Saltar al contenido.

Posts etiquetados ‘Kenia’

Ngũgĩ wa Thiong’o, idazle erraldoia

ngugi-wa-thiongo

1938an jaio zen (Kenia) Ngugi wa Thiong´o, Limuru-n, eta Kenian eta Ugandan ikasi zuen. Kenia gobernu inperialista britainiarraren menpe zegoen, eta 1952an Mau Mau erakundeak independentziaren aldeko matxinadara jo zuen Britainiarrren ikasketa-planen arabera zibilizazio gabeko basatiak ziren artean Mau Mau gerrillariak. Berez talde etniko jakin bateko kideak ziren, gikuyu etniatakoak, eta kolonizazioari aurre egiteko sortu zen. Agi denez, Historia kontatzen duenaren arabera idazten da. Ngũgĩ wa Thiong’ok gerrillari horiena hartu izan du sarritan. Leer Más

#100DaysofAfricanReads (2)

B7i-xLZIcAAdjlD

Día 100 de #100DaysOfAfricanReads con Angela Wachuka y “Nuestra hermana aguafiestas” Foto: Msingi Sasis

Sin duda, hay una gran pasión por la literatura tras el proyecto de Angela Wachuka y sus 100 títulos compilados bajo el hastag #100DaysofAfricanReads. Interés que ha conseguido transmitir, a través de atractivas fotografías, utilizando las redes sociales (Facebook, Twitter e Instagram) y descubriendo día tras día muchos títulos y trabajos del pasado o más recientes. Demostrando una vez más (y van…) lo mucho que tiene que aportar la literatura del continente africano, plagada de autor@s interesantes.

Angela eligió el identificativo @SisterKilljoy para su cuenta de Twitter ya que la inspiración para su proyecto la encontró en la novela de la ghanesa Ama Ata Aidoo, Our Sister Killjoy (traducida al castellano bajo el título Nuestra hermana aguafiestas en fechas recientes por Casa África). Aidoo es una escritora que elige con frecuencia personajes femeninos para protagonizar sus novelas, desafiando roles y estereotipos. Con esta obra cierra sus 100 títulos, que se iniciaron con la de otra mujer, Tsitsi Dangaremgba y su muy recomendable Condiciones nerviosas.

Nuestrahermanaaguafiestas(portada).indd

Desde la implacable mirada de Nuestra hermana aguafiestas sobre Europa, Aidoo revienta nuestras certezas, socava nuestro buenismo autocomplaciente, mina nuestras excusas para no afrontar los discursos y los efectos del poder en un mundo global construido sobre la injusticia y la desigualdad. Como Audre Lorde, Aidoo nos mira a los ojos y dice: “Yo estoy haciendo mi trabajo. ¿Estáis vosotr@s haciendo el vuestro?” (Texto Casa África)

Día 41: Two Clocks, un poema – Ngwatilo Mawiyoo

Día 42:  On the Postcolony – Achille Mbembe #Uganda.

Día 43: The Chronic, (Historias gráficas) (2014) – Una recopilación de Chimurenga en la que aparece, entre otros, el dibujante ecuatoguineano Ramón Esono, alias Jamón y Queso.

Día 44: Perfect (Podcast) – Chika Unigwe

Día 45: Beethoven Was One Sixteenth Black (1977)-Nadine Gordimer, #Sudafrica (Beethoven tenía algo de negro – Editorial Bruguera)

Día 46: Las historias del colectivo Jalada, en su número Jalada 00: Sketch of Bald woman in the Semi-Nude and Other Stories

Día 47: Water Has No Enemy (relato corto) – Teju Cole

Día 48: Kiu– Mohamed S Mohamed, #Tanzania

Día 49: Afritude (relato corto) – Monique Kwachou

Día 50:  O Digba Ka Na (artículo) – Michael Salu, via Litro Magazine

Día 51: Let’s Tell this Story Properly (relato corto) – Jennifer Nansubuga Makumbi #Uganda

Día 52: Are We the Turning Point Generation? How Africa’s Youth can drive its urgent revolution (Ensayo)  Chude Jideonwo

Día 53: The Assassination (relato corto) – Leye Adenle, via Cassava Republic

okey

Día 60: Foreign Gods, Inc., – Okey Ndibe. Foto: Michael Adeosun

Día 54: Fragments out of the Deluge (Poema) – Christopher Okigbo

Día 55: Growing up Fearful in Nigeria – Ukamaka Olisakwe

Día 56-57: Se proponen dos charlas TED de Yvonne Owuor y de Ali Mufuruki

Día 58: Fine Boys – Eghosa Imasuen

Día 59: Daughters Who Walk this Path –Yejide Kilanko

Día 60: Foreign Gods,Inc. – Okey Ndibe #Nigeria

Día 61: The Secret Lives of Baba Segi’s Wives -Lola Shoneyin

Día 62: The Last Gift – Abdulrazak Gurnah #Tanzania

Día 63: The Granta Book of The African Short Story (Antología), dirigida por Helon Habila

Día 64: The Present Moment – Marjorie Oludhe Macgoye

Día 65: My Father’s Head (relato corto) – Okwiri

Día 66: Sweet & Sour Milk  – Nuruddin Farah, #Somalia

Día 67: Ankara Press y sus seis novelas de ficción romántica que rompen estereotipos

Día 68: Our Kind of People – Uzodinma Iweala

Día 69: Going Down River Road – Meja Mwangi #Kenia

Día 70: I Write What I Like – Steve Biko (Bajo el título Escribo lo que me da la gana, se puede leer la traducción en versión e-book)

farah our kind biko

Día 71: Open City – Teju Cole  (Ciudad abierta – Editorial Acantilado, también en catalán Ciudad obertá)

Día 72: The Dead Living & ABCs (poesía) – Lebo Mashile

Día 73: Arrows of Rain – Okey Ndibe

Día 74: The Affair (relato corto) – Nuruddin Farah via NewYorker

 Día 75: The Thing Around Your Neck – Chimanda Ngozi Adichie (Algo alrededor de tu cuello)

Día 76: Weight of Whispers –  Yvonne Adhiambo Owuor via kwanitrust

10881676_512223522252553_8076930704065216885_n

Día 77:Backdrop is Moi’s Kenya for this #easykwani.His driver steals his emblem, a golden cock #100DaysofAfricanReads

Día 77: The cock Thief (relato corto) Parselelo Kantai

Día 78: How to Write About Africa (artículo) – Binyavanga Wainaina (Cómo escribir sobre África, también en euskera por elearazi.org, hemen)

Día 79: Two Songs: Song of Prisoner & Song of Malayal – Okot p’Bitek

Día 80: Poems from East Africa – edición de David Cook & David Rubadiri

poems

Día 80:Poems from East Africa -Foto: Msingi Sasis

Día 81: Wife of the Gods – Kwei Quartey

Día 82: Tensions (poetry anthology) – Richard Carl Ntiru

Día 83: So They Say – L.G. Oguda K’Okiri

Otras novelas que van surgiendo en la lista son: Americanah (Chimamanda Ngozie) o The Bleeding of the Stone del libio Ibrahim al-Koni (de las pocas menciones, sino la única que se han realizado al norte africano)

Día 84: Selkie Stories Are For Losers (relato corto) – Sofia Samatar

Día 85: Pulsations; An East African Anthology of Poetry- edición de Arthur Kemoli

Día 86: I notice the gleam in your eye becoming a tiny silhouette ~ Snapper – Irenosen Okojie

Día 87: Prophet Godspower was renowned for his supernatural powers~Point of View- Ayibu Makolo

Día 88: Thread of Gold Beads – Nike Campbell-Fatoki

Día 89: A Long Way Gone – Ishmael Beah, #SierraLeona

Día 90: Nights of the Creaking Bed – Toni Kan

Día 91: On Black Sisters Street – Chika Unigwe

91

Día 91: On Black Sisters Street – Chika Unigwe. Photo: Diane Munezero

Day 92: Africa’s Cultural Revolution – Okot p’Bitek, #Uganda

oto

Día 92: Africa’s Cultural Revolution – Okot p’Bitek. Photo: George Kanyingiri | Photography by Msingi Sasis

Día 93: Things Fall Apart – Chinua Achebe (Todo se desmorona, Editorial DeBolsillo. De las pocas obras africanas, sino es la única que está traducida también en euskera, catalán y gallego)

Día 94: The Paradox of Collaboration and Other Essays (Ensayo) Atieno Odhiambo

Día 95: Invisible – Stories from Kenya’s queer community – Kevin Mwachiro

95

Día 95: Invisible – Stories from Kenya’s queer community por Kevin Mwachiro (en la foto)

Día 96: New African Fashion – Helen Jennings

Día 97: Boy, Snow, Bird – Helen Oyeyemi

Día 98: Measuring Time – Helon Habila

Día 99: Dust – Yvonne Adhiambo Owuor

Día 100: Our Sister Killjoy –  Ama Ata Aidoo (Nuestra hermana aguafiestas. Casa África)

ngugi

Ngugi waThiongo, Micere Mugo, Angela Wachuka y Binyavanga Wainaina

#100DaysofAfricanReads (1)

100-days

Día 1 de #100DaysOfAfricanReads con Angela Wachuka y  “Condiciones nerviosas”                         Foto: Msingi Sasis

Angela Wachuka es la directora ejecutiva de Kwani? (la editorial independiente más importante del África del Este) y el 10 de octubre del pasado año lanzó un reto que durará hasta finales de enero; una campaña para homenajear, dar a conocer y animar a la lectura de libros africanos. Eligiendo el hastag #100DaysofAfricanReads proponía que 100 personas durante 100 días presentaran 100 libros (en ocasiones se trata de un relato corto, un poema o un texto) de escritoras/es africanas/os. Además cada día aparecería una fotografía con la persona y el libro seleccionado lo que añade un valor más a la iniciativa, con nombres como los de Mutua Matheka o Msingi Sasis.

En esta entrada os he listado los títulos que han aparecido hasta el día 40. La serie que inicio hoy seguirá con otra entrada más hasta completar los 100 días.

wanjeri

Wanjeri Gakuru lee Song of Lawino Foto: Mutua Matheka

Día 1: Nervous Conditions (1988) – Tsitsi Dangarembga, #Zimbabue (Condiciones nerviosas Icaria editorial

Día 2:  Song of Lawino (1966) – Okot p’Bitek, #Uganda.

Día 3: Children of the Revolution (2007) Dinaw Mengestu, #Etiopía.

Día 4: Search Sweet Country (1986) – Kojo Laing, #Ghana.

Día 5: The Collector of Treasures and Other Botswana Village Tales (1977) – Bessie Head, #Bostwana (La coleccionista de tesoros Editorial El Cobre)

Día 6: So Long a Letter (1979) – Mariama Ba, #Senegal (Mi carta más larga Ediciones Zanzíbar)

B0EmwFFIIAAGTqm

Día 7 Black Sunlight de Dambudzo Marechera. Foto:Msingi Sasis

Día 7: Black Sunlight (1980) – Dambudzo Marechera, #Zimbabue.

Día 8: Ghana Must Go (2014) – Taiye Selasi, #Ghana (Lejos de Ghana Editorial Salamandra)

Día 9: Africa39 (2014) – colección de relatos de varios autores

Día 10: I Do Not Come to You by Chance – Adaobi Tricia Nwaubani, #Nigeria

Día 11: One Day I Will Write About This Place (2013) – Binyavanga Wainaina, #Kenya (Algún día escribiré sobre África Editorial Sexto Piso)

Sin título

Day 15: Starbook, by Ben Okri. Foto: faithinajar

Día 12: Chocolates for my Wife (1961) – Todd Matshikiza, #SouthAfrica

Día 13: Brooding Clouds – Phaswane Mpe, #SouthAfrica

Día 14: We Need New Names – NoViolet Bulawayo #Zimbabwe

Día 15: Starbook – Ben Okri, #Nigeria (El mago de las estrellas Editorial La otra orilla)

Día 16: Of Men and Ghosts – Kofi Aidoo, #Ghana

Día 17: Heart of Redness – Zakes Mda, #SouthAfrica

dia 18

Day 18: Anthills of the Savannah, by #ChinuaAchebe by @msingisasis

Día 18: Anthills of the Savannah – Chinua Achebe, #Nigeria (Hormigueros de la sabana Editorial Debolsillo)

Día 19: The Purple Violet of Oshaantu – Neshani Andreas, #Namibia

Día 20: Skinless Goat in Somalia (2007) – Awes Osman, #Somalia. Se puede leer un extracto de la novela gracias a la revista Bakwa, aquí [en]

Día 21: Americanah – Chimamanda Ngozi Adichie, #Nigeria (Americanah Editorial Ramdon House Mondadori)

Día 22: Femimo, un relato corto de Akwaeke Emezi, #Nigeria

Día 23: Buru Buru – Billy Kahora, #Kenya

Día 24: Excuses For Why We Failed At Love – Warsan Shire, #Somalia

nuruddin

Nuruddin Farah compartiendo té y risas con Angela

Día 25: Tail of the Blue Bird – Nii Ayikwei Parkes

Día 26: Reading the Ceiling – Dayo Forster, #Gambia

Día 27: Dispatcher:Lost and Found in Johannesburg – Mark Gevisser

Día 28: Hiding in Plain Sight – Nuruddin Farah, #Somalia

Día 29: Waiting for the Wild Beasts to Vote -Ahmadou Kourouma (Esperando el voto de las fieras El Aleph Editores)

Día 30: Something Quite Unlike Myself – Michael Onsando

Día 31: Una selección de la editorial Chimurenga (1. When You Kill Us We Rule! Fela Kuti’s Last Interview, by Keziah Jones; 2. Thinking of Brenda, by Njabulo Ndebele; 3. A Silent Way: Routes of South African Jazz, 1946-1978 by Julian Jonker)

Día 32: Men of the South – ZukiswaWanner, #Sudafrica

33

Día 33 “Variations on the Beautiful in the Congolose World of Sounds” de Achille Mbembe. Foto: Msingi Sasis

Día 33: Variations on the Beautiful in the Congolose World of Sounds – Achille Mbembe, #Cameroon

Día 34: Son of Woman – Charles Mangua

Día 35: The Quiet Violence of Dreams – K.Sello Duiker, #Sudáfrica

Día 36: To be a Man (antología de poesía dirigida por John Sibi-Okumu y publicada por Kwani Trust), #Kenia

Día 37: Black Skin,White Ass – Fumi May

Día 38: There was this Goat: Investigating the Truth Commission Testimony of Notrose Konile – Antjie Krog, Nosisi Zantsi y Kopano Ratele, #Sudafrica

Día 39: Every Day Is for the Thief – Teju Cole

Día 40: Cape Flats Details : Life and Culture in the Townships of Cape Town – Chris Ledochowski, #Sudafrica

Un grano de trigo-Ngugi wa Thiong’o

escanear0065

El primer libro que leyó Ngugi wa Thiong’o en su lengua materna, gikuyu o kikuyu, fue la Biblia. “Todavía sigo volviendo al Antiguo Testamento buscando imágenes”, confiesa, admitiendo el trasfondo cristiano que asoma en su obra (a pesar de haber renunciado expresamente a dicha religión). Y el primer libro que sintió le hablaba directamente a él fue In the Castle of My Skin (1953) del escritor de Barbados, George Lamming. Esta obra fue un antídoto para Memorias de África (1937), que describió en un ensayo sobre Karen Blixen, “Her Cook, Her Dog” (1980), como “uno de los libros más peligrosos jamás escritos” sobre el continente, por su condescendencia disfrazada de amor. Leer Más

El diablo en la cruz-Ngugi wa Thiong’o

descarga

Ejercicio de imaginación. Pongamos que eres escritor y que te encarcelan por exponer tu punto de vista en una obra de teatro Ngaahika Ndeenda, escrita en gikuyu y traducida como Me casaré cuando yo quiera, cuya puesta en escena en Kenia, en 1977, ha levantado tales ampollas que ordenan tu encarcelamiento, sin cargos, en una cárcel de máxima seguridad, la de Kamiti. Una vez en presidio, te quieren castigar aún más y, entre otros “divertimentos”, te dan un papel higiénico duro como la lija. Fin del ejercicio de imaginación. Leer Más

Maasai (Maa), la lengua de los que no quieren pedir

Los Maasái son una tribu de África oriental, convertida casi en un símbolo de Kenia y en un estereotipo. En Nairobi, se les puede ver a las puertas de algunos comercios, actuando como reclamo.

Su imagen con vestimenta roja, manteniéndose en equilibrio sobre una pierna y sosteniendo una larga lanza con la mirada perdida a lo lejos, nos hipnotiza. Lo cierto es que, como casi siempre, nuestro conocimiento se queda ahí, sin indagar más en una cultura tan compleja y rica como es la cultura Maasái, originaria del sur de Sudán, que se ha visto cada vez más forzada a sedentarizarse.

Foto: Aprendiendo el alfabeto maasai http://jpbutler.com/

El idioma maasai (Masai, Maa o Lumbwa) es utilizado por cerca de un millón de personas en el sur de Kenia y norte de Tanzania, pero no es lengua oficial en ningún país. Deriva de la familia nilo-sahariana. Además de ser la lengua del pueblo Maasái ha sido adoptado por otros pueblos vecinos como el pueblo Elmolo. Aunque el swahili es utilizado en los dos países como lengua franca entre las diferentes etnias, el maasai es también utilizado por algunos pueblos minoritarios vecinos a los maasai. Se hablan cuatro dialectos principales  Engutuk-Eloikob, Arusa (Arusha, Il-Arusha), Baraguyu y Kisonko.

Esta lengua está estrechamente relacionada con las otras lenguas maa (el samburu -o sampur- hablado en Kenia central, el chamus, hablado al sur y sureste del lago Baringo y el parakuyu de Tanzania). Los maasái, los samburu, los il-chamus y los parakuyu están históricamente relacionados y todos denominan a su lengua como ɔl maa (aunque existen diferencias entre sus lengua).

Maasái significa en la lengua Maa “no quiero pedir”.

La primera persona en registrar el idioma Maasai fue el misionero Johann Ludwig Kraft (1810 -1881). Bajo el título Vocabulary of the Engutuk Eloikob y usando el alfabeto romano con sus vocales y consonantes.

El pueblo maasái-tiene una rica tradición de literatura oral que incluye mitos, leyendas, cuentos populares, adivinanzas y refranes. Estos se transmiten de generación en generación.

En los últimos años, se han editado algunos materiales educativos en maasai producidos en Kenia en las últimas décadas.

“Fancing de lion” de Joseph Lemasolai Lekuton, la podrás leer si sabes inglés

descarga

Joseph Lemasolai Lekuton nació en el clan de la etnia Ariaal maasái en el norte de Kenia a principios de 1970. Se crió en un pueblo de nómadas, y fue el único niño de su  familia en ir a la escuela. En 1989 recibió una beca para estudiar en los EE.UU. Allí estudió en la Universidad de St. Lawrence en Nueva York y en Harvard.

En su biografía, Facing the lion (2003), describió el mundo de los maasai. Para los maasai cazar un león es un acontecimiento muy importante.

“Mirando hacia atrás sin romanticismo o autocompasión, recuerda cómo fue su pasado: la alegría y la emoción, el hambre y el movimiento constante, y las tradiciones, incluyendo la ceremonia de la circuncisión” (©Hazel Rochman). En 2001, fue galardonado con el Premio Gran Guerrero. En 2006, Lemasolai regresó a su Kenia natal e inició una carrera política.

Fuentes:

Añadiendo mundos al mundo: el espejo del realismo mágico africano

Obra de Muluken Debebe (Metherara, Etiopía 1978). Fuente: http://www.artofethiopia.com

Obra de Muluken Debebe (Metherara, Etiopía 1978). Fuente: www.artofethiopia.com

Junto al “realismo mágico” suelen aparecer, al menos, tres medio-verdades: una, que es un movimiento literario; dos, que lo creó Gabriel García Márquez y tres, que se circunscribe al mundo latinoamericano. Sin embargo, abarca más campos como la pintura o el cine; se le ha asignado otros padres aunque sea García Márquez el máximo exponente en el ámbito literario, y aparece en otras geografías además de, por supuesto, en Latinoamérica. Leer Más

Swahili, el idioma que usas cuando dices “Hakuna Matata”

El idioma swahili, también denominado suajili, suahelí o kiswahili (pertenece a la familia de lenguas Níger-Congo, en concreto al grupo de las lenguas bantúes), es una lengua hablada sobre todo en Tanzania (lengua nacional), Kenia y Uganda (lengua oficial) y en zonas limítrofes de Comores, Mozambique, República Democrática del Congo, Ruanda, Burundi, Somalia y Zimbabue.

A pesar de su condición de lengua africana, ha recibido una fuerte influencia del árabe y, en los últimos dos siglos, del inglés y del portugués; este último en menor medida. Se escribió con el alfabeto árabe hasta el siglo XVIII, pero la forma escrita habitual en la actualidad utiliza el alfabeto latino. Recientemente se ha desarrollado el sistema de escritura Mandombe para varias lenguas centroafricanas, entre ellas el suajili, aunque su uso es minoritario.

Más de 10 millones de personas tienen este idioma como lengua materna y más de 50 millones lo utilizan como segunda lengua. El nombre swahili deriva de la palabra árabe sahil, que quiere decir “de la costa”.

La lengua, tal y como recogen en la página web que el “Colegio de México” y el “Centro de Estudios de Asia y África”-CEAA- tienen abierta para aprender este idioma, “procede de los contactos de los comerciantes árabes, durante siglos, con los nativos de la costa oriental de África. Bajo influencia árabe el swahili se estableció como lengua franca usada por varios grupos bantúes tribales. A principios del siglo XIX su difusión recibió un gran ímpetu al ser la lengua de las caravanas de comerciantes que penetraron hasta Uganda y el Congo. Más tarde sería adoptada por los colonos europeos, especialmente alemanes, que la usaron como lengua de la administración. “

El swahili es reconocido como uno de los idiomas oficiales de la Unión Africana y de la UNESCO.

a94b313b89f7b6ef8ecda27ae255d63c

Africa Swahili woman. Zanzibar. ca. 1900-1910. photographers de Lord Brothers. No. 13

Hakuna Matata, todo cabe en una frase

Hakuna Matata es una expresión swahili que se traduce como “No te angusties” (su traducción literal correspondería a “No hay problema”).

Teddy Kalanda, el fundador de uno de los grupos de más éxito en Kenia, “Them Mushrooms”, compuso la canción Jambo, conocida como Kenya Hakuna Matata y la grabación vendió más de 200.000 ejemplares entre 1982 y 1987, siendo disco de platino en Kenia, convirtiéndose en un hit internacional.

Literatura en swahili desde el siglo XVII

Al principio, la ficción en swahili consistió principalmente en historias inspiradas en las tradiciones orales indígenas narrativas, cuentos árabes, y traducciones de obras de escritores europeos.

El primer escrito en swahili está considerado que es el poema Hamziya (1652) [1], escrito en alfabeto árabe.

El idioma tiene literatura escrita en alfabeto árabe desde el siglo XIII. Uno de los primeros documentos conocidos, además del anterior, es un poema épico titulado Utenzi wa Tambuka (La Historia de Tambuka), datado de 1728.

Una excepción importante fue en 1934 la novela histórica de James Mbotela, Uhuru wa Watumwa (Libertad para los esclavos), pero fue la obra de Shaaban Robert (1909-1962) la que realmente impulsó el idioma.

En la actualidad, se traducen obras al swahili como la novela de Mariama Ba,  La carta más larga bajo el título Barua Ndefu Kama Hii  y hay incluso e-books en este idioma.

Shaaban Robert, el padre del swahili

Shaaban Robert es celebrado como uno de los más grandes pensadores de Tanzania, fue escritor, poeta y ensayista y se le reconoce como el “Padre del swahili”.

Según “African Book CollectiveRobert fue al swahili lo que Shakespeare  al inglés.

Su obra más destacada fue Kusadikika, una obra alegórica de un país imaginario o estado en el que las injusticias se cometen en contra de todas las nociones de justicia, derecho y humanidad. Fue publicada en el apogeo de la ocupación colonial en Tanzania.

Su obra, Maisha yangu (1960), fue traducida a francés por François Devenne bajo el título Autobiographie d’un écrivain swahili, Tanzanie en 2010.

cover (1)

Tal y como regoge Ngugi wa Thiong´o en su libro Descolonizar la mente este autor no pudo participar  en el histórico “Congreso de Escritores Africanos de Expresión Inglesa” que se celebró en los años sesenta en la Universidad de Makerere (Uganda) y en el que un joven James Ngugi sí participó. En el libro lo señala de la siguiente y clara manera: “Yo, como estudiante, pude participar en el encuentro gracias a solo dos relatos que había publicado (…) Pero ni Shabaan Robert, que en aquel momento era el poeta vivo más grande del África Oriental y que había escrito varias obras de poesía y prosa en kiswahili, ni el Jefe Fagunwa, el gran escritor nigeriano que había publicado numerosos títulos en yoruba, podían participar”.

Enlaces:

Binyavanga Wainaina: “Debemos desatar nuestra imaginación”

f3cd7edaa3cf125073d7fec1fc8e11ee

El pasado enero, Binyavanga Wainaina publicó lo que era el “capítulo perdido” de su exitoso libro de memorias “Algún día escribiré sobre África”. La pieza es un texto muy personal en el que plasma la oportunidad perdida de confesarle a su madre (ya fallecida) que es homosexual. Solo leyendo ese texto ya puedes reconocer en Wainaina a un gran escritor y una mente creativa 100%.

Kentwitter

Fotografía en Twitter

Kenneth Binyavanga Wainaina sorprende ya desde su mismo nombre. Difícil de pronunciar su familia prefiere el diminutivo de Ken, él se decidió por el completo al parecerle exótico y diferente. Su pelo se colorea en rojo y azul y sus gestos son exagerados, histriónicos, mientras observa con mirada penetrante y aguda. Binyavanga Wainaina es un ser mediático. Le gusta aparecer y que se hable de él. Pero ante todo es un hombre que nació para escribir. Nakuru (Kenia), 1971 es la fecha en la que vino al mundo. De madre peluquera y padre ejecutivo, estudió en Sudáfrica para darse cuenta de que lo que más le gustaba hacer era escribir.

En 2002 ganó el “Premio Caine para las letras africanas”. Ha escrito para The New York Times, The Guardian y para National Geographic y es el director del “Chinua Achebe Center for African Writers and Artists at Bard College” de New York. Tras recibir el Premio Caine decidió fundar en 2003 una revista que sirviera de plataforma para los jóvenes escritores africanos, así nació Kwanique significa “Y ahora qué”. En su página web explican sus ????????????intenciones… ¿por qué solo se conoce a Ngugi wa Thiong´o o a Meja Mwangi? hay muchos jóvenes talentos que escriben y que quieren darse a conocer. Aspiran a ser un lugar de encuentro, difusión y promoción de las letras africanas.

kwani-03The Kwani? Manuscript Project es un premio para celebrar la novela africana y su capacidad de adaptación y resistencia, un nuevo premio literario para la escritura africana. Invitan a la presentación de manuscritos inéditos de ficción de escritores de todo el continente africano y de la diáspora.

Sin embargo, el apoyo decidido a los nuevos talentos de Binyavanga no se detiene en Kwani?, a finales de 2013 presentaba un nuevo proyecto “Africa 39 Project” para encontrar los mejores 39 escritores africanos por debajo de los 40 años.

6207687072_e07b367463_z

yourstruly-uche.blogspot.com

Una de las partes de su vida más conocidas es su amistad con la creadora de la novela “Medio sol amarillo”. Se conocieron en 2001 a través de internet, en un sitio web que les permitía compartir su pasión por la escritura. Doce años después la amistad continúa, ambos leen lo que escribe el otro y opinan sobre ello, a pesar de ser tan diferentes a la hora de escribir (1). Cuando Adichie le explicó su intención de escribir sobre la guerra civil de Biafra (es el argumento central de “Medio sol amarillo”), Wainaina exclamó “¡estás loca¡” y le expresó sus temores sobre el tema elegido. Sin embargo, añade, ella no tiene miedo y por eso pudo escribir esa novela. Adichie opina que Wainaina no es solamente un magnifico escritor sino también una generosa persona. Opinión que parecen compartir, entre otros, Teju Cole o  Abdourrahman A. Waberi.

eeb44f54d4ce1b2898a2a0f247f7c1cdSiempre irónico y mordaz, como cuando publicó su artículo “Cómo escribir sobre África” (traducida también al euskera gracias a elearazi.org) criticando la manera de escribir sobre África de muchos autores occidentales, desmontando tópicos, típicos y clichés. O cuando escribió una carta a Madonna sobre su visita a Malawi. Ahora ha agitado al mundo con el anuncio de su homosexualidad, publicando de nuevo otro artículo “Mum, I am homosexual“. Según Global Voices: “Esta confesión se hizo pública al poco tiempo de que el parlamento de Uganda aprobase una ley para encarcelar a los homosexuales y de que Goodluck Jonathan, presidente de Nigeria, aprobase una nueva ley que considera que las relaciones homosexuales son un delito y, por tanto, pueden acarrear una pena de hasta 14 años de prisión. El diario keniano The Star [en] citó a Wainaina diciendo que la ley antihomosexuales de Nigeria fue una de las causas que le llevaron a abandonar el país.” Además ha publicado en YouTube las seis partes de un vídeo que tituló Debemos desatar nuestra imaginación donde habla sobre su decisión de dejar el país, la homosexualidad en África, la Iglesia y las leyes contra los homosexuales en el continente.

¿Qué será lo próximo de Wainaina?… Es difícil hacer pronósticos, pero yo espero que sea un nuevo libro.

En el Cuerno de África también se escribe (III): Kenia

a2feaeb36e3d969c4cb88f8ed6d22366Numerosos autores europeos han escrito libros sobre África. Quien más quien menos hemos visto la película “Memorias de África” y/o hemos leído el libro “Out of Africa” en el que se basa. La baronesa Karen Blixen quien respondía “Yo nací hace 3.000 años y he cenado con Sócrates” a la pregunta de por qué sus cuentos se ambientaban siempre en el pasado, se encuentra asociada para siempre a Kenia. Muchos son los que la han acusado de dar una imagen idealizada e idílica del continente, a pesar de declararse enamorada de África. Sobre Blixen (quien me parece una gran escritora) y esta película opinaba Nuruddin Farah en su libro “Regalos”:

“Cien años después una película llamada Memorias de África, dirigida por un americano, basada en un libro escrito por una danesa que vivió en África y que tal vez se enamorase de aquella parte del continente pero que sin duda no amó a las gentes del lugar, contaba entre sus actores con la más famosa hija de Somalia, Iman. ¿Lo adivináis? Su personaje no decía ni una palabra. Pensad lo que queráis de todo esto: pero preguntaos: ¿y ahora qué? ¿Quién recibe qué, quién da qué a quién?” (“Regalos”-pág.267).

Leer Más

El brujo del cuervo-Ngugi wa Thiong’o

portada-brujo-cuervo_grande

Por escribir una obra de teatro en kikuyu (o gikuyu) crítica con el gobierno y por ponerla en escena con campesinos y trabajadores, se ordenó su ingreso en prisión. Y fue en la cárcel de máxima seguridad de Kamiti donde escribió, usando para ello el papel higiénico de su celda, la primera novela moderna escrita en lengua kikuyu, Caitaani mũtharaba-Inĩ (“El diablo en la cruz”, editada por Txalaparta en 1994). Este escritor habla del inglés como “lengua no africana” y por esa razón decidió que su narrativa posterior se escribiría en su lengua materna. En una reciente entrevista para la BBC se expresaba así:

Leer Más

Los barcos del desierto de Kenia

Biblioteca-camello de Garissa. Foto:bookaid.org

El servicio de biblioteca mediante camello es una iniciativa innovadora de KNLS (Kenya National Library Service) que ha ganado premios por sus esfuerzos en la promoción de la alfabetización y la cultura de la lectura en las regiones áridas y lejanas del nordeste de Kenia. En este servicio, los camellos llevan libros en cajas hechas específicamente para el proyecto y los llevan a los niños en escuelas lejanas. También se incluyen carpas y colchonetas. Esta iniciativa ha tenido éxito desde su inicio y es una alternativa a los servicios bibliotecarios móviles motorizados disponibles en otras partes del país.

La historia de cómo KNLS utiliza los ‘barcos del desierto “para llevar los libros a los asentamientos rurales y las escuelas nómadas de la zona árida fue presentado en forma de documental el cual ha ganado un premio en Alemania.

El uso de camellos como medio de transporte para llevar los libros a las comunidades nómadas (de las regiones del norte y este de Kenia) comenzó en 1985 y se ha ganado el interés de la comunidad. La biblioteca camello móvil tiene características comunes en las granjas semi-permanentes y las tierras de pastoreo.

Fuentes:

Algún día escribiré sobre África-Binyavanga Wainaina

tapa_alta_algn_da_escribir_sobre_frica_med

Binyavanga Wainaina narra en Algún día escribiré sobre África su vida. Nada más comenzar el libro, el escritor ya nos avisa que ha cambiado algunos nombres para respetar el derecho a la intimidad, pero en ningún momento se cambia a sí mismo. Irónico, brillante, conflictivo, contradictorio, se ofrece, hoja tras hoja,  ante nuestros ojos sin disfraz ni ganas de usarlo.

La primera parte del libro se centra en su infancia en una familia gikuyu de clase media en Kenia. La vida transcurre con total normalidad, junto a sus hermanos, su madre (de procedencia ugandesa, que tiene un salón de peluquería) y su padre (un serio hombre de negocios). “Dios es viejo y se está quedando calvo”, piensa mientras está en el aula presidida por un mapa con la fotografía del presidente en la mitad de cada uno de los países africanos. Entre bailes imitando a Michael Jackson y un golpe de estado fracasado, el joven Binyavanga va creciendo sabiendo que “Kenia no es Uganda.”

Poco a poco sus preferencias se irán perfilando, a pesar de que se espera que sea médico, ingeniero o arquitecto, él dedica todo el tiempo que puede a leer y desdeña a esos jóvenes triunfadores que parecen una fotografía estática del éxito y que abanderan lo que satíricamente él llama “diversssidad”. El lenguaje es otro de sus temas preferidos. “Yo sé hablar inglés. Yo sé hablar suajili. Kimay es cualquiera de los idiomas que yo no sé hablar pero todos los días escucho en Nakuru”. Con ironía, habla de una época en la que decidió que ya no iba a escribir más en inglés, puesto que “el inglés es el idioma del colonizador”, para volver a sus raíces y estudiar giyuku para hacer “magníficos anuncios descolonizados sobre la Coca-cola.”

Brenda Fassie

Después se trasladará a Sudáfrica, donde no conseguirá realizar los estudios universitarios que le habían llevado hasta allí. La narración toma como una de sus protagonistas a la cantante sudáfricana Brenda Fassie. Como metáfora de lo necesario de evolucionar y no quedarse estanco, la cantante aparece como símil: el moderno kwaito se impone como ritmo de moda, pero la cantante considera que aquello no es música. Si al principio es elogiada y admirada, después será necesariamente arrinconada ya que los tiempos están cambiando y ella ya no evoluciona con ellos, “¿qué pasaría si el cambio llegara y nos encontrara incapaces?”, se pregunta el joven Binyavanga.

La distancia empieza a hacer mella, y cansado solo quiere regresar a casa. Una vez en Nakuru, descubrirá los desvelos de su familia, preocupados por el hijo errante y que no acaba de sentar la cabeza, de tomar las riendas de su vida. Opina sobre política (sobre Jomo Kenyatta, considerado el padre fundador de Kenia, y sobre Moi, su sucesor), y nos desvela un momento conmovedor en el que compartiendo habitación con su padre, se da cuenta de cómo la vida de aquel hombre, que siempre había girado hacia lo que de él se esperaba: la familia y el trabajo, no encontraba la forma de salir de la habitación para jugar un poco con la máquina tragaperras, “no se podía marchar tranquilamente, con la chaqueta sobre el hombro, silbando, libre.”

De un viaje con su familia para producirse el reencuentro con su parte ruandesa tras el genocidio producido en aquel país y, tras observar los comportamientos de sus familiares, surgirá una determinación “algún día escribiré sobre África” (en realidad el título original es One Day I Will Write About This Place (Algún día escribiré sobre este lugar). La elección del título no es algo fortuito, el propio Wainaina había escrito, en aquel famoso y brillante escrito suyoCómo escribir sobre África“, en el que daba, entre otras recomendaciones (de manera irónica), para aquellos que tuvieran en mente escribir algo sobre aquel continente: incluir en el título la palabra África. De ahí la sustitución por “This Place”. Huyendo de esa concepción de África, como un todo, plagado de tópicos y típicos, escribe sobre el “África” que él conoce, lleno de buenos y malos momentos, de gente más o menos generosa y de mucha cotidianeidad.

Wainaina volverá a la Universidad, comenzará su primera novela y se reirá de eso que llaman “empoderamiento negro”. Una nueva canción en xhosa de Fassie le reconciliará con la cantante. La música de nuevo. Wainaina escribe como si compusiera una canción. La musicalidad que desprenden sus oraciones, parece acompañada de un punteo de guitarra a veces, o de un solo de saxo otras. La referencia continua a la cantante sudafricana a lo largo de todo el texto, no es fortuita. Ambos son semejantes en varios aspectos. La canción de ella titulada,” Vuli Ndlela” (Despeja el camino), dedicada a las personas que se dedican a criticar a otras (la primera estrofa dice: Vul’indlela wemamgobhozi — Abre las puertas, Señora Cotilla),  podría servir de igual modo para caracterizar al escritor, a quien lo que piensen los demás parece importarle bastante poco, a tenor de algunas de las frases que sobre si mismo vierte en el libro: “En 2001,Nairobi es un gran bar.”

Apasionado de internet, logra el reconocimiento literario por un cuento publicado en este medio. Con su habitual tono irónico, nos describe sus sentimientos al obtenerlo: “gano el premio Caine y lloro malas lágrimas altaneras y vuelvo a casa con dinero. Un grupo de escritores y yo fundamos una revista, Kwami?, que significa “Y qué?”. El hombre consagrado no deja por ello de saber muy bien cuáles son sus pilares. Habla sobre el tribalismo y sobre Kibaki, el tercer presidente keniano, habla sobre los diferentes encargos que le hacen para trabajar como escritor y habla sobre sus clases de escritura creativa en una institución seria.

Todo el texto es la plasmación del esfuerzo de un hombre por crear, escribir y ser escritor, en un África alejada de estereotipos e imágenes trilladas. Binyavanga parece que no ha dejado de ser el niño que no hacía los deberes ni atendía a las clases porque tenía siempre algo pendiente para leer. Para él no hay nada más importante que escribir y leer (de hecho menciona que para él hay tres tipos de seres humanos: la gente real, de carne y hueso, los de la televisión y la radio y la gente de los libros). Prescinde de todo lo demás y lo sacrifica para conseguir lo que de verdad quiere hacer y ser. Elegir el camino de ser auténtico y libre para expresarse, pensar y escribir tiene su precio. Binyavanga Wainaina está decidido a pagarlo y yo me alegro de ello: !Bienvenido a mi biblioteca¡.

Las ilusiones son criaturas peculiares. Damos cosas enteras por sentado cuando los movimientos de un desconocido muestran un patrón que parece coherente, pero entonces se presenta una contradicción aguda y una persona deja de ser algo entero y se convierte en una serie de errores: pedazos y partes.

Ficha:

  • Título original:  One Day I Will Write About This Place (2011)
  • Idioma: Inglés
  • Traducción al castellano:  Editorial Sexto Piso (2013)
  • Traductor: Jesús Gómez Gutiérrez
  • Lectura del primer capítulo del libro: aquí

 6a00d8341c730253ef01a511317562970c-800wi

 

A %d blogueros les gusta esto: