Saltar al contenido.

Posts etiquetados ‘Republica del Congo (Congo Brazzaville)’

Sensualidad y desgarro en “El silencio de los espíritus” de Wilfried N´Sondé

Wilfried N´Sondé – ©Philippe MATSAS/Opale

Wilfried N´Sondé es autor de una obra aclamada. Músico, fundador de una banda de afropunk, ha publicado hasta el momento cinco novelas.

Ganador del Premio “Cinco continentes de la francofonía” y del “Ahmadou Kourouma 2018”, este año ha levantado gran expectación con su obra Un océan, deux mers, trois continents basada en la vida del que se considera el primer embajador africano en el Vaticano. Rescatar su figura, cuyo busto emerge en la basílica Santa María  la mayor en Roma, ha sido uno de sus objetivos.

Ahora, la editorial Wanafrica traduce a castellano su segunda novela; El silencio de los espíritus. Una oportunidad para ir adentrándose en el mundo de un escritor que se consolida.

Leer Más

Semillas de errancia, poesía desde el Congo

En fechas recientes, la argentina Babel Editorial ha publicado Semillas de errancia, un volumen de poesía de Gabriel Okoundji. Como él mismo se presenta, nació en el Congo, país cuyo nombre significa “la tierra de la pantera”, animal totémico por excelencia para los congoleños. Pasó su infancia y juventud en su país de origen hasta que partió a Francia para estudiar medicina (en la actualidad es psicólogo clínico). Después, regresó a su país natal y recuperó “lo más importante”: el título que su padre le había dado al morir (Mwènè) y para el que no estuvo preparado hasta aquel momento.

Leer Más

Mabanckou llama a la autocrítica y nos habla del llanto del hombre negro

En fechas recientes ha aparecido, de la mano de “Los Libros de La Catarata”, un conjunto de ensayos de Alain Mabanckou de los que ya habíamos dado noticias parciales en este blog, después de su publicación en versión original, en 2012, bajo el título Le sanglot de l’homme noir. Ahora aquel libro aparece en castellano, prologado por Josefina Bueno.

Alain Mabanckou es un autor muy conocido (y apreciado) por este espacio y sus ideas y pensamientos han sido desmenuzados aquí y allí, por lo que a los seguidores de su obra puede provocarles cierta sensación de deja vú. Pero basta recordar que estamos hablando de un escritor rompedor, interesante y polémico que se ha caracterizado por ir contracorriente, para comprender que estamos ante nuevos aires que respirar (después podemos debatir).

Leer Más

La historia de Francia también está cosida con hilo negro, nos recuerda Alain Mabanckou

Desconcertada me dejó el nuevo aspecto del escritor franco-congolés Alain Mabanckou, en su discurso ante el público reunido en el “Collège de France” en su conferencia inaugural (primera vez en su historia en la que se elige a un escritor para esta tarea). Parece otro, me decía, mientras mis ojos no podían despegarse de aquellas gafas fashion, extremas y rotundas, que minimizaban el tamaño de su nariz. Adiós, pensé, a su aspecto de chico sanote y natural, y hola al nuevo Mabanckou…parece otro y solo se ha puesto unas gafas y una chaqueta de terciopelo azul… y quitado la gorra, todo hay que decirlo (más abajo podéis apreciar la diferencia).

Le consideran l’enfant terrible de la littérature francophone y con este nuevo look, pensé, seguro que ha conseguido seguir alimentando el mito. Siempre diferente e inquieto, el escritor que escandalizó a la crítica con African Psycho (2003), novela que relata la vida de un joven huérfano empeñado en emular los crímenes de”Angoualima”, un asesino en serie verdadero de su país natal, sigue dispuesto a desclasificarse y desmontarse. En eso no ha cambiado.

522-798.medium

Foto: Hermance Triay

L-ecrivain-franco-congolais-Alain-Mabanckou-17-mars-2016-College-France-Paris_0_730_984

Foto: AFP

Letras negras: de la oscuridad a la luz  fue el título que le dio a su conferencia, en un intento por hacer recordar, en mi libre interpretación, que la historia de Francia también se cose con hilo negro y también se escribe con tinta negra. No es Mabanckou un escritor que ponga el acento en el lamento continuo por la situación del continente cargando todas las culpas en occidente. Al contrario, como ya demostró en su ensayo Le saglot d`l homme noir, es partidario de que también los africanos asuman su parte. Pero sí le entristece contemplar el lugar que ocupan las letras africanas en Francia.

Mabanckou aprendió francés con seis años, pero antes hablaba en cinco lenguas africanas: Bembé, Lingala, Laari, Munukutuba, Vili y Kamba. Lo que le ha producido una tensión y un desasosiego que no siente ningún escritor en lengua francesa. Gran lector, pronto comprendió que no había literatura escrita en ninguna de esas lenguas (era oratura, o literatura oral lo que existía) y sus lecturas se limitaron a los libros en francés, por lo que, en la actualidad, no es capaz de expresar sus ideas a su propia gente en ninguna de aquellas lenguas africanas originarias. Con su novela Vaso Roto intentó dar un salto, viendo otros ejemplos en otros tantos escritores que eran capaces de romper las pautas de una escritura más clásica, y trató de usar el francés como si lo hiciera un congoleño, haciendo surgir un texto que parece una larga conversación, para lo cual se valió de usar solamente las comas como único signo de puntuación.

Él mismo ha destacado en más de una ocasión que, como escritor, no tiene ningún problema en expresarse en francés, “el problema lo tiene la lengua francesa conmigo“, y se explica. Señala que la crítica distingue entre la literatura escrita en francés (pura literatura, “literatura francesa”) y la literatura francófona (literatura menor, que viene de fuera). A él le encuadran en esta segunda categoría. Y añade más; que el hecho de considerarle “escritor africano” le encasilla y le llena de prejuicios ante un público que espera que hable de una determinada manera “a la africana”, digamos. Junto al hecho de que de un escritor encuadrado en esta categoría no se espera que pueda tratar cualquier tema, solo se desea que hable sobre África.

Cada cierto tiempo vuelve a surgir en este blog el tema de si existe lo que denominamos literatura africana, quiénes son sus escritores, sus márgenes y demás. Mabanckou pertenece a ese grupo de escritores que han nacido en África pero que se marcharon de allí para estudiar (en Francia y derecho, en este caso). Y suele ser uno de los nombres que se citan en primer lugar por aquellos que consideran que el rótulo “literatura africana” no es el adecuado para poner al lado de sus obras, tanto por personas de dentro como de fuera del continente. Paradojas de un personaje que se dedica a enseñar, precisamente, literatura africana.

El mozambiqueño Mia Couto (blanco y lusofóno para complicar todo un poco más a aquellos que tienden a simplificar las cosas a su antojo) piensa que el término “literatura africana” tiene mucho de sello comercial. Él, sin ir más lejos, se siente más cercano a la literatura brasileña, por ejemplo. Pero, a pesar de considerar que dicha etiqueta surge del puro marketing, cree que las puertas se han abierto y que hay que entrar… después ya se arreglará lo que se tenga que arreglar… ¿lo importante no es, acaso, escribir y leer?.

 

Vaso Roto- Alain Mabanckou

41aKkdY+SoL._SY344_BO1,204,203,200_

El Caracol Tozudo es el dueño del bar del Crédito se fue de viaje, un local mugriento congolés. Su creación se le ocurrió a su dueño tras entrar en el bar La Catedral de Camerún (en relación al del mismo nombre de la obra “Conversación en la catedral” de Vargas Llosa, una de las múltiples referencias literarias que aparecen en los libros de Mabanckou). Caracol Tozudo, ante el temor de que la vida del establecimiento, su origen y su devenir, se pierda en la memoria de la gente, decidirá que necesita plasmar la vida del bar y las historias de sus clientes y le hará el encargo a Vaso Roto, un jubilado, aficionado a la lectura, cuya mujer le abandonó por su querencia al trago largo.

Alain Mabanckou no es nuevo en el blog, pero siempre hay algo nuevo para contar sobre él. En fechas recientes le han nombrado presidente de la 40ª edición del “prix du Livre Inter”, un premio literario de la France inter (Radio France), creado por el periodista Paul-Louis Mignon, que se falla en junio 2014. Tras su nombramiento Mabanckou ha dicho que tratará de no ser un presidente normal, ya que considera que en literatura todo lo que es normal inmediatamente se convierte en aburrido.[1]

Mabanckou aporta siempre un enfoque original, huyendo de esa normalidad que tanto le asusta: “y no voy a volver al tema porque, incluso borracho, no soporto las repeticiones inútiles ni la paja como hacen ciertos escritores que tienen fama de ser unos parlanchines de mucho cuidado y que te venden la misma copla en cada uno de sus libros haciéndote creer que crean un universo”.En “Vaso Roto” desfilan un puñado de personajes, cuyas vidas, al igual que las de su narrador, rozan la marginalidad y el patetismo (un padre acusado de abusar de sus hijos, acaba tras pasar por la cárcel, teniendo que usar pañales o un marido engañado por su mujer con su propio hijo) vidas infelices todas, originales y peculiares (el crítico con la Biblia de Jerusalén o  el dandi capaz de conquistar a la inconquistable) en las que la bebida parece ser su único escape.

El texto, con grandes dosis de humor e ironía, avanza utilizando un lenguaje coloquial, a veces vulgar y otras escatológico, con comas pero sin puntos, lo que hace que los párrafos se lean de una tirada pero, y aquí la maestría de Mabanckou, sin que la falta de puntuación impida el disfrute del libro. Esta forma de narrar tiene mucho del ritmo de una conversación, evoca la oralidad del continente y, sin embargo, en su primera página Mabanckou escribe: “al  dueño del Crédito se fue de viaje no le gustan las frases hechas del tipo en África, cuando un anciano muere, arde una biblioteca y cuando oye este tópico manido, se enfada un montón y suelta al momento depende del anciano, dejaos de chorradas, yo sólo me fío de lo que está escrito.” (pág. 11). En clara alusión a uno de los iconos de la oralidad: Hampaté Bâ.

No escribe Mabanckou para complacer a nadie. Escribe contra el colonialismo: “y me resbala también el mapa de nuestro país, porque este es un país de mierda, son fronteras que heredamos cuando los blancos se repartieron el pastel colonial en Berlín, de modo que este país ni siquiera existe, es una reserva con ganado que muere debido a la hambruna”. Contra su país, contra el cristianismo, contra los intelectuales: “a partir de aquella época empecé a odiar a los intelectuales de todos los bandos porque con los intelectuales, siempre igual, mucho discutir y no proponen nada concreto al final” e incluso contra los de su propia raza: “sobre todo queríamos vivir lejos de los negros, no soy racista, Vaso Roto, digo las cosas tal como son y al cuerno con los juicios morales de los que no están de acuerdo conmigo, que se vayan a la mierda, y no por ello escribiría una carta a la Francia negra con objeto de culpar a quien sea, de hecho los demás negros que te ven con una blanca piensan que también pueden llevársela al huerto porque, se dicen, si una blanca normal y en su sano juicio se ha cepillado a un gorila del Congo, lo mismo podría también cepillarse a todo el parque zoológico, por no decir a toda la reserva,  comprendes lo que quiero decir, eh, bueno, corramos un tupido velo, no estoy aquí para hundir una raza que no ha terminado de curarse las llagas, esta raza es lo que es (pág.56).

“Vaso Roto” es además, un texto plagado de literatura. Referencias, nombres o alusiones aparecen por decenas. La primera caracterización de Vaso Roto, viene con la mención por su parte de “la historia de un escritor célebre que bebía como una esponja, un escritor que cuando estaba ebrio hasta había que recogerlo en la calle” (pág.11) y que puede ser Bukowski, lo que conduce a la creencia por parte de Caracol Tozudo de que es capaz de escribir las memorias del bar. Después habrá menciones africanas: Chinua Achebe, Emmanuelle Dongala o Cheikh Hamidou Kane, y menciones a escritores de otros continentes: Mishima, Victor Hugo, Proust, Chateaubriand, Márquez, Herman Hesse, Salinger y una larga lista. De hecho puedes pasar un rato divertido localizando obras y autores camuflados por el texto. El mismo Mabanckou afirma que en este libro está incluida su biblioteca ideal. Este entramado metaliterario es el que acaba por hacerse con la parte final de la novela, y en el que confiesa cuál es el único libro que merece realmente la pena, el más difícil y el que rara vez se consigue escribir, realizando un homenaje a su madre (el libro está dedicado a ella), la mujer más guapa del mundo (¿alguien es capaz de llevarle la contraria?) y la que guarda todos los secretos de sus tiempos felices, los de su infancia.

“y si tuviera el debido talento, habría escrito un libro titulado El libro de mi madre, sé que alguien lo ha hecho ya, pero por mucho pan nunca es mal año, sería a la vez la novela inacabada, el libro de la felicidad, el libro de un hombre solo, del primer hombre, el libro de las maravillas, y escribiría en cada página mis sentimientos, mi amor, mis pesares, inventaría a mi madre una casa al borde de las lágrimas, unas alas para que sea la reina de los ángeles del Cielo, para que me proteja siempre y siempre le diría que me perdonara esta vida de mierda.” (pág.164)

Ficha:

  • Título original:  Verre Cassé (2005)
  • Idioma: Original: Francés
  • Traducción al castellano:  Editorial Alpha Decay. 2007 www.alphadecay.org
  • Traductora: Mireia Porta i Arnau
  • Premios del libro: Premio Quest-France/Étonnants Voyageurs, Premio de los cinco continentes de la francofonía, Premio libro RFO y el Tam-tam de oro al hombre cultural del año concedido por el Ministerio de Cultura de Congo-Brazzaville
  • Nº de páginas: 169

arton5023

Mañana cumpliré 20 años-Alain Mabanckou

escanear0030

Los libros de Alain Mabanckou suelen aparecer plagados de referencias literarias. Rimbaud, es una de ellas, tal y como responde cuando se le pregunta al respecto. De hecho, en esta obra, no solo se le menciona sino que se convierte en un personaje más de la historia, amigo imaginario del protagonista. Además, el título de la novela está inspirado en un verso de un poema del considerado “Rimbaud negro”, el congolés Tchicaya U Tam’si. La otra referencia que Mabanckou menciona (y que también aparece explícitamente en esta novela), esta vez para dar forma a su voz infantil, es El principito de Saint de Exupéry. Sin embargo, JMG Le Clézio (otro de los escritores maravillados con Rimbaud), en un epílogo a esta traducción, comparara “Mañana cumpliré veinte años” con El guardián entre el centeno de Salinger.

En una entrevista, Mabanckou desvela que su segundo nombre es Michel, como el protagonista del libro. En Congo significa “platanito” y a él no le gustaba  que le llamaran así, por eso nunca utilizaba este nombre, “pero cuando me puse a escribir este libro me dije que si quería escribir con claridad acerca de mi mismo tenía que usar un nombre que no habría usado nunca antes”. Éste es un libro que, él mismo confiesa, el más próximo a su propia vida. Su intención fue realizar una narración basada en la oralidad africana. Un largo relato escrito como si te estuvieran contando un cuento. Y así es como fluye la historia, pareciéndote que estás sentado junto a un niño de unos diez años que con su voz ingenua, clara y sorprendente, deseosa de entender, habla sobre su mundo y el de los adultos que le rodean.

Mañana cumpliré 20 años evoca su infancia. Y la verdad es que la suya no tiene nada de tenebrosa o torturada, al contrario, es un niño curioso, travieso, luminoso y divertido. Estamos en la década de los 70, en República del Congo, en Pointe Noire (“yo me siento hijo de Pointe-Noire. Aquí aprendí a caminar, a hablar”). La madre de Michel se unirá con el que él considera su padre ya una vez que él ha nacido. Papá Roger es recepcionista en un hotel y guarda un montón de libros que su clientela deja abandonados allí para leer cuando se jubile, además de escuchar la radio, “La voz de América”, a diario para estar al día de lo que ocurre. Así Michel nos hará conocedores del sufrimiento de los negros en los países árabes, de su presidente que se dice enviado por Dios y de sus opiniones sobre múltiples personajes históricos como Yaser Arafat, la Madre Teresa de Calcuta o el Sha de Persia, entre muchos otros. Las múltiples menciones a la política parecen indicar que se hace difícil explicar la vida sin ella.

A su alrededor toda una colmena de personajes, que no dejan de sorprendernos, como su tío René que se reconoce comunista, pero posee la única tienda que vende coches en el país y vive con una serie de lujos. Denominarse “capitalista” era un tremendo pecado. No falta el descubrimiento del primer amor, hermosa la historia con Caroline, la evolucionada, la hermana de Lounés, su mejor amigo, que le volverá loco con sus caprichosas peticiones. La forma aventajada con la que el niño vive el hecho de que su padre nutricio viva con dos mujeres alternativamente; con su madre Pauline y con Mamá Martine. Su intento de leer y entender a Rimbaud, a quien habla en la soledad, lo que le convierte en “un niño de día y una persona mayor por la noche, con el pelo blanco” p.306. La rivalidad con Mabélé que se vuelve el preferido de Caroline. Génevieve, esa novia eterna enamorada de su hermano mayor Yaya Gastón, de la que se vuelve confidente y cómplice. La escuela, donde a menudo no entiende nada. Los celos y el temor a verse desplazado, ante la llegada de un nuevo hermano/a.

Y todo ello narrado desde la simpleza y la naturalidad con la que un niño descubre el mundo de los adultos (“Las personas mayores son todas así, siempre están discutiendo con gente que vive en su pasado” p.235)  y comprende sus injusticias y su hipocresía de un solo vistazo (“El Sha de Persia se ha convertido en un vagabundo que va de país en país mientras ese monstruo de Idi Amín Dadá está tranquilo, nadie le persigue y descansa en Arabia Saudita” p.157).

Siempre original y mágico, Alain Mabanckou le da el poder a Michel de abrir y cerrar el vientre de su madre con una llave imaginaria, ¿se lo da el escritor o de hecho lo tiene?. Estamos de nuevo ante ese “realismo mágico” (aparecen también los dobles animales humanos como en otra de sus obras, “Memorias de puercoespín”) que, desde mi personal punto de vista, tiene mucho más que ver con la realidad de lo que nos suponemos, aunque a  nosotros/as que tenemos pervertido todo sentido de la realidad nos resulte imposible de entender.

Mañana cumpliré 20 años es uno de esos libros que te dejan flotando en un estado de ingenuidad, de limpia mirada y de nostalgia. Nos hace sentirnos de nuevo niños, retornar a aquellos días, cuando mirábamos el mundo de otra manera. Nos lleva a volver a descubrir en cada momento miles de historias, llenas de magia y de imaginación. Nos invita a volver a sorprendernos a cada segundo.

A estas alturas creo que ya os habréis dado cuenta de que, en este blog, habrá Mabanckou para rato. Que así sea.

Llegaré lejos, muy lejos, donde todas las carreteras del mundo se cruzan, donde se encuentra gente que nos ha abandonado y que no tienen ya el mismo rostro como cuando nos conocimos en la Tierra. (Página 385)

Ficha:

  • Título original:  Demain j´aurai vingt ans (2010)
  • Idioma: Original: Francés (Éditions Gallimard)
  • Traducción al castellano: El Aleph Editores, El Cobre (2011)
  • Traductor: Manuel Serrat Crespo
  • Imagen de portada:  Ilustración Sergio Piera
  • Nº páginas: 386

Alain Mabanckou: original, diferente, polémico

capture_decran_2012-09-26_a_17.28.24


Foto: jeuneafrique.com

Original, diferente e inquieto. Así es Alain Mabanckou. El novelista, proveniente del África ecuatorial, que estudió Derecho en Nantes y fue durante un tiempo asesor en importantes multinacionales pasó a dedicarse a hacer lo que más le gusta: escribir y enseñar literatura francesa en Los Ángeles (Universidad de California, UCLA).

El pasado febrero, tras veintitrés años de ausencia, regresó a su Pointe-Noire natal. Autor de una extensa obra que abarca más de una docena de novelas (su último libro “Lumières de Pointe-Noire” se encuentra entre los más vendidos en Francia durante 2013). Ha ganado prestigiosos premios como el “Gran Premio del África negra”, el “Premio Renaudot” o el concedido en 2012 por el conjunto de su obra: el “Gran Premio de Literatura de la Academia Francesa”. Hasta aquí lo que dice su biografía. Pero este escritor es mucho más.

Le_sanglot_de_l_homme_noir_de_Alain_MabanckouLe han denominado provocador y polémico, cuando afirmó en su ensayo “Le sanglot de l’homme noir” (“El sollozo del hombre negro”) que la responsabilidad de los negros en el comercio de esclavos sigue siendo un tema tabú entre los africanos, los cuales se niegan la mayoría de las veces a mirarse en un espejo, añadiendo que cuando alguien menciona esta verdad es acusado inmediatamente de un delito grave, acusado de jugar el juego de Occidente.

Consciente de que Europa ha cometido uno de los crímenes más atroces de la historia al imponer su visión del mundo a otras personas, sin embargo asegura que no contesta los sufrimientos que han padecido y siguen padeciendo los negros, contesta la tendencia a erigir esos sufrimientos en señas de identidad.

Además de ensayista, tras mucho insistir, consiguió que este pasado febrero (del 13 al 17), se celebrara el Festival de Literatura Etonnants Voyageurs en Brazzaville por primera vez. El festival (“Africa rising”), nos informa Maya Jaggi,  es la última rama de Étonnants Voyageurs, iniciado en St-Malo (Francia) en 1990, por Michel Le Bris para explorar una literatura “abierta al mundo”. Le Bris, un veterano del movimiento estudiantil del 68, afirma que “África está en movimiento, se expande económicamente… Hay una nueva generación de internet. Es una revolución mental”. El florecimiento de ciudades como Lagos “genera terror y miseria, pero también estamos viendo un increíble número de escritores, músicos, directores de cine de Nollywood. Esta energía es el poder de la creación, no solo de la destrucción”.

Posters in Poto-Poto announce the Etonnants Voyageurs festival. Gael Le Ny/Etonnnants Voyageurs

Posters in Poto-Poto announce the Etonnants Voyageurs festival. Gael Le Ny/Etonnnants Voyageurs

El Festival se celebra anualmente en Bamako, pero el clima político inestable impidió la celebración del festival en Mali este año y los organizadores optaron por el país de origen de Mabanckou, quien también es codirector del Festival. Éste aclaró que no rechazaban la celebración del Festival en Mali de forma permanente, sino que era una forma de decir a los intolerantes que la cultura no puede verse afectada y que hay que continuar hablando de ella por todo el mundo. El Festival quería ser un mapeo real de la literatura africana gracias a la presencia de escritores del este, oeste y sur del continente, según su fundador. Artistas locales junto a escritores reconocidos de diversos lugares del planeta; de habla portuguesa como Mia Couto o José Eduardo Agualusa, sudáfricanos como André Brink, nigerianos como Teju Cole o haitianos como Lyonel Trouillot, por mencionar algunos.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Otra de las facetas de este poliédrico autor es la musical. La editorial Alpha Decay publicaba en 2010 “Black bazar“. El protagonista de Black bazar es un dandi africano de nuestros tiempos, enamorado de los cuellos de camisa italianos y de los zapatos Weston, que descubre su vocación de escritor a raíz de una pena de amor. Navegando entre la endecha y la irrisión, esboza con exuberancia un cuadro sin concesiones del mundo que le rodea. 88

Utilizando el nombre del título del libro, se decidió a producir, apoyado por el sello Lusafrica y gestionado por Caroline Blache, un concepto musical denominado “Black bazar”. En la propia página web del escritor se informa sobre esta nueva formación musical. En 2012, el primer álbum con una vuelta a las fuentes de la rumba congoleña fue recibida con entusiasmo. Su segundo álbum: “Black bazar- Round 2”, basado en las composiciones del legendario guitarrista Popolipo Beniko y con el talentoso bajista Michel Lumana, mantiene el mismo estilo de música. Los sonidos de Kinshasa, Brazzaville, Lagos, Praia se mezclan con la corriente de los ritmos tradicionales y resonancias de los sonidos de las discotecas de la diáspora africana. La unificación de diversos estilos ha demostrado una vez más que la música no tiene fronteras. El grupo tiene cuenta abierta en twitter: @BlackBazar y se puede leer y ver más sobre él en su propia página web. Según Alain Mabanckou es un intento de cambiar la manera en la cual se percibe la música africana.

Para saber más sobre Alain Mabanckou:

  • arton5023Blog Chez Gangoueus [Francés] : aquí
  • Entrevistas: “Alain Mabanckou en la Feria de Madrid 2013-Africa vive”- Casa Africa, 2012 [Francés], entrevista y ponencia 
  • Artículos: Alain Mabanckou regresa a Pointe-Noire”- El Pais. Ángeles Jurado 03/06/2013 [Castellano] 
  • Estudios sobre su obra: Alain Mabanckou o la literatura del desamor. Revisión crítica de la novelística en castellano del autor congoleño”. Africaneando. Oscar Escudero 06/05/2011 [Castellano]
  • Narrativa:
  • 1998: Azul, blanco, rojo (“Bleu Blanc Rouge”)
  • 2000: Cuando el gallo anuncie el alba de otro día (“Quand le coq annoncera l’aube d’un autre jour”)
  • 2001: Y sólo Dios sabe cómo duermo (“Et Dieu seul sait comment je dors”)
  • 2002: Los nietos negros de Vercingetorix (“Les Petits-fils nègres de Vercingétorix”)
  • 2003: African Psycho
  • 2007: Vaso roto, Alpha Decay, Barcelona (“Verre Cassé”)
  • 2008: Memorias de puercoespín, Alpha Decay, Barcelona (“Mémoires de porc-épic”)
  • 2009: Black bazar
  • 2010: Ma soeur étoile
  • 2010: Mañana cumpliré veinte años, Casa África-El Aleph Editores, Ediciones El Cobre, Barcelona

  • 2012: Tais-Toi et meurs
  • 2013: Lumieres de Pointe-Noire
  • Página web oficial: http://www.alainmabanckou.net/
  • Bloghttp://blackbazar.blogspot.com.es/
  • Twitter: @amabanckou

El fuego de los orígenes-Emmanuel Dongala

portada_de_el_fuego_de_los_orígenes

Aportación de Rubén García Colsa

Mandala Mankunku es un hombre que ansía por encima de todo el conocimiento profundo de las cosas y se acerca a ellas con mentalidad de alquimista; lo que le inquieta es el saber y especialmente conocer su “origen”, “el fuego de su origen”; si su nacimiento tuvo lugar o no; porque algunos decían que “nunca habían creído en el nacimiento del niño, no, esos ojos verdes son señal de su extraña llegada a esta tierra, la señal de su no-nacimiento”. Y esto le hará preguntarse “si, a fin de cuentas, no será ese hombre sin comienzo ni fin condenado a errar eternamente por la tierra fuera del tiempo de los relojes de los hombres.” Este enigma de lo eterno le preocupa especialmente, dado que al no haber nacido tampoco moriría, y este interrogante es una constante a lo largo de su vida. 27/03/2011- Autor: Jacobo Valcárcel – Fuente: GuinGuinBali.

Breve resumen:

Mandala Mankunku nace en el apogeo de los reinos bantúes, será testigo de la llegada de los franceses y su sangrienta colonización y verá llegar la independencia y la revolución marxista a la República del Congo (Congo Brazzaville). A través del protagonista y de una mirada que no se deja convencer nunca vemos el proceso de ruptura permanente con casi todo lo que le rodea. Desde una nada idílica sociedad tribal a la que ama pero que no le acepta, pasando por una colonización que trae avances con los que el soñaba pero que pide a cambio sangre y sumisión para desembocar en una independencia y en una revolución que quiere hacer tabula rasa con todo y donde no hay sitio para él que trae en una mano la tradición, en otra el ansia de saber y en la espalda las cicatrices de aquel que no se limita a ser testigo sino que quiere ser protagonista de su tiempo.

Queda en su corazón el convencimiento de que se ha de obrar para mejorar el mundo que nos toca y que sólo el amor por Milete podrá calmar ese malestar que le mantiene siempre en conflicto consigo mismo y con todo lo que le rodea.

… siempre he pensado como tú que ese niño no ha nacido, que nunca morirá.

Ficha:

  • Título original:  Le Feu des Origines (Albin Michel, 1987)
  • Idioma: Francés
  • Traducción al castellano:  Ediciones El Cobre 2009
  • Traductora: Manuel Serrat Crespo
  • Otras publicaciones de esta obra/ Otras obras traducidas:
      • También los Niños Nacen de las Estrellas. Editorial el Cobre 2003
      • Johnny Perro Malo. Editorial el Cobre 2033

Tras leerlo:

Mandala Mankunku es el que se enfrenta a los poderosos, el que destruye para construir, aquél de cuyo nacimiento nadie está seguro y cuya muerte no se sabe si podrá llegar. Es motor de cambio y testigo de las fracturas que vive el trozo de mundo en el que le ha tocado vivir. Es el hombre que sabe dónde está el fallo y que no se deja frenar por el miedo a equivocarse cuando hay que encontrar la solución.

Desde el momento de su nacimiento Mandala Mankunku no encaja. Tiene los ojos verdes y nadie asistió al parto por lo que no se sabe si nació o simplemente apareció en este mundo. Así será el resto de su vida. Una juventud en la que se enfrenta a una tradición colapsada pero cuya evolución lógica se rompe con la llegada de la colonización. En el hombre blanco Mankuku ve que no se equivocaba, que aquello que el soñaba es posible, que hay ciencia, que hay medicina, transporte y progreso. Pero al mismo tiempo sabe que no es lo mismo llegar a donde un quiere por su propio pie, que llegar empujado por el cañón de un arma acompañado de un látigo que busca la sangre atravesando la piel.

Le fascinan los cambios y las posibilidades, la aparición de grandes ciudades donde la opresión de la tradiciones no le señala. Para Mankala Mankunku el pasado no ha de ser una losa que lastra sino un ladrillo para construir un futuro.

Ese conflicto permanente entre la fascinación y el rechazo por el mundo de donde viene y por el mundo que se le viene encima solo encontrará un punto de reposo y será, por supuesto, en el amor. Pero ese amor que el protagonista asume desde la libertad más absoluta también deberá enfrentarse a las generaciones que viven ancladas en el pasado y a la desmemoriada y soberbia juventud.

Es imposible no sentir admiración por ese corazón libertario, por una mente que desea comprender el por qué de las cosas y la bondad y el sentido de la vida incluso en los momentos en que todos los que le rodean parecen querer demostrar la contrario, que no hay bondad posible ni sentido alguno en nada. Mankunku es libre y poco le importan etiquetas, bandos, identidades; el quiere conocer, descifrar secretos sin importarle el color, la ideología o el origen de aquel que puede ayudarle a comprender.

En estos tiempos de incertidumbre y tragedia leer este libro es saludable y casi obligatorio si no fuera porque el verbo leer se lleva mal con el imperativo. Es un manual para aprender a navegar incertidumbres, para superar la absurda dicotomía entre reflexión y acción, entre tradición y progreso. La razón última es comprender para tener una vida mejor, para que la vida de todos y cada uno sea mejor, siendo fiel a los principios, siendo honesto más allá de militancias e identidades impuestas, desde la más rotunda e irrenunciable libertad.

No quiero creerte, no puedo creer que no haya nada tras la apariencia de las cosas, que no haya sentido… Habría corrido tras una ilusión toda mi vida. Tengo miedo…

Sobre el  autor:

Emmanuel Dongala nació en 1941 en la actual República del Congo (Congo Brazzaville) de madre centroafricana y padre congoleño. Tras estudiar en Estados Unidos y Francia, este químico y escritor, enseñará en la Universidad de Brazaville donde será profesor de química, ocupara cargos directivos en dicha institución a la vez que fomenta el teatro. En 1997 se ve obligado a emigrar a Estados Unidos a causa de la guerra civil. Actualmente es profesor de Química en el Simon’s Rock College, Massachusetts, y profesor de Literatura Africana Francófona en el Bard Collage de Nueva York.

Bibliografía del autor:

  • Un fusil dans le main, un poème dans la poche (Un fusil en la mano, un poema en el bolsillo). Albin Michel, 1973.
  • Le feu des origines (El fuego de los orígenes,). Albin Michel, 1987.
  • Jazz et Vin de Palme (Jazz y vino de Palma). La serpiente emplumada, 1996.
  • Les petits garçons naissent aussi des étoiles (Los niños nacen de las estrellas). La serpiente emplumada, 2000.
  • Johnny Chien Méchant (Johnny perro malo).  La serpiente emplumada, 2002 (llevada al cine con el título de Johnny Mad Dog 2008).
  • Photo de groupe au bord du fleuve (Foto de grupo del río) Actes Sud, 2010, premio Virilio 2010 y premio Kourouma 2011.

 Entrevistas:

 Críticas/reseñas: 

 

A %d blogueros les gusta esto: