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Posts etiquetados ‘Egipto’

Radwa Ashour, la autora de “Granada”

Los inicios de Radwa Ashour en la escritura no fueron fáciles. En su ensayo, My Experience With Writing, Ashour muestra una de sus obsesiones; el dilucidar si ella misma era o no una escritora de talento. De la incertidumbre pasó a la inacción y en la década de 1970 renunció a la escritura. Pero el deseo de escribir volvió. La primera novela de Radwa Ashour fue The Journey: Memoirs of an Egyptian Student in America (1980), una exploración crítica de la sociedad y la psique estadounidense a través de los ojos de un graduado egipcio que visita los EE.UU por primera vez. Esta obra la escribió después de haber rozado casi la muerte debido a sus problemas de salud que ya no la abandonarían el resto de su vida.

La que está considerada una de las más influyentes escritoras en lengua árabe, nació en El Cairo, en 1946. Se graduó en “Literatura Comparada” por la “Universidad de El Cairo” y obtuvo, además, un doctorado en literatura afro-americana por la “Universidad de Massachusetts”, ejerciendo la docencia como 4161469profesora de la “Universidad Ain Shams”. Se casó en 1970, año de la muerte de Nasser, con el poeta y escritor palestino Mourid Barghouti, y su hijo es el poeta Tamim al-Barghouti.

Fue, además de una persona muy reconocida en el ámbito docente, una intelectual políticamente comprometida. A menudo, Palestina aparecía como uno de los temas más reiterativos en sus trabajos. Además de sus novelas (entre las que destacan Spectres o Sira Aj) Ashour tomó su propia vida para escribir una autobiografía en 2013 titulada Athqal Min Radwa, en la que relataba su continua lucha contra la enfermedad, junto con sus experiencias en la plaza Tariq durante la primavera árabe egipcia. Es también coautora de un importante trabajo sobre las escritoras árabes: Arab Women Writings: A Critical Reference Guide: 1873-1999 (traducción al inglés del original árabe).

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granadaPero, sin duda, su obra más celebrada y premiada fue su Trilogía de Granada, escrita entre 1994-1995,  obra que la “Editorial Oriente y Mediterráneo” tradujo al castellano, agrupando los tres volúmenes de la trilogía en uno: Granada, Moraima y La Partida.

Radwa Ashour recordaba en el artículo “La vida en medio de la muerte” de José Andrés Rojo, El País, 2008, el momento en que empezó a escribirla: “Escuchaba los bombardeos de Estados Unidos sobre Irak, y vi la imagen de una mujer desnuda. Empecé a tirar de ahí y salieron los personajes, el movimiento, el clima de amenaza. Granada es una metáfora que expresa mi propia experiencia y también la historia de Palestina. Soy hija de una derrota y sé que construimos a la sombra de la muerte“.

En ella nos muestra, a través de una saga familiar de moriscos del barrio granadino del Albaicín, la pérdida de Al-Andalus, cómo los granadinos musulmanes vivieron la muerte de su cultura y la transformación de su ciudad. Ashour explicó que “Granada es un tema muy popular en la cultura árabe, hay muchas escrituras sobre este tema, que, por un lado, se dedican a glorificar ese pasado y, por el otro, a expresar un llanto por lo que se perdió” y añadió que cuando comenzó a escribir la trilogía “no tenía en mente ninguno de estos dos puntos de vista” y que la obra, más bien al contrario, acabó convirtiéndose en una “reivindicación de la simbiosis entre distintas culturas”.

Por la primera parte de su  Trilogía de Granada recibió el Premio a la mejor novela del año de la “Feria del Libro de El Cairo” (1994). Por la segunda y tercera partes, el Primer Premio de la “Feria del Libro de la Mujer Árabe” (El Cairo 1995).

Radwa Ashour falleció el pasado 30 de noviembre, víctima del cáncer. Me gustaría recordar estas palabras que la escritora pronunció en un encuentro en Granada en el que pedía a la crítica y lectores europeos que no traten a los escritores árabes “con la lógica de ‘Las Mil y Una Noches'” y que, en su lugar, “simplemente nos lean sin prejuicios” para que árabes y europeos puedan “interactuar de tú a tú”.

El mendigo- Naguib Mahfuz

El mendigo

¿Cuál es el secreto de la vida? ¿y dónde encontrarlo?. Estas son las preguntas que se hace el protagonista de El mendigo. Omar, un hombre que parece tenerlo todo, no encuentra aliciente alguno en su vida. De pronto cualquier halo de emoción, de éxtasis o de entusiasmo se esfuman para siempre y le faltan las fuerzas para seguir existiendo. En la ciudad de El Cairo, que acompaña el transcurrir cotidiano de este acomodado abogado y padre de familia, surge imparable el hastío y el desinterés por todo lo que le rodea, familia, amigos, trabajo.

Cronológicamente después de su “Trilogía de El Cairo” (integrada por las novelas Entre dos palacios, Palacio del deseo y La azucarera, escritas entre 1956 y 1957 período de grandes cambios tras el derrocamiento de la monarquía en 1952), El mendigo “pertenece a las obras escritas en la década de los sesenta, y que son una consecuencia de la situación política, social y cultural de Egipto durante esta década crucial. Las novelas publicadas entre 1961-1967, cuyos títulos son: El ladrón y los perrosEl senderoLas codornices y el otoñoEl mendigoVeladas del Nilo y Miramar comparten algunas características que justifican que sean consideradas como un grupo: en todas ellas el protagonista está envuelto en una búsqueda relativa a la cuestión esencial de la existencia humana, el significado de la vida y la muerte y, sobre todo, la obsesiva búsqueda de la libertad bajo un régimen asfixiante. En todas hay un tema y un protagonista único, siendo el foco de interés la psicología del personaje, sus pensamientos y sus reacciones instintivas, el flujo de sus emociones.”

Omar, personaje principal de El mendigo, para intentar poner freno a la enfemedad que se ha apoderado de él, visita a un médico que conoce de los tiempos de su juventud, quien le hace ver que su enfermedad no es física, sino psicológica, “una enfermedad burguesa” (pág. 15). Para el médico, el rico y triunfador hombre de negocios que tiene delante, no necesita sino un cambio de hábitos de vida. En un revelador pasaje, el doctor ante la interpelación de Omar sobre si no se pregunta qué sentido tiene la vida, contesta: “no tengo tiempo para esas cosas; continuamente estoy al servicio de los que me necesitan, para mi esa pregunta no tiene sentido” (pág.17). Después el médico le hace mirar hacia el pasado, cuando Omar era un socialista radical y un poeta, pasado al que no quiere mirar.

Omar se refugia en el amor a su mujer, Zainab. Después “en el calor de su amor encontraste consuelo para el fracaso, la poesía y el esfuerzo inútil” (pág.63) continúa el narrador. Y, ¿cuándo el amor desparece? ¿qué queda? ¿qué ocurre cuando Omar siente la presencia de Zainab, su esposa, de manera molesta y se da cuenta de ya no la soporta y que él ha cambiado de manera definitiva?. Surge la necesidad de encontrar de nuevo el éxtasis, como salida a la situación en la que se encuentra, por lo que se embarca en una serie de experiencias amorosas que, a la larga, devendrán en insatisfactorias por no poder cumplir las expectativas puestas en ellas, “El éxtasis del amor se desvanece y el éxtasis del sexo es demasiado efímero como para producir efectos” (pág.141). Tras el fracaso, regresará con su mujer e hijas para encerrarse en una vida mística. Nada le servirá.

En El Cairo, donde conviven los que lucharon y quedaron fuera, y los que lucharon y ahora se integran en el sistema que antes denunciaron, reaparece su compañero de juventud, Ufmán, una parte del pasado que Omar no quiere recordar (desde el comienzo de la novela se nos dice que se encuentra en la cárcel). Será el encuentro, tras el fin de su vida carcelaria, con este molesto personaje el que pondrá a Omar delante de un espejo, avergonzado e incapaz de responder a estas preguntas, ¿dónde quedaron los ideales de la juventud?, ¿cuándo le dio la espalda a la lucha por un mundo mejor a cambio de una vida más acomodada, llena de seguridades y exenta de riesgos y de sueños?, ¿en qué lugar encontrar nuevos asideros que nos den la certeza de que estamos vivos?. El joven poeta, el comprometido abogado, el luchador por un mundo más justo, está enterrado y olvidado. Ufmán nos recuerda a todos aquellos que se quedaron fuera y la penosa sensación de que el esfuerzo fue inútil, el fracaso de aquel intento de una vida más plena.

¿Cuál es el sentido de la vida?, eso es lo que quiere saber el desorientado Omar. La pregunta, escribe Mahfuz en este sencillo y revelador libro, sólo aparece cuando el corazón está vacío, cuando ha dejado de amar. Cuando ha dejado de sentir.

-Muchas veces me siento harto de la vida, de la gente y hasta de la familia. Me parece que la situación es demasiado seria como para ocultarlo.

-Entonces no es un problema…

-Es algo muy serio; no tengo ganas de pensar, de sentir ni de moverme; para mí todo se destruye y muere. He venido aquí con la esperanza de averiguar la causa. (Página 13)

Ficha:

  • Título original:  Ash-shahhad (1965)
  • Idioma: Original: Árabe
  • Traducción al castellano: Martínez Roca, S.A. (2004)
  • Traductora: María Luisa Prieto
  • Imagen de portada:  Fotografía de Photodisc
  • Nº páginas: 216

La inocencia del diablo- Nawal al Saadawi

La inocencia del diablo

Nawal al Saadawi pertenece al grupo de las invencibles, incansables e infatigables. Nació en Kafr Tahla, Egipto, en 1931. Psiquiatra de profesión y escritora de vocación, este año cumplirá 83 formidables años. Su primera obra, Women and Sex, 1969 (Mujeres y sexo), fue prohibida en Egipto durante casi dos décadas después de su primera publicación. Cuando por fin reapareció, en 1972, dio lugar a que ella perdiera su trabajo como directora de Salud Pública del “Ministerio de Salud” egipcio.

El libro habla sobre la mutilación genital femenina. La propia escritora la sufrió cuando tenía seis años de edad, a lo que se añadió su desamparo al contemplar a su madre a su lado consentidora, mientras se la practicaban. En su obra The Hidden Face of Eve: Women in the Arab World (La cara oculta de Eva: las mujeres en el mundo árabe) relata la experiencia. Mujer en punto cero, quizás sea su obra más conocida, y es el relato, en primera persona, de Firdaus, encarcelada y condenada a muerte por matar a su proxeneta, y quien cuenta desde su celda la historia de su vida, su infancia en una aldea del delta del Nilo, su explotación como prostituta y su decisión de no aceptar el indulto. 

Ha publicado cerca de 50 novelas, obras de teatro y libros de cuentos. Una hermosa cabellera blanca rodea su rostro octogenario sin que pierda nada de su vitalidad. Feminista, activista, comprometida y polémica para sus compatriotas, fue encarcelada en 1981 durante tres meses en los cuales escribió Memorias desde la cárcel de mujeres en un rollo de papel higiénico y utilizando un lápiz de cejas de contrabando. También fue perseguida por los integristas, quienes la amenazaron de muerte en 1993 haciéndola huir a EEUU. Regresó a Egipto en 1996, desde donde continuó su activismo en favor de los derechos de las mujeres. En 2004, fue candidata presidencial y participó en las revueltas de la primavera árabe en la plaza Tahrir porque, como afirma, “Me estoy volviendo más radical con la edad. Me he dado cuenta de que los escritores, cuando son viejos, se vuelven más blandos, pero a mi me ocurre lo contrario: cuanto más vieja, más enojada“.

La inocencia del diablo, transcurre en el “Palacio amarillo”, una institución para dementes. Allí llegarán Ganat y Narguiss, dos jóvenes supervivientes. La sangre tiene un protagonismo decisivo en el texto, como prueba o falta del honor que toda mujer ha de demostrar en aquella sociedad patriarcal, marcada por el signo del hombre. Es un mundo de ensoñación, onírico, donde se entrecruzan diálogos extraños y profundos, Dios y el Diablo, el cristianismo y el Islam, y en el que las mujeres van descubriendo su propia sexualidad. Gravita, además, la condición de la propia locura que se impone a toda aquella que vaya en contra de lo establecido o que ose alzar su voz. Se trata de una novela difícil, laberíntica, extraña. Llena de sensualidad a veces, y de confusión otras, deja un interesante efecto de deconstrucción al terminar de leerla.

De repente se oyó una explosión como un disparo. Las dos mariposas cayeron al suelo. El mundo se quedó en silencio y el aire quieto. Las copas de los árboles seguían sin moverse. El sol se ocultó cerca del horizonte, descendiendo desde detrás de las nubes con un lento y pesado movimiento. Una hoja verde brilló bajo la luz y se estremeció antes de descansar sobre el suelo. Sobre ella cayó una gota de sangre detrás de otra, lentamente, gota a gota, tan rojas como la sangre, con un golpe lento, audible, golpe tras golpe, con un ritmo regular como el latido de un corazón  (Página 144)

Ficha:

  • Título original:  Ganat and the devil (1991)
  • Idioma: Original: Árabe, traducido al inglés bajo el título The innocent of the Devil (1994)
  • Traducción al castellano: Empresa Editorial Herder, S.A. (1998)
  • Traductor: Alfredo Serrano
  • Nº páginas: 191
  • “El islam no es la única religión que oprime a la mujer. Todas las religiones la oprimen. En Occidente la gente cree que sólo el Islam oprime a la mujer, y eso no es cierto en absoluto. ..En mis libros queda claro que es muy difícil separar la política del feminismo, de la medicina o de la lucha por los derechos humanos. Todo va unido” (El País, 22/06/1990)
  • “El feminismo no es un invento del mundo occidental. Como sentimiento, en Egipto ha existido desde hace cientos de años. La lucha por la igualdad de la mujer ha estado presente desde hace mucho tiempo…No me identifico con aquellas feministas que excluyen absolutamente al hombre. Él no es nuestro enemigo. Nuestro único opositor es el sistema” (El Mundo 23/06/1990)

“No hay nada que pueda vencer a la muerte más que la escritura.”

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