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Posts etiquetados ‘Kenia’

Volver al principio: el primer Ngugi wa Thiong´o al alcance de tu mano

Ngugi wa Thiong´o es cada vez más conocido, de lo cual estamos muy satisfechos. Sin duda, su apoyo y defensa continua de la escritura en lenguas africanas suele ser la faceta de él que más se resalta. Sin embargo, basta indagar un poco para saber que  lo anterior se queda corto (su activismo hace ponerse en pie) y que estamos, ante todo, frente a un gran intelectual y un brillantísimo escritor.

Una vez más ha sido una editorial no especializada en literaturas africanas, Kailas fundada en 2004, la que ha apostado y ha integrado en su catálogo las dos primeras novelas del keniano. Este tipo de iniciativas editoriales nos resultan especialmente esperanzadoras ya que introducen las literaturas africanas entre el resto de libros fomentando la normalidad con la que estas literaturas merecen ser tratadas.

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Binyavanga Wainaina, una vuelta muy esperada

A veces los escritores tienen tanta presencia mediática, en redes sociales, revistas on line…, que perdemos de vista la primera y verdadera dimensión de ellos, aquella que nos fascinó: su escritura. Wainaina es, a mi entender, uno de esos casos. Al menos es lo que me ha ocurrido a mi al darme cuenta de que él sigue tan presente en mi vida que he dejado de esperar que su promesa de publicar un nuevo libro se cumpla, al ir amontonando información sobre su turbulenta existencia, sin percibir que su única obra publicada hasta el momento Algún día escribiré sobre África (Sexto Piso editorial, 2013) la escribió… en 2011.

La trayectoria de este escritor nacido en Nakuru (Kenia) en 1971 no es de las que pasa desapercibida. De madre peluquera ugandesa y padre ejecutivo keniano, estudió en Sudáfrica mientras la verdadera pasión de su vida, escribir, seguía creciendo en él sin parar. Kenneth Binyavanga Wainaina sorprende ya desde su mismo nombre. Difícil de pronunciar, su familia prefiere el diminutivo de Ken, pero él se decidió por el completo al parecerle exótico y diferente. Su presencia tampoco es de las que pasa desapercibida. Su pelo se colorea en rojo y azul o en verde y sus gestos son exagerados, histriónicos, mientras observa con mirada penetrante y aguda, a veces elegantemente vestido con un tutú. Binyavanga Wainaina es un ser mediático, puede que exagerado, pero ante todo es un hombre que nació para escribir.

Iniciando el camino

En 2002 ganó el “Premio Caine para las letras africanas” con su relato Discovering Home, un premio que, después en 2014, criticó a través de una serie de tuits. Twitter ha sido, en ocasiones, el medio a través del cual ha hecho públicas muchas de sus opiniones, ya que el escritor ha usado con soltura, desde sus comienzos como escritor, las redes sociales. De hecho, una de las partes de su vida más conocidas es su amistad con Chimamanda Adichie, la creadora de la novela Medio sol amarilloSe conocieron en 2001 a través de internet, en un sitio web que les permitía compartir su pasión por la escritura. Dieciséis años después la amistad continúa, ambos leen lo que escribe el otro y opinan sobre ello, a pesar de ser tan diferentes a la hora de escribir.

Wainaina, ha escrito para The New York Times, The Guardian y para The National Geographic y es el director del “Chinua Achebe Center for African Writers and Artists at Bard College” de New York. Tras recibir el “Premio Caine” decidió fundar en 2003 una revista que sirviera de plataforma para los jóvenes escritores africanos, así nació Kwanique significa “Y ahora qué”. En su página web explican sus intenciones… “¿por qué solo se conoce a Ngugi wa Thiong´o o a Meja Mwangi? hay muchos jóvenes talentos que escriben y que quieren darse a conocer”. Aspiran a ser un lugar de encuentro, difusión y promoción de las letras africanas. The Kwani? Manuscript Project es un premio para celebrar la novela africana y su capacidad de adaptación y resistencia, un nuevo premio literario para la escritura africana e invitan a la presentación de manuscritos inéditos de ficción de escritores de todo el continente africano y de la diáspora.

En 2005 presentó un texto breve, un ensayo, enfadado por un artículo que la revista Granta había publicado. En Cómo escribir sobre África  mostró una escritura irónica y contradictoria, que desmontaba tópicos y clichés que aún hoy se ciernen sobre el continente cuando se escribe sobre él.

Su actividad e inquietud le hizo ser merecedor del “Joven Líder Global” que concede anualmente el “Foro Económico Mundial”. Sin embargo, Wainaina rehusó el reconocimiento por considerar que sería un acto en extremo fraudulento aceptar por su parte, la idea trillada de que a partir de ahí su figura “incidiría significativamente en los acontecimientos mundiales”.

Después, otros relatos cortos anticiparon la publicación de su única obra hasta el momento. Unas memorias en las que el escritor daba un repaso a la Kenia en la que había nacido tanto a nivel político, como cultural y social. Un libro emblemático que supuso una ruptura en la manera en la que se conocía la narración africana para mostrar un texto brillante, lleno de vocablos inventados y un manejo del lenguaje extraordinario, en el que la música adquiría un papel muy relevante. Y que, además, volvía a mostrar la intención de Wainaina por demoler los clichés que como garrapatas parecen no querer desprenderse de la imagen del continente. Se trataba de One Day I Will Write About This Place y que se tradujo por Algún día escribiré sobre África.

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Por la vía de los ensayos controvertidos

Un año después publica la segunda parte de su satírico ensayo bajo el título: Cómo no escribir sobre África en 2012,  esta vez lo hace en The Guardian y empieza así: “Nairobi es el lugar perfecto para ser un corresponsal internacional. Hay vuelos regulares al genocidio más cercano, y hay césped, pistas de tenis y puedes conseguir un servicio adulador. Tienen panceta y puedes tener un chef estupendo para que trabaje en tu cocina por 300 euros al mes.”*

Su faceta de agitador cultural continúo cuando, a a finales de 2013, presentó un nuevo proyecto, se trataba de “Africa 39” para encontrar los mejores 39 escritores africanos por debajo de los 40 años, arrojando una lista atractiva y diversa que reconocía el trabajo de algunos y mostraba por primera vez el de otros tantos autores desconocidos.

Binyavanga Wainaina. Foto: Editorial Sexto Piso

A principios de 2014 sorprendía al mundo con el anuncio de su homosexualidad, publicando de nuevo otro artículo “Mum, I am homosexual“. Se trataba del capítulo perdido de su libro, aquel que no se atrevió a publicar hasta que su madre falleció y en el que confesaba que sabía que era homosexual desde los cinco años. En el libro él obviaba mencionar su orientación sexual, aunque una relectura del mismo, tras conocer el capítulo perdido, nos hace comprender muchas de las situaciones que vive, su comportamiento y su búsqueda y aceptación tanto personal como en su entorno más cercano y familiar. Además, publicó en YouTube las seis partes de un vídeo que tituló Debemos desatar nuestra imaginación donde hablaba sobre su decisión de dejar el país, la homosexualidad en África, la Iglesia y las leyes contra los homosexuales en el continente. Ese mismo año fue nombrado por la revista Time como una de las “Personas Más Influyentes del Mundo”. 

Mientras, seguía polemizando con unos y con otros sobre diversos temas, hasta que en 2015 sufrió un derrame cerebral que llevó a que se emprendiera una campaña de crowdfunding para pagar los gastos hospitalarios y médicos. Ese mismo año volvía a ser protagonista otra vez por motivos extraliterarios al denunciar en redes que había sido golpeado por un taxista alemán en Berlín. Para ya, en diciembre de 2016, realizar unas impactantes declaraciones al confesar que tenía SIDA.

A nivel literario, lo más reseñable estos años, ha sido su participación en la antología que el colectivo Jalada publicó sobre Ciencia Ficción (y del que la editorial 2709books ha traducido algunos para su volumen Afrofuturo(s), con el relato “Boonoonoonoos little bit Boonoonoonoos”.

Como curiosidad añadir que Wainaina colecciona recetas culinarias y que tiene alrededor de 13.000 tanto de cocina tradicional como moderna africana.

Un huracán devuelve al mejor Wainaina

Pero, por fin, este mismo año ha visto la luz otro ensayo suyo bajo el título “Since Everything Was Suddening into a Hurricane” de nuevo con Granta. En él escribe sobre su experiencia debida al derrame cerebral que sufrió y habla sobre su vuelta a Nairobi, al encuentro de su padre, en esta ocasión acompañado de su pareja. Se trata de un texto en el que las frases se cortan de manera deliberada, desajustando líneas, saltándose las reglas de puntuación y volviendo a jugar con las palabras, mezclando sustantivos y adjetivos. El ensayo ha sido calificado como “experimental” y ha hecho surgir una pequeña polémica entre los que alaban la manera en la que el escritor no sigue las reglas gramaticales y los que opinan lo contrario: que ocasionan un transtorno al lector y que las palabras deben ser claras y seguir un orden.

Lo cierto es que parece que Wainaina ha vuelto con fuerza, prueba de ello será la conferencia que dará en la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo, el próximo 25 de julio, bajo el título “How to write about Everything”. Promete.


*Traducción Aurora Alcojor.

“Desplazar el centro” en la lucha por las libertades culturales con Ngũgĩ wa Thiong’o

La verdad es que este comienzo de año nos está dejando muchas novedades editoriales relacionadas con las literaturas africanas, pero sin duda el escritor que aparece para nuestro contento, mes tras mes, es Ngũgĩ wa Thiong’o (eterno candidato al Nobel de Literatura, como bien nos están recordando por todas partes… ¿oído cocina?).

A su presencia en Barcelona, en el CCCB, se ha unido una importante cantidad de traducciones que están llegando, para alegría de sus seguidores, a nuestras librerías. De pronto, el escritor aparece por doquier. Y queremos que la racha siga.

Razones las hay y sobran. La trayectoria literaria de este gigante supera con amplitud la veintena de obras escritas. Si bien comenzó escribiendo en inglés, fue tras su paso por la prisión de máxima seguridad de Kamiti (Kenia) por haber escrito una obra de teatro en kikuyu (o gikuyu) crítica con el gobierno y por haberla puesto en escena con campesinos y trabajadores, donde tomó la decisión de escribir usando para ello el papel higiénico de su celda, la primera novela moderna escrita en lengua gikuyu o kikuyu, Caitaani mũtharaba-Inĩ (El diablo en la cruz, editada por Txalaparta en 1994). Esta es precisamente una de las obras del keniata que han sido reeditadas este año por Editorial De Bolsillo junto con otra de sus obras maestras: Un grano de trigo.

Además, Kallas Editorial ha publicado No llores pequeño, cuyo título original es Weep Not, Child y que cuenta con traducción a euskera  Negarrik ez, haurra (Txalaparta), y han aparecido Descolonitzar la mentDesplaçar el centre en catalán.

En este cuadro resumen podéis consultar los títulos de la trayectoria de Ngũgĩ wa Thiong’o que podemos leer en castellano, catalán o euskera hasta el  momento.

El diablo en la cruzTxalaparta,1994. Traducción: Alfonso Ormaetxea El diablo en la cruz. De Bolsillo. 2017. También en: E-BOOK EPUB
Un grano de trigo. Zanzíbar, 2006. Traducción: Marta Sofía López Un grano de trigoDe Bolsillo. 2017. También en: E-BOOK EPUB

No llores pequeño. Kallas, 2017. Traducción: Alicia Frieyro Gutiérrez

Negarrik ez, haurra. Txalaparta. Traducción: Pernaldo Barrena

Descolonizar la mente. DeBolsillo, 2015. Traducción: Marta Sofía López

Descolonitzar la ment. Raig Verde, 2017. Traducción: Blanca Busquets

El brujo del cuervo. Alfaguara-Santillana, 2008. Traducción: Susana Rodríguez-Vida
Sueños en tiempos de guerra. Rayo Verde, 2017. Traducción: Rita da Costa

 

Somnis en temps de guerra. Raig Verde. 2017. Traducción: Josefina Caball

Matigari. Colegio de México, 2005. Traducción: Rafael Segovia

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Pétalos de sangre. Editorial Elefanta

Cómo desplazar el centro y por qué

Una de las últimas obras en añadirse a la lista anterior ha sido Desplazar el centro. La lucha por las libertades culturales, también editada por Rayo Verde y su traducción a catalán bajo el título Desplaçar el centre.

Cuando Ngugi tomó la decisión de escribir en gikuyu/kikuyu en 1977, continuó haciéndolo en inglés para los ensayos. En esta ocasión se recogen varias conferencias y textos escritos entre 1985 y 1990. Contiene, además, un prólogo escrito por él mismo a día de hoy que eché en falta cuando se publicó Descolonizar la mente y que nos resitúa sobre lo que vamos a leer.

El volumen contienen tres partes: Liberar la cultura del eurocentrismo, Liberar la cultura de los legados coloniales y Liberar la cultura del racismo. Después en torno a estos tres grandes ejes se han ido colocando los veintiún textos, no ordenados de manera cronológica sino en razón a su obediencia a alguno de estos bloques, aunque más de uno oscila entre varias aguas.

La preocupación de Ngugi por desplazar el centro en dos sentidos, entre naciones (“Lo que se refiere a Occidente se convierte en “lo universal”, y lo que se refiere al tercer mundo se convierte en “lo local”, pág. 65)  y dentro de cada nación, ha sido el motor continuo de su obra y pensamiento. Una reflexión que en él nunca ha cesado, cuestionándose siempre todo lo que contempla y cree digno de ser pensado y puesto en común y que ha atendido entre otras preguntas a ¿para quién escribo? y ¿sobre quién?, pero que transcienden lo que es el ámbito literario.

Desplazar el centro puede ser leído por todos aquellos que tienen interés en las literaturas africanas (deseamos que no solo). En este sentido, Ngugi propone un repaso de las tres tradiciones que contiene: la oratura o tradición oral, la escritura de los escritores africanos que escriben en lenguas europeas y por último, la de los africanos que escriben en lenguas africanas. Nos habla de una literatura, la segunda, que se escribe con las “lenguas del poder” y se queja de que el “arte de la traducción” no ocupa el mismo lugar que las otras artes.

Después habla de acabar con el legado colonial. En este sentido, resalto la importancia que le concede a otro pensador Frantz Fanon a quien menciona por sus obras capitales: Piel negra, máscaras blancas y Los condenados de la tierra. En concreto, resalta que “una lectura exhaustiva del capítulo “Desventuras de la conciencia nacional” del libro Los condenados de la tierra es necesaria para entender la obra literaria africana de los años sesenta, para añadir “La literatura de este período no es más que una serie de imaginativas notas al pie de la obra de Frantz Fanon”. Para pasar después a interpelar y remover el papel de intelectuales y academicistas.

El último conjunto de textos es un amalgama de diversos puntos de vistas en torno a cuestiones que considera necesarias de resaltar o criticar. De entre ellos destaca uno de los primeros que escribió en 1981. Fue un discurso en Copenhague, bajo el tíulo “Su cocinero, su perro. El África de Karen Blixen” y en el que nos muestra otra cara de la escritora danesa que “el mundo” (es decir, occidente) parece no querer no ver.

“La situación del escritor en el África del siglo XX es un reflejo de la sociedad en su conjunto” afirma en este libro. Durante la época colonial el pueblo africano fue despojado de sus tierras, su trabajo y su mente. Bajo la independencia, el poder económico siguen en manos de multinacionales que interponen a la élite que gobierna bajo el dictado de Occidente. “África es un continente alienado de sí mismo debido a los años de invasiones extranjeras y de déspotas internos. El exilio en el ámbito literario, así pues, no es más que el reflejo de un estado de alienación de la sociedad en su conjunto, un claro caso de la herencia colonial que ha dejado cicatrices en el cuerpo, el corazón y la mente de nuestro continente” (pág. 189)

Desplazar el centro. La lucha por las libertades culturales (Moving the Centre, 1993) – Editorial Rayo Verde. Traducción: Víctor Sabaté. 2017 / Desplaçar el centre Raig Verde.Traducción:  Dídac Gurguí. 2017

Matigari – Ngugi wa Thiong´o

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Esta novela está dedicada a todos aquellos que gustan de una buena historia: a todos aquellos que investigan y escriben sobre la escritura africana, y a todos aquellos comprometidos con el desarrollo de la literatura en las lenguas de todos los pueblos africanos (Dedicatoria Matigari)

Me es difícil escribir sobre este libro ahora, y me vais a entender en seguida. No lo es en absoluto volver a sumergirme en el mundo de Ngugi wa Thiong´o con el que me une una extensa relación de admiración. Ya están sonando los tambores para el próximo Nobel de Literatura y otra vez mis dedos se rebelan y no quieren cruzarse. Jamás deseo suerte a quien sé que se merece éxito. Pero ojalá. Por miles de razones. La principal: que es uno de los más grandes escritores vivos.

Matigari es un libro con historia dentro y “fuera”

El propio escritor lo resume muy bien en esta frase introductoria, “El libro ha tenido una historia que casi rivaliza con el relato de ficción que encierra entre sus tapas.” La novela original en kikuyu se publicó en 1986 bajo el régimen de Arap Moi (presidente de su país entre 1978 y 2002) y desde el primer momento tuvo una gran resonancia. En la obra, Ngugi cuenta  la historia de Matigari ma Njiruungi, un hombre que ha luchado por la independencia de su país y que regresa para reconstruir su vida y tener un futuro, pero comprueba que nada de lo que se encuentra es como lo soñó. El personaje trascendió el texto escrito y su nombre empezó a pasar de boca en boca por toda Kenia, siendo el centro de las conversaciones en muchos lugares por lo que el régimen pensó que se trataba de un personaje real, así que ordenó su arresto.

El propio escritor lo explicó así en el prólogo, “Matigari es bastante interesante. El libro fue escrito cuando estaba en el exilio. Fue publicado en Kenia en 1986. Este fue un año muy malo en lo que respecta a la represión política en mi país. Hubo arrestos de intelectuales a gran escala. Fueron encarcelados con falsas acusaciones que se presentaron contra ellos. Fue entonces cuando salió el libro. El personaje de ficción en el libro, que tiene el nombre de la novela, Matigari, quiere saber dónde puede encontrar la verdad y la justicia. El Presidente Moi se enteró de esto, es decir, que Matigari se atrevía a ir por todo el país haciendo este tipo de preguntas. Por ello, el presidente ordenó su detención inmediata. La policía no tardó en descubrir, sin embargo, que este Matigari era sólo un personaje de un libro. Moi ordenó que el libro fuera detenido en su lugar. En 1987, la policía irrumpió en todas las librerías del país y requisó cada copia del libro. También confiscaron los ejemplares en el almacén de la editorial. Por ello, el libro sólo está disponible en inglés y aún así fuera de Kenia. Así, uno podría argumentar que el libro y el personaje se han unido a su autor en el exilio.”

Matigari es un libro que sorprende

Escrito con un lenguaje muy oral, contada a la manera de las viejas historias (dicen que es una parábola), en donde repeticiones, frases hechas y diversa mitología se ponen al servicio de la creación de una leyenda. No en vano nadie sabe a ciencia cierta quién es en realidad Matigari (¿una segunda venida de Jesús?). Lo que sí se sabe es que ha luchado contra el invasor de la época colonial, a quien ha reclamado que devuelva sus tierras a sus legítimos propietarios: los campesinos que la cultivan, lo que sí se sabe es que va en búsqueda de la verdad y la justicia. “Existen dos mundos”, le dijo Matigari, “El mundo de los que aceptan las cosas como son y el mundo de los que quieren cambiar las cosas. ¿A qué mundo perteneces tú?”.

Nada de lo que se encuentra a su regreso es lo que él pensaba. Dispuesto a dejar las armas y vivir en paz se encuentra que todo su mundo sigue estando controlado y explotado bajo un gobierno corrupto y desleal para con los suyos. En este libro se expone un gran tema: el de la dificultad de liberar a África de las potencias extranjeras. Y, como en otras obras suyas, Ngugi habla además de los traidores que nacen de entre ellos mismos y que deciden vender a sus propios compatriotas, que deciden despojarles de todo, sin ellos imposible comprender tantas cosas.

Matigari surge como alguien a quién se admira por su claridad de ideas y de posicionamiento. A la imagen de los grandes héroes. La necesidad de un liderazgo fuerte puede estar detrás de la trama de la novela. Alguien a quien el pueblo necesita. En este sentido, el escritor no usa una voz colectiva como en otras narraciones. Centrado en un hombre, Ngugi parece proponer que sin él, con el fracaso de su intención, la única respuesta que puede quedar son las armas.

Matigari es un libro a veces denso que surge de la necesidad de contrarrestar un poder devastador. Es un ejemplo de literatura como forma de resistencia, a través de la cual el pueblo se identifica, se refleja y se vivifica.

Se me hace difícil escribir sobre este libro ahora, he comenzado diciendo, ya que me recuerda otros intentos de lucha semejantes que han acabado (están acabando) por desgracia entre rejas o bajo tierra (Ngugi sabía de qué hablaba). Han pasado muchos años desde que el keniata escribió esta novela, pasaron los soles de las independencias, pasaron las post-independencias, pero se continúa bajo los mismos títeres que entonces. En una época en la que los discursos sobre África quieren seguir siendo impuestos desde fuera, ellos continúan haciendo su propio camino. Habría que analizar de verdad cuáles están siendo sus hazañas y sus logros. También con narrativas que usando parábolas o a través de ficción-fantasía se rebelan una y otra vez contra la dictadora realidad, rompiendo el silencio que se les quiere imponer, de una manera inusitada. Libros, me diréis. Pero mientras el pueblo susurre estos nombres en secreto, de boca en boca, como si fueran auténticos (¿acaso no lo son?), y sigan pasando estos libros de mano en mano haciéndolos rodar e iluminar, mi aliento se contendrá.

“Permíteme decirte algo” dijo Matigari.”Vengo de ver al estudiante de las estrellas de la era moderna. Le dije que el miedo excesivo nutre la miseria en nuestra tierra… Mejor suerte corren los que van a la cárcel cantando canciones de valentía arraigadas en su compromiso con la verdad y la justicia…¿Qué más le dije? Hay dos tipos de gente que tienen la sabiduría de las estrellas, los que aman la verdad y los que venden la verdad.” (pág.111)

Ficha:

  • Título original:  Matigari  (1986)
  • Idioma: Original: Kikuyu
  • Traducción al castellano: Colegio de México (2005)
  • Traductor: del inglés, Rafael Segovia
  • Nº páginas: 196

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Desde una Nairobi que no suelen contarte

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Nairobi por la noche. shaydest.wordpress.com

Cuando entré en Nairobi la ciudad brillaba. Había jóvenes que vestían mejor de lo que vestiría yo nunca. Los locales de moda seguían abiertos y la música electrónica retumbaba por toda la ciudad. Yo quería formar parte de esa Kenia loca. De esa juventud que escribía poesía y la gritaba, que se teñía el pelo de colores, que hacía cine y música. Esa Kenia ante la que nuestro mundo cerraba los ojos. La gente pedía tipos desnudos bailando a saltos, música de tambores y cascabeles y cuando venían se decepcionaban y pagaban un dineral por hacerle fotos al maasai tradicional para poder decir que habían estado en África.

Dudé tres segundos dudé si debía pasar por el hospital primero o podría parar antes a tomarme algo y celebrar que era joven y estaba en el corazón de Nairobi. Aparqué y entré en un local donde la gente bailaba enloquecida al ritmo que marcaba un DJ con el pelo de color azul. De nuevo yo vestía un look pordiosero y envidiaba esas camisetas con estampados de Star Wars o series de moda. Quería ser capaz de volver a subirme a unos tacones sin sentirme incómoda. En ese local no había turistas viejos a la caza de jovencitas; nada de pretensiones, sólo baile, sólo música electrónica, sólo alcohol y algo de drogas, seguro, escondidas en algún bolsillo de esos pantalones pitillo que lucían todos como uniforme.

Me pedí una Coca-Cola teniendo en cuenta que unas horas más tarde tendría que empezar a tomar las pastillas profilácticas que me limpiarían de la amenaza del Sida. Se me acercó un chico con el pelo a lo afro y gafas de pasta sin cristales. Vestía una americana fabricada con la típica tela que utilizaban las mujeres de Makuyu como falda, en la que se leían frases en swahili que significaban: “Solo Dios sabe” o “Despacio es mejor”.

Tierra de brujas (la vida en un psiquiátrico de Kenia), María Ferreira. Editorial Viajes al pasado (2016) pág. 82

El primer relato traducido a más de 30 idiomas africanos

The Upright Revolution

No es algo nuevo el compromiso del colectivo Jalada en relación a las lenguas africanas. A finales del año pasado publicaba su número 04 bajo el título de “La cuestión del lenguaje“. Un sorprendente ejemplar que se llenaba de textos en diversos idiomas africanos y que levantaba una nueva torre en donde las lenguas africanas conviven con las europeas, las imágenes con las palabras y los audios con la escritura, en un contexto en el que la situación no es demasiado optimista: África es la región del mundo con mayor número de idiomas en peligro de extinción.

Ahora, Jalada (además de otras iniciativas que siguen surgiendo en el continente) quiere darle la vuelta a esta situación: “hay millones de personas que hablan idiomas africanos pero no así escritores”. Y ellos creen que esto tiene que cambiar.

De sobra es conocida la defensa permanente que el escritor keniano Ngugi wa Thiong´o ha realizado (y realiza) a favor de las lenguas africanas desde su intervención en la “Conferencia de Makerere de 1962” que enfrentó las dos posturas en relación a la lengua: la que representaba él mismo y la que defendió Chinua Achebe (cuya obra íntegra se realizó en inglés). Compromiso en el que se ha volcado y la razón por la que para este especial de Jalada escribió un texto inedito, The Upright Revolution or, why humans walk upright (Ituĩka Rĩa Mũrũngarũ: Kana Kĩrĩa Gĩtũmaga Andũ Mathiĩ Marũngiĩ), un cuento sobre la necesidad de unirse para conseguir logros.

El reto vino después. A partir de la fábula escrita en origen en gikuyu o kikuyu, se buscaron traductores (el proceso completo duró cuatro meses) para que la obra fuera publicada en más de 30 idiomas africanosMoisés Kilolo, cabeza visible del colectivo, reafirmando la intención de seguir publicando piezas literarias en los diversos idiomas africanos, comparte en este especial de Jalada la dificultad al buscar traductores. Afirma que para algunas de las lenguas se ha contado con profesionales pero en otras ocasiones la traslación tuvo que ser llevada a cabo por personas cuya primera experiencia en este campo era ésta. Además, se resalta que para la mayoría de las traducciones se utilizó la versión inglesa, y en menor medida la francesa y la árabe. Estamos, de nuevo, ante el doble proceso: gikuyu-inglés, inglés-hausa por ejemplo, con las dificultades que eso implica (aunque en el caso de Ngugi él mismo es el encargado de la versión inglesa lo que permite confirmar su fidelidad con respecto al orginal). La pérdida de la riqueza lingüística al trasladar a otro idioma es uno de los caballos de batalla de todos los traductores, labor imprescindible y no siempre reconocida.

Así, Jalada publica un número número bajo el nombre “La cuestión de la traducción” y permite leer el texto del keniata, además de en Gikuyu, en los siguientes idiomas: Inglés, Amharico, Dholuo, Kamba, Lwisukha (Luhya), Kipsigis, Kinyarwanda, Franbés, Árabe, Luganda, Kiswahili, Afrikaans, Hausa, Meru, Lingala, IsiZulu, Igbo, Ibibio, isiNdebele, XiTsonga, Nandi (Kalenjin), Rukiga, Bamanankan (bambara/mandingo), Lugbara, Lubukusu, Kimaragoli, Giriama, Sheng, Ewe, y Naija Langwej. Y dejan abierta la puerta a otras traducciones en nuevos idiomas.

Como ya es habitual, las diversas traducciones se acompañan además de tres audios  en los que diversos autores leen el texto en inglés, kikuyu y sheng (lengua que mezcla swahili, inglés y lenguas tradicionales como el luo, el gikuyu o el kamba), lo que permite que las lecturas lleguen a un público más amplio. Además de que se prevé que esté disponible en breve en formato de libro electrónico.

Un camino que no ha hecho sino empezar.

Colaborar para impulsar

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El escritor Binyavanga Wainaina sufrió a finales del año pasado un derrame cerebral y se inició una campaña a través de la plataforma M-Changa para sufragar los elevados gastos que conllevaban su tratamiento (en la actualidad se encuentra en la India). Es un ejemplo de cooperación colaborativa o crowdfunding a través del cual muchas personas tratan de hacer realidad proyectos para los que carecen de financiación. El continente africano también se ha abierto a utilizar este marco para llevar a cabo proyectos creativos (películas, documentales, tecnología, música, diseño…) algunos en forma de libros.

A través de diversas plataformas [StartMe, FundFind y ThundaFund (Sudáfrica); Funda Solva, HelpFund y Imeela (Nigeria); M-Changa (Kenia), Akkabo (Uganda) o SlizeBiz (Ghana)] personas anónimas y no tan anónimas buscan llamar la atención sobre sus ideas y conseguir la tan ansiada financiación que las pueda llevar a cabo.

#LoveAfricanLiterature

Afrikult.com es una plataforma online que analiza, explora y celebra las letras africanas. Tres amigos que aman la literatura del continente se unieron para tratar de conectar con más personas a las que también les apasiona lo mismo. En la actualidad han terminado con éxito una campaña de crowdfunding para promover la diversidad de las tradiciones africanas y darlas a conocer a través de la celebración de una serie de eventos en los cuales las personas se conozcan, se relacionen e intercambien.

ThundaFund

Concebida como una idea que parte de África para los africanos, y localizada en Sudáfrica, aspiran a ampliar su influencia por toda África del Sur. Entre sus proyectos editoriales abundan los infantiles o dirigidos a este tipo de público, pero también se pueden encontrar desde uno para que una revista sudafricana multilingüe trimestral (Prufrock) que apoya la literatura local pase a ser bimensual, hasta otro para apoyar la publicación de la  tercera antología de  Short Story Day (relatos) bajo el título de Water, pasando por el que recopila 24 obras de teatro basadas en cuentos populares africanos enfocadas a un público adolescente.

Lanzanos

puerto-de-dakar-puerta-de-africa-occidental-pdfDaniel Castillo Hidalgo acudió a esta plataforma para obtener el dinero suficiente para poder publicar su libro, “un ensayo sobre África escrito en castellano“.

Puerto de Dakar , puerta de África Occidental. Una historia económica de Senegal (1857-1957) “analiza el proceso de transición económica de Senegal y su adaptación a las dinámicas de la globalización a través de las infraestructuras del transporte”.

Obtuvo los apoyos y el libro ha sido editado por Vereda Libros en formato de libro electrónico y pdf.

 Verkami

Por Verkami ha pasado también de manera exitosa la búsqueda de financiación de la revista 5W “una publicación de crónicas de larga distancia, centradas en el ámbito internacional y con una apuesta radical por la narración y la imagen. La edita el Colectivo 5W, fundado por Xavier Aldekoa, Mikel Ayestaran, Igor G. Barbero, Maribel Izcue, Agus Morales, Pablo R.verkami_30b74db86dceefdae6960e091181b6a5 Suanzes, Anna Surinyach y Quim Zudaire, con la colaboración de una red de periodistas y fotógrafos desplegados en varios puntos de África, América, Asia, Europa y Oriente Medio.”

Pero lo que más me ha llamado la atención es el alto número de publicaciones sobre / desde El Sahara que Verkami contiene.

Tiris, rutas literarias es el trabajo que podremos leer de Bahia M.H Awah ya que el escritor saharaui sí terminó con éxito su objetivo económico. Una auténtica ruta literaria siguiendo, según sus propias palabras, los pasos de leyendas aún vivas en esta mítica región del verso y la erudición saharaui.

En el camino se quedaron RASD El estado Saharaui, un libro de fotografías de Alfons Rodriguez o Aaiún 75, un libro de acuarelas y textos, no así Viajero en Tinduf  de Javier de Blas. Este último, un volumen en forma de cuaderno con apuntes de la vida cotidiana de la vida en el campamento, se publicará en castellano, inglés y árabe. Gracias a la cantidad con la que se ha respaldado el proyecto, se podrá pagar al traductor saharaui Abdalah. Además todos los beneficios irán a la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla, AAPSS.

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De dos en dos

Así nos han ido llegando las novedades editoriales (en castellano) en torno a las letras africanas durante el 2015, ¿continuará la racha?.

Ngũgĩ wa Thiong’o

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La editorial Debolsillo publicaba dos libros del keniata al albur de su eterna nominación al Nobel. Aprovechando el tirón que suponía que el nombre apareciera en todas partes se editaron dos de sus obras (si bien en formato de bolsillo). Se trataba de un ensayo escrito entre 1981-1985 (inédito en castellano) y de la reedición de una novela más reciente, la última que ha publicado antes de empezar con sus memorias.

Desde su brillante comienzo, El brujo del cuervo te hace subir a una atracción de la que no querrás bajarte con facilidad. Ngũgĩ wa Thiong’o condensa en más de setecientas páginas, cientos de historias y personajes llenos de originalidad, imaginación y magia. Se habla de “realismo mágico” y es que la narración no cesa de sorprendernos, entre la risa y la congoja. El “Sunday Times” de Londres reseñaba esta obra así: “Una traviesa y alucinante sátira sobre un dictador. Como si Saddam Hussein hubiera dado un golpe de estado en el País de las Maravillas y enviado a Alicia y al conejo a un campo de trabajo soviético.”

En cuanto a Descolonizar la mente, es el fruto de un largo debate sobre en qué lengua se debe de escribir la literatura africana, que continúa hoy en día. El escritor argumenta que la asunción del lenguaje del colonizador supuso aceptar su visión del mundo; “La lengua fue el vehículo más importante mediante el cual el poder fascinó y atrapó el alma”. Para él cualquier lengua posee un doble componente, en cuanto medio de comunicación pero también como vehículo de la propia cultura. Es un elemento crucial de la propia identidad. Pero el libro habla también del Imperialismo y las formas de resistencia y aporta mucha información y reflexiones importantes para conocer en mayor profundidad la obra y el pensamiento de este hombre que nació en Limuru en 1938, en el seno de una extensa familia campesina que se relacionaba en gikuyu, y que es uno de los referentes indiscutibles no solo de las letras (africanas), sino también como artista comprometido.

Yasmina Khadra

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La última noche del Rais se centra en esas horas finales que transcurren la noche del 19 al 20 de octubre de 2011, en las que el coronel comprende que va a ser definitivamente derrotado. Parece que Khadra escribió este libro en una especie de estado de gracia, con una escritura compulsiva, que le llegó tras indagar en la mente del líder libio y que acabó dando forma a esta exoficción, o el arte de crear una ficción a partir de elementos reales.

El loco del bisturí de Esdrújulas Ediciones  recupera la figura del comisario Llob que ya aparecía en las novelas de la Trilogía de Argel y también en La parte del muerto. Tal y como señalan desde la editorial, El loco del bisturí las precede cronológicamente y viene por fin a completar en nuestro idioma las andanzas de este comisario argelino íntegro y gruñón que se las ve y se las desea para poner coto a la delincuencia y a la corrupción en el desgarrado Argel del último decenio del siglo XX.

Boubacar Boris Diop

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De nuevo se vuelve a utilizar la misma fórmula con el senegalés, solamente que esta vez son dos editoriales diferentes las que publican dos novelas.

Desde la Editorial Almuzara nos dicen que El libro de los Secretos (que el escritor publicó en wólof en 2006 bajo el título Doomi Golo) está “Escrito en un lenguaje hermoso, henchido de metáforas y vivas evocaciones, este libro pletórico de símbolos es un viaje a través de la rica herencia cultural de Senegal y una celebración de la memoria y los vínculos entre generaciones. Tanto fábula política como narración íntima, esta ambiciosa novela reexamina un pasado mítico para iluminar una modernidad inquietante.”

De signo muy diferente es Murambi, el libro de los huesos que nos acerca la Editorial Wanafrica y que surgía de la experiencia colectiva “Ruanda: escribir por deber de memoria”, en la que participaron diez escritores y de cuyo germen surgiría, entre otras, esta novela de la que  Ousmane Sembène dijo: “Gracias a su talento creativo, el escritor senegalés hace penetrar en nuestras conciencias los nombres y rostros de las víctimas de la sangrienta tragedia ruandesa. Murambi, el Libro de los huesos permite también medir la responsabilidad, a menudo ocultada, de las potencias occidentales en las grandes tragedias africanas”.

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