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Posts etiquetados ‘Ghana’

“El enigma del pájaro azul”, una novela que combina la investigación científica con el vino de palma

Sobre esta novela he leído diversas opiniones. Una de ellas es la que mantiene que en su centro lo importante es la historia. Otra, que lo que hace que la trama avance es la focalización en el “modo” en que se ha llevado a cabo el asesinato y no en el “quién” es el asesino. Y una tercera, que mantiene que en la obra de Nii Avikwei Parkes no se hace crítica social, tal y como en la mayoría de las novelas negras africanas, al menos, ocurre. Todas, en realidad, parecen ser la cara de la misma moneda e intentan revelarnos que la trama de El enigma del pájaro azul es diferente a otras lecturas pertenecientes a este género.

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Volver a casa, Yaa Gyasi indica el camino

VOLVER A CASA

Publicado en origen en Altaïr Magazine. 19-07-2017

En un momento determinado de esta historia, casi al final del relato y ya en los tiempos actuales, una profesora pone en su sitio a una joven descendiente de ghaneses (Marjorie), la cual estudia en un instituto estadounidense. El suceso se produce cuando ésta intenta explicar que en casa tienen otra palabra para denominar a los afroamericanos; utilizan la palabra «Akata». A través de dicho término designan a las personas que llevan ya demasiado tiempo fuera de Ghana como para seguir considerándose ghanesas. La profesora ataja la explicación de la alumna subrayando que a los blancos «que manejan el cotarro» no les importa el origen de ningún negro, «aquí un negro es un negro y punto» concluye. Con Volver a casa (ed. Salamandra, traducción de Maia Figueroa), Yaa Gyasi, nacida en Ghana y emigrada con su familia a los dos años a Estados Unidos, nos ha querido mostrar precisamente eso; la búsqueda de sus orígenes, el recorrido posterior y la necesidad de recuperar la propia «casa».

Para seguir leyendo…Altair

Cuando la pintura habla de literatura y de deseos

Nota: Este artículo no contiene imágenes de las pinturas mencionadas en él porque no me han autorizado a incluirlas. He linkado los cuadros para que podáis verlos de manera rápida. El artículo gira en torno a una interpretación mía. El resto de la obra de Crosby se puede apreciar en su página web: http://njidekaakunyili.com/

“The Beautyful Ones Are Not Yet Born” Might Not Hold True For Much Longer es un cuadro de la reciente ganadora del Premio Canson 2016, la nigeriana Njideka Akunyili Crosby, asentada en EEUU. En él se contempla a una joven de espaldas, que viste un geométrico vestido sobre una compleja alfombra compuesta por retratos fotográficos y que da la impresión de estar relajada pero atenta, esperando algo o a alguien. El collage bajo su cuerpo es un conjunto de imágenes, algunas en blanco y negro (fotografías que muestran la vida más tradicional), otras en color (las más modernas) que, a simple vista, pueden pasar desapercibidas. El anterior es un recurso que Crosby repite en todas sus obras. Se trata de retazos de revistas y anuncios, escenas de la vida nigeriana, instantáneas personales e incluso imágenes sacadas de internet. Tal composición, que muestra dos mundos o tres, logra aunar la memoria del pasado con el presente más actual.

El cuadro alude al título de la novela del mismo título, obra del ghanés Ayi Kwei Armah, que figura, para muchos, a la altura de un Achebe, un Soyinka o un Ngugi, y que sido publicada y reeditada en un sinfín de ocasiones y traducida a múltiples idiomas, pero no al castellano. Ayi Kwei Armah tituló su novela de 1968 The Beautyful Ones Are Not Yet Born (Los “hermosos” no han nacido aún) a lo que Njideka Akunyili Crosby añadió en su cuadro de 2013: Might Not Hold True For Much Longer (podría no seguir siendo una afirmación cierta mucho más tiempo).

Ayi Kwei Armah escribió su primera obra, y la que le dio reconocimiento, a la edad de veintinueve años. En aquella época, 1968, él era editor de la revista “Jeune Africa” en París. Su novela se sitúa en una Ghana post-independencia, en los últimos días del régimen del presidente Kwame Nkrumah. La voz del héroe sin nombre que narra la trama nos lleva por un texto lleno de simbolismos donde la podedumbre y la corrupción parecen no tener fin.

Tras la independencia, que debía haber traído solamente “cosas hermosas”, llegó la desilusión al comprobar cómo todo se pervertía. Inscritos en una situación deplorable, la novela de Armah dibuja un escenario sombrío y pesimista, lleno de suciedad, con una clase política aberrante y una sociedad llena de excluidos que se ha librado de una opresión para caer en otra.

El libro fue objeto de varias polémicas. Quizás una de las más recias la tuvo con Chinua Achebe,  quien en su obra Morning Yet on Creation, calificó a Armah como un escritor de gran talento pero añadió que este título era un libro enfermo, no con la enfermedad de Ghana, aclaró, sino con la enfermedad de la condición humana. No es el único en creer que el texto es demasiado pesimista, también en relación a su visión del hombre, a muchos no gustaron sus imágenes negativas, su lenguaje “vulgar”.

La palabra “Beautyful” está mal escrita en su título, ¿un error?. Ante la intriga, las cuestiones surgen: ¿es un intento de huir del lenguaje inglés y mostrar una manera de expresarse que se sale de sus reglas, incluso ortográficas? o ¿se trata de mostrar que “lo bello” siempre viene acompañado de imperfecciones?. Pero, sobre todo, nos preguntamos: ¿a qué “hermosos” se refiere con este título?.

Njideka Akunyili Crosby pintó más de cuarenta años después, entre 2013 y 2015, una serie de cuadros bajo el nombre “The Beautyful Ones”. La pintora nacida en Enugu, en una familia de clase media, se marchó de una Nigeria bajo el gobierno de Sani Abacha para estudiar. Su obra íntima escenifica su entorno más cercano uniendo el mundo nigeriano, siempre representado en los collages que pueblan sus cuadros y que se infiltran en las escenas cotidianas con una fuerte connotación de llamada, con el americano. Crosby, perteneciente a la diáspora, siente que no encaja en ninguno de los dos mundos, creando a la postre un “tercer espacio” y asumiendo que es ella misma quien tiene que contar su propia historia; “mi trabajo se basa en mi autobiografía”, afirma.

“The Beautyful Ones” es una serie de cuatro lienzos que muestran los retratos de otros tantos niños y adolescentes, del círculo familiar de la pintora. El único niño de la serie posa de manera divertida, mientras el verde lo invade todo. El panel que se eleva a su lado, junto a una puerta (otro de los elementos recurrentes en la obra de Crosby, junto a las ventanas), contiene imágenes desasosegantes de Sani Abacha y otros militares y también aparece el telepredicador Chris Okotie con su casaca roja, pero el niño tiende su mirada firme y retadora. El primero de la serie, el de la niña con gafas, tiene dos versiones en las que aparece la misma niña con idéntica indumentaria y pose. La diferencia entre la versión de 2012 y la de 2015 se encuentra en el collage fotográfico que es la marca de Crosby. En la más reciente ha preferido prescindir de muchas de ellas y resaltar una media docena que se repiten en el resto de sus cuadros también. Ninguno de los retratados apela de manera directa a la belleza. Son niños y niñas corrientes, pero que miran de frente con firmeza, como si quisieran decirnos que aceptan algún reto. Son “los hermosos”.

Volvemos al cuadro de partida, el que hacía mención al libro de Ayi Kwei Armah. En la alfombra sobre la que se sienta la joven de “The Beautyful Ones Are Not Yet Born” Might Not Hold True For Much Longer se despliegan múltiples fotografías. Todas son de mujeres; algunas con el tocado tradicional nigeriano (geles), otras con vestidos largos de noche o ropa más moderna. Entre ellas hay personalidades diversas; se puede ver en una a la escritora Chimamanda Ngozie Adichie o a la estrella de Nollywood, Genevieve Nnaji. En la mesa, una lámpara de queroseno, tan habitual en muchas zonas nigerianas donde la electricidad escasea, parece hablarnos de las dificultades que aún se tienen por delante.

“Aún no han nacido”, escribió Ayi Kwei Armah, pero él parecía creer que lo harían, que llegaría un tiempo en el que “los hermosos” harían frente a tanta injusticia y desigualdad (¿hablaba solo sobre Ghana?). Debido a su postura de no conceder entrevistas, ni escribir artículos sobre su obra, desconocemos sus intenciones de primera mano. Lo cierto es que han pasado más de cuarenta años. Desde un cuadro, una joven con su bello peinado y su atuendo vitalista, moderno, ecléctico y hermoso, nos está hablando de una fuerza nueva que ha ido surgiendo. De espaldas, mirando hacia la puerta, ella espera atenta.

Nota: Del título The Beautyful Ones Are Not Yet Born otras traducciones que he encontrado: Lo mejor está aún por llegar/Lo mejor no está por llegar

Nuestra hermana aguafiestas – Ama Ata Aidoo

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¿Por qué no ha aparecido Ama Ata Aidoo en este blog siendo una de las grandes escritoras africanas?. Intento explicarme. La primera vez que lo pensé, Carlos Bajo (para “Wiriko”) publicó un artículo sobre ella y creí que difundiéndolo ya contribuía a resarcir su omisión en LitERaFRicA. Sin embargo, me volvieron las ganas de hablar de ella justo cuando Aurora Moreno (para “Por fin en África”) escribía sobre esta “gran retratista de la mujer africana moderna”, en otro artículo. Mientras, seguía sin leer nada de esta escritora. Estaba a puntito de hacerme con Changes: a love story, cuando desde “Casa África” anunciaron la publicación en castellano de Our sister Killjoy, la novela que hoy comento, y Angela Wackuka iniciaba su estupenda acción de conocimiento/fomento de la lectura #100DaysOfAfricanReads (1 y 2) bajo el nombre @sisterkilljoy, toda una declaración de intenciones.

La verdad es que es de lamentar que no se haya publicado ninguna obra de esta escritora (nada en castellano, salvo error y edición en algún país hispanoamericano, ni en euskera, catalán o gallego) hasta la fecha. Pero he de decir que la publicación de Nuestra hermana aguafiestas (subitulada, o reflexiones desde una neurosis antioccidental) viene acompañada de un imprescindible prólogo de, la también traductora y africanista, Marta Sofía López con menciones a Conrad y su “Corazón de las tinieblas”, a la activista negra Sojourner Truth y a la escritora Audre Lorde.

“Concebida en los años sesenta, cuando la propia escritora era una jovencísima y lúcida estudiante que recorría el mundo occidental a la manera de su protagonista, y publicada a finales de los años setenta, el texto de Aidoo resuena de principio a fin con tonos de profecía apocalíptica en nuestros oídos contemporáneos. En ningún momento la autora se deja deslumbrar por “los soles de las independencias”, esa ola de optimismo sobre el futuro del continente africano que recorrió el mundo entero en la era de las descolonizaciones. Y mucho menos por el oropel del mundo occidental, especialmente de una Europa paternalista y falsamente benevolente que aparentaba (y sigue aparentando) apostar por el desarrollo, las políticas democráticas y el lavado de conciencia colectivo sobre la historia del esclavismo, el imperialismo, la colonización y la neocolonización” (Del prólogo de Marta Sofía López).

La neurosis antioccidental de una bizca de ojos negros

¿Qué es Nuestra hermana aguafiestas? Ante todo una obra innovadora. Un híbrido que es una novela, un poema, una pieza de oratura y un texto de impecable escritura que se desliza tomando forma de epístola, monólogo, ensayo, libro de viajes, diario… Y al igual que la forma que va adaptando, flexible, para encajar todos los agravios, todas las críticas e injusticias, todas las interpelaciones que asoman  una y otra vez por sus páginas, surgen brillantes los pensamientos, las ideas, las vivencias y la agria realidad.

Dividida en cuatro partes Sissie, una estudiante ghanesa que obtiene una beca para viajar por Inglaterra y Alemania, se explaya sobre la realidad africana desde su conciencia de los problemas de África y, en particular, del neocolonialismo y la corrupción y la hipocresía de la élite africana, y sobre la visión de una Europa hostil y racista, pero dotada del encanto de las sirenas.

En un tono áspero y agresivo, refleja la conciencia política de una escritora indignada por las circunstancias. La novela censura cualquier forma de opresión y describe la condición de la mujer en todo el mundo, dentro del contexto general de la historia humana. Ama Ata Aidoo considera que en la historia siempre ha habido grupos que se autoproclamaban superiores y hacían llevar la carga a otros grupos que ellos mismos juzgaban inferiores. Por consiguiente, para la escritora ghanesa, la mujer —o la feminidad— se convierte en una metáfora de la condición humana para todos los colectivos que se ven forzados a sufrir la explotación y la opresión [“Diccionario de Literatura del África subsahariana”. pág 17]

Dando la vuelta al corazón de las tinieblas

 

  • El viaje es de África a Europa: En Nuestra hermana aguafiestas publicada en 1977, pero escrita casi una década antes, se emprende un viaje “al contrario” del que se emprendió en la obra de Conrad En el corazón de las tinieblasmostrando las asimétricas relaciones entre África y Europa; si Kurtz (un hombre blanco) va adentrándose en el “África más oscura”, Sissie (una mujer negra) hace lo propio en una Europa abominable y que trafica con seres humanos; “una sistemática deconstrucción que, desde una perspectiva poscolonial y feminista, Aidoo llevaba a cabo con respecto a El corazón de las tinieblas“, tal y como afirma su prologista.
  • Feminismo africano: A pesar de ser considerada una de las feministas más importantes del continente, parece reticente a ser considerada así, al igual que Mariama Bâ, Paulina Chiziane o Tsitsi Dangarembga. Lo anterior puede deberse a que consideran que dicho término alude a una realidad del mundo occidental o al reduccionismo etnócentrico del Norte.”El coqueteo de Aidoo con el feminismo es radicalmente africano, y eso la acerca más al “womanism” (mujerismo) de Alice Walker”, según la crítica literaria Chikwenye Okonjo Ogunyemi. Aidoo explica que podría discutir la validez del término (ya sea feminismo o mujerismo), lo cual no significaría negarle validez al mismo, al tiempo que señalaría las dificultades que plantea para las mujeres africanas.
  • Lebianismo: En la novela hay una extraña relación entre Sissie y una mujer alemana, Marija, y una velada insinuación lésbica por parte de la alemana. Sin embargo, Aidoo explica que no introdujo el suceso de manera consciente, que se trata de una situación que se vive en los internados africanos y que ella trasladó a la novela de manera subconsciente. Fiel a si misma añade que la escena le llegó y la plasmó en el papel y decidió no quitarla, ya que habría sido como realizar autocensura con su propia escritura.

Mi Amado, ver y escuchar las versiones perfeccionadas de nuestra pérdida de perspectiva aquí borraría la sonrisa más animosa de cualquier rostro. Nos hemos convertido en maestros en pescar nuestra propia muerte, no importa en qué envoltorio venga embalada. Justo como nuestros grandes profesores. Que siendo conscientes del trabajo agotador que es desaprender lo que los amos nos enseñaron, y de que aprender algo nuevo es todavía más dificil, se pasan las horas entre cervezas bien frías, acosejándonos que “no atrasemos el reloj ni intentemos cambiar la Historia,” y bla, bla, bla…Dicen que, después de todo, la literatura, el arte, la cultura, toda la información es universal. Así que debemos apresurarnos a perder nuestra identidad para unirnos a la gran familia del hombre… (Pág. 130)

Ficha:

  • Título original:  Our sister killjoy  (1977)
  • Idioma: Original: Inglés
  • Traducción al castellano: Casa África. Colección de literatura (2014)
  • Traductora: Marta Sofía López Rodríguez. In Memoriam Manuel Serrat Crespo, traductor de gran parte de las obras de la colección
  • Prólogo: Marta Sofía López Rodríguez
  • Nº páginas: 142
  • Casa África celebra un nuevo encuentro de su Club de Lectura leyendo Nuestra hermana aguafiestas. El encuentro, que será moderado por la escritora y periodista Ángeles Jurado, tendrá lugar el jueves 26 de febrero de 2015 a las 19:00 horas en el Auditorio Nelson Mandela de Casa África.

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Adinkra, el valor de los símbolos

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Los instrumentos musicales, como el tambor, los adornos y las escarificaciones corpóreas, entre otros, sirven de lenguaje para comunicar sentimientos y estados de ánimo o momentos de la comunidad y pueden llegar a ser, también, una carta de identidad del individuo.

A menudo, la comunicación también surge a través de los símbolos.

Los pueblos Asante de Ghana utilizan adinkra “para expresar la conexión entre lo verbal y lo visual en la cultura Akan.”

Los símbolos visuales adinkra son comunes en varias culturas y civilizaciones del oeste africano. Creados originalmente por la etnia Ashanti de Ghana y los Gyaman de Costa de Marfil, su producción y uso ha llegado a ser más asociado con el pueblo Ashanti, el más numeroso de los Akan que con cualquier otro grupo de personas. Los Ashanti son un importante grupo africano en la actual Ghana, su lengua es el “twi”, que lo hablan siete millones de personas.

Los adinkra representan conceptos complejos o aforismos. Cada símbolo tiene un significado propio, también un nombre y un proverbio asociado. Estas palabras de sabiduría reflejan las creencias religiosas, los valores sociales, la filosofía y la historia política del pueblo akan.

Un poco de historia

Adinkra. Carta de símbolos

Su origen es remoto, encontrándose plenamente desarrollados entre los ashanti de Ghana a partir del siglo XVIII.

Una leyenda afirma que los símbolos se originaron en el reino de Gyaman y que fueron importados al país Ashanti tras la guerra de anexión que sostuvieron en 1818, el último rey del reino vencido sería Nana Kofi Adinkra, de allí vendría el nombre. Sin embargo hay evidencias de un uso muy anterior y se conserva al menos una pieza de tela de 1817 estampada con sellos Adinkra hechos de calabaza.

Cloth wrapper (adinkra) belonging to King Prempeh I. Asante peoples, Ghana, ca. 1896. Imported cotton cloth, black pigment. 210.8 x 302.3 cm. Museum purchase. National Museum of African Art, 83-3-8.  Photograph by Franko Khoury

Adinkra worn by King Agyeman Prempeh when he was deposed by the British in 1896. Photograph by Franko Khoury

Otra teoría afirma que puesto que Adinkra quiere decir “despedida” en el idioma Twi de la rama Akan, este nombre estaría asociado a uno de los usos de los símbolos, pues estos decoran algunos de los trajes que se llevan en los funerales o con los que se amortaja a los fallecidos.

El tejido más antiguo  que se conoce data de 1817. Fuente: Wanafrica

Algunos motivos adinkra se cree que son adaptaciones sueltas de los símbolos que aparecen en amuletos musulmanes que se extendieron por la región a finales del XVIII y principios del siglo XIX, y que se adoptaron gradualmente como amuletos de buena suerte por los seguidores de las religiones tradicionales africanas. Fuente: Hart Cottage

Un proceso de elaboración sin cambios

Para hacer los sellos se usan calabazas ahuecadas que son talladas y montadas en palos. La tinta se obtiene de la corteza del árbol Kuntunki con escoria de hierro que se hierve hasta formar una pasta llamada Adinkra aduru. El sello se sumerge en el tinte y luego se pulsa repetidamente sobre el paño para crear patrones.

 via Africland Man Printing Adinkra Cloth. Ghana

via Africland Man Printing Adinkra Cloth. Ghana

Otros artistas trabajan en una tabla larga que tiene esteras de cacao debajo para absorber el tinte y proporcionar una superficie de trabajo. Se marcan los lugares y se va alternando el motivo encerrado dentro de cada cuadrado.

A menudo la persona que crea los adinkra tiene sus propios maneras de ejecutarlo: por ejemplo, utilizar un peine con dos ‘dientes’ para dibujar los diseños cuadrados y triángulos. Otros usan sellos tallados para producir el mismo diseño.

Adinkra hoy

Tradicionalmente han sido usados en tejidos, como ornamento en las viviendas y en objetos de uso cotidiano. Actualmente su uso simboliza la recuperación de las raíces africanas siendo empleados además como logotipos, símbolos de entidades (asociaciones, partidos políticos, empresas, etc.), iconos de Internet e incluso tatuajes y escarificaciones.

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Hoy en día, se usan en la arquitectura, muebles, metales, cerámica, tejidos, tallas en madera, como por ejemplo los juegos de mancala. Bajo el nombre colectivo de mancala se reúnen múltiples variables de uno de los juegos de mesa más antiguo del mundo. Hay una gran variedad de formas de jugar al awalé pero siempre sobre la base de que no es un juego de azar, sino de estrategia y cálculo. Debido a una transmisión oral del juego, sin instrucciones fijas, de tribu a tribu, son muchas las variaciones del juego que nos podemos encontrar.

Los símbolos: significados

Los símbolos no solo tienen una función decorativa, también representan objetos que encapsulan mensajes sugerentes y que transmiten la sabiduría tradicional, aspectos de la vida o el medio ambiente. Hay muchos símbolos diferentes con significados diferentes, a menudo vinculados con refranes.

Cada símbolo tiene un nombre y un significado basado en los valores humanos universales como la familia, la integridad, la tolerancia, la armonía, la determinación, entre muchos otros. Sus nombres provienen de la lengua de la gente Ashante, Twi.

Existen en torno a un millar de símbolos adinkra. Cada símbolo lleva asociado varios significados a menudo dependen del contexto en que se encuentra el símbolo y los símbolos que lo acompañan, por ello el adinkra se encuentra a medio camino entre el pictograma y el ideograma.

En cuanto a los colores, estos son los significados que nos llegan vía Wanafrica:

  • Negro: representa la fuerza de los antepasados. En la simbología panafricanista representa al pueblo negro.
  • Blanco: indica esperanza y paz. También se asocia al luto: “que descanse en paz”.
  • Rojo: simboliza la sangre de la vida, la salud, la vitalidad y la creatividad. También indica virilidad y espíritu guerrero. En la simbología panafricanista representa la sangre derramada por los antepasados.
  • Amarillo: suele representar la riqueza, el oro. En la simbología panafricanista es la riqueza de África. Para los rastafaris representa al León de Judá, el buen Gobierno de África unida.
  • Verde: fertilidad tanto de la tierra como de la mujer. En la simbología panafricanista representa la fértil madre África.

A continuación os presento una galería con algunos símbolos, tened en cuenta que siguen creándose más símbolos adinkra. (Hay más, además de los que recojo a continuación, recopilados por la revista Wanafrica. Fuente: adinkra.org e Internet, traducido por: wanafrika.org)

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SESA WO SUBAM “Cambio” Representa la estrella de la mañana en una rueda. Simboliza la importancia del cambio en la formación del carácter.

BOA ME NA ME MMOA WO “Ayúdame y deja que te ayude” Simboliza la cooperación e interdependencia.

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NKONSONKONSON “Eslabones de cadena” Simboliza la interdependencia de las relaciones humanas. Recuerda que se debe contribuir para el progreso de la comunidad.

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SANKOFA (otra versión) “Regresa y tómalo” Símbolo de la importancia de aprender del pasado Es el pájaro que se atusa las alas antes de volar

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ADINKRAHENE “El principal de los signos Adinkra” Símbolo de grandeza, carisma y liderazgo Es el símbolo primario que origina el diseño del resto

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NKYINKYIM “Retorcimiento” Símbolo de iniciativa, dinamismo y versatilidad

Fuentes:

Kwame Dawes, el poeta amante del reggae

Hoy ha comenzado el Festival StoryMoja, un importante acontecimiento cultural y literario que se va a celebrar en Nairobi hasta el próximo 21 de septiembre, bajo el título “Imagine the World! Waza Dunia!”. Se trata ante todo de un gran encuentro entre escritores; por allí pasarán, entre otros, Wole Soyinka, Beatrice LamwakaLiyou Libsekal, Vuyelwa Maluleke, Doreen Baingana, Teju Cole o Kwame Dawes.

Sobrino de Kofi Awoonor, el aclamado poeta quien fue una de las víctimas del ataque terrorista a un centro comercial en Nairobi el año pasado, nació en Ghana (1962) y creció en Jamaica. Kwame Dawes es, además de poeta como su tío, novelista, narrador, editor, crítico, actor, músico y profesor. También es director de programación del “Festival Internacional de Literatura Calabash” y es uno de los miembros del Consejo Editorial de “The African Poetry Book Fund“, que surgió para promover la escritura y la publicación de la poesía africana.

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Bob Marley-Lyrical Genius

En 2009 inició un proyecto que le hizo viajar por todo Jamaica para recoger testimonios y experiencias de cientos de personas que viven con el VIH-SIDA. Las vivencias reunidas durante su viaje fueron incluidas en Hope: Living and Loving with HIV in Jamaica (Esperanza: Viviendo y amando con VIH en Jamaica) por el que ganó un premio Emmy. Se trata de una página web multimedia en la que resume todo su trabajo realizado durante el viaje. Hay poemas, fotografías, relatos de las vidas que están detrás de los poemas, que se cuentan a través también de dos documentales cortos y de composiciones de poemas con música.

Cantante en una banda de reggae, Ujamaa, durante años ha colaborado con artistas y músicos para crear múltiples y dinámicas actuaciones sobre la base de su poesía que han resultando ser “algunas de las presentaciones más atractivas y desafiantes de la poesía que se realiza hoy en día“. De su obra, compuesta por poemas, libros de ficción, para niños y ensayos, como buen amante del reggae, destaca su libro Bob Marley-Lyrical Genius (Bob Marley, el genio lírico, 2007), considerado uno de los mejores libros sobre el artista.

No es de extrañar, por tanto, que haya elegido el título de una canción de Marley para su última colección de poemas, Duppy Conqueror (2013) que reúne sus mejores trabajos y por el que fue nominado al “Premio Pen Internacional” junto a Taiye Selasie, autora de Lejos de Ghana.

Duppy Conqueror

Duppy Conqueror

Editado por Matthew Shenoda, Duppy Conqueror “reúne poemas nuevos y ya publicados en sus más de dieciséis libros de poesía, y exhibe la espiritualidad, el compromiso político, el arraigo histórico y un compromiso con la belleza que sustenta lo mejor de la música reggae.”

From “The Lessons”

Fingers can be trained to make shapes
that, pressed just right on the gleaming
keys, will make a sound that can stay
tears or cause them to flow for days.
Anyone can learn to make some music,
but not all have the heart to beat
out the tunes that will turn us inside out. . .

 

“The Golden Baobab”, impulsando la literatura infantil y juvenil desde África

The Golden Baobab prize” surgió como respuesta a una realidad que, de pronto, apareció ante los ojos de una joven. Deborah Ahenkorah, voraz lectora desde sus tiempos infantiles en Ghana, y ya estudiante en una universidad de los Estados Unidos, decidió fundar su propia organización para enviar miles de libros a más de 30 países africanos. Quería que otros niños a los que les gustaba la lectura tanto como a ella, pudieran tener acceso a todos los libros que quisieran. Un día que estaba colaborando para enviar cerca de 8.000 libros, se encontró con uno entre las manos que le reclamó con fuerza la atención; al abrirlo descubrió que en él aparecían imágenes de una niña africana. El libro la detuvo en seco. Se dio cuenta de que de los miles y miles de libros que su organización había enviado hasta entonces hacia el continente africano, éste era el primero que representaba a la gente a la cual se enviaban los libros. Deborah comprendió de golpe que desde niña había leído libros occidentales y, después de una década larga, el problema seguía siendo el mismo: los niños africanos seguían sin tener acceso a libros que narraran sus historias o coincidieran con sus realidades. Así fue como se le ocurrió crear “The Golden Baobab prize”.

Illustration PrizesDesde el baobab dorado sueñan con un mundo lleno de maravillas y posibilidades del que participen los niños africanos, quieren que cualquiera pueda entrar en una librería en cualquier parte del mundo dentro de diez años y puedan encontrar literatura infantil africana de primera línea en los estantes y que los personajes de sus historias se conviertan en nombres muy conocidos.

Fundado en 2008 cuenta con los premios como punto fuerte pero el equipo  también se dedica a la difusión, mediante charlas y talleres, y cuenta con su propia agencia literaria, que pone en contacto a creadores y editores. Entre los miembros del Consejo Asesor se encuentra la escritora Ama Ata Aidoo y suman el apoyo deAfrican Library Project“.

La convocatoria 2014 permanece abierta hasta el 29 de junio. Se otorgarán 6 premios en varias categorías diferentes (esta edición ha introducido dos para la ilustración). Se pueden presentar cuentos inéditos para niños, escritos por ciudadanos africanos, independientemente de la edad, raza o país de origen. En Noviembre se conocerá el nombre de los ganadores.

 

El Accra de Taiye Selasi

Accra, Ghana

African women old school, wearing traditional kente (Accra -Ghana). A través de Thembeka Mqadi

Kehinde va sentado de cara a la ventanilla, dándole la espalda a Taiwo, contemplando la carretera que los ha llevado desde el aeropuerto hasta Accra, algo distinta de lo que había esperado, no como Mali ni como Lagos: menos glamour, más orden. Un polvoriento barrio residencial. Las cosas habituales y típicas de África: los vendedores ambulantes a pie de carretera, los edificios del mismo tono arenoso que el aire y el follaje, las telas estampadas en tonos vivos, los solares en eterna construcción (bloques de pisos, hoteles) que prestan al conjunto un aire de casa inacabada, siempre a medio hacer, como si los operarios se hubiesen ido a comer mientras la reciente capa de pintura empieza a desconcharse y decolorarse bajo el sol, como si en realidad nunca hubiese importado de qué color la pintaban, y los bloques de hormigón se apilan unos sobre otros, como soldados a la espera de órdenes, y la maquinaria de acero adormecida interrumpe el verde. Todo le resulta familiar. Lejos de Ghana 2013, Taiye Selasi. Editorial Salamandra (2014) pág,233

Lo que le extraña es el movimiento, ni letárgico ni frenético, sino un tipo de ritmo intermedio, sin rastro de la ancestralidad de Mali ni la ambición de Nigeria, sino tan sólo un constante fluir hacia algo que él ignora. Hay los mismos grandes letreros verdes de autopista que se ven por todo el mundo, prueba indiscutible de “desarrollo”, tal como ha oído usar la palabra, como si desarrollar un país equivaliera a convertirlo en un remedo de California: supermercados, todoterrenos familiares, palmeras, contaminación y demás. Niños con camisetas que exhiben enormes retratos de estrellas de rap se acercan correteando al taxi para pregonar su mercancía: manzanas importadas y meticulosamente alineadas, gomas de mascar PK, plátanos, diarios, esponjas de exfoliar, cerillas. Importados de China, de Sudáfrica, los productos llaman la atención por sus alegres colores primarios; hechos de plástico, por dentro y por fuera, una profusión de plástico y celofán y envoltorios, como si nada les gustara más a los pobres que las baratijas envueltas como regalos. Lejos de Ghana 2013, Taiye Selasi. Editorial Salamandra (2014) pág,233

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‘Hope City’ IT hub se planea construir cerca de Ghana. Será el edificio más alto del continente. Foto: Bill Zimermman

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