lo ha conseguido con su primera novela, The Italian.

Shukri al-Mabkhout es una figura cultural conocida en su país, respetada por sus traducciones, por su crítica literaria, y por una columna de periódico semanal, que no se esperaba tanto éxito como novelista.

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El escritor tunecino ha confesado que su despertar como novelista fue una respuesta a lo que supuso y trajo consigo la llamada “primavera árabe”. Túnez fue el comienzo en 2010 de la oleada de revueltas que se sucedieron en otros países. El escritor se  inspiró en la reacción que se produjo después de la rebelión tunecina que derrocó a Ben Ali.

Shukri al-Mabkhout eligió la novela porque considera que dicho género es más capaz de “captar las contradicciones, conflictos, cambios y vacilaciones” del Túnez contemporáneo, aunque al principio su obra tomó la forma de un largo poema.

The Italian

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The Italian, está ambientada en Túnez durante dos dictaduras: la de Habib Bourguiba (1957-1987) y  la de Zine El Abidine Ben Ali  (1987-2011) y se inicia con la historia de Abdel Nasser (apodado «el italiano») y su misterioso ataque al Imán, su vecino, durante el funeral de su padre.

El narrador, después, intenta descubrir las motivaciones del ataque, averiguando el pasado de su amigo Nasser desde la infancia y moviéndose a través de los diferentes regímenes políticos de Túnez.

Tal y como resaltan desde la organización: “La novela revela los mecanismos de control y censura ejercidas a través de la prensa, así como la fragilidad del ser humano, sus historias secretas y heridas enterradas”. (IPAF)

Se trata de una novela escrita en lengua árabe, que está teniendo muy buena acogida en Túnez y que pronto será traducida al inglés.

Premio IPAF de literatura árabe 2015: 3 africanos seleccionados

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Foto: arablit.org

El International Prize For Arabic Fiction (8ª edición) anunció el pasado 13 de febrero en Casablanca, aprovechando la 21ª edición de la feria anual del libro internacional que se celebra en esa ciudad, los seleccionados 2015.

Los preseleccionados salieron de una lista de 180 títulos que incluía a autores de diez países diferentes. En lo referente al continente africano: 2 de Marruecos (el renombrado Mohammed Berrada y Ahmed al-Madeeni), 1 de Tunez (Shukri al-Mabkhout), 1 de Sudán (Hamour Ziada) y 3 de Egipto (Ashraf al-Khamaisi, Hisham al-Khashin o la más conocida Muna al-Sheemi)

De la anterior lista se han seleccionado 6 nombres, de los que saldrá el ganador. Se destaca este año que son, en su mayoría, escritores jóvenes o inéditos. Provienen de seis países diferentes: Sudán, Líbano, Siria, Palestina, Túnez y Marruecos, pero sus libros se hacen eco de temas similares; represión, religión y exilio.

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The Italian – Shukri al-Mabkhout

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Willow Alley – Ahmed al-Madini

The Longing of the Dervish

The Longing of the Dervish – Hammour Ziada

Shukri al-Mabkhout

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Shukri al-Mabkhout

Autor de varias obras de crítica literaria, con 53 años debuta con su primera novelaThe Italian. El escritor tunecino ha confesado que su despertar como novelista fue una respuesta a lo que supuso y trajo consigo la llamada “primavera árabe”.

Shukri al-Mabkhout eligió la novela porque consideró que dicho género era más capaz de “captar las contradicciones, conflictos, cambios y vacilaciones” del Túnez contemporáneo, aunque al principio su obra tomó la forma de un largo poema.

La novela finalista de al-Mabkhout, The Italian, cuenta la historia de Abdel Nasser (apodado «el italiano») y su misterioso ataque al Imán, su vecino, durante el funeral de su padre. El narrador, después, intenta descubrir las motivaciones del ataque, averiguando el pasado de su amigo Nasser desde la infancia y moviéndose a través de los diferentes regímenes políticos de Túnez.

La novela revela los mecanismos de control y censura ejercidas a través de la prensa, así como la fragilidad del ser humano, sus historias secretas y heridas enterradas. (IPAF)

Ahmed al-Madini

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Ahmed al-Madini

El marroquí Ahmed al-Madini tiene una larga trayectoria literaria a sus espaldas. En 2003 le concedieron el Premio del Libro Nacional en Marruecos.

A pesar de su relevante papel en la renovación de la literatura marroquí, su relación con lectores y críticos no siempre ha sido amable, debido a una obra “que a veces hace que sus textos sean difíciles de asimilar“. El escritor siempre ha defendido su estilo, alegando que la complejidad lingüística es consecuencia de una escritura que debe deconstruir el horizonte del lector y animarle a la contra-reacción.

Su novela Willow Alley se ocupa de la lucha por la tierra y el desarrollo en Marruecos, centrándose en la lucha entre el cuidador de un edificio en construcción y un grupo de personas que se aferran a su tierra con el fin de sobrevivir.

La novela examina el derecho del individuo a existir en un país donde las vidas son vulnerables a la explotación y en donde los poderosos prosperan a costa de los débiles. (IPAF)

Hammour Ziada

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Hammour Ziada

La nominación del sudanés Hammour Ziada era esperada después de ganar la medalla del premio Naguib Mahfouz 2014 por la misma novela por la que ha sido preseleccionado; The Longing of the Dervish.

“Todo en Sudán es una historia que contar. Todo lo que vemos y todo lo que hacemos es toda una mezcla de fantasía y realidad”, afirmó en el momento de recoger el mencionado premio, “Como cualquier otro sudanés, somos narradores naturales desde la infancia cuando esperamos oír las historias que nos cuentan nuestras abuelas cada noche”.

Ziada ha trabajado en ONGs en su tierra y como periodista en varios periódicos sudaneses.

The Longing of the Dervish cuenta la historia de dos amantes, un esclavo sudanés y una mujer griega, durante la Revolución mahdista y la caída de Jartún (1884).

La novela examina los conflictos sociales entre los cristianos blancos y la cultura islámica sufí en Sudán, explorando a su vez los conceptos de amor, religión, traición y lucha política. (IPAF)

¿Y las mujeres?

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En los dos primeros años de existencia del premio, conocido como el “Booker árabe”, 2008 y 2009, los libros escritos por mujeres fueron casi inexistentes. Durante las ocho ediciones del premio, el debate sobre la poco significativa presencia de las mujeres en el mismo se ha mantenido. En 2010 comenzaron a elevarse las voces en este sentido cuando Samia Mehrez escribió un artículo bajo el título “Where are the women?” sobre la cuestión. También la novelista egipcia Salwa Bakr opinó al respecto.

La primera y única ganadora femenina del premio fue la saudí Raja Alem quien lo ganó en 2011 y de manera compartida. Raja Alem publicó en 2002 Játim, primera novela saudí traducida al castellano. Lo hizo la Editorial Huerga y Fierro, en 2007.

En esta edición de los seis seleccionados, dos son mujeres: la libanesa Jana Elhassan y la siria Lina Huyan Elhassan.

Jana Elhassan, como otros escritores, rehúsa poner el foco en la identidad del escritor y prefiere que se coloque sobre el libro en si mismo. Considera que no se debería de entrar en debates del tipo: ¿Cuántas mujeres hay en la lista? o ¿Qué países son los más seleccionados?. 

El resultado de la elección lo conoceremos el 6 de mayo.

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