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Posts etiquetados ‘Kenia’

Volver al principio: el primer Ngugi wa Thiong´o al alcance de tu mano

Ngugi wa Thiong´o es cada vez más conocido, de lo cual estamos muy satisfechos. Sin duda, su apoyo y defensa continua de la escritura en lenguas africanas suele ser la faceta de él que más se resalta. Sin embargo, basta indagar un poco para saber que  lo anterior se queda corto (su activismo hace ponerse en pie) y que estamos, ante todo, frente a un gran intelectual y un brillantísimo escritor.

Una vez más ha sido una editorial no especializada en literaturas africanas, Kailas fundada en 2004, la que ha apostado y ha integrado en su catálogo las dos primeras novelas del keniano. Este tipo de iniciativas editoriales nos resultan especialmente esperanzadoras ya que introducen las literaturas africanas entre el resto de libros fomentando la normalidad con la que estas literaturas merecen ser tratadas.

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Binyavanga Wainaina, una vuelta muy esperada

A veces los escritores tienen tanta presencia mediática, en redes sociales, revistas on line…, que perdemos de vista la primera y verdadera dimensión de ellos, aquella que nos fascinó: su escritura. Wainaina es, a mi entender, uno de esos casos. Al menos es lo que me ha ocurrido a mi al darme cuenta de que él sigue tan presente en mi vida que he dejado de esperar que su promesa de publicar un nuevo libro se cumpla, al ir amontonando información sobre su turbulenta existencia, sin percibir que su única obra publicada hasta el momento Algún día escribiré sobre África (Sexto Piso editorial, 2013) la escribió… en 2011.

La trayectoria de este escritor nacido en Nakuru (Kenia) en 1971 no es de las que pasa desapercibida. De madre peluquera ugandesa y padre ejecutivo keniano, estudió en Sudáfrica mientras la verdadera pasión de su vida, escribir, seguía creciendo en él sin parar. Kenneth Binyavanga Wainaina sorprende ya desde su mismo nombre. Difícil de pronunciar, su familia prefiere el diminutivo de Ken, pero él se decidió por el completo al parecerle exótico y diferente. Su presencia tampoco es de las que pasa desapercibida. Su pelo se colorea en rojo y azul o en verde y sus gestos son exagerados, histriónicos, mientras observa con mirada penetrante y aguda, a veces elegantemente vestido con un tutú. Binyavanga Wainaina es un ser mediático, puede que exagerado, pero ante todo es un hombre que nació para escribir.

Iniciando el camino

En 2002 ganó el “Premio Caine para las letras africanas” con su relato Discovering Home, un premio que, después en 2014, criticó a través de una serie de tuits. Twitter ha sido, en ocasiones, el medio a través del cual ha hecho públicas muchas de sus opiniones, ya que el escritor ha usado con soltura, desde sus comienzos como escritor, las redes sociales. De hecho, una de las partes de su vida más conocidas es su amistad con Chimamanda Adichie, la creadora de la novela Medio sol amarilloSe conocieron en 2001 a través de internet, en un sitio web que les permitía compartir su pasión por la escritura. Dieciséis años después la amistad continúa, ambos leen lo que escribe el otro y opinan sobre ello, a pesar de ser tan diferentes a la hora de escribir.

Wainaina, ha escrito para The New York Times, The Guardian y para The National Geographic y es el director del “Chinua Achebe Center for African Writers and Artists at Bard College” de New York. Tras recibir el “Premio Caine” decidió fundar en 2003 una revista que sirviera de plataforma para los jóvenes escritores africanos, así nació Kwanique significa “Y ahora qué”. En su página web explican sus intenciones… “¿por qué solo se conoce a Ngugi wa Thiong´o o a Meja Mwangi? hay muchos jóvenes talentos que escriben y que quieren darse a conocer”. Aspiran a ser un lugar de encuentro, difusión y promoción de las letras africanas. The Kwani? Manuscript Project es un premio para celebrar la novela africana y su capacidad de adaptación y resistencia, un nuevo premio literario para la escritura africana e invitan a la presentación de manuscritos inéditos de ficción de escritores de todo el continente africano y de la diáspora.

En 2005 presentó un texto breve, un ensayo, enfadado por un artículo que la revista Granta había publicado. En Cómo escribir sobre África  mostró una escritura irónica y contradictoria, que desmontaba tópicos y clichés que aún hoy se ciernen sobre el continente cuando se escribe sobre él.

Su actividad e inquietud le hizo ser merecedor del “Joven Líder Global” que concede anualmente el “Foro Económico Mundial”. Sin embargo, Wainaina rehusó el reconocimiento por considerar que sería un acto en extremo fraudulento aceptar por su parte, la idea trillada de que a partir de ahí su figura “incidiría significativamente en los acontecimientos mundiales”.

Después, otros relatos cortos anticiparon la publicación de su única obra hasta el momento. Unas memorias en las que el escritor daba un repaso a la Kenia en la que había nacido tanto a nivel político, como cultural y social. Un libro emblemático que supuso una ruptura en la manera en la que se conocía la narración africana para mostrar un texto brillante, lleno de vocablos inventados y un manejo del lenguaje extraordinario, en el que la música adquiría un papel muy relevante. Y que, además, volvía a mostrar la intención de Wainaina por demoler los clichés que como garrapatas parecen no querer desprenderse de la imagen del continente. Se trataba de One Day I Will Write About This Place y que se tradujo por Algún día escribiré sobre África.

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Por la vía de los ensayos controvertidos

Un año después publica la segunda parte de su satírico ensayo bajo el título: Cómo no escribir sobre África en 2012,  esta vez lo hace en The Guardian y empieza así: “Nairobi es el lugar perfecto para ser un corresponsal internacional. Hay vuelos regulares al genocidio más cercano, y hay césped, pistas de tenis y puedes conseguir un servicio adulador. Tienen panceta y puedes tener un chef estupendo para que trabaje en tu cocina por 300 euros al mes.”*

Su faceta de agitador cultural continúo cuando, a a finales de 2013, presentó un nuevo proyecto, se trataba de “Africa 39” para encontrar los mejores 39 escritores africanos por debajo de los 40 años, arrojando una lista atractiva y diversa que reconocía el trabajo de algunos y mostraba por primera vez el de otros tantos autores desconocidos.

Binyavanga Wainaina. Foto: Editorial Sexto Piso

A principios de 2014 sorprendía al mundo con el anuncio de su homosexualidad, publicando de nuevo otro artículo “Mum, I am homosexual“. Se trataba del capítulo perdido de su libro, aquel que no se atrevió a publicar hasta que su madre falleció y en el que confesaba que sabía que era homosexual desde los cinco años. En el libro él obviaba mencionar su orientación sexual, aunque una relectura del mismo, tras conocer el capítulo perdido, nos hace comprender muchas de las situaciones que vive, su comportamiento y su búsqueda y aceptación tanto personal como en su entorno más cercano y familiar. Además, publicó en YouTube las seis partes de un vídeo que tituló Debemos desatar nuestra imaginación donde hablaba sobre su decisión de dejar el país, la homosexualidad en África, la Iglesia y las leyes contra los homosexuales en el continente. Ese mismo año fue nombrado por la revista Time como una de las “Personas Más Influyentes del Mundo”. 

Mientras, seguía polemizando con unos y con otros sobre diversos temas, hasta que en 2015 sufrió un derrame cerebral que llevó a que se emprendiera una campaña de crowdfunding para pagar los gastos hospitalarios y médicos. Ese mismo año volvía a ser protagonista otra vez por motivos extraliterarios al denunciar en redes que había sido golpeado por un taxista alemán en Berlín. Para ya, en diciembre de 2016, realizar unas impactantes declaraciones al confesar que tenía SIDA.

A nivel literario, lo más reseñable estos años, ha sido su participación en la antología que el colectivo Jalada publicó sobre Ciencia Ficción (y del que la editorial 2709books ha traducido algunos para su volumen Afrofuturo(s), con el relato “Boonoonoonoos little bit Boonoonoonoos”.

Como curiosidad añadir que Wainaina colecciona recetas culinarias y que tiene alrededor de 13.000 tanto de cocina tradicional como moderna africana.

Un huracán devuelve al mejor Wainaina

Pero, por fin, este mismo año ha visto la luz otro ensayo suyo bajo el título “Since Everything Was Suddening into a Hurricane” de nuevo con Granta. En él escribe sobre su experiencia debida al derrame cerebral que sufrió y habla sobre su vuelta a Nairobi, al encuentro de su padre, en esta ocasión acompañado de su pareja. Se trata de un texto en el que las frases se cortan de manera deliberada, desajustando líneas, saltándose las reglas de puntuación y volviendo a jugar con las palabras, mezclando sustantivos y adjetivos. El ensayo ha sido calificado como “experimental” y ha hecho surgir una pequeña polémica entre los que alaban la manera en la que el escritor no sigue las reglas gramaticales y los que opinan lo contrario: que ocasionan un transtorno al lector y que las palabras deben ser claras y seguir un orden.

Lo cierto es que parece que Wainaina ha vuelto con fuerza, prueba de ello será la conferencia que dará en la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo, el próximo 25 de julio, bajo el título “How to write about Everything”. Promete.


*Traducción Aurora Alcojor.

“Desplazar el centro” en la lucha por las libertades culturales con Ngũgĩ wa Thiong’o

La verdad es que este comienzo de año nos está dejando muchas novedades editoriales relacionadas con las literaturas africanas, pero sin duda el escritor que aparece para nuestro contento, mes tras mes, es Ngũgĩ wa Thiong’o (eterno candidato al Nobel de Literatura, como bien nos están recordando por todas partes… ¿oído cocina?).

A su presencia en Barcelona, en el CCCB, se ha unido una importante cantidad de traducciones que están llegando, para alegría de sus seguidores, a nuestras librerías. De pronto, el escritor aparece por doquier. Y queremos que la racha siga.

Razones las hay y sobran. La trayectoria literaria de este gigante supera con amplitud la veintena de obras escritas. Si bien comenzó escribiendo en inglés, fue tras su paso por la prisión de máxima seguridad de Kamiti (Kenia) por haber escrito una obra de teatro en kikuyu (o gikuyu) crítica con el gobierno y por haberla puesto en escena con campesinos y trabajadores, donde tomó la decisión de escribir usando para ello el papel higiénico de su celda, la primera novela moderna escrita en lengua gikuyu o kikuyu, Caitaani mũtharaba-Inĩ (El diablo en la cruz, editada por Txalaparta en 1994). Esta es precisamente una de las obras del keniata que han sido reeditadas este año por Editorial De Bolsillo junto con otra de sus obras maestras: Un grano de trigo.

Además, Kallas Editorial ha publicado No llores pequeño, cuyo título original es Weep Not, Child y que cuenta con traducción a euskera  Negarrik ez, haurra (Txalaparta), y han aparecido Descolonitzar la mentDesplaçar el centre en catalán.

En este cuadro resumen podéis consultar los títulos de la trayectoria de Ngũgĩ wa Thiong’o que podemos leer en castellano, catalán o euskera hasta el  momento.

El diablo en la cruzTxalaparta,1994. Traducción: Alfonso Ormaetxea El diablo en la cruz. De Bolsillo. 2017. También en: E-BOOK EPUB
Un grano de trigo. Zanzíbar, 2006. Traducción: Marta Sofía López Un grano de trigoDe Bolsillo. 2017. También en: E-BOOK EPUB

No llores pequeño. Kallas, 2017. Traducción: Alicia Frieyro Gutiérrez

Negarrik ez, haurra. Txalaparta. Traducción: Pernaldo Barrena

Descolonizar la mente. DeBolsillo, 2015. Traducción: Marta Sofía López

Descolonitzar la ment. Raig Verde, 2017. Traducción: Blanca Busquets

El brujo del cuervo. Alfaguara-Santillana, 2008. Traducción: Susana Rodríguez-Vida
Sueños en tiempos de guerra. Rayo Verde, 2017. Traducción: Rita da Costa

 

Somnis en temps de guerra. Raig Verde. 2017. Traducción: Josefina Caball

Matigari. Colegio de México, 2005. Traducción: Rafael Segovia

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Pétalos de sangre. Editorial Elefanta

Cómo desplazar el centro y por qué

Una de las últimas obras en añadirse a la lista anterior ha sido Desplazar el centro. La lucha por las libertades culturales, también editada por Rayo Verde y su traducción a catalán bajo el título Desplaçar el centre.

Cuando Ngugi tomó la decisión de escribir en gikuyu/kikuyu en 1977, continuó haciéndolo en inglés para los ensayos. En esta ocasión se recogen varias conferencias y textos escritos entre 1985 y 1990. Contiene, además, un prólogo escrito por él mismo a día de hoy que eché en falta cuando se publicó Descolonizar la mente y que nos resitúa sobre lo que vamos a leer.

El volumen contienen tres partes: Liberar la cultura del eurocentrismo, Liberar la cultura de los legados coloniales y Liberar la cultura del racismo. Después en torno a estos tres grandes ejes se han ido colocando los veintiún textos, no ordenados de manera cronológica sino en razón a su obediencia a alguno de estos bloques, aunque más de uno oscila entre varias aguas.

La preocupación de Ngugi por desplazar el centro en dos sentidos, entre naciones (“Lo que se refiere a Occidente se convierte en “lo universal”, y lo que se refiere al tercer mundo se convierte en “lo local”, pág. 65)  y dentro de cada nación, ha sido el motor continuo de su obra y pensamiento. Una reflexión que en él nunca ha cesado, cuestionándose siempre todo lo que contempla y cree digno de ser pensado y puesto en común y que ha atendido entre otras preguntas a ¿para quién escribo? y ¿sobre quién?, pero que transcienden lo que es el ámbito literario.

Desplazar el centro puede ser leído por todos aquellos que tienen interés en las literaturas africanas. En este sentido, Ngugi propone un repaso de las tres tradiciones que contiene: la oratura o tradición oral, la escritura de los escritores africanos que escriben en lenguas europeas y por último, la de los africanos que escriben en lenguas africanas. Nos habla de una literatura, la segunda, que se escribe con las “lenguas del poder” y se queja de que el “arte de la traducción” no ocupa el mismo lugar que las otras artes.

Después habla de acabar con el legado colonial. En este sentido, resalto la importancia que le concede a otro pensador Frantz Fanon a quien menciona por sus obras capitales: Piel negra, máscaras blancas y Los condenados de la tierra. En concreto, resalta que “una lectura exhaustiva del capítulo “Desventuras de la conciencia nacional” del libro Los condenados de la tierra es necesaria para entender la obra literaria africana de los años sesenta, para añadir “La literatura de este período no es más que una serie de imaginativas notas al pie de la obra de Frantz Fanon”. Para pasar después a interpelar y remover el papel de intelectuales y academicistas.

El último conjunto de textos es un amalgama de diversos puntos de vistas en torno a cuestiones que considera necesarias de resaltar o criticar. De entre ellos destaca uno de los primeros que escribió en 1981. Fue un discurso en Copenhague, bajo el tíulo “Su cocinero, su perro. El África de Karen Blixen” y en el que nos muestra otra cara de la escritora danesa que “el mundo” (es decir, occidente) parece no querer no ver.

“La situación del escritor en el África del siglo XX es un reflejo de la sociedad en su conjunto” afirma en este libro. Durante la época colonial el pueblo africano fue despojado de sus tierras, su trabajo y su mente. Bajo la independencia, el poder económico siguen en manos de multinacionales que interponen a la élite que gobierna bajo el dictado de Occidente. “África es un continente alienado de sí mismo debido a los años de invasiones extranjeras y de déspotas internos. El exilio en el ámbito literario, así pues, no es más que el reflejo de un estado de alienación de la sociedad en su conjunto, un claro caso de la herencia colonial que ha dejado cicatrices en el cuerpo, el corazón y la mente de nuestro continente” (pág. 189)

Desplazar el centro. La lucha por las libertades culturales (Moving the Centre, 1993) – Editorial Rayo Verde. Traducción: Víctor Sabaté. 2017 / Desplaçar el centre Raig Verde.Traducción:  Dídac Gurguí. 2017

Matigari – Ngugi wa Thiong´o

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Esta novela está dedicada a todos aquellos que gustan de una buena historia: a todos aquellos que investigan y escriben sobre la escritura africana, y a todos aquellos comprometidos con el desarrollo de la literatura en las lenguas de todos los pueblos africanos (Dedicatoria Matigari)

Me es difícil escribir sobre este libro ahora, y me vais a entender en seguida. No lo es en absoluto volver a sumergirme en el mundo de Ngugi wa Thiong´o con el que me une una extensa relación de admiración. Ya están sonando los tambores para el próximo Nobel de Literatura y otra vez mis dedos se rebelan y no quieren cruzarse. Jamás deseo suerte a quien sé que se merece éxito. Pero ojalá. Por miles de razones. La principal: que es uno de los más grandes escritores vivos.

Matigari es un libro con historia dentro y “fuera”

El propio escritor lo resume muy bien en esta frase introductoria, “El libro ha tenido una historia que casi rivaliza con el relato de ficción que encierra entre sus tapas.” La novela original en kikuyu se publicó en 1986 bajo el régimen de Arap Moi (presidente de su país entre 1978 y 2002) y desde el primer momento tuvo una gran resonancia. En la obra, Ngugi cuenta  la historia de Matigari ma Njiruungi, un hombre que ha luchado por la independencia de su país y que regresa para reconstruir su vida y tener un futuro, pero comprueba que nada de lo que se encuentra es como lo soñó. El personaje trascendió el texto escrito y su nombre empezó a pasar de boca en boca por toda Kenia, siendo el centro de las conversaciones en muchos lugares por lo que el régimen pensó que se trataba de un personaje real, así que ordenó su arresto.

El propio escritor lo explicó así en el prólogo, “Matigari es bastante interesante. El libro fue escrito cuando estaba en el exilio. Fue publicado en Kenia en 1986. Este fue un año muy malo en lo que respecta a la represión política en mi país. Hubo arrestos de intelectuales a gran escala. Fueron encarcelados con falsas acusaciones que se presentaron contra ellos. Fue entonces cuando salió el libro. El personaje de ficción en el libro, que tiene el nombre de la novela, Matigari, quiere saber dónde puede encontrar la verdad y la justicia. El Presidente Moi se enteró de esto, es decir, que Matigari se atrevía a ir por todo el país haciendo este tipo de preguntas. Por ello, el presidente ordenó su detención inmediata. La policía no tardó en descubrir, sin embargo, que este Matigari era sólo un personaje de un libro. Moi ordenó que el libro fuera detenido en su lugar. En 1987, la policía irrumpió en todas las librerías del país y requisó cada copia del libro. También confiscaron los ejemplares en el almacén de la editorial. Por ello, el libro sólo está disponible en inglés y aún así fuera de Kenia. Así, uno podría argumentar que el libro y el personaje se han unido a su autor en el exilio.”

Matigari es un libro que sorprende

Escrito con un lenguaje muy oral, contada a la manera de las viejas historias (dicen que es una parábola), en donde repeticiones, frases hechas y diversa mitología se ponen al servicio de la creación de una leyenda. No en vano nadie sabe a ciencia cierta quién es en realidad Matigari (¿una segunda venida de Jesús?). Lo que sí se sabe es que ha luchado contra el invasor de la época colonial, a quien ha reclamado que devuelva sus tierras a sus legítimos propietarios: los campesinos que la cultivan, lo que sí se sabe es que va en búsqueda de la verdad y la justicia. “Existen dos mundos”, le dijo Matigari, “El mundo de los que aceptan las cosas como son y el mundo de los que quieren cambiar las cosas. ¿A qué mundo perteneces tú?”.

Nada de lo que se encuentra a su regreso es lo que él pensaba. Dispuesto a dejar las armas y vivir en paz se encuentra que todo su mundo sigue estando controlado y explotado bajo un gobierno corrupto y desleal para con los suyos. En este libro se expone un gran tema: el de la dificultad de liberar a África de las potencias extranjeras. Y, como en otras obras suyas, Ngugi habla además de los traidores que nacen de entre ellos mismos y que deciden vender a sus propios compatriotas, que deciden despojarles de todo, sin ellos imposible comprender tantas cosas.

Matigari surge como alguien a quién se admira por su claridad de ideas y de posicionamiento. A la imagen de los grandes héroes. La necesidad de un liderazgo fuerte puede estar detrás de la trama de la novela. Alguien a quien el pueblo necesita. En este sentido, el escritor no usa una voz colectiva como en otras narraciones. Centrado en un hombre, Ngugi parece proponer que sin él, con el fracaso de su intención, la única respuesta que puede quedar son las armas.

Matigari es un libro a veces denso que surge de la necesidad de contrarrestar un poder devastador. Es un ejemplo de literatura como forma de resistencia, a través de la cual el pueblo se identifica, se refleja y se vivifica.

Se me hace difícil escribir sobre este libro ahora, he comenzado diciendo, ya que me recuerda otros intentos de lucha semejantes que han acabado (están acabando) por desgracia entre rejas o bajo tierra (Ngugi sabía de qué hablaba). Han pasado muchos años desde que el keniata escribió esta novela, pasaron los soles de las independencias, pasaron las post-independencias, pero se continúa bajo los mismos títeres que entonces. En una época en la que los discursos sobre África quieren seguir siendo impuestos desde fuera, ellos continúan haciendo su propio camino. Habría que analizar de verdad cuáles están siendo sus hazañas y sus logros. También con narrativas que usando parábolas o a través de ficción-fantasía se rebelan una y otra vez contra la dictadora realidad, rompiendo el silencio que se les quiere imponer, de una manera inusitada. Libros, me diréis. Pero mientras el pueblo susurre estos nombres en secreto, de boca en boca, como si fueran auténticos (¿acaso no lo son?), y sigan pasando estos libros de mano en mano haciéndolos rodar e iluminar, mi aliento se contendrá.

“Permíteme decirte algo” dijo Matigari.”Vengo de ver al estudiante de las estrellas de la era moderna. Le dije que el miedo excesivo nutre la miseria en nuestra tierra… Mejor suerte corren los que van a la cárcel cantando canciones de valentía arraigadas en su compromiso con la verdad y la justicia…¿Qué más le dije? Hay dos tipos de gente que tienen la sabiduría de las estrellas, los que aman la verdad y los que venden la verdad.” (pág.111)

Ficha:

  • Título original:  Matigari  (1986)
  • Idioma: Original: Kikuyu
  • Traducción al castellano: Colegio de México (2005)
  • Traductor: del inglés, Rafael Segovia
  • Nº páginas: 196

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Desde una Nairobi que no suelen contarte

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Nairobi por la noche. shaydest.wordpress.com

Cuando entré en Nairobi la ciudad brillaba. Había jóvenes que vestían mejor de lo que vestiría yo nunca. Los locales de moda seguían abiertos y la música electrónica retumbaba por toda la ciudad. Yo quería formar parte de esa Kenia loca. De esa juventud que escribía poesía y la gritaba, que se teñía el pelo de colores, que hacía cine y música. Esa Kenia ante la que nuestro mundo cerraba los ojos. La gente pedía tipos desnudos bailando a saltos, música de tambores y cascabeles y cuando venían se decepcionaban y pagaban un dineral por hacerle fotos al maasai tradicional para poder decir que habían estado en África.

Dudé tres segundos dudé si debía pasar por el hospital primero o podría parar antes a tomarme algo y celebrar que era joven y estaba en el corazón de Nairobi. Aparqué y entré en un local donde la gente bailaba enloquecida al ritmo que marcaba un DJ con el pelo de color azul. De nuevo yo vestía un look pordiosero y envidiaba esas camisetas con estampados de Star Wars o series de moda. Quería ser capaz de volver a subirme a unos tacones sin sentirme incómoda. En ese local no había turistas viejos a la caza de jovencitas; nada de pretensiones, sólo baile, sólo música electrónica, sólo alcohol y algo de drogas, seguro, escondidas en algún bolsillo de esos pantalones pitillo que lucían todos como uniforme.

Me pedí una Coca-Cola teniendo en cuenta que unas horas más tarde tendría que empezar a tomar las pastillas profilácticas que me limpiarían de la amenaza del Sida. Se me acercó un chico con el pelo a lo afro y gafas de pasta sin cristales. Vestía una americana fabricada con la típica tela que utilizaban las mujeres de Makuyu como falda, en la que se leían frases en swahili que significaban: “Solo Dios sabe” o “Despacio es mejor”.

Tierra de brujas (la vida en un psiquiátrico de Kenia), María Ferreira. Editorial Viajes al pasado (2016) pág. 82

El primer relato traducido a más de 30 idiomas africanos

The Upright Revolution

No es algo nuevo el compromiso del colectivo Jalada en relación a las lenguas africanas. A finales del año pasado publicaba su número 04 bajo el título de “La cuestión del lenguaje“. Un sorprendente ejemplar que se llenaba de textos en diversos idiomas africanos y que levantaba una nueva torre en donde las lenguas africanas conviven con las europeas, las imágenes con las palabras y los audios con la escritura, en un contexto en el que la situación no es demasiado optimista: África es la región del mundo con mayor número de idiomas en peligro de extinción.

Ahora, Jalada (además de otras iniciativas que siguen surgiendo en el continente) quiere darle la vuelta a esta situación: “hay millones de personas que hablan idiomas africanos pero no así escritores”. Y ellos creen que esto tiene que cambiar.

De sobra es conocida la defensa permanente que el escritor keniano Ngugi wa Thiong´o ha realizado (y realiza) a favor de las lenguas africanas desde su intervención en la “Conferencia de Makerere de 1962” que enfrentó las dos posturas en relación a la lengua: la que representaba él mismo y la que defendió Chinua Achebe (cuya obra íntegra se realizó en inglés). Compromiso en el que se ha volcado y la razón por la que para este especial de Jalada escribió un texto inedito, The Upright Revolution or, why humans walk upright (Ituĩka Rĩa Mũrũngarũ: Kana Kĩrĩa Gĩtũmaga Andũ Mathiĩ Marũngiĩ), un cuento sobre la necesidad de unirse para conseguir logros.

El reto vino después. A partir de la fábula escrita en origen en gikuyu o kikuyu, se buscaron traductores (el proceso completo duró cuatro meses) para que la obra fuera publicada en más de 30 idiomas africanosMoisés Kilolo, cabeza visible del colectivo, reafirmando la intención de seguir publicando piezas literarias en los diversos idiomas africanos, comparte en este especial de Jalada la dificultad al buscar traductores. Afirma que para algunas de las lenguas se ha contado con profesionales pero en otras ocasiones la traslación tuvo que ser llevada a cabo por personas cuya primera experiencia en este campo era ésta. Además, se resalta que para la mayoría de las traducciones se utilizó la versión inglesa, y en menor medida la francesa y la árabe. Estamos, de nuevo, ante el doble proceso: gikuyu-inglés, inglés-hausa por ejemplo, con las dificultades que eso implica (aunque en el caso de Ngugi él mismo es el encargado de la versión inglesa lo que permite confirmar su fidelidad con respecto al orginal). La pérdida de la riqueza lingüística al trasladar a otro idioma es uno de los caballos de batalla de todos los traductores, labor imprescindible y no siempre reconocida.

Así, Jalada publica un número número bajo el nombre “La cuestión de la traducción” y permite leer el texto del keniata, además de en Gikuyu, en los siguientes idiomas: Inglés, Amharico, Dholuo, Kamba, Lwisukha (Luhya), Kipsigis, Kinyarwanda, Franbés, Árabe, Luganda, Kiswahili, Afrikaans, Hausa, Meru, Lingala, IsiZulu, Igbo, Ibibio, isiNdebele, XiTsonga, Nandi (Kalenjin), Rukiga, Bamanankan (bambara/mandingo), Lugbara, Lubukusu, Kimaragoli, Giriama, Sheng, Ewe, y Naija Langwej. Y dejan abierta la puerta a otras traducciones en nuevos idiomas.

Como ya es habitual, las diversas traducciones se acompañan además de tres audios  en los que diversos autores leen el texto en inglés, kikuyu y sheng (lengua que mezcla swahili, inglés y lenguas tradicionales como el luo, el gikuyu o el kamba), lo que permite que las lecturas lleguen a un público más amplio. Además de que se prevé que esté disponible en breve en formato de libro electrónico.

Un camino que no ha hecho sino empezar.

Colaborar para impulsar

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El escritor Binyavanga Wainaina sufrió a finales del año pasado un derrame cerebral y se inició una campaña a través de la plataforma M-Changa para sufragar los elevados gastos que conllevaban su tratamiento (en la actualidad se encuentra en la India). Es un ejemplo de cooperación colaborativa o crowdfunding a través del cual muchas personas tratan de hacer realidad proyectos para los que carecen de financiación. El continente africano también se ha abierto a utilizar este marco para llevar a cabo proyectos creativos (películas, documentales, tecnología, música, diseño…) algunos en forma de libros.

A través de diversas plataformas [StartMe, FundFind y ThundaFund (Sudáfrica); Funda Solva, HelpFund y Imeela (Nigeria); M-Changa (Kenia), Akkabo (Uganda) o SlizeBiz (Ghana)] personas anónimas y no tan anónimas buscan llamar la atención sobre sus ideas y conseguir la tan ansiada financiación que las pueda llevar a cabo.

#LoveAfricanLiterature

Afrikult.com es una plataforma online que analiza, explora y celebra las letras africanas. Tres amigos que aman la literatura del continente se unieron para tratar de conectar con más personas a las que también les apasiona lo mismo. En la actualidad han terminado con éxito una campaña de crowdfunding para promover la diversidad de las tradiciones africanas y darlas a conocer a través de la celebración de una serie de eventos en los cuales las personas se conozcan, se relacionen e intercambien.

ThundaFund

Concebida como una idea que parte de África para los africanos, y localizada en Sudáfrica, aspiran a ampliar su influencia por toda África del Sur. Entre sus proyectos editoriales abundan los infantiles o dirigidos a este tipo de público, pero también se pueden encontrar desde uno para que una revista sudafricana multilingüe trimestral (Prufrock) que apoya la literatura local pase a ser bimensual, hasta otro para apoyar la publicación de la  tercera antología de  Short Story Day (relatos) bajo el título de Water, pasando por el que recopila 24 obras de teatro basadas en cuentos populares africanos enfocadas a un público adolescente.

Lanzanos

puerto-de-dakar-puerta-de-africa-occidental-pdfDaniel Castillo Hidalgo acudió a esta plataforma para obtener el dinero suficiente para poder publicar su libro, “un ensayo sobre África escrito en castellano“.

Puerto de Dakar , puerta de África Occidental. Una historia económica de Senegal (1857-1957) “analiza el proceso de transición económica de Senegal y su adaptación a las dinámicas de la globalización a través de las infraestructuras del transporte”.

Obtuvo los apoyos y el libro ha sido editado por Vereda Libros en formato de libro electrónico y pdf.

 Verkami

Por Verkami ha pasado también de manera exitosa la búsqueda de financiación de la revista 5W “una publicación de crónicas de larga distancia, centradas en el ámbito internacional y con una apuesta radical por la narración y la imagen. La edita el Colectivo 5W, fundado por Xavier Aldekoa, Mikel Ayestaran, Igor G. Barbero, Maribel Izcue, Agus Morales, Pablo R.verkami_30b74db86dceefdae6960e091181b6a5 Suanzes, Anna Surinyach y Quim Zudaire, con la colaboración de una red de periodistas y fotógrafos desplegados en varios puntos de África, América, Asia, Europa y Oriente Medio.”

Pero lo que más me ha llamado la atención es el alto número de publicaciones sobre / desde El Sahara que Verkami contiene.

Tiris, rutas literarias es el trabajo que podremos leer de Bahia M.H Awah ya que el escritor saharaui sí terminó con éxito su objetivo económico. Una auténtica ruta literaria siguiendo, según sus propias palabras, los pasos de leyendas aún vivas en esta mítica región del verso y la erudición saharaui.

En el camino se quedaron RASD El estado Saharaui, un libro de fotografías de Alfons Rodriguez o Aaiún 75, un libro de acuarelas y textos, no así Viajero en Tinduf  de Javier de Blas. Este último, un volumen en forma de cuaderno con apuntes de la vida cotidiana de la vida en el campamento, se publicará en castellano, inglés y árabe. Gracias a la cantidad con la que se ha respaldado el proyecto, se podrá pagar al traductor saharaui Abdalah. Además todos los beneficios irán a la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla, AAPSS.

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De dos en dos

Así nos han ido llegando las novedades editoriales (en castellano) en torno a las letras africanas durante el 2015, ¿continuará la racha?.

Ngũgĩ wa Thiong’o

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La editorial Debolsillo publicaba dos libros del keniata al albur de su eterna nominación al Nobel. Aprovechando el tirón que suponía que el nombre apareciera en todas partes se editaron dos de sus obras (si bien en formato de bolsillo). Se trataba de un ensayo escrito entre 1981-1985 (inédito en castellano) y de la reedición de una novela más reciente, la última que ha publicado antes de empezar con sus memorias.

Desde su brillante comienzo, El brujo del cuervo te hace subir a una atracción de la que no querrás bajarte con facilidad. Ngũgĩ wa Thiong’o condensa en más de setecientas páginas, cientos de historias y personajes llenos de originalidad, imaginación y magia. Se habla de “realismo mágico” y es que la narración no cesa de sorprendernos, entre la risa y la congoja. El “Sunday Times” de Londres reseñaba esta obra así: “Una traviesa y alucinante sátira sobre un dictador. Como si Saddam Hussein hubiera dado un golpe de estado en el País de las Maravillas y enviado a Alicia y al conejo a un campo de trabajo soviético.”

En cuanto a Descolonizar la mente, es el fruto de un largo debate sobre en qué lengua se debe de escribir la literatura africana, que continúa hoy en día. El escritor argumenta que la asunción del lenguaje del colonizador supuso aceptar su visión del mundo; “La lengua fue el vehículo más importante mediante el cual el poder fascinó y atrapó el alma”. Para él cualquier lengua posee un doble componente, en cuanto medio de comunicación pero también como vehículo de la propia cultura. Es un elemento crucial de la propia identidad. Pero el libro habla también del Imperialismo y las formas de resistencia y aporta mucha información y reflexiones importantes para conocer en mayor profundidad la obra y el pensamiento de este hombre que nació en Limuru en 1938, en el seno de una extensa familia campesina que se relacionaba en gikuyu, y que es uno de los referentes indiscutibles no solo de las letras (africanas), sino también como artista comprometido.

Yasmina Khadra

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La última noche del Rais se centra en esas horas finales que transcurren la noche del 19 al 20 de octubre de 2011, en las que el coronel comprende que va a ser definitivamente derrotado. Parece que Khadra escribió este libro en una especie de estado de gracia, con una escritura compulsiva, que le llegó tras indagar en la mente del líder libio y que acabó dando forma a esta exoficción, o el arte de crear una ficción a partir de elementos reales.

El loco del bisturí de Esdrújulas Ediciones  recupera la figura del comisario Llob que ya aparecía en las novelas de la Trilogía de Argel y también en La parte del muerto. Tal y como señalan desde la editorial, El loco del bisturí las precede cronológicamente y viene por fin a completar en nuestro idioma las andanzas de este comisario argelino íntegro y gruñón que se las ve y se las desea para poner coto a la delincuencia y a la corrupción en el desgarrado Argel del último decenio del siglo XX.

Boubacar Boris Diop

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De nuevo se vuelve a utilizar la misma fórmula con el senegalés, solamente que esta vez son dos editoriales diferentes las que publican dos novelas.

Desde la Editorial Almuzara nos dicen que El libro de los Secretos (que el escritor publicó en wólof en 2006 bajo el título Doomi Golo) está “Escrito en un lenguaje hermoso, henchido de metáforas y vivas evocaciones, este libro pletórico de símbolos es un viaje a través de la rica herencia cultural de Senegal y una celebración de la memoria y los vínculos entre generaciones. Tanto fábula política como narración íntima, esta ambiciosa novela reexamina un pasado mítico para iluminar una modernidad inquietante.”

De signo muy diferente es Murambi, el libro de los huesos que nos acerca la Editorial Wanafrica y que surgía de la experiencia colectiva “Ruanda: escribir por deber de memoria”, en la que participaron diez escritores y de cuyo germen surgiría, entre otras, esta novela de la que  Ousmane Sembène dijo: “Gracias a su talento creativo, el escritor senegalés hace penetrar en nuestras conciencias los nombres y rostros de las víctimas de la sangrienta tragedia ruandesa. Murambi, el Libro de los huesos permite también medir la responsabilidad, a menudo ocultada, de las potencias occidentales en las grandes tragedias africanas”.

Ngũgĩ wa Thiong’o, el luchador incansable

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Publicado originalmente en África no es un país.  02/11/2015

Podríamos haber hablado de este escritor keniata las semanas pasadas cuando las sempiternas apuestas le señalaban, una vez más, como firme candidato al premio Nobel de Literatura. O también los días posteriores al anuncio del nombre de la ganadora (el de la periodista bielorrusa Svetlana Alexijevich), cuando se desplomó una vez más la oportunidad de que se le concediera el premio a uno de los más grandes escritores del continente africano (ya pasó, sobre todo, con Chinua Achebe y también con Assia Djebar, y puede volver a pasar con Nawal El Saadawi o con él mismo).

Sin embargo, es ahora con la traducción de  un nuevo libro suyo (y una reedición de su obra El brujo del cuervo), al albur de su eterna nominación al Nobel, que reúne cuatro conferencias escritas entre 1981-1985 (y en el que se echa en falta un prólogo del escritor a día de hoy) agrupadas bajo el descriptivo título de Descolonizar la mente (Editorial Debolsillo, 2015), cuando parece más propicio repasar su narrativa a partir de sus propias reflexiones y opiniones. Pero, ¿por qué recuperar un texto de hace más de treinta años sobre la política lingüística en las literaturas africanas, “aparentemente solo de interés para especialistas”, tal y como afirma Marta Sofía López, también autora de la traducción, en el prólogo?.

Descolonizar la mente es el fruto de un largo debate sobre en qué lengua se debe de escribir la literatura africana, que continúa hoy en día. El escritor argumenta que la asunción del lenguaje del colonizador supuso aceptar su visión del mundo; “La lengua fue el vehículo más importante mediante el cual el poder fascinó y atrapó el alma”. Para él cualquier lengua posee un doble componente, en cuanto medio de comunicación pero también como vehículo de la propia cultura. Es un elemento crucial de la propia identidad. Así, “El control político y económico no puede ser total ni efectivo sin el dominio de las mentes. Controlar la cultura de un pueblo es dominar sus herramientas de autodefinición en relación con otros“. Pero el libro habla también del Imperialismo y las formas de resistencia y aporta mucha información y reflexiones importantes para conocer en mayor profundidad la obra y el pensamiento de este hombre que nació en Limuru en 1938, en el seno de una extensa familia campesina que se relacionaba en gikuyu, y que es uno de los referentes indiscutibles no solo de las letras (africanas), sino también como artista comprometido.

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eKitabu: abriendo camino al libro electrónico desde Kenia

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Estudiantes con ebooks en Kenia. Fotografía: Worldreader

Henry Chakava es uno de los editores más reconocidos de Kenia (lideró el éxito de la African Writers Serie). Se llegó a enfrentar al gobierno para frenar el monopolio estatal en la publicación de libros, se atrevió a publicar en lenguas locales cuando hacerlo estaba considerado algo subversivo, y siempre está dispuesto a poner su conocimiento para la mejora del servicio de la edición y publicación. Chakava opina que las editoriales africanas necesitan diversificar sus productos para adecuarse a las nuevas demandas, aludiendo a la impresión bajo demanda, la publicación digital y a los e-books.

Sin embargo, en el continente africano donde el uso del teléfono móvil se ha disparado en los últimos años, aún no tienenMasai phone apenas cabida los libros electrónicos, ya que los smartphones o tablets que incluyen e-readers tienen un costo demasiado alto para la mayoría de la población africana. En cambio, algunos opinan que en África se puede dar la situación de pasar en no mucho tiempo de una “sociedad sin libros” a una “sociedad post-libro”. Otros ven el futuro en la “impresión bajo demanda” o en los audio-libros (basándose en la tradición oral de los africanos). Mientras, la edición digital en el continente sigue su camino.

En los últimos años han ido surgiendo iniciativas, plataformas, editoriales y revistas digitales que impulsan estas nuevas formas de lectura en el continente africano. Por mencionar algunos, la editorial Cassava Republic ha abierto dos colecciones de e-books, una bajo el sello Ankara Press (romance) y otra bajo el de Cassava Crime (thriller) mientras remarca las dificultades que presenta la edición y publicación de libros convencionales en Nigeria, donde encontrar buen papel o una máquina de impresión eficiente no es fácil, a lo que se unen los problemas de distribución, almacenamiento y cobro. Kachifo es otra editorial nigeriana independiente que apuesta por el formato electrónico y que publicó Fine Boys de Eghosa Imasuen en versión digital antes que en convencional.

Sudáfrica abrió la primera tienda de libros electrónicos del continente en 2010, bajo el nombre de Kalahari, y dos años después hacía lo mismo África del Este con ekitabu.

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Es la primera plataforma de distribución de contenidos digitales de África del Este. Se trata de una aplicación que da acceso a más de 400.000 libros electrónicos, incluyendo los productos más vendidos de Kenia, África y el resto del mundo. Además, también distribuyen material interactivo para todas las escuelas de la zona.

eKitabu (término que proviene de la palabra“Kitabu” que significa “libro” en idioma swahili) surgió en Kenia en 2012 enfocada sobre todo a distribuir libros relacionados con la educación (que suponen aproximadamente el 70% de los libros que se editan en África) y en la actualidad venden libros electrónicos, contenidos interactivos y una plataforma de aprendizaje. También apoyan el e-learning a través del programa “Tunaenda Digital” en las escuelas. Muchas de las editoriales de esta zona de África están integradas en ella. Lhongor Publishers (con 250 títulos, la mayoría de educación), Moran Publishers Kwani?. 

Ellos mismos resaltan que se involucran directamente con las personas, con las escuelas y sus maestros y con los estudiantes y sus familias. También trabajan de igual manera con librerías y editoriales convencionales. Además, eKitabu innova al admitir la compra de libros electrónicos mediante servicios que permiten realizar pagos desde el teléfono móvil, como M-Pesa (en Kenia), MTN (en Uganda y Ruanda) y Tigo (en Tanzania), así como mediante el uso de tarjetas de crédito.

Cuenta, además, con un “Concurso de Ensayos” (dirigido a los cursos de primaria y secundaria de todas las escuelas públicas y privadas de Kenia) que ya va por su tercera edición. Durante la “Feria Internacional del Libro de Nairobi”, eKitabu otorgó el premio a los ganadores del Concurso de Ensayos digital de este año entre los estudiantes que habían presentado sus ensayos online para la competición, en inglés y en swahili.

La familia literaria de Ngugi wa Thiong´o

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Entrevista en #TheTrend

A veces conocemos escritores que se emparejan con escritores o que descienden de escritores. Más difícil es encontrar familias como la de Ngugi wa Thiong´o un caso peculiar en la literatura africana y me atrevería a decir que en la universal. Tres de sus hijos; Tee Ngugi, Nducu wa Ngugi, Mukoma wa Ngugi y su hija Wanjiku wa Ngugi, son autores con libros publicados. La celebración del 50 aniversario de la publicación de su primera novela Weep Weep Not Child Not, Child (también la primera publicada en inglés en África oriental) ha sido un buen motivo para reunirlos a todos.

En 1962, un todavía estudiante James Ngugi participó en la Conferencia sobre el estado de la literatura africana de la Universidad de Makerere, la más antigua de Uganda. Allí pudo debatir sus puntos de vista con Chinua Achebe, al tiempo que le pasó el texto inacabado de la que sería su primera novela publicada, Weep Not, Child (traducida al euskera bajo el título Negarrik ez, haurra por la editorial Txalaparta).

En 1964 sus preocupaciones giraban en torno al colonialismo y la brutal desposesión de los campesinos de sus tierras ancestrales, situación que comenzaba a peligrar ante el surgimiento de grupos como los Mau-Mau. Así, la que está considerada como la primera obra en inglés publicada en Kenia, desde el punto de vista de un estudiante denunciaba aquella situación inhumana y descubría la fuerza de un pueblo que se ha levantado, una y otra vez, contra los intentos de sometimiento.

“El neocolonialismo será vencido y África será realmente libre. Mi escritura está dentro de estas batallas ideológicas por la libertad“, contestaba sobre las razones que le impulsan a escribir. Pero los tiempos cambian y sus descendientes han optado por otro tipo de literatura, en apariencia no tan comprometida.

De los 9 hijos que tiene el escritor, cuatro han seguido sus pasos. El mayor, Tee Ngugi ha escrito hasta el momento Veil of Fear y Season of Love and Despair (2015). Este último es una colección de 7 relatos cortos, que ha tenido muy buena acogida en Kenia, y que tratan sobre el amor y la desesperación, pero que conllevan también una mirada sobre los resultados no deseados de un sistema económico injusto  [uno de esos cuentos, “Love and Damnation”, se puede leer aquí (en)].

51tq2-wDvML._SX357_BO1,204,203,200_Siguiendo con las curiosidades, tres de ellos han elegido temáticas de novelas negras o misterio. Nducu wa Ngugi inició con City Murders la que anuncia como una serie protagonizada por el periodista de investigación Jack Chidi. Un hombre de negocios es encontrado muerto en una habitación de un motel en Nairobi y lo que deviene en una novela de detectives también muestra los claroscuros de una ciudad que vive entre grandes desigualdades sociales, sobreviviendo entre la corrupción y la angustia, pero también entre el amor y la esperanza.

La única hija escritora de Ngugi, la que fue fundadora y directora del “Helsinki African Film Festival”,Wanjiku Ngugi, explora en su primera novela The Fall of Saints (2014), el Biwulo9CQAAZxU2tema del tráfico de niños. Sin embargo, las críticas no han sido demasiado alentadoras, incluso algunos lectores de “Goodreads” insinúan que la publicación de este libro solo se entiende por ser hija de quién es. Aún así, la novela ha sido traducida ya al alemán.

Por último, Mukoma wa Ngugi es, sin duda, el más conocido del clan. Profesor adjunto en la Universidad de Cornell en Estados Unidos en el departamento de inglés, co-director del “The Global South Cultural Dialogue Project” un foro que nace con la intención de facilitar las relaciones Sur-Sur entre escritores y académicos de África, América Latina o Asia y autor de un buen número de títulos.

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Mukoma wa Thiong´o. Fotografía de su página web

Si sus primeras publicaciones fueron un libro de ensayos, Conversing with Africa: Politics of Change (2002) en el que analizaba los problemas actuales del continente y proponía una solución pan-africana, y uno de poemas Hurling Words at Consciousness (2006), después viró hacia la novela negra con dos thrillers: Nairobi Heat (2009) y Black Star Nairobi (2013) con los que obtuvo un gran éxito. Su último trabajo, a la espera de que publique un nuevo volumen de poesía Logotherapy, ha sido la novela  Mrs. Shaw (2015) elogiada por escritores de la talla de Okey Ndibe. En ella se aparta del género negro para abordar la situación de aquellos que se habían visto obligados a dejar su país para vivir en el exilio y que tras largos años se preparan para regresar, un argumento que suena a familiar teniendo en cuenta la biografía de su padre.

2387581_origPero además Mukoma es el impulsor de un nuevo premio: The Mabati Cornell Kiswahili Prize for African Literature, que quiere premiar obras de ficción en idioma kiswahili ((o swahili). El autor se quejaba en un artículo Time to save African languages from extinction”[en] de que las más importantes obras literarias africanas no se encuentran disponibles en las lenguas africanas de origen. Así, Todo se desmorona de Chinua Achebe, quien la escribió en inglés, ha sido traducida a más de 70 idiomas (además de castellano, hay versiones en euskera, catalán y gallego) pero no a igbo la lengua materna de Achebe. Del mismo modo, en fechas más recientes, ha criticado que en la antologia “Africa39” que se publica en inglés, solamente uno de los relatos ha sido traducido de una lengua africana, mostrando un activismo próximo al que ha mostrado su padre.

En aquella conferencia de 1962 en Makerere, una “conferencia de escritores africanos en inglés“, considerada un hito en la literatura africana, se reunió toda una generación de escritores: Chinua Achebe, Wole Soyinka, John Pepper Clark, Ezekiel Mphahlele, Bloke Modisane, Lewis Nkosi, Ngũgĩ wa Thiong’o (entonces James Ngugi), Robert Serumaga o Rajat Neogy  que discutieron, entre otros, sobre el dilema de cómo debe ser comunicada la literatura africana. Han pasado más de 50 años. Gracias a aquella conferencia Chinua Achebe se quedó impresionado por la obra de Ngugi y publicó Weep Not, Child en la conocida serie Heinemann. Después Ngugi defendió que usar una lengua colonial era un auténtico “caballo de troya”, a esa literatura Ngugi la consideraba “literatura afro-europea” por lo que decidió abandonar el inglés y escribir su obra literaria en su lengua materna, gikuyu. 50 años después, su hijo Mukoma impulsa la creación literaria en lenguas africanas, alejándose de aquellos “escritores  que aún sienten que la escritura en lenguas africanas es algo romántico”, pero ninguno de sus hijos escribe en Kikuyu u otra lengua africana (excepto-salvo error por mi parte- Mukoma que sí ha escrito poemas tanto en gikuyu/kikuyu como en isiXhosa, aunque sus novelas están escritas en inglés)

Guardando fechas: los festivales literarios que vienen

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El pasado mes de marzo, la Universidad de Stellenbosch, en la provincia sudafricana de Western Cape, tal y como nos informaba Wanafrica, dedicó su festival literario anual al recientemente fallecido André Brink. El de Stellenbosch es uno de los muchos acontecimientos de este tipo que se realizan de manera anual en el continente y que celebran la riqueza literaria con el objeto de fomentar, dar a conocer, intercambiar y disfrutar.

En 2014 Port Harcourt fue la capital mundial del libro y se generó mucha expectación con la lista de los valores emergentes de África sub-sahariana y la diáspora en #Africa39. Este año no promete menos.

NIBF LogoLa 14ª edición de la anual Nigeria International Book Fair tiene previsto celebrarse desde el lunes, 11 de mayo, hasta el sábado, 16 de mayo en la Universidad de Lagos.

El año pasado se formó una plataforma que recogió los retos a los que se enfrenta el libro en África (alto costo de la edición, piratería, la incursión extranjera en la industria etc.) esperando que fueran atendidos también por el gobierno nigeriano. Además en cada edición se incluye una Conferencia internacional que en 2014 debatió sobre la introducción del e-book y la supervivencia del libro físico en el continente, afirmando que el libro digital está teniendo un desarrollo lento allí, pero a pesar de ello los editores africanos están adoptando algunas medidas, incluida la impresión bajo demanda, la inclusión de CDs, la presentación de la versión electrónica y la venta de la versión electrónica en determinados sitios web.

Storymoja-logo-newEl Storymoja Hay Festival es un importante acontecimiento cultural y literario que se celebró en Nairobi el pasado año bajo el título Imagine the World! Waza Dunia!. La presente edición tendrá doble cita: 28-30 de mayo en Nakuru y del 16-20 en Nairobi.

Se trata ante todo de un gran encuentro entre escritores; por allí pasaron, entre otros, Wole Soyinka, Beatrice Lamwaka, Liyou Libsekal, Vuyelwa Maluleke, Doreen Baingana, Teju Cole o Kwame Dawes.

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Writivism Festival 2014. Foto: Moonchild´s Temple

En junio en Kampala (Uganda) se celebrará de nuevo el Writivism Festival. Con un concurso de historias cortas, que ya ha cerrado su plazo de admisión de originales y cuyo resultado se conocerá el 21 de junio, bajo el fallo de un jurado compuesto por Chika Unigwe, Mukoma wa Ngugi, Tendai Huchu, Rachel Sadoc y Ainehi Edoro.

La poesía tiene cabida en el BN Poetry Festival en Kampala del 5 al 8 de agosto. El premio que otorga se lo llevó el año pasado Tom Jalio, con su poema There Was Once Something Special

Cerrando el año llegará el Open Book Festival a desarrollarse en Sudafrica, del 9 – 13 septiembre y el Ake Arts and Book Festival  también en Nigeria, cuyas fechas aún no se han dado a conocer (en 2014 se celebró en noviembre del 18-22).

Ngũgĩ wa Thiong’o, idazle erraldoia

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1938an jaio zen (Kenia) Ngugi wa Thiong´o, Limuru-n, eta Kenian eta Ugandan ikasi zuen. Kenia gobernu inperialista britainiarraren menpe zegoen, eta 1952an Mau Mau erakundeak independentziaren aldeko matxinadara jo zuen Britainiarrren ikasketa-planen arabera zibilizazio gabeko basatiak ziren artean Mau Mau gerrillariak. Berez talde etniko jakin bateko kideak ziren, gikuyu etniatakoak, eta kolonizazioari aurre egiteko sortu zen. Agi denez, Historia kontatzen duenaren arabera idazten da. Ngũgĩ wa Thiong’ok gerrillari horiena hartu izan du sarritan.

1962an Weep not Child lehen eleberria idatzi zuen, Keniak independentzia lortu baino pixka bat lehenago (Txalaparta argitaletxeak itzuli zuen Negarrik ez, haurra titulupean, Pernando Barrenak itzulita). Bertan, britainiar autoritatearen aurreko Mau Mauen oposizioari buruz idatzi zuen. Lehen eleberritik beretik, Ngugik bere aberriarekiko konpromisoa eta talentu literario handia erakutsi zituen.

Negarrik ez, haurra

1950. urtetik 1963. urtera bitarteko urteek astinaldi latzak ekarri zituzten Kenian, eleberri honetako kokagunea, alegia. Istorioa eskolaume biren ikuspuntutik ikus dezakegu, hots, Kipanga hiriko beltzek jasan behar dituzten zuzengabekeria guztien aurkako borroka, zeinetan askok utzi zuten bizia gutxienezko duintasun batez bizi ahal izateko.

Zuriek lurrak eta eskubideak kendu zizkieten, beltzek beraien menpe bizi behar izan zuten, lantegietan kondenaturik, eta kolono britainiar hroein zapalkuntzari aurre egiten zioten hamahiru urte luzez bai armez (Mau Mau erakundea), bai politikoki (KAU).

descarga (1)Bi ume horietako baten familia, Nioroge-rena, tragikoki aurkituko da borroka horretan murgildurik; besteak, Mwihaki-rena, beltza izanda ere, etsai zuriekin bat egingo du, gizon txuriaren boterea oso handia baita. Izan ere, aberastasun guztiak beren eskuetan pilaturik, nekez egin diezaiokete kontra duten polizia beldurgarriari (etxeratze deiak, atxiloketak, hilketak, torturak…, atxilozelaiak).

Hala ere, 1962. urtean idatzia izan zen liburu honetan iragartzen den moduan, beren helburua lortu zuten beltzen batasunari esker, britainiarrek 1963an independentzia eman zietenean, azkenik, hainbeste odol isuri ondoren… “gau iluna igaro ondoren, egunsentia dator beti. Hurrengo egunean eguzkia aterako den ziurtasunez oheratzen gara egunero”. Itziar Belaunde. Euskaldunon Egunkaria, 1994-04-10

Jarraian The River Between (1965) eta A Grain of Wheat 1967an (gaztelaniaz Un grano de trigo, Sial argitaletxea) idatzi zituen. Nairobiko Unibertsitatean irkaslea zelarik, Afrikako ingeles sailen harira, Taban Lo Liyong eta Awuor Anyumbarekin batera, oso adierazpen polemikoak idatzi zituen On the Abolition of the English Department izeneko saiakeran Afrika osoko unibertsitateetan ingeles sailak desagertu zitezen nahi zuten, eta horien ordez Literatura sailak sortzea. Beren pentsamenduaren ildotik, derrigorra bazen kultura bat bakarra ikastea, zergatik ez afrikar kultura?

ngugiposter1977an egoera benetan gogor bati egin behar zion aurre Ngugik. Petals of blood idatzi zuen, eta Ngugi wa Miriirekin batera idatzitako Ngaahika Ndeenda Ngaahika Ndeenda (I Will Marry When I Want) antzerki lana aurkeztu zuen Kenian. Daniel Arap Moi zen orduan herrialdeko presidente, Jomo Kenyattaren atzetik bigarrena Keniak independentzia lortu zuenetik. Antzezlan horretan Keniaren egoeraz idatzi zuen, baina deskribapena ez omen zen Moiren gustukoa. Ngugi atxilotu zezaten agindu zuen, eta hartara, kargurik gabe bazen ere, urtebete eman zuen kartzelan Ngugik, non, eta segurtasun maila goreneko Kamiti espetxean.

Ziegan eman zuen urte horretan, Ngugik bere aberriaren egoeraz pentsatu zuen. Kontuan hartu zuen kenyarrek gero eta gutxiago babesten zituztela beren kultura eta identitatea. “Inperialismo kulturalaren” deitu zuenaren menpe bizi zirela konturatu zen, bere jaiotzatiko kultura alderatu, eta atzerritarren kulturan murgilduta. Han barruan, papel higienikoa erabili zuen eleberri bat idazteko (komuneko paper oso gogor eta takarra ematen zioten, zigor moduan antza), afrikar literaturara haustura eramango zuena. Gainera kartzelatik asmo garbi batekin atera zen: ingelesa, kolonizatzaileen hizkuntza, ez berriro erabiltzea. Ez zuen berriro James Ngugi izena ere erabili, eta gikuyuz (bere benetako hizkuntzan) idatzi zuen aurrerantzean. Horrela, Caitaani mũtharaba-Inĩ argitaratu zuen (El diablo en la cruz, 1980. Txalaparta argitaletxea).

El diablo en la cruz eleberrian ezohiko istorio bat kontatzen digu. Bost pertsonadescarga matatu batean (Kenyako “taxiak”), Nairobitik Illmorog-erako bidaian: bertara gonbidatuta daude, baina ez dakite zergatia, festa arrotzen bat omen da, deabruaren festa, lehiaketa bat, non zazpi pertsona hautatuko dituzten, lapurretan adituak. Liburuak kritiko zorrotzak egiten dizkie kultur inperialismoari eta kapitalismoari.

Bidaia bitartean, bost pertsonak elkarri beren bizitza kontatzen hasiko dira: Kenyaren egoera independentziaren aurretik eta haren ostean, lehen kolonizatzaileen azpian, eta orain kapitalismoa hedatu duten Mendebaldeko potentzien menpe: bide eman diote lapurreta-aldi itzel bati, eta desagertzeko zorian jarri dute identitate-ikur oro; kultur inperialismoa zabaldu dute nonahi, eta, azkenik, baita adierazpen askatasuna galarazi ere. “Matatuak jendeak egoerari buruz libreki hitz egin dezakeen leku bakarrak bihurtu dira”, dio 69. orrian.

Jazarpen politikoak eta bere lanarekin jarraitzeko oztopoek atzerrira bultzatu zuten. Ahots deserosoa zen artean berea Moi diktadorearentzat; horrenbestez, azkenean erbesterakoa izan zuen irtenbide bakarra. Lehenik Britainia Handira (1982-1989) ezarri zen, eta gero AEBetan (1989-2002), non irakasle lanetan jardun zuen unibertsitate ugaritan. Atzerrian, sakondu egin zuen hizkuntzarekiko jarrera, eta lan asko plazaratu zuen, esaterako Londresen 1986an argitaratutako Decolonising the Mind: The Politics of Language in African Literature; hona bertako hitz batzuk:

Decolonising the Mind: The Politics of Language in African Literature

«Ironiaren ironiaz eta esanak esan, idazle horiek produzitu dutena ez da afrikar literatura. Ingeles literatura manual sail berri baten editoreek, arrazoiz sartu dituzte testu horiek beren azkeneko tomoan, hogeigarren mendeko ingeles literaturari dagokionean; arrazoi beraz ohoratu du frantses Akademiak Senghor frantses hizkuntza eta literaturari eginiko bere erakarpen talentotsuagatik. Tradizio hibrido bat sortu dugu guk, trantsizio tradizioa, gutxiengo baten tradizioa, «literatura afro-europarra» baizik dei ez dezakeguna. Autore onak eta benetazko baliodun obrak eman ditu: Chinua Achebe, Wole Soyinka, Ayi Kwei Armah, Semb’ene Ousmane, Agostinho Neto, Sedar Senghor eta beste asko. Zeinek uka horien talentua? Irudimen emankorreko beren produkzioek Berlingo konferentzia [1885eko Berlingo konferentzian 9780852555019_lFrantzia, Britainia Handia, Portugal, Alemania eta Belgikak beren artean partitu zuten Afrika] eta gero gertatutakoaren ondorio politiko eta ekonomikoen aurkako borrokan afrikar izaeraren garrantzizko alderdiak argitu dituzte. Baina ez gaitezen engaina! Beren idazkiak afro-europar tradizioari dagozkio, neokolonia giroan europar kapitalaren Afrikaren gaineko menpekotasunak irauten duena iraungo duena seguruenera. Afro-europar literatura afrikarrek inperialismoaren aroan europar hizkuntzetan idatzitakoa legez definitu daiteke.»

«Nonahi izan naizelarik —kontatzen digu, aipatu liburu berean—, galdera berari erantzun behar izan diot: «Zergatik idazten duzu kikuyuz orain?» Unibertsitate giro zenbaitetan, aurpegiratu didate: «Zergatik utzi gaituzu?» Kikuyuz idaztea erabakiz zerbait anormala egiten dudala pentsa liteke. Neure ama hizkuntza dut eta! Beste kulturatan begi-bistakoa denak harritu egiten du afrikar idazlearenean, eta horrek erakusten du zein puntutaraino itxuragabetu ditu inperialismoak gure errealitateak. Egiaz, Afrikak aberasten du Europa; baina Afrikari miseriatik irteteko Europaren beharra daukala sinistarazten zaio».

«Kikuyuz idaztea, Keniako hizkuntza batez, afrikar hizkuntza batez idaztea, afrikar eta keniar herrien inperialismoaren aurkako borroketan parte hartzea dela uste dut nik. Eskola eta unibertsitateetan, gure keniar hizkuntzak —Kenya osatzen duten herri desberdinen hizkuntzak— atributo negatiboekin lotu izan dira: atzerapena, azpidesarroiloa, miseria. (…) Ez ditut keniar haurrak tradizio horretan hazten ikusi nahi. Kolonialismoaren alienazioa gaindi dezaten nahi dut».Susa argitaletxea. Aintzane Ibartzabal.

Matigari ere 1986an argitaratu zen. Eleberriko protagonista egiazko pertsona zeladescarga (2) sinesterik, Moi presidenteak atxilotu zezaten agindu zuen Gerora, fikzioko pertsonaia zela jakin zuenean, liburua bera “atxilotu” zuen: polizia dendaz denda aritu zen, liburuaren ahalik eta ale gehien bahituz. Beraz, 1986 eta 1996 bitartean, ezin izan zen Matigari Kenyako liburu-dendetan aurkitu. Gainera, Moik Ngũgĩren liburu guztiak debekatu zituen ikastetxeetan.

Erbestealdian (1982-2002), Ngũgĩk Moiren erregimen iraindu zuen. Hogeita bi urte ondoren, Kenyara itzuli zirenean bera eta bere emaztea 2004an, bana izugarrizko eraso bortitza nozitu behar izan zuten. Etxean txikitu egin zuten (ordenagailua tartean) bertan sartu ziren erasotzaileak, eta Ngugi torturatu eta bere emaztea bortxatu egin zituzten. Heriotza-zigorra jaso zuten erasotzaileek. Idazlea konbentzituta dago Moiren gertukoak zirela.

2006an argitaratutako Murogi wa Kagogo lanak (El brujo del cuervo, Anagrama) egundoko arrakasta eman zion. 30 hizkuntzatan itzuli izan da eleberria; Ngugik berak egin zuen ingelesezkoa. Tragikomedia hau Aburĩria balizko errepublika librean kokatzen da. Bertan, bere jarraitzaileek boterera igotako diktadore batek eldarniozko proiektu bati ekin dio: Munduko Bankuak finantziatuta dorre ezin luzeagoa eraiki nahi du “zerura bidean”. Herria tiranizatuta bizi da, baina ez menderatuta. Bikote magiko bat errealitatea desberdina izan dadin behar duten guztien nahien eta grinen helburu izango da. Arao moduko batek hartzen du istorio osoa menpe, noraino, non narrazioak mutur batetik bestera eramango gaituen: irribarrerik garbienetik tristezia gordineraino.

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Ngugi editore lanetan ere aritu izan hainbat aldizkarietan: Penpoint , Zuka, Ghala eta gaur egun, Mutiiri. Bere memoriak ditu azken lan argitaratuak: Dreams in a Time of War: a Childhood Memoir (Harvill Secker, 2010), eta In the house of the interpreter (2012)

2010ean Ngugiren familiak etsipenez hartu zuen Vargas Llosak Literatura Nobel saria lortu zuen berria. Egoera hori berriro gertatu zen pasa den urtean. Berehala altxatu ziren atsekabezko ahotsak, baina, finean, Nobel saria lortu ez zuen beste idazle batek –Chinua Achebek– esan zuenez: “Nobel saria inportantea da, baina europarra da, ez afrikarra”.

Ezer baino lehen, Ngugi idazle aparta da. Gainera bere hizkuntzatan idazten du: gikuyu edo kikuyuz, hartara hizkuntza europarren hegemoniak apurtuz. Bere aburuz, “ingelesa ez da afrikar hizkuntza”. Ildo beretik, behin esan zuen hauxe zela Murogi wa Kagogo (El brujo del cuervo) laneko esaldirik kuttunena: “gikuyutik itzulia”. Nekez ikusiko dugu Ngugi sariarekin, baina batek daki, horiau gertatzen den bitartean, badaude bere mundu literario eta bere pentsamendura hurbiltzeko aukerak.

Beste irakurketa batzuk: Aintzazko minutuak (Jatorrizko izena: Minutes of Glory). Euskaratzailea: Aintzane Ibartzabal (testu osoaren estek: http://www.susa-literatura.com/liburuak/erre0605.htm). In “Bake zibila… eta beste zazpi gerra ipuin” (ipuin bilduma). Ngugi wa Thiong’o, Chinua Achebe, et al. Susa, 1989

Egilea: Sonia Fernández Quincoces. Orrazketa: Mario Unamuno

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Día 100 de #100DaysOfAfricanReads con Angela Wachuka y “Nuestra hermana aguafiestas” Foto: Msingi Sasis

Sin duda, hay una gran pasión por la literatura tras el proyecto de Angela Wachuka y sus 100 títulos compilados bajo el hastag #100DaysofAfricanReads. Interés que ha conseguido transmitir, a través de atractivas fotografías, utilizando las redes sociales (Facebook, Twitter e Instagram) y descubriendo día tras día muchos títulos y trabajos del pasado o más recientes. Demostrando una vez más (y van…) lo mucho que tiene que aportar la literatura del continente africano, plagada de autor@s interesantes.

Angela eligió el identificativo @SisterKilljoy para su cuenta de Twitter ya que la inspiración para su proyecto la encontró en la novela de la ghanesa Ama Ata Aidoo, Our Sister Killjoy (traducida al castellano bajo el título Nuestra hermana aguafiestas en fechas recientes por Casa África). Aidoo es una escritora que elige con frecuencia personajes femeninos para protagonizar sus novelas, desafiando roles y estereotipos. Con esta obra cierra sus 100 títulos, que se iniciaron con la de otra mujer, Tsitsi Dangaremgba y su muy recomendable Condiciones nerviosas.

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Desde la implacable mirada de Nuestra hermana aguafiestas sobre Europa, Aidoo revienta nuestras certezas, socava nuestro buenismo autocomplaciente, mina nuestras excusas para no afrontar los discursos y los efectos del poder en un mundo global construido sobre la injusticia y la desigualdad. Como Audre Lorde, Aidoo nos mira a los ojos y dice: “Yo estoy haciendo mi trabajo. ¿Estáis vosotr@s haciendo el vuestro?” (Texto Casa África)

Día 41: Two Clocks, un poema – Ngwatilo Mawiyoo

Día 42:  On the Postcolony – Achille Mbembe #Uganda.

Día 43: The Chronic, (Historias gráficas) (2014) – Una recopilación de Chimurenga en la que aparece, entre otros, el dibujante ecuatoguineano Ramón Esono, alias Jamón y Queso.

Día 44: Perfect (Podcast) – Chika Unigwe

Día 45: Beethoven Was One Sixteenth Black (1977)-Nadine Gordimer, #Sudafrica (Beethoven tenía algo de negro – Editorial Bruguera)

Día 46: Las historias del colectivo Jalada, en su número Jalada 00: Sketch of Bald woman in the Semi-Nude and Other Stories

Día 47: Water Has No Enemy (relato corto) – Teju Cole

Día 48: Kiu– Mohamed S Mohamed, #Tanzania

Día 49: Afritude (relato corto) – Monique Kwachou

Día 50:  O Digba Ka Na (artículo) – Michael Salu, via Litro Magazine

Día 51: Let’s Tell this Story Properly (relato corto) – Jennifer Nansubuga Makumbi #Uganda

Día 52: Are We the Turning Point Generation? How Africa’s Youth can drive its urgent revolution (Ensayo)  Chude Jideonwo

Día 53: The Assassination (relato corto) – Leye Adenle, via Cassava Republic

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Día 60: Foreign Gods, Inc., – Okey Ndibe. Foto: Michael Adeosun

Día 54: Fragments out of the Deluge (Poema) – Christopher Okigbo

Día 55: Growing up Fearful in Nigeria – Ukamaka Olisakwe

Día 56-57: Se proponen dos charlas TED de Yvonne Owuor y de Ali Mufuruki

Día 58: Fine Boys – Eghosa Imasuen

Día 59: Daughters Who Walk this Path –Yejide Kilanko

Día 60: Foreign Gods,Inc. – Okey Ndibe #Nigeria

Día 61: The Secret Lives of Baba Segi’s Wives -Lola Shoneyin

Día 62: The Last Gift – Abdulrazak Gurnah #Tanzania

Día 63: The Granta Book of The African Short Story (Antología), dirigida por Helon Habila

Día 64: The Present Moment – Marjorie Oludhe Macgoye

Día 65: My Father’s Head (relato corto) – Okwiri

Día 66: Sweet & Sour Milk  – Nuruddin Farah, #Somalia

Día 67: Ankara Press y sus seis novelas de ficción romántica que rompen estereotipos

Día 68: Our Kind of People – Uzodinma Iweala

Día 69: Going Down River Road – Meja Mwangi #Kenia

Día 70: I Write What I Like – Steve Biko (Bajo el título Escribo lo que me da la gana, se puede leer la traducción en versión e-book)

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Día 71: Open City – Teju Cole  (Ciudad abierta – Editorial Acantilado, también en catalán Ciudad obertá)

Día 72: The Dead Living & ABCs (poesía) – Lebo Mashile

Día 73: Arrows of Rain – Okey Ndibe

Día 74: The Affair (relato corto) – Nuruddin Farah via NewYorker

 Día 75: The Thing Around Your Neck – Chimanda Ngozi Adichie (Algo alrededor de tu cuello)

Día 76: Weight of Whispers –  Yvonne Adhiambo Owuor via kwanitrust

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Día 77:Backdrop is Moi’s Kenya for this #easykwani.His driver steals his emblem, a golden cock #100DaysofAfricanReads

Día 77: The cock Thief (relato corto) Parselelo Kantai

Día 78: How to Write About Africa (artículo) – Binyavanga Wainaina (Cómo escribir sobre África, también en euskera por elearazi.org, hemen)

Día 79: Two Songs: Song of Prisoner & Song of Malayal – Okot p’Bitek

Día 80: Poems from East Africa – edición de David Cook & David Rubadiri

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Día 80:Poems from East Africa -Foto: Msingi Sasis

Día 81: Wife of the Gods – Kwei Quartey

Día 82: Tensions (poetry anthology) – Richard Carl Ntiru

Día 83: So They Say – L.G. Oguda K’Okiri

Otras novelas que van surgiendo en la lista son: Americanah (Chimamanda Ngozie) o The Bleeding of the Stone del libio Ibrahim al-Koni (de las pocas menciones, sino la única que se han realizado al norte africano)

Día 84: Selkie Stories Are For Losers (relato corto) – Sofia Samatar

Día 85: Pulsations; An East African Anthology of Poetry- edición de Arthur Kemoli

Día 86: I notice the gleam in your eye becoming a tiny silhouette ~ Snapper – Irenosen Okojie

Día 87: Prophet Godspower was renowned for his supernatural powers~Point of View- Ayibu Makolo

Día 88: Thread of Gold Beads – Nike Campbell-Fatoki

Día 89: A Long Way Gone – Ishmael Beah, #SierraLeona

Día 90: Nights of the Creaking Bed – Toni Kan

Día 91: On Black Sisters Street – Chika Unigwe

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Día 91: On Black Sisters Street – Chika Unigwe. Photo: Diane Munezero

Day 92: Africa’s Cultural Revolution – Okot p’Bitek, #Uganda

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Día 92: Africa’s Cultural Revolution – Okot p’Bitek. Photo: George Kanyingiri | Photography by Msingi Sasis

Día 93: Things Fall Apart – Chinua Achebe (Todo se desmorona, Editorial DeBolsillo. De las pocas obras africanas, sino es la única que está traducida también en euskera, catalán y gallego)

Día 94: The Paradox of Collaboration and Other Essays (Ensayo) Atieno Odhiambo

Día 95: Invisible – Stories from Kenya’s queer community – Kevin Mwachiro

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Día 95: Invisible – Stories from Kenya’s queer community por Kevin Mwachiro (en la foto)

Día 96: New African Fashion – Helen Jennings

Día 97: Boy, Snow, Bird – Helen Oyeyemi

Día 98: Measuring Time – Helon Habila

Día 99: Dust – Yvonne Adhiambo Owuor

Día 100: Our Sister Killjoy –  Ama Ata Aidoo (Nuestra hermana aguafiestas. Casa África)

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Ngugi waThiongo, Micere Mugo, Angela Wachuka y Binyavanga Wainaina

#100DaysofAfricanReads (1)

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Día 1 de #100DaysOfAfricanReads con Angela Wachuka y  “Condiciones nerviosas”                         Foto: Msingi Sasis

Angela Wachuka es la directora ejecutiva de Kwani? (la editorial independiente más importante del África del Este) y el 10 de octubre del pasado año lanzó un reto que durará hasta finales de enero; una campaña para homenajear, dar a conocer y animar a la lectura de libros africanos. Eligiendo el hastag #100DaysofAfricanReads proponía que 100 personas durante 100 días presentaran 100 libros (en ocasiones se trata de un relato corto, un poema o un texto) de escritoras/es africanas/os. Además cada día aparecería una fotografía con la persona y el libro seleccionado lo que añade un valor más a la iniciativa, con nombres como los de Mutua Matheka o Msingi Sasis.

En esta entrada os he listado los títulos que han aparecido hasta el día 40. La serie que inicio hoy seguirá con otra entrada más hasta completar los 100 días.

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Wanjeri Gakuru lee Song of Lawino Foto: Mutua Matheka

Día 1: Nervous Conditions (1988) – Tsitsi Dangarembga, #Zimbabue (Condiciones nerviosas Icaria editorial

Día 2:  Song of Lawino (1966) – Okot p’Bitek, #Uganda.

Día 3: Children of the Revolution (2007) Dinaw Mengestu, #Etiopía.

Día 4: Search Sweet Country (1986) – Kojo Laing, #Ghana.

Día 5: The Collector of Treasures and Other Botswana Village Tales (1977) – Bessie Head, #Bostwana (La coleccionista de tesoros Editorial El Cobre)

Día 6: So Long a Letter (1979) – Mariama Ba, #Senegal (Mi carta más larga Ediciones Zanzíbar)

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Día 7 Black Sunlight de Dambudzo Marechera. Foto:Msingi Sasis

Día 7: Black Sunlight (1980) – Dambudzo Marechera, #Zimbabue.

Día 8: Ghana Must Go (2014) – Taiye Selasi, #Ghana (Lejos de Ghana Editorial Salamandra)

Día 9: Africa39 (2014) – colección de relatos de varios autores

Día 10: I Do Not Come to You by Chance – Adaobi Tricia Nwaubani, #Nigeria

Día 11: One Day I Will Write About This Place (2013) – Binyavanga Wainaina, #Kenya (Algún día escribiré sobre África Editorial Sexto Piso)

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Day 15: Starbook, by Ben Okri. Foto: faithinajar

Día 12: Chocolates for my Wife (1961) – Todd Matshikiza, #SouthAfrica

Día 13: Brooding Clouds – Phaswane Mpe, #SouthAfrica

Día 14: We Need New Names – NoViolet Bulawayo #Zimbabwe

Día 15: Starbook – Ben Okri, #Nigeria (El mago de las estrellas Editorial La otra orilla)

Día 16: Of Men and Ghosts – Kofi Aidoo, #Ghana

Día 17: Heart of Redness – Zakes Mda, #SouthAfrica

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Day 18: Anthills of the Savannah, by #ChinuaAchebe by @msingisasis

Día 18: Anthills of the Savannah – Chinua Achebe, #Nigeria (Hormigueros de la sabana Editorial Debolsillo)

Día 19: The Purple Violet of Oshaantu – Neshani Andreas, #Namibia

Día 20: Skinless Goat in Somalia (2007) – Awes Osman, #Somalia. Se puede leer un extracto de la novela gracias a la revista Bakwa, aquí [en]

Día 21: Americanah – Chimamanda Ngozi Adichie, #Nigeria (Americanah Editorial Ramdon House Mondadori)

Día 22: Femimo, un relato corto de Akwaeke Emezi, #Nigeria

Día 23: Buru Buru – Billy Kahora, #Kenya

Día 24: Excuses For Why We Failed At Love – Warsan Shire, #Somalia

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Nuruddin Farah compartiendo té y risas con Angela

Día 25: Tail of the Blue Bird – Nii Ayikwei Parkes

Día 26: Reading the Ceiling – Dayo Forster, #Gambia

Día 27: Dispatcher:Lost and Found in Johannesburg – Mark Gevisser

Día 28: Hiding in Plain Sight – Nuruddin Farah, #Somalia

Día 29: Waiting for the Wild Beasts to Vote -Ahmadou Kourouma (Esperando el voto de las fieras El Aleph Editores)

Día 30: Something Quite Unlike Myself – Michael Onsando

Día 31: Una selección de la editorial Chimurenga (1. When You Kill Us We Rule! Fela Kuti’s Last Interview, by Keziah Jones; 2. Thinking of Brenda, by Njabulo Ndebele; 3. A Silent Way: Routes of South African Jazz, 1946-1978 by Julian Jonker)

Día 32: Men of the South – ZukiswaWanner, #Sudafrica

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Día 33 “Variations on the Beautiful in the Congolose World of Sounds” de Achille Mbembe. Foto: Msingi Sasis

Día 33: Variations on the Beautiful in the Congolose World of Sounds – Achille Mbembe, #Cameroon

Día 34: Son of Woman – Charles Mangua

Día 35: The Quiet Violence of Dreams – K.Sello Duiker, #Sudáfrica

Día 36: To be a Man (antología de poesía dirigida por John Sibi-Okumu y publicada por Kwani Trust), #Kenia

Día 37: Black Skin,White Ass – Fumi May

Día 38: There was this Goat: Investigating the Truth Commission Testimony of Notrose Konile – Antjie Krog, Nosisi Zantsi y Kopano Ratele, #Sudafrica

Día 39: Every Day Is for the Thief – Teju Cole

Día 40: Cape Flats Details : Life and Culture in the Townships of Cape Town – Chris Ledochowski, #Sudafrica

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