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Posts etiquetados ‘Cuerno de África’

¿Por qué Yismake Worku es el escritor más leído en Etiopía?

En 2008 con solo 22 años, el etíope Yismake Worku publicó en amárico su primera novela, que está considerada un auténtico best – seller en su país, Dertogada, la cual ha sido traducida al inglés. A Worku se le considera un gran escritor, dotado de una gran imaginación y una capacidad intuitiva para describir detalles de la vida, la cultura y los incontables destinos de las gentes etíopes. Su traductor añade que ha sabido escoger caracteres interesantes, logrando lo que hasta ahora ningún otro escritor etíope ha conseguido: la posibilidad de interesar a la gente de su país… y también a un público más global.

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Yismake Worku. Foto Facebook

Si trasteáis por facebook, podéis encontraros con una página con el nombre del escritor. En realidad, se trata de una creación de sus fans. Yismake Worku parece emanar, al igual que su obra, de un misterio. Apenas hay noticias, comentarios o entrevistas sobre él (si exceptuamos lo que podemos encontrar en amárico). Se sabe que estudió en la Universidad de Awassa (lugar en el que se supone que reside, según me aseguraron sin mucha convicción en su propio país) y que ha estado viviendo,con anterioridad, muchos años en la capital, Addis Abeba.

La mayoría de los datos que se conocen en torno a él pertenecen al ámbito literario; Worku ha escrito más de diez libros, casi todos novelas de gran éxito, pero también de poesía. Poco más se sabe de él, excepto que es una especie de Michael Crichton a la etíope, que sus libros se los quitan de las manos y que ha conseguido vivir de la literatura.

Las pocas fotografías que se pueden localizar en internet nos muestran a un hombre joven, no muy alto y sí muy delgado, de aspecto frágil y sensible. Su mirada es fría y ajena e impenetrable. Como lo es prácticamente todo lo relacionado con su vida y su localización actual. Algunos le sitúan fuera del país en este momento (¿Inglaterra?). Pero nadie parece conocer cuál es su verdadero paradero.

El etíope escribe un género que oscila entre la ciencia ficción y la novela científica, contado desde el suspense y los enigmas. Pero sus libros van más allá; suponen en opinión de muchos un auténtico puente entre el pasado y el  futuro, entre la generación pasada y la que está por llegar. Worku es capaz de unir los monasterios que se encuentran en las islas del lago Tana con la NASA. En palabras de Sebhat G. Egzea’ bher, un gran autor muy leído en Etiopía, estamos ante un  escritor con un estilo único que escribe una literatura perfecta. Muchos coinciden en señalar que destaca por haber renovado la novela etíope dotándola de modernidad sin renunciar al lugar del que procede.

Dertogada, el comienzo

9789994484317-usMás de 100.000 ejemplares vendidos y más de 20 reimpresiones, son las cifras de vértigo que nos da a conocer Messeret Abeje, profesor de la UNECA en Addis Abeba, durante una charla informal. Cuando se publicó, en origen en amárico, todo el mundo quería leer la novela en Etiopía. Había múltiples razones para ello.

Se trataba de una novela con ritmo, aunque a ratos confusa, y que usaba la fantasía, lo cual era parte de su atractivo, pero lo más importante se encontraba en el argumento que lograba que muchos se sintieran identificados con lo que se contaba. Worku hablaba de una realidad que los etíopes conocían muy bien. Leían su propia historia y la de su país. De hecho, en su día se señaló este libro como nacionalista por el propio Sebhat G. Egzea’ bher.

Dertogada, la película

Dertogada, la película

Comenzando en un presente tecnológico, con ingenieros de la NASA que desaparecen, la trama nos lleva a 1969, al mismo corazón de Addis Abeba, delante de la estatua de Abune Petros. Éste fue todo un símbolo de resistencia y lucha: en 1936 Abuna Petros, un Arzobispo de la Iglesia Ortodoxa Etiope, fue ejecutado por su rechazo a rendirse ante los italianos fascistas que invadieron el país. En Etiopía simboliza la libertad y el rechazo a todo tipo de tiranía. Worku enlaza seguido su narración con el poema “La pasión de Peter” de Tsegaye Gabre-Medhin, y con una grabación del poeta en relación al mismo, que nos introduce en un código que se oculta detrás de las palabras del poema.

A través de una trama con flash-backs, suspense, intriga, espionaje, fantasía y amor, Worku habla del deseo de una nueva Etiopía, siendo en sus propias palabras el libro, la canción de libertad de toda una nueva generación.

En 2012 se ha traducido a inglés por Zelalem Nigussie y está publicada por Unity Publishers (con sede en Addis Abeba). Alguna noticia relaciona la novela con el cine, sin que este extremo lo pueda asegurar del todo. Lo que sí es seguro es que cuenta con versión audio, en amárico, lo que facilita que llegue a la población no alfabetizada. Además, Worku ha escrito varias secuelas de Dertogada, también con gran éxito: Ramatohara, Xantoxara Yoratorad, todas ellas de momento solo pueden ser leídas en amárico.

Dertogada está dedicada a Kitaw Ejigu, científico de la NASA, quien luchó para intentar que en Etiopía hubiera un cambio político en los tiempos de Meles Zenawi. Toda una declaración de intenciones para una novela que es el reflejo de una Etiopía que desea un futuro (y un presente) diferentes. Y que escribe (y lee) sobre ello.

This nation needs wise composers who can give it a sweet tone of harmony (pag.11)

 

 

En el Cuerno de África también se escribe (VI): Sudán y Sudán del Sur

Muy poco se conoce sobre la cultura y la literatura de estos dos países, pobladas las portadas siempre de la trágica situación que se vive en la actualidad. Sudán y Sudán del Sur, tras su independencia en 2011 y ahora por la dramática crisis humanitaria que padece, aparecen como ese trozo olvidado al que volvemos una y otra vez en una infernal rueda. Pero allí también surgen personas que empuñan sus letras para transmitir lo que viven, lo que sienten y lo que esperan. Empeñadas en darnos a conocer, incluso a menudo en contra de todo tipo de cortapisas, cómo son y qué les importa.

Más allá de la riqueza diversa tanto lingüística como étnica (con más de 200 lenguas y dialectos dentro de sus fronteras y con alrededor de 700 grupos étnicos), de su historia y de su arte, lo que se identifica con ambos países son imágenes que se pegan como clichés amenazando con no dejarles respirar.

Pero lo hacen.

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Obra de Iman Shaggag. “Identity” (Sudan)

En 1955, Fatima Ahmed Ibrahimse convirtió en la jefa de redacción de la revista “Sawat al-Maraa”(La voz de la mujer). Esta mujer activista, arrestada varias veces, y primera en ser parlamentaria en su país, publicó también el periódico “Elra’edda” centrado en los derechos de la mujer. Pero quizás sea Época de migración al norte (1967), escrita en árabe, la obra más conocida cuando se habla de Sudán (antes de su división).

En ella Tayyib El Salih con la intención de escribir una novela sobre un asesinato, ahonda en la tensión que vive el que se ve fuera de su país y debe optar entre las dos orillas de Oriente y Occidente. A la vez, la novela es un regalo por la descripción sensorial que nos tramite el autor de la vida sudanesa. Abundan las descripciones de escenas cotidianas y del río Nilo, con sus laboriosos agricultores dedicados a la cosecha. Descubrimos a los árabes hablando relajadamente de sexo y bebiendo alcohol.

Más cercanos en el tiempo están los escritores Leila Aboulela, Amir Tagelsir, Tarek Eltayeb, Francis Mading Deng o Jamal Mahjoub.

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Leila Aboulela

Leila Aboulela, comenzó su trayectoria literaria en 1999 con La traductora, (¿Es posible que una mujer musulmana sea al mismo tiempo moderna y creyente?) alabada por Ben Okri y J.M. Coetzee, a la que siguieron Minaret, y Lyrics Alley.

Este mismo año ha presentado su cuarta novela: The Kindness of Enemies en donde de nuevo el tema central es una crisis de identidad desarrollada de manera sorprendente en un viaje espiritual entre la Escocia de hoy (donde reside la escritora), los recuerdos del Sudán de su infancia y la historia del “león de Daguestán”, un guerrero que luchó para preservar a su tierra, sus gentes y tradiciones de las fuerzas invasoras de la Rusia zarista.

Junto a ella destaca Hammour Ziada, primer escritor sudanés en conseguir la medalla del premio Naguib Mahfouz en 2014 por la misma novela por la que fue  preseleccionado para el “International Prize for Arabic Fiction (IPAF): The Longing of the Dervish, que cuenta la historia de dos amantes, un esclavo sudanés y una mujer griega, durante la Revolución mahdista y la caída de Jartum en 1884. Y también, Abdel Aziz Baraka Sakin, cuyos libros están entre los más leídos en su país, a pesar de estar prohibidos (presuntamente por su alto contenido sexual), y la escritora Lemya Shammat.

 Amir Tagelsir quien lleva tras sus espaldas 16 libros, entre los que destaca The Grub Hunter (2010) con la que fue finalista del “IPAF” y que ha sido traducida al inglés y al italiano, y 366 (2014) que es la carta de amor de un hombre a una mujer que ni siquiera sabe que existe. Y Tarek Eltayeb, quien como Aboulela nació en El Cairo, escribe en árabe y ha visto su obra traducida a varios idiomas. Su novela Cities Without Palms es el reflejo de una diáspora sudanesa que huye de la hambruna y la pobreza, a través del viaje de Hamza que le llevará desde Egipto a Europa.

Ibrahim El Salahi

Obra de Ibrahim El Sahali (Sudán) “Vision of the Tomb” (1965)

El exilio vuelve a ser tema central en la obra de Jamal Mahjoub, cuya vida es un cruce constante de culturas. Nacido en Londres, regresó con su familia a Jartum y ha vivido en varias ciudades europeas del norte hasta fijar su actual residencia en Barcelona. El naúfrago de Árgel (1998) y, sobre todo, Viajando con djinns (2002) son el reflejo de esa búsqueda constante de un lugar. Yasin, el protagonista de esta última, vive con dos pasaportes y se relaciona en varios idiomas :”A veces envidio a todas esas personas que saben con certeza a qué lugar pertenecen; a los escritores a quienes les han sido concedidos un idioma y una historia sin trampas ni anzuelosen una Europa en la que dinamitadas todas las fronteras, sin referencias de ningún tipo, algunos tienen la sensación de pertenencia a varios países, sintiéndose parte de una gran familiasensación que el escritor resume en la frase de su relato “Lejos de casa” (dentro de la antología Hijos del balón): “A medida que el mundo se hace permeable, que las fronteras se disuelven, que los muros caen, entramos en contacto directo con nuestra humanidad colectiva.”

650_AL67191.jpg el naufrago

Francis Deng Mading, de origen Dinka, es el actual embajador de Sudán del Sur ante la ONU con una larga carrera literaria en forma de más de 40 libros de historia, antropología, folklore o política, y un convencido de la necesidad de unidad en su país, idea que plasmó en su olvidada novela Cry of the Owl que fue una de las primeras en explorar el conflicto de identidades entre norte y sur. Es el suyo uno de los nombres más conocidos de este nuevo país junto con el de Majok Tulba quien es posiblemente el escritor sursudanés con más proyección internacional, a pesar de que es todavía un autor novel, aunque su primera novela Beneath the Darkening Sky incide en un tema-cliché (en su novela reflexiona lo que habría sido de su vida si hubiera sido reclutado como niño-soldado, destino del que se salvó por los pelos).

En el interesante proyecto de Bhakti Shringarpure, Warscapes, que pone de relieve, a través de textos y fragmentos de libros, la literatura de estos dos países encontramos otros dos nombres, dos médicos que escriben relatos de suspense y humor: Edward Eremugo Luka y David  L. Lukudu, de los que podéis leer online: Casualty y Seiko Five [en] y que podéis encontrar junto con los de otros seis escritores en la antología South Sudan: There is a Country.

Ya dentro de la narrativa de no-ficción sursudanesa hay dos títulos que nos han llegado en los últimos años que hablan de la situación de continuo conflicto que sufre la zona pero desde una visión de superación y ganas de futuro. Una de ellas es They Poured Fire on Us From the Sky (2006) de Benson Deng, Alephonsion Deng y Benjamin Ajak. Y la otra es la obra autobiográfica de Aher Arop Bol quien describe en En el infierno anida la ternura (El nun perdut [cat]su propia vida desde que con ocho años huyó de un campo de refugiados y tuvo que recorrer 8 países hasta llegar a Pretoria (Sudáfrica). Una obra que nos habla de resilencia, del empeño de un joven en estudiar y ser abogado a pesar de todos los inconvenientes, y también de la propia generosidad de los africanos que le ayudaron en todo momento, compartiendo con él lo poco que tenían (de ahí el título del libro). La revista “Drum” la ha calificado como una “extraordinaria historia de dolor, desesperación y, sobre todo, de supervivencia contra todo pronóstico”.

Todo en Sudán es una historia que contar. Todo lo que vemos y todo lo que hacemos es una mezcla de fantasía y realidad”, afirmaba sintetizando el escritor Hammour Ziada en una entrevista, a la vez que añadía, “Como cualquier sudanés, somos narradores naturales desde la infancia cuando por las noches esperamos expectantes oír las historias que nos cuentan nuestras abuelas”. Mientras, personas como Awak Bior abren librerías en Juba (Sudán del Sur). “Leaves” contiene libros que no hablan solo de religión, pero además organiza debates  y presentaciones. Fundar una librería en un lugar como ése puede parecer para muchos un riegos muy alto, pero para ella, fiel convencida de la importancia de los libros, era una necesidad.

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El equipo de la Librería “Leaves” (Juba) con su fundadora

 

La queja de Maaza Mengiste

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Hay muchos escritores que utilizan Twitter para difundir sus libros, pero también para expresar sus opiniones sobre diversos temas. Maaza Mengiste es uno de ellos. A menudo, en sus tuits se lee el interés que muestra por intentar descomponer la imagen que se tiene de África  y de su literatura en el mundo.

Esta escritora nacida en Addis Abeba, y en la actualidad residente en Nueva York, logró con su primer (y hasta el momento único libro), Beneath the Lion’s Gaze que narra los últimos años de Halie Selassie desde el punto de vista de una etíope (libro traducido, por cierto, a varios idiomas pero no al castellano), el reconocimiento internacional. Ella, junto a Dinaw Mengestu, son los actuales representantes de una literatura, la etíope, que al igual que otras, tiene mucho que aportar.

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Maaza Mengiste. Photo by Miram Berkley

En su día ya mostró su punto de vista sobre el tema de las identidades, a raíz de la concesión del Premio Caine al escritor Tope Folarín y la polémica que se abrió después. Maaza lamentaba de esta manera los condicionantes previos que se les suele pedir a los escritores africanos: “Parece que cada nuevo escritor con cualquier conexión remota con el continente africano, ya sea voluntaria o involuntariamente, primero tiene que lidiar con esta cuestión de la identidad antes de hablar acerca de lo que debería importar más: su libro”, en un artículo para The Guardian.

Ahora, se queja Maaza de los límites que está adquiriendo la “literatura africana”. Afirma que hay que incluir en ella a todos los países del continente, no sólo a los anglófonos y francófonos. Además pone el acento en el hecho de que parece que la literatura que procede del continente es la elaborada únicamente desde Nigeria, Kenia o Ghana (me ha sorprendido que no mencione Sudáfrica). Finalmente, resalta que en Etiopía, Yibuti, Eritrea, Somalia o Sudán, hay también Achebes y Ngugis, que no acaban de llegar al resto del mundo a causa de las traducciones.

En LitERaFRicA, hemos ido realizando periódicos especiales para tratar de resaltar los descarga (1)libros que llegan desde el “Cuerno de África” (qué poco me gusta esta denominación). Conociendo que estos especiales nunca estarán finalizados, siempre se irán completando, aporto esta vez las recomendaciones de Maaza. La escritora etíope nos descubre la obra del eritreo Gebreyesus Hailu y su The Conscript [en], un libros sobre la lucha anticolonialista de Libia, la recién publicada African Titanics [en] del también eritreo Abu Bakr Hamid Kahal en el que habla sobre la emigración africana, o la obra de la somalí Cristina Ubax Ali Farah.  

Hagamos de África el árbol de la vida

Tsegaye Gabre-Medhin (1936-2006)Kebede Micheal o  Hadis Alemayehu, pertenecen ya a los clásicos, los tres escribían en amárico (o en alguna otra de las más de 100 lenguas y 200 dialectos que se hablan en Etiopía) pero algunas de sus obras han sido traducidas al inglés. 

En Etiopía, el inglés (y no el italiano como muchos creen) es lengua oficial junto al amárico. De las abundantes obras literarias etíopes originarias en amárico, pocas han sido sin embargo traducidas, como el clásico Fikir Eske Mekabir de Hadis Alemayehu (1910-2003) que se tradujo en 2005 bajo el título Love unto Crypt por el escritor etíope Sisay Ayenew, trabajo que le llevó la friolera de trece años.

De las pocas mujeres que escriben en Etiopía y que residen allí se puede mencionar a Tsehay Melaku o a Hiwot Teffera, a quien el año pasado la “Addis Ababa University Press” le tradujo su novela “Tower in The Sky”, la cual versa sobre la época del Derg.

En la literatura contemporánea, Maaza nos indica el camino:

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Bewketu. Foto wikipedia

Bewketu Seyoum, es un joven poeta que ha publicado dos colecciones de poemas en amárico, muy aclamados, así como un libro de relatos cortos y varias novelas que son muy leídas en Etiopía. En 2011 fue atacado por un diácono al considerar que había escrito un artículo blasfemo, “A Saint with No Legs”. En la actualidad, goza de mucha popularidad y su obra ha sido traducida en algunas compilaciones como Modern Poetry in Translation.

Gabriella Ghermandi nació en Addis Abeba y después se trasladó a Italia, a Bolonia, donde nació su padre. Ha publicado relatos en diversos medios y revistas. Es coordinadora y promotora de la revista online “El Ghibli“. Además, promueve el proyecto musical The Atse Tewodros Project,  que forja colaboraciones entre músicos etíopes e italianos. Este proyecto toma como símbolo al emperador Tewodros, quien fue el primer emperador que dio a Etiopía la oportunidad de modernizarse respetando sus tradiciones. De manera similar, el proyecto pretende respetar la música tradicional etíope, mientras se abre al diálogo ycopertina-scale al  intercambio.

En la actualidad, Ghermandi tiene una novela publicada, Reina de las flores y de las perlas [ita] para Donzelli Editore. Se trata de “un largo viaje en el tiempo y el espacio, ya que narra la vida y las vicisitudes de una familia etíope en el período de la dictadura de Mengistu Haile Mariam, y en la siguiente década de emigración. Una novela que atraviesa más de cien años de historia, desde la época de Menelik hasta hoy.”

En el Cuerno de África también se escribe (V): Eritrea

Biblioteca Keren (Eritrea)

Biblioteca Keren (Eritrea)

Hace tiempo encontré una fotografía que quiero compartir con vosotros (encabeza esta entrada) la de la “Biblioteca Pública Keren” de Eritrea. Se trata de un bello edificio que alberga una colección de libros gracias a las donaciones extranjeras. La fotografía fue tomada el 25 de septiembre de 2007 por “Book Aid International“. Tras el hallazgo, quise conocer más acerca del edificio y realicé una somera labor de investigación intentando encontrar más datos sobre él, tanto anteriores como posteriores a esta fecha, sin resultados.

Esta instantánea no es, sin embargo, la única Biblioteca eritrea que encontré; Mendefera, Hagaz y Asmara (que en 2010 se dotaba de 17.000 nuevos volúmenes) también cuentan con sus propias Bibliotecas. Sin embargo, ninguna logró impactarme tanto como la “Biblioteca de Keren”, la cual me imaginaba repleta de estantes de madera sujetando cientos de libros, que podían ser ojeados y leídos mientras el aire entraba por sus ventanales. Sobre todo poesía, porque hablar de Literatura eritrea es hablar de poesía.

En 2009 se publicó una recopilación de 22 poetas contemporáneos en una selección reunida bajo el título “Who needs a story” [en]. La poesía eritrea escrita en lenguas africanas se mantiene prácticamente sin traducir y desconocida fuera del país. En el libro se transcriben las creaciones en su idioma original (tigrinya, árabe o tigre) junto con una traducción al inglés. Los temas que aparecen en los poemas oscilan entre la larga lucha por la independencia de Eritrea, la diáspora, y las aspiraciones y luchas de una joven nación en progreso y desarrollo. La publicación se inspira en la histórica “Asmara Declaration on African Languages and Literatures” (2001), y en el llamamiento del escritor Ngugi wa Thing’o a la creación y publicación de la literatura africana en lenguas africanas.

Reesom Haile

Reesom Haile

Solomon Tsehaye

Saba Kidane

Musgun Zerai, Isaias Tsegay, Solomon Dirar (novelista, historiador, poeta y director de Hdri Publishers), Mohammed Osman Kajera (reconocido intelectual en el mundo árabe en general) o Solomon Tsehaye aparecen en la antología junto a Reesom Haile,  el más conocido y reconocido poeta eritreo de todos los tiempos. Descendiente de una familia de campesinos tradicionales, estudió en Eritrea y tras trabajar en la radio y la televisión de Etiopía, continuó su educación en los Estados Unidos. Tras desempeñar diversos trabajos, regresó a su país natal en 1994, desde donde escribió miles de poemas en tigrinya. Reesom Haile se unió a un movimiento creciente de autores africanos que escriben en lenguas africanas, en sus propias lenguas maternas en lugar de usar las lenguas coloniales (inglés o francés o como Ribka Sibhatu que escribe en tigrinya e italiano). Falleció en 2003 logrando el reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional.

Entre las jóvenes generaciones destaca Saba Kidane, poeta en lengua tigrinya, además de intérprete y periodista que sirvió en el “Frente Popular de Liberación de Eritrea” durante la lucha armada por la independencia de Eritrea. Nacida en 1978, escribe sobre la guerra en la que luchó y también sobre el día a día cotidiano. “La escritura, dice Saba, es la mejor cura para un mal día. De hecho, son los días malos, el alimento puro de mi poesía que no puedo conseguir en los buenos. Reproduzco mi esperanza en los días malos.”

En la actualidad, uno de los más prominentes escritores de Eritrea es Alemseged Tesfai. Sus libros incluyen historia, análisis político, novelas, cuentos, obras de teatro, crítica y cuentos para niños. Como intelectual, jugó un papel fundamental en la configuración y el mantenimiento de la cultura de Eritrea durante la guerra, publicando su  obra más famosa, “The Other War” tanto en los Estados Unidos como en su país de origen.

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Desde la diáspora llega, Sulaiman S.M.Y. Addonia nacido en Eritrea, de madre eritrea y padre etíope, pasó sus primeros años en un campamento de refugiados en Sudán después de la masacre de Om Hajar en 1976, y en su adolescencia vivió y estudió en Arabia Saudí. Desde 1990 reside en Londres. “The Consequences of Love” (“Las consecuencias del amor”) es su primera novela (publicada en 2008). Historia de amor ambientada en Jeddah, Arabia Saudita, cuenta la historia de Naser, un refugiado eritreo de 20 años que se enamora cuando una mujer con velo deja caer una nota a sus pies. Los dos se embarcan en un romance epistolar, con la esperanza de encontrarse cara a cara.

 

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