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Posts etiquetados ‘Egipto’

Mirar Egipto con los ojos de un egipcio

Autor invitado: Juan Jorganes Díez

Alaa al Aswany utiliza dos edificios de El Cairo para contarnos la vida de dos grupos de personajes. Uno vive en el edificio Yacobián y el otro trabaja en el Automóvil Club de Egipto.

Los edificios y los personajes relacionados con ellos nos trasladan la sociedad cairota del siglo XX. El autor maneja con grandísima habilidad lo individual y lo grupal. Con un personaje colectivo se corre el riesgo de que las acciones individuales se diluyan y se pierdan y de que las colectivas se simplifiquen o resulten lineales; sin embargo, con Al Aswany habremos pasado las páginas con la misma expectación por los acontecimientos relacionados con tal o cual personaje que por lo que concierne al grupo o a la comunidad de la que forman parte. Siempre estarán presentes los lugares que les vinculan, con toda la fuerza simbólica que justifica que den título a las dos novelas. Leer Más

El poder de la interpretación: “El himen y el hiyab” de Mona Eltahawy

Autor invitado: Juan-José Martín-González

La poeta y activista afrofeminista Audre Lorde afirmó una vez que ella escribía para las mujeres que no se atrevían a hablar. Según Lorde, a las mujeres se las enseña a respetar al miedo más que a sí mismas y es crucial desterrar la idea de que el silencio las salvará del horror y la opresión. Una llamada similar al lenguaje y a la verbalización resuena poderosamente en El himen y el hiyab: Por qué el mundo árabe necesita una revolución sexual de la periodista egipcia Mona Eltahawy. Como se refleja en el título de este provocador ensayo, Eltahawy ataja dos de los tabúes más significativos del mundo árabe, el himen y el hiyab, dos elementos que articulan el control, la violencia y la misoginia a las que son sometidas muchas mujeres en el norte de África y oriente medio.

Mona Eltahawy ha vivido en Egipto, Reino Unido, Arabia Saudí y en Estados Unidos, y además ha trabajado para la agencia Reuters en múltiples países de Oriente Medio. Es por ello que la periodista posee una visión privilegiada y global sobre la situación de la mujer en el mundo árabe. Su libro, publicado en 2016, desarrolla una visión de pájaro de las condiciones religiosas, sociales y legales que someten a las mujeres en Oriente Medio reduciéndolas a ciudadanas de segunda clase. La traducción al castellano de la editorial Capitán Swing en 2018, presentada recientemente por la propia autora egipcia en el centro cultural La Térmica de Málaga, entre otras ciudades españolas, incluye numerosas notas a pie de página de la traductora María Porras Sánchez que actualizan los datos y estadísticas proporcionados por Eltahawy, señalando el lento y tortuoso progreso de las mujeres árabes en materia de derechos humanos.

La premisa central del ensayo es que la misoginia en el mundo árabe se reproduce en tres ámbitos: el estado, la calle y el hogar. Esta tríada patriarcal está envenenada, en palabras de la periodista, por “una mezcla tóxica de cultura y religión” y sólo puede derrotarse si a la revolución política de la Primavera Árabe  — en  la que las mujeres lucharon junto a los hombres — le sigue una revolución social y una revolución sexual. Eltahawy relata con amargura cómo las mujeres en Oriente Medio ayudaron a sus conciudadanos masculinos a derrocar a sus dictadores desde las primeras revoluciones en Túnez en 2010, para luego verse ignoradas en su lucha contra el patriarcado y la misoginia.

Una de las visiones más poderosas de Eltahawy y que más tiempo permanece en la mente del lector son las reflexiones de la autora acerca del velo islámico. La escritora relata cómo decidió llevar hiyab en su adolescencia cuando su familia se trasladó a Arabia Saudí, oprimida por la rígida sociedad patriarcal saudita y por el frecuente acoso callejero sufrido por las mujeres que no cubrían su pelo, pero intentando convencerse a sí misma de que su elección era estrictamente personal. Sin embargo, cuando Eltahawy descubrió el feminismo de Fatema Mernissi o Leila Ahmed y otras escritoras árabes que cuestionaban el uso del velo islámico, la periodista comenzó a replantearse hasta qué punto llevar hiyab es una elección ‘personal’, llevándola a una crisis de identidad que tardó ocho años en resolver hasta que decidió quitarse el velo.

La elocuente reflexión de Eltahawy acerca de lo fácil que fue para ella elegir llevar el velo, y lo difícil que resultó elegir quitárselo pone en tela de juicio la propia palabra ‘elección’ cuando es usada por mujeres defensoras del uso del hiyab y problematiza la dudosa ecuación entre feminismo y velo islámico. Asimismo, el ensayo también ataja las perspectivas de la política occidental sobre esta cuestión, incluyendo a la ultraderecha xenófoba que justifica su islamofobia sobredimensionando la cuestión del velo, y a la izquierda progresista que justifica el uso del hiyab escudándose en el relativismo cultural y en una simplista defensa de los símbolos religiosos. El uso del velo islámico es una cuestión poliédrica que no es fácil desentrañar y lo que se deduce del ensayo de Eltahawy es que corresponde a las mujeres árabes decidir las estrategias a adoptar para conseguir su plena liberación en el futuro.

Más dolorosa es la segunda cuestión en relación con la mujer árabe que aborda el ensayo de Eltahawy: la mutilación genital femenina. Esta sección del libro es una crítica feminista feroz al control sobre la pureza del cuerpo de la mujer en el mundo árabe, un control que se articula en un absoluto desdén por el deseo femenino y una fijación por las necesidades carnales del varón. El libro recoge testimonios de múltiples países del norte de África y de la península arábiga, testimonios que recogió la propia periodista para su documental de la BBC The Women of the Arab Spring (2014). De nuevo, Eltahawy bebe de la tradición feminista árabe, citando a autoras como Nawal el Saadawi y el episodio en el que la célebre feminista egipcia recuerda dolorosamente la connivencia de su madre cuando le practicaron la mutilación a los seis años. Sin embargo, en su ensayo Eltahawy argumenta elocuentemente en contra de culpabilizar a las madres musulmanas y señala la complicidad de las madres que deciden perpetuar la práctica de la mutilación como un acto de amor por miedo a que sus hijas nunca se casen y se conviertan así en marginadas sociales. Las conmovedoras palabras de Eltahawy son un poderoso recordatorio de que no es justo exigirle al eslabón más débil en el sistema árabe patriarcal — la mujer pobre musulmana — que se rebele contra el patriarcado, y en términos más amplios, culpar a la mujer de su propia discriminación.

Otro punto especialmente interesante señalado por Eltahawy es la práctica cada vez más frecuente en Egipto de llevar a las niñas a clínicas privadas para practicarles la mutilación genital en lugar de a las matronas o ‘circuncisoras’ tradicionales. Esta medicalización de la mutilación genital femenina no solo cubre a esta práctica de un engañoso halo de respetabilidad  al ser practicada por personal médico, sino que también pone en evidencia el racismo de los poderes políticos de esta región. En particular, la autora señala a Egipto, cuyas autoridades políticas han tratado defender la superioridad de la mutilación genital en clínicas privadas sobre los supuestos métodos primitivos, bárbaros y antihigiénicos del África negra, ignorando el hecho de que países negroafricanos como Senegal ya ilegalizaron la mutilación genital femenina en 1999.

El estilo de Mona Eltahawy es ácido, irónico, en ocasiones sarcástico, pero absolutamente respetuoso cuando reproduce testimonios de víctimas de la misoginia en el mundo árabe. La escritora también hizo gala de este estilo en la presentación de su libro en el centro cultural La Térmica el pasado 26 de marzo en Málaga. A su cada vez más célebre “Fuck patriarchy” con el que suele abrir sus conferencias, se unieron otras intervenciones más irreverentes, como “sal de mi vagina a no ser que te quiera ahí dentro”, en referencia la mutilación genital femenina. Tampoco faltaron en dicha presentación intervenciones de asistentes musulmanes y los obligados debates sobre el Islam y sobre qué se dice o qué no se dice en el Corán. A tenor del cada vez más peligroso uso de la religión como arma de manipulación, estos debates son más necesarios que nunca y parece vital que las mujeres islámicas se apropien del poder de la interpretación del Islam para combatir el patriarcado en Oriente Medio.

El Himen y el Hiyab: Por qué el mundo árabe necesita una revolución sexual es por tanto una llamada a la revolución y a la rebeldía y un cuestionamiento del sistema patriarcal árabe desde sus bases y dirigido a las propias víctimas de dicho sistema. Esta interpelación directa a las mujeres parece también articular el próximo libro de la autora, The Seven Necessary Sins for Women and Girls, que está previsto se publique en septiembre de 2019, y que promete seguir cimentando la imagen de Eltahawy como un referente del feminismo islámico. Sobre todo, la obra de Eltahawy demuestra que es fundamental que las mujeres islámicas destierren para siempre el silencio y se adueñen del poder de la palabra para que las revoluciones del norte de África y Oriente Medio realmente puedan derribar los muros de la misoginia.

Autor: Juan-José Martín-González

Doctor en Filología Inglesa por la Universidad de Málaga (Programa de doctorado en lingüística, literatura y traducción).

Ha publicado artículos, reseñas y contribuciones a actas de congresos sobre literatura neo-victoriana, poscolonialismo, y estudios marítimos y de migración, y ha presentado comunicaciones sobre dichas temáticas en numerosos congresos nacionales e internacionales.

Twitter: @jjmartingonz

 

“Mujer en punto cero”: cuando la sinceridad mata igual que la muerte

De esta novela se dijo que “no se podía considerar literatura” y que fomentaba el vicio y la prostitución. Además, a Nawal El Saadawi le fue imposible publicarla en Egipto. Todas las puertas se le cerraron. Se trataba de otro obstáculo, uno más, en el camino que había emprendido desde tiempo atrás. Antes había perdido su trabajo por publicar otro libro, Las mujeres y el sexo, a principios de los setenta, en el que denunciaba la mutilación genital femenina, práctica que ella misma había sufrido. Después pasaría tres meses en la cárcel por su activismo y su insobornable postura vital de denuncia constante en torno a la opresión de la mujer. Y acabó teniendo que exiliarse.

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La principal cita cultural de Egipto: su feria del libro

Feria del libro de El Cairo. Foto: Sherif Bakr

La Feria del libro de El Cairo no es solo el mayor evento cultural de su país, sino también la más importante de las ferias en torno al libro en el mundo árabe.

Para hallar sus orígenes nos tenemos que remontar a 1969. Desde entonces la feria del libro se ha ido transformando y creciendo, convirtiéndose en una de las más reconocidas a nivel mundial, solo superada por la de Frankfurt. Este año, en su 48ª edición, con Marruecos como invitado de honor, 4 millones de personas la han visitado, nos comenta Sherif Bakr (@sherif_bakr), quien via email nos ha contestado a algunas cuestiones sobre la misma.

Sin duda, es el principal evento para las editoriales egipcias, que realizan el 40%-60% de sus ventas anuales. Se trata de un buen momento para presentar sus libros y darlos a conocer a personas de diferentes países. Al tiempo, es una oportunidad para los lectores que pueden acceder a los títulos que buscan (algunos de editoriales árabes imposibles de conseguir a lo largo del año) con importantes descuentos (el de los estudiantes, por ejemplo ronda el 90%).

La situación económica influye

La devaluación de la libra egipcia y la inflación se han hecho notar tanto en la bajada de participación de casas editoriales presentes como en la capacidad de los compradores. También en la subida del material de impresión y de la tinta que ha encarecido el producto, lo que ha acabado por tomar la decisión de aumentar en torno a un 25% el precio de los libros, porcentaje que subirá (y mucho) tras la clausura del evento. Los materiales se están convirtiendo en algo cada vez más costoso y los editores quieren aumentar los precios al 100%. Sin embargo, y a pesar de no tener de cara a la economía, las ventas tan solo han disminuido en un 5% con respecto al año pasado.

Feria del libro de El Cairo. Foto: Sherif Bakr

¿Qué ofrece?

A pesar de que la crisis económica ha pasado factura, como hemos comentado, y el número de casas editoriales presentes ha disminuido, en esta edición se han dado cita 850 de 23 países, entre ellas todas las grandes editoriales árabes.

Además, allí se presentan inmejorables oportunidades para que los lectores conozcan a sus autores favoritos. Ellos tienen la oportunidad de intercambiar opiniones sobre los libros, conseguir su autógrafo o sacarse una foto con ellos. Este año la lista de escritores invitados ha incluido a Adonis (Siria), Qassim Haddad (Barein), Fathy El-Triki (Túnez) y autores de Italia o Finlandia. La feria ha elegido al reconocido poeta egipcio Salah Abdel-Sabour (1931 – 1981), uno de los poetas contemporáneos más influyentes de Egipto, para homenajearle este año.

En la actualidad, la feria viene acompañada de gran número de actividades con el objetivo de incrementar el interés en la cultura y la industria del libro.

La presencia China

China ha tenido en la feria de este año un protagonismo sin precedentes. El aumento de su presencia física con más metros cuadrados tiene también su correlativo en un creciente interés chino por la vida cultural egipcia, según señalan diversos medios.

La primera revista literaria china en árabe fue lanzada en octubre de 2016 con un precio muy bajo y en esta edición su presencia se ha hecho notar con la participación de veinticinco escritores, entre los que destaca el novelista Choi Tsi Chen.

Feria del libro de El Cairo. Foto: Sherif Bakr

Los más vendidos en Egipto

Las novelas son la estrella de la feria y los libros más vendidos. El género de moda este año ha sido el terror, como antes lo fueron los thrillers.

Ahmed Mourad y Mohamed Sadek son los escritores más leídos por la población egipcia.

  • Mourad fue el fotógrafo personal de Hosni Mubarak antes de dedicarse a la literatura. Su primera novela Vértigo, publicada en 2007, fue reimpresa en ocho ocasiones, traducida a múltiples lenguas y convertida en serie de televisión. Cuenta la historia de un fotógrafo que se siente atraído por el mundo criminal que subyace en el Egipto de la época de Mubarak. Un thriller mordaz, salpicado de sangre que dejaba al descubierto a los empresarios corruptos y a los sórdidos y codiciosos políticos que se enriquecen explotando.

  • Sadek es el autor de Hepta en el que, dicen, se interna en las profundidades de la sociedad egipcia contemporánea. Narrando las siete etapas del amor, muchos coinciden en que se trata de una mezcla de clichés y estereotipos que funcionan para un público que busca leer novelas románticas bajo el escudo de que están escritas por un autor “culto”.

Sin embargo, este año el auténtico best-seller (se consigue con 5.000 copias vendidas) lo ha escrito  Ahmed Younis, un locutor de radio.

La revista on line Cairo Scene proponía 9 títulos de otros tantos escritores egipcios para comprar en la feria:

  • Mortal Designs – Reem Bassiouney (en árabe y traducción a inglés)
  • Kol Haza Elhora’ (All That Nonsense)- Ezzedine Choukri Fishere (en árabe)
  • Zar – Hager El Hadidi (en árabe y traducción a inglés)
  • Ard Ilaah (Land of God) – Ahmed Mourad (en árabe)
  • Ayam Fi Mothakerat Al Masryin (Memoirs of Egyptian History) – Awatef Serag Eldin (en árabe)
  • Baligh – Talal Faisal (en árabe)
  • Yakfy Anana Ma’an (What Matters is that We’re Together) – Ezzat el Kamhawi (en árabe)
  • Men El Shebak (From the Window) – Ahmed Khair Eldeen (en árabe)
  • Bedaman (The Egg Man) – Ali Alaa y Kerolos Bahgat (en árabe)

E-book

Aunque la feria es un lugar enteramente para los libros en papel, no quieren dejar de lado los libros electrónicos que tienen sus propios fans, aunque se trate de una minoría. Se distinguen dos tipos de libros electrónicos: los oficiales, por los que hay que pagar y que constituyen un porcentaje bajísimo pero creciente de ventas, y el formato PDF pirata. Tal y como nos confirma Sherif Bakr, “Todos los bestsellers y miles de títulos están disponibles de forma gratuita. Lo único bueno de todo esto es que ha logrado construir un montón de lectores que están listos para dar el paso al ebook de pago, además pueden ayudar a solventar el problema de la distribución y el de la censura que es grande en algunos países árabes”.

Si te interesa conocer las próximas ferias de libro en el continente, puedes leer el reportaje La otra feria de África publicado en el nº 626 (Abril 2017) de la revista “Mundo negro”.

El Carro Dorado – Salwa Bakr

44670063Para Salwa Bakr escribir es “en último término un acto de justicia social”. Ella, no en vano, es una de las voces más reconocidas y comprometidas de las letras egipcias. Así, elige para sus obras a los seres más marginados, ignorados y pisoteados de una sociedad (la egipcia en este caso). Prefiere dar protagonismo a personas discapacitadas o enfermas mentales y por eso escribe también sobre mujeres “poco corrientes” .

Parecería un enfoque rápido y fácil dejarlo todo en manos de esos conceptos aprendidos que hilvanan, sin ningún tipo de duda, mujer/musulmana/árabe con opresión. Además de la simplificación con que tomamos esas palabras y, a pesar, de que las lecturas y más lecturas nos devuelven una complejidad “añadida” (más bien, reflexionando, se trata de una realidad que parte de la base ya que son las propias mujeres quienes nos emplazan a conocerla). Tenemos problemas para eludir nuestro propio eurocentrismo, tenemos dificultades para asomarnos sin prejuicios, no digamos ya con la mente abierta. Cuesta entrar en mundos que no se corresponden con lo mostrado hasta el momento como única verdad y puede ser la razón de que novelas como ésta no gocen de públicos mayoritarios.

Los personajes de Bakr existen a millares. Basta tener un poco de interés para encontrar cientos de historias que nos muestran el desangre de tantas otras mujeres a las que les es imposible respirar. La diferencia puede consistir en que la mayoría de ellas soportan la situación sin llegar al extremo al que llegan estas quince mujeres presas en una cárcel en Alejandría que desfilan por la novela de Bakr. Y ella lo sabe. Por eso escribe una novela, porque estamos en otros márgenes, los que surgen de la pobreza, la falta de educación y la carencia de reconocimiento de derechos. La escritora sabe que lo vivido por estas mujeres egipcias es reconocible en los universos de muchas otras incluso en países que nada tienen que ver con el mundo árabe/africano, ya que en último término lo que subyace es la dominación del hombre sobre la mujer, su anulación y sometimiento. Pero si bien es cierto que está narrando desde un encuadre concreto en el que muchas se pueden reconocer, no todas las mujeres que pasan por la cárcel son iguales, ni sus sufrimientos son de la misma naturaleza. Eludamos simplificar, porque no sirve.

La protagonista principal Aziza es una mujer que el marido de su madre ha convertido en amante siendo una chiquilla. A la muerte de su progenitora, su padrastro decide volverse a casar con otra mujer y ella le asesina. Algunos años después de entrar en prisión, los síntomas de locura de la joven comienzan a manifestarse. La locura emergerá entonces como la salida necesaria de un mundo que le ha negado lo que consideraba propio y justo. En la cárcel encontrará un lugar en el que se sentirá querida y en el que compartirá su vida por primera vez. De la mano de Aziza irán apareciendo las otras mujeres que han llegado al confinamiento por motivos diferentes. Junto a ella surgirán otro puñado de voces que nos van desgranando sus historias de manera colectiva y componiendo un auténtico tapiz de la dura-dura realidad que han atravesado y soportado estas personas. Sus destinos se cruzan a través de la experiencia carcelaria a la que han llegado por diversos caminos.

Frente a ellas, frente a estas mujeres que producen rechazo en la sociedad de la que provienen, surgen múltiples dilemas. Algunas han sido víctimas de situaciones que no han podido soportar más (Hinna, la mujer que “su marido mató cien mil veces durante cuarenta y cinco años mientras que ella solo lo hizo una vez”), otras han sido encerradas por motivos políticos (“esas mujeres tan preocupadas por la política vivían en otro mundo y no sabían nada de los pobres a los que siempre estaban mencionando”) o han emergido, vagabundas, desde las frías y crueles calles. Sus crímenes piden que se bucee en sus motivos. Cada una de ellas con su propio pasado doloroso. La propia Aziza va entrando en estos mundos diversos, ganándose la confianza y la amistad de estas mujeres, mientras sueña en sus fantasías mentales, en procurarles una salida a su situación, un final glorioso, liberador pero triste.

No obstante, el tema de la otra mujer mantenía en llamas a Hinna y le desazonaba los nervios porque temía que en cuanto esa mujer llegara a casa a ocupar su sitio la echarían a patadas a la calle. (pág.54)

Ficha:

  • Título original:  Publicación en árabe (1991), traducción al inglés The Golden Chariot (1ª edición 1997)
  • Idioma: Original: Árabe
  • Traducción al castellano: Del inglés, Editorial Txalaparta (1997)
  • Traductor: Alfonso Ormaetxea
  • Nº páginas: 190
  • Portada: Esteban Montorio
  • Esta es la portada de la traducción del libro al coreano:

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El Automóvil Club de Egipto – Alaa al-Aswany

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Alaa al-Aswany vio como su primera novela El edificio Yacobián (editada en castellano por Maeva y en catalán por Edicions, 1984) fue rechazada en tres ocasiones. Entonces creyó que no iba a ser posible publicarla en Egipto a través del Gobierno (la única posibilidad que concebía para ello), pero un amigo suyo hizo pausible que  viera la luz a través de un sello independiente. Así, se convirtió en un auténtico best-seller (novela árabe más vendida durante cinco años) tanto dentro como fuera de su país.

La obra fue también llevada al cine y uno de los momentos más emocionantes de su vida lo vivió cuando la película se estrenó, sin ser él invitado, ante varios jerarcas del gobierno,”sentí que tenía alguna influencia. Yo, que solo cuento con un ordenador, vi cómo un Gobierno entero se veía forzado a ir a ver mis ideas pese a no tolerar mi existencia. Me sentí protegido por mis lectores” afirmó sobre aquel momento.

A través de un microcosmos (al igual que Mahfuz con El callejón de  los milagros), Alaa al-Aswany ponía en El edificio Yacobián al descubierto las visicitudes de la sociedad cariota (¿de la “sociedad egipcia”?) contemporánea y hablaba de sexo (incluida la homosexualidad) con nitidez, al tiempo que sacaba a la luz la corrupción generalizada y prácticas como la tortura, lo que no le granjeó ninguna simpatía en su tierra natal. Pero el escritor, una de las caras visibles de la plaza Tahir, se niega a considerar que a partir de la lectura de su obra se pueda deducir una idea sobre la sociedad donde se desarrolla la novela, “porque la realidad social depende de la sociología, que es una ciencia que tiene sus propios instrumentos y vías de investigación. Sin embargo, el novelista es un artista que reacciona con los personajes, los cuales pueden representar una realidad humana más que una realidad social”.

La misma facilidad que demostró en El edificio Yacobián para entrelazar historias con fluidez la demuestra en El Automóvil Club de Egipto, su última novela. De ella se ha dicho que “es la novela de la Primavera Árabe, pese a discurrir en la década de 1940“. ¿De dónde surge semejante paralelismo?: por tratarse de dos períodos en los que la gente sabía que iba a caer el antiguo régimen y se preguntaban qué iba a venir después.

Partiendo de un lugar que existió y que el propio escritor conoció; su padre fue abogado del club, se inicia una narración que confunde con un principio del que se podía haber prescindido. Alaa al-Aswany introduce una metaficción cuando dos personajes creados por el narrador se le aparecen para darle un CD que contiene “sus sentimientos e ideas” que el escritor parece haber hurtado en la versión original. Después de una breve introducción sobre la historia del automóvil en Egipto (que sigue descorcentando), la lupa de Al-Aswany se pone sobre la vida de este Club en los años anteriores a la revolución de 1952, en los estertores de la monarquía y la opresión británica.

La familia de Abdelaziz Haman (un hombre poderoso que ha ido perdiendo todas sus tierras) se ve obligada a abandonar su Daraw natal para ir a la capital en un intento de asegurar un futuro mejor. Su mujer y, sobre todo, las vidas y derroteros de sus cuatro hijos serán hilos conductores durante toda la narración. El cabeza de familia encontrará trabajo en el Automóvil Club, un lugar que el propio rey y su corte frecuenta (no se le nombra en ningún momento, pero se trata de una semblanza del rey Farouk) y que es el punto de encuentro de “extranjeros, nobles turcos y terratenientes” que solo miran por sus intereses. Frente a ellos la servidumbre, los criados, nubios en su mayoría (“cuanto más oscuro sea el rostro de un criado, mayor prestancia real tendrá su señor”), que no tenían ningún derecho y entre los que también hay relaciones de jerarquía y sumisión.

El escritor es hábil al mostrar por un lado de manera crítica la decadencia de la monarquía y los desmanes británicos, y por otro al introducirnos en la vida cotidiana y en sus cuitas diarias (en donde la pobreza y la humillación conviven con la generosidad y la honestidad) mientras va creciendo el magma del que ha de surgir la rebelión frente a los extranjeros y los propios egipcios, frente a los abusadores de todo tipo (Kuu es el nubio chambelán del rey, auténtico déspota sin escrúpulos que ha impuesto un gobierno de terror para llevar a los empleados del club por el camino que él quiere y exige). Porque esta novela se centra sobre todo en eso: en cómo va germinando y cuajando una revuelta frente a la opresión, la tiranía y la injusticia, sobre cómo unos se prevalen de su situación de superioridad para aplastar a otros, mientras sin ellos percibirlo la necesidad de salir de esa situación se hace cada vez más acuciante para los que la sufren (desde la sumisión sin objeción hasta el nacimiento de la duda ante lo que padecen y su inevitable reacción posterior).

Dentro de este nada caótico mundo, se le da especial protagonismo a las voces femeninas. Ruqayya, la viuda de Abdelaziz, que lucha por sus derechos o su hija Saleha que se enfrenta a la discriminación en la escuela y luego a los malos tratos de su marido, emergen junto a los retratos de un rey que en otro tiempo fue recto y que se ha convertido en un haragán, adicto a la juerga y al sexo desenfrenado; unos británicos que menosprecian a todo el que no sea blanco y hable en su lengua, unos egipcios despiadados que han sido encumbrados gracias a su propia falta de escrúpulos para someter y pisotear, y una gran cantidad de seres que solo intentan sobrevivir o enriquecerse, o que piensan todo el tiempo en cómo sacar a su país de esa situación (Kamel), o que simplemente ni se lo plantean.

La novela tiene un estilo ágil, fresco y entretenido, es una lectura agradable (al margen de la dureza de las situaciones que atraviesan sus personajes) y se lee sin esfuerzo (incluso cómica, las andanzas de Mahmud, uno de los miembros de la familia Haman, como gigoló llegan a ser hilarantes) logrando dar cohesión a un buen número de voces (a pesar de algunas exageraciones, ¿no es Mr.Wright demasiado inmoral? y a que el escritor arquetipa a sus creaciones lo que resta profundidad al relato; en varios lugares se lee que los personajes actúan como en una representación teatral), y al final se echa de menos más profundidad a la hora de describir lo que supone esa reacción frente a la tiranía y la injusticia, que hace que muchos se dobleguen sin rechistar y que algunos se alcen.

Al comienzo de la novela, Kamel y Saliha visitan al escritor y le muestran su descontento porque, en su opinión, él no había escrito la historia “verdadera” (se supone que estamos leyendo la que ellos querían que saliera a la luz). Se coloca así al escritor como un ser capaz de levantar los velos que enturbian el conocimiento y dar voz a los silenciados. Alaa al-Aswany ha escrito la novela que él quería, la que empezó a cuajar en su mente los dieciocho días que permaneció en la plaza Tahir en 2011; una que cree en el pueblo (egipcio) y su fuerza como motor de cambio. Una historia tan vieja y tan nueva.

A pesar de la preocupación, no pude contener la risa. Me di cuenta de que la señora Alicha no podía hablar de ningún tema sin hacer referencias al sexo. Mi padre le dio un fuerte abrazo y la acompañó hasta la puerta para despedirla. Su postura a nuestro favor era realmente conmovedora. Que Abdelbar siguiera siendo socio de Said en la fábrica sería bueno para su hija Faiqa, pero a pesar de ello apoyaba mi derecho a divorciarme. Pensé que la señora Aicha-a pesar de sus constantes comentarios obscenos-era una persona de principios como Dios manda. ¿Cuántos hombres son capaces de defender lo que es justo aunque vaya contra sus intereses? (pág. 407)

Ficha:

  • Título original: Nadi al-Sayarat (2013)
  • Idioma: Original: Arabe
  • Traducción al castellanoEditorial Penguin Random House (2015)
  • Traducción al catalán: Edicions, 1984
  • Traductor: Álvaro Abella Villar
  • Nº páginas: 510
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Catalán

¿Los mejores títulos en árabe del siglo XX?

Arab Writers Union es una asociación de escritores árabes que en 2010 elaboraron una lista con los mejores 100 títulos en lengua árabe producidos en el siglo XX. Pero la cuestión es, ¿cuántos de ellos han sido traducidos?.

M Lynx Qualey  ha recogido en su blog los libros que se encuentran traducidos al inglés [ing.] A la lista he añadido los que he podido encontrar en castellano (o eusk., cat. gal.) y he entresacado los que se han escrito en el continente africano. El panorama varía según el idioma, el inglés logra bastantes títulos, mientras que lo que ocurre con el castellano es anecdótico, casi.

MARRUECOS

La literatura marroquí se escribe sobre todo en árabe clásico y árabe dialectal. Pero también en francés (Tahar Ben Jelloun o Badia Hadj Nasser),y en otras lenguas, como el inglés (en la actualidad su exponente más reconocido es Laila Lalami, que ha sido incluida en la lista de seleccionados para el “Man Booker 2015”) o el castellano (Asociación Naemle).

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The Teocrat

En la lista:

26 For Bread Alone  [Mohamed Choukri] [ing.]. El pan a secas, cuyo título original es Al-jubz-al-hafi (1973) ha sido recientemente reeditado por Cabaret Voltarie, con traducción de Rajae Boumediane El Metni y versión revisada por el propio autor. Ogi hutsa [eusk.], El pa de cada día [cat.]

46 The Game of Forgetting [Mohammed Berrada] [ing.]. El juego del olvido. Madrid: Libertarias/Prodhufi, 1993. Traducción de la novela Lu´bat al-nisyân de Berrada, cuya edición en árabe data de 1986. La traducción está a cargo de Beatriz Molina y Maribel Lázaro y la presentación de la novela corre a cargo de Juan Goytisolo

47 Winter Wind [Mubarak Al-Rabih]. Nada.

74 The Woman and the Rose [Mohamed Zafzaf] La mujer y la rosa, con traducción de Beatriz Molina y Zouhir Louassini, Agencia Española de Cooperación Internacional, Madrid, 1997. Imposible de encontrar.

83 The Theocrat [Bensalem Himmich][ing.] De este autor hay varias traducciones: Cien años después: Nietzche con rostro humanoEl Sapientísimo: memorias de un filósofo enamorado o El loco del poder con la que obtuvo el premio de la Crítica de la Novela, (en lengua árabe), en 1990.

86 The Days of Ashes [Mohammad Ezzeddine Tazi] [ing.]. Nada.

95 The Learned ‘Ala [Abdul Karim Ghalib]. Su obra Le passé enterré sí lo está en francés.

EGIPTO

Naguib Mahfouz

Naguib Mahfouz

Es, sin duda, este país africano el que recibe más menciones en la lista y el que ocupa los primeros puestos en la misma. Pero hay omisiones, como la de Nawal al-SaadawiEl edificio Yacobian de Alaa Al Aswany (que se puede encontrar tanto en castellano como en catalán y que supuso todo un bombazo editorial) o Muhammad Nagui (El escondite de Qámar), que llaman la atención.

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En la lista:

1 The Cairo Trilogy [Naguib Mahfouz] [ing.] Naguib Mahfuz es, probablemente, el escritor en lengua árabe más traducido al castellano. Entre dos palacios es el primer volumen de su famosa trilogía por la que se le concedió el premio Nobel, y que continúa con las novelas Palacio del deseo y La azucarera.

3 Honor [Sonallah Ibrahim]. Sí en francés, Charaf ou l’honneur

4 War in the Land of Egypt  [Yousef Al-Qaeed] [ing.]

8 Rama and the Dragon [Edwar al-Kharrat] [ing.]

15. Zayni Barakat [Gamal al-Ghitani][ing.]

18. No One Sleeps in Alexandria [Ibrahim Abdel Meguid][ing.]

19. Love in Exile [Bahaa Taher][ing.] En castellano se puede leer El Oasis

22 The Taboo-Yusuf Idris [ing.] En castellano se puede leer Una cuestión de honor (Ed.Oriente y Mediterráneo)

30 The Elephants [Fathi Ghanem]

36 The Lamp of Umm Hashim Yahya Hakki [ing.]

37 Return to Exile [Abu El Maati Abu El Naga]. Nada.

38 The Lodging House Khairy Shalaby [ing.]

41 The Heron  Ibrahim Aslan [ing.]

44 Return of the Soul – Tawfiq al-Hakim. Nada.

50 The Seven Days of Man  Abdel-Hakim Qasim [ing.]

57 Rubaiyyat Bahari- Mohamed Gibreel. Nada.

59 Granada Radwa Ashour [ing.] También en castellano

60 The Call of the Curlew – Taha Hussein [ing.] Se puede leer Los días (Ediciones del viento)

61 Seeds of Corruption Sabri Moussa [ing.]

62 Al-Saqqa Mat (The Water Carrier is Dead)-  Yusuf al-Sibai.Nada.

63 The Emigration to the North of the Children of Hathoot Majid Tubia .[ing.]

64 After the Sunset- Mohamed Abdel-Halim Abdulla.Nada.

72 A Touch of Fear – Tharwat Abaza [ing.]

80 There Is a Man in our House-  Ihsan Abdul Quddus. Nada.

90 Clamor of the Lake  Mohammed El-Bisatie. T.[ing.]

91 The Sleepwalkers – Sa’ad Makkawi. Nada.

92 1952- Jamil Atiyah Ibrahim. Nada.

100 A Man from Bashmour Salwa Bakr [ing.] En castellano: El carro dorado y Artimañas de los hombres (Ed.Txalaparta)

104 The Open DoorLatifa Al-Zayat [ing.]

LIBIA

Lo cierto es que se trata de una literatura casi desconocida para nuestro mundo, tal y como afirma Ibrahim Al-Koni, denominado por los escritores de su país como “el gigante de la narrativa en Libia” y uno de los pocos cuya obra se puede leer en castellano, Oro en polvo fue traducida del árabe por “Galaxia Gutenberg” en 1999.

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En la lista:

11. The Animists [Ibrahim al-Koni] [ing.]

16. La trilogía:  I Shall Present You With Another City, These Are The Borders of My Kingdom y A Tunnel Lit by A Woman [Ahmad Ibrahim al-Faqih] [ing.] Por desgracia nada de este autor en castellano.

88 Eye of the Sun- Khalifa Hussein Mustapha. Nada.

TUNEZ

El tunecino Shukri al-Mabkhout se alzaba con el IPAF 2015 (más conocido como el “Booker árabe”) con su primera novela, The Italian, en origen en lengua árabe, que verá pronto su traducción al inglés, dudo mucho que también lo sea al castellano. Sin embargo, podéis ver que los nombres que se han seleccionado para esta lista son numerosos (y desconocidos).

En la lista:

9 Thus Spoke Abu Huraira,Mahmoud Messadi. En francés, Ainsi parlait Abou Hourayra y en alemán.Mahmoud_Messadi__Thus_Spoke_Abu_Huraira

23 The Night of Ten Years, Muhammad Salih al-Jabri. Nada.

39 Contact, Aroussia Naluti.Nada.

48 Return to Dar al-Basha,  Hassan Nasr, [ing.]

66 Aisha, Al-Bashir bin Salamah. Nada.

68 Al-Daqqala in Arajenha, Al-Bashir Khareef. Nada

69 The Slaver, Salah al-Din Bujah. Again, nothing.Nada.

82 And My Share of the Horizon, Abdel Qader Ben Shaikh. Nada.

94 The Conspiracy, Faraj Al-Huwar. Nada.

102 The Berries of Murr, Mohamed Al Aroussi Al Matuie. En castellano, Las moras amargas (Agencia española de cooperación internacional, 1996). Imposible de encontrar

ARGELIA

La mayoría de los escritores más conocidos de este país escriben en francés: Mohammed Dib, Assia Djebar, Kateb Yacine, Yasmina Khadra o Malika Mokeddem

De Tahar Djaout encontré “Els cercadors d’ossos” en catalán. De Jean Sénac, “Bosquejos del padre” (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo). De Kateb Yacine, “Nedjma” (Editorial Planeta) y “Teatro argelino” (Cuadernos para el diálogo). De Mammeri “Cuentos bereberes” (Espasa libros). De Feraoun, “El hijo de pobre” (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo). Añado Isabelle Eberhardt “País de arena: relatos argelinos” y Said Ferdi “Un niño en la guerra”, ambas de Ediciones del Oriente y del Mediterráneo y “El niño del chaaba” de Azouz Begag. (Ed. El Bronce), De Amin Zaoui, “La razzia” y “La Sumisión” (ambas de Ed. El Bronce)

En la lista:

cubierta_diario.indd25 Memory in the Flesh, Ahlam Mostaghanmi [ing.]

53 Wind from the South, Abdelhamid Ben Haddouka. En francés,Vent du Sud (Société nationale d’édition et de diffusion, 1975)

73 The Ace, Tahar Wattar.

75 A Thousand Years of Nostalgia, Rachid Boudjedra. En castellano, se puede leer El caracol obstinado

89 Longa and the Ghoul,  Zohor Wanissi.

SUDAN

24 Season of Migration to the North-Tayeb Salih. Se encuentra traducida al castellano, bajo el título Época de migración al Norte

MAURITANIA

49 The Windy City, Moussa Ould Ebnou, fue en origen publicada en francés en 1994 con el título Barzakh. Una versión árabe posterior titulada Madinat al-Riyah apareció en 1996.

76 Unknown Grave, Ahmed Ould Abdel-Qader. Nada.

El Shakmagia, original y a favor de la mujer en Egipto

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Nº 1 Revista “El Shakmagia”

 

Tok Tok” fue (y es) una revista irreverente que se fraguó desde Egipto poco antes de que estallara la “primavera árabe” y cuyo nombre hace referencia a las destartaladas motos-taxi de toktoktres ruedas que circulan por la ciudad cariota.

Sus creadores son parte de una nueva generación de jóvenes artistas que logran encontrar en el cómic un espacio alternativo para expresar lo que a menudo es difícil de hacer en los medios tradicionales.

La historieta que abrió su segundo número (hace poco publicaron su número 12) está basada en la realidad y muestra a Shenawi, Andil, Tawfiq, Majluf y Hisham Rahma (los nombres artísticos de los cinco jóvenes que están detrás de la revista) huyendo de los gases lacrimógenos que lanzó la Policía durante los primeros días de enfrentamientos en la plaza de Tahrir.

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Supermaj

Uno de estos dibujantes, Ahmed Majluf, creó en 2008 en el diario opositor “Al Dustur” a Supermaj (un superhéroe creado para salvar a las egipcias de los acosadores que merodean por autobuses, calles o líneas de metro) y lo resucitó en la revista “Tok Tok” para denunciar el acoso sexual que sufren las egipcias a diario.

Sin ir más lejos, el pasado noviembre “Naciones Unidas denunció que el acoso y la violencia sexual contra las mujeres en Egipto se dan en distintas esferas -en la calle, el trabajo y en casa- lo que supone una grave regresión en sus derechos y en su igualdad con el hombre. Dos de cada tres mujeres egipcias sufre algún tipo de violencia a diario.”

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Fatma Mansour con el nº1 de la revista. Foto: Cairo Scene

De nuevo otra publicación gráfica quiere denunciar las sucesivas discriminaciones que padecen las mujeres en Egipto. Se trata de “El Shakmagia” (que significa joyero, en árabe) y ha nacido gracias a la Asociación Nazra. Según la directora de la publicación, Fatma Mansour “elegimos el nombre como una metáfora de las historias que están presentes en cualquier hogar, con independencia de la clase social o el nivel educativo que tengan. Creemos que las historias y las lecciones que desprenden son valiosas y merecen ser mantenidas a salvo en un joyero”.

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Su estreno es “un monográfico que, a base de lápiz y papel, indaga en la violencia machista y el acoso sexual.” La historieta cuenta la historia de dos mujeres provenientes de mundos sociales y económicos opuestos pero que sufren de igual manera la violencia y los malos tratos por parte de sus respectivos maridos, a través de la cual quieren romper los tabúes que se ciernen en torno a estas cuestiones.

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