Saltar al contenido.

Posts etiquetados ‘Senegal’

Una propuesta para una utopía activa ¿Afrotopia puede ser realidad?

Este ensayo está escrito por una persona que cree y ama África. Felwine Sarr quiere ofrecer no un sueño, una idealización o un fantasma, al contrario, intenta dar materia para que el continente tome sus riendas y no mire hacia los lados sino hacia su propio ser para encontrar un camino propio y diferente, un trazado nuevo que de hacerse realidad colocaría a África en la cabeza de aquellos que han optado por huir de esta loca carrera sobre la que cabalga el mundo global y capitalista.

Somos muchos los que desearíamos lo mismo. Vivir en un mundo que coloque al ser humano en el centro. Algo tan simple y parece que tan complicado. No es Sarr novedoso, no es el primero ni será el último que llame la atención sobre el modelo de desarrollo que están siguiendo la mayoría de los países africanos. Estamos en un mundo global, aquí nadie se escapa. Leer Más

Mujer y negra busca incansable: Ken Bugul

Ken Bugul y Antonio Lozano en la Feria del libro de Las Palmas. Foto: Daniel Herrera

Dentro de las actividades programadas de la Feria del Libro de Las Palmas (Gran Canarias), pudimos disfrutar el pasado 2 de junio de la presencia de la escritora senegalesa Ken Bugul. Presentaba la reedición de su primera novela Le Baobab Fou (1982) traducida para esta ocasión por Antonio Lozano bajo el título El baobab loco (Baile del Sol y Casa África)

Alba Rodríguez García, una de las personas que mejor conoce la obra de Ken Bugul, resumía en este artículo   las intenciones y las razones que llevaron a la escritora a volcar en él su propia experiencia vital: “Le baobab fou surge de la necesidad imperiosa de contarle y explicarle a su madre la sensación de abandono y soledad que sintió cuando, con cinco años, se separó de ella”. La propia editorial, dado el carácter “autobiográfico y comprometido de la obra“, le propuso que se publicara bajo seudónimo. La novela es fruto de una escritura híbrida, “que cuenta la larga lucha de Ken Bugul por superar su alienación”.

En la Feria del Libro de Las Palmas, la charla fue breve pero en ella desgranó su pasado bajo una mirada intensa y a la vez llena de vitalidad. En la dedicatoria de su libro lo dejaba claro: es la historia de una mujer joven a la búsqueda de si misma.

A continuación os dejo algunas de mis impresiones.

Leer Más

Caridad versus justicia en “La huelga de los mendigos”

Este mismo mes se ha celebrado el Salón de libro de París y, entre otros escritores, ha estado Aminata Sow Fall desaparecida del escenario de las letras desde que publicó en 2005 Festins de la détresse. Ahora, con la publicación de su nueva novela L’empire du mensonge, una de las más importantes escritoras senegalesas, vuelve a primera plana.

Leer Más

Boubacar Boris Diop insiste con el wólof

En el conjunto de ensayos El llanto del hombre negro, en concreto en La literatura como bluff, Alain Mabanckou golpea contra los referentes más conocidos cuando hablamos de defensa y uso de las lenguas africanas en el contexto de las literaturas del continente. Habéis acertado: arremete contra Ngugi wa Thiongo, para después criticar de manera abierta a varios escritores del ámbito francófono: Patrice Nganang y Boubacar Boris Diop.

El segundo, uno de los grandes intelectuales y escritores del continente, ha escrito casi toda su obra en francés y además las ha publicado en editoriales francesas (aún más, se da el hecho de que su editorial francesa ha reeditado en edición de bolsillo en África, en esta misma lengua), tal y como resalta Mabanckou en su ensayo. Pero, Boris Diop también dio un giro y decidió, en 2003, escribir en wólof, una de las lenguas de Senegal, y publicar con Éditions Papyrus Afrique (Dakar) su primer libro en esta lengua: Doomi Golo. Y ahora ha dado un paso más allá y ha vuelto a publicar en wólof.

Leer Más

“El futuro del mundo se juega en África”; el pensamiento que viene

Una descolonización mental es lo que han buscado (y siguen) muchos intelectuales, filósofos y pensadores africanos desde los años 60. Pero ésta, para que acabe por ser realidad, tiene que llegar desde ambos lados de la muralla. Ser parte del proceso de deconstrucción que han venido realizando, a través de elaboraciones y pensamientos, hombres y mujeres que han indagado, se han sumergido y han mordido las construcciones mentales africanas para construir una nueva manera, un nuevo modo, una nueva mirada interior hacia el momento actual del continente… para abrirlo y expandirlo, después, a niveles planetarios.

Las preocupaciones han ido cambiando con los tiempos, del colonialismo e independencias se ha llegado a los movimientos migratorios, a los nuevos gobiernos, al crecimiento desigual, a la lucha feminista o al racismo. Cuestiones como la identidad, el ser africano, la alteridad, aparecen y se comparten. Desde lo local a lo global, plantean toda una terminología a revisar. Estos hombres y estas mujeres que respiran aires nuevos, con sus enfoques y sus innovadoras visiones van a acabar por colocar el epicentro de las corrientes de pensamiento (al menos), ahora que desde Europa no parece fluir nada nuevo, en África. Al tiempo.

dakar-2

Así, después de la conferencia de Alain Mabanckou en el Collège de Francesiguen planteando encuentros tan atractivos y sugerentes como el que bajo el nombre Les Ateliers de la Pensée (“Los talleres del pensamiento“) se va a celebrar en Dakar y Sant Louis (Senegal) del 28-31 de octubre. La idea ha venido de la mano de Felwine Sarr y de Achille Mbembe. Pensadores y escritores, ambos han publicado libro este mismo año. El primero con un volumen titulado Afrotopia, el segundo con Politiques de l’inimité. 

La idea es crear una comunidad intelectual, que cada año se reúna en un país africano para reflexionar sobre cuestiones vitales y urgentes en relación al continente africano, “para pensar el mundo contemporáneo y sus transformaciones“, afirman. El África postcolonial tiene otras visiones; reniegan del concepto de “desarrollo” que se aparece en todo el mundo y que se le quiere imponer a su continente, y entienden que éste debe ser entendido de otra modo: desde una postura más humanista que articule de manera más igualitaria el crecimiento económico, la cultura y la espiritualidad. Y este continuo bullir de modos de eludir la realidad, tal y como se empeñan en mostrársela, para buscar otros caminos, esta mareante floración de miles de creativas y originales propuestas, tiene una gran trayectoria en la plasmación, no solo de pensamientos de molde filosófico, sino de todo tipo de expresiones artísticas que no dejan de aflorar.

La capital del pensamiento en 2016 tiene nombre, y éste es africano. Al tiempo, he dicho.

dakar-9

Los intervinientes

Van a participar más de 20 intelectuales multidisciplinares, desde historiadores, politólogos, econonomistas, profesores universitarios y sociólogos hasta escritores que tienen una gran presencia. Así, aparecen en la lista, Leónora Miano, convencida de que África regenerará al mundo a través de su sabiduría, a pesar de que todavía no ha encontrado su lugar y que está repitiendo demasiado los mismos modelos impuestos. Y gente de la talla de Alain MabanckouAbdourahman Waberi o Sami Tchak, que seguro realizarán aportaciones de gran nivel. Aquí os dejo la lista completa, que también cuenta con la presencia de Nadia Yala Kisukidi, profesora de ética, activista, filósofa y al lado de los feminismos queer y la justicia social.

Altavoces del Pensamiento Talleres

-Achille Mbembé (Historiador y politólogo)
-Felwine Sarr (Economista y escritor)
-Souleymane Bachir Diagne (Filósofo)
- Mamadou Diouf (Historiador)
- Léonora Miano (Escritora)
- Françoise Verges (Politóloga)
- Alain Mabanckou (Escritor)
-Abdourahman Waberi (Escritor)
- Elsa Dorlin (Filósofa)
- Sami Tchak (Escritor)
- Nadia Yala Kisukidi (Filósofa)
- Lydie Moudileno (Profesor de literatura comparada)
-Séverine Kodjo-Grandvaux (Filósofa y periodista)
-Abdourahmane Seck (Antropólogo e Historiador)
-Ibrahima Thioub (Historiador)
-Hourya Benthouami (Filosofo)
-Célestin Monga (Economista y escritora)
-Romuald Fonkoua (Profesor de literatura francófona)
- Benaouda Lebdai (Profesor de literatura y crítica literaria)
- Aminata Diaw (Filósofa)
- Ebrima Sall (Sociologo)
-Bonaventure MVE Ondo (Filósofo)

El programa

dakar-66

LesAtelierDeLapensée – @LesAtdelapensee – #LesAteliersDeLaPensee
Notas:
La frase « L’avenir du monde se joue en Afrique » es de Felwine Sarr
“De este punto de vista África no existe más que a partir del texto que la construye en cuanto que ficción del otro” (Mundibe).

 

Dakar: mirando al cielo

Dakar 2009

Dakar es una ciudad enfollonada. Tal como la dejaste la mañana en que te fuiste. Caótica. Trepidante. Imprevisible, como esos locos harapientos, hisurtos y azorados con quienes nos cruzamos, echándonos a un lado con temor y repugnancia, en los cruces de nuestras calles. Todos los olores reunidos. Gasolina. Humo de tubos de escape. Pescado frito y salsa de cacahuetes de los almuerzos de los oficinistas, obreros y artesanos de los alrededores. Se ven carteles que rezan: Prohibido orinar, y es que la gente mea donde le pilla, un olor que se agarra a la garganta y se mezcla con los delicados perfumes de las preciosas chichas que surcan los bulevares vestidas de gala. Se pueden seguir a esas monerías con el olfato, de lo bien que huelen. Procede decir que también saben poner sobre ascuas a los jóvenes; entre policías y conductores de minibuses públicos, no hay día que no se produzcan carreras-persecuciones por las avenidas e incluso callejas que llevan  a Colobane o a Grand-Dakar: se trata sobre todo de buscarse la vida a diario, vendiendo avellanas tostadas o hervidas, mangos verdes o baratijas chinas, incluso algo de nuestra democracia: dicen algunos con voz trémula que este país es un escaparate de la libertad de expresión en un país tieso. No hay semáforo en que un vendedor de periódicos no te meta en las narices La Tribune, Les Dernières Nouvelles, Le Progès o Dossiers classès, siempre con los mismos políticos en primera plana, de lo que estamos más que hartos y que conoces bien, todos presumiento ser los únicos en poder por fin traernos salud, educación y justicia. […]

Dakar 2009

Además están los turistas. Sombreros de paja, bermudas, camisas amango y gafas de sol. Son los únicos en resistirse al torbellino y nunca parecen saber adónde van. Caminan lentamente, se detienen, siguen su camino para luego regresar. Así se tiran horas dando vueltas y te estás topando con ellos todo el día, en los mismos lugares, cámara en ristre. Siempre están mirando al cielo. ¿Acaso les contaron que nuestra ciudad está colgada allí arriba, sobre las nubes? Quizás intenten captar sus vibraciones secretas. Aunque es normal que unos seres acudidos de tan lejos lo curioseen todo. Ya se ven de vuelta en casa, con sus amigos. 

Y hablando.

El libro de los secretos, Boubacar Boris Diop. Editorial Almuzara (2016) pág. 33

El libro de los secretos (Doomi Golo) – Boubacar Boris Diop

descarga

Àddina. Dund. Dee” son las palabras en wolof con las que, cada vez que hay una muerte en Senegal, la gente se dirige a la familia del fallecido. Son también las tres que eligió el escritor Boubacar Boris Diop para iniciar Doomi Golo (Los hijos de la mona) y que en francés se han traducido así: “El ritual de la despedida se mantiene en nuestra familia desde hace generaciones”. Lo anterior es un reflejo de la dificultad de una tarea que el propio escritor, que acometió la tarea de auto-traducirse (como ya habían hecho antes, entre otros, Ngugi wa Thiong´o Cheik Aliou Ndao) del wolof al francés, bajo el título Les petits de la guenon, pronto comprendió: las palabras llenas de significado en wolof se desdibujaban hasta aparecer como naderías al traducirlas al francés. El resultado fueron dos libros diferentes e idénticos, según sus propias palabras.

No es ninguna anécdota que Diop eligiera el wolof para escribir El libro de los secretos. Tampoco que el libro tenga un audio con la historia, agotado en Senegal, que nos transporta de inmediato a la tradición oral del continente. Además de hacerla llegar a la población no alfabetizada.

La memoria y la escritura como medio para que perdure son dos de los ejes sobre los que gira esta novela en la que el anciano Ngirane Faye, el honesto, humilde y luchador anciano a punto de morir, escribe desde Niarela, un barrio de Dakar, siete cuadernos mediante los que se comunica (habría preferido contárselo de viva voz) con su nieto favorito Badou Tall que se encuentra muy lejos, en algún lugar de Europa. El funeral y la historia del hijo Assane, futbolista de éxito en el Marsella, que abre la narración, será descrito y recordado hasta en tres episodios a lo largo de la historia bajo el título “Cuaderno de las cenizas”, entrelazándose con retazos de la propia vida de Ngirane, tanto del pasado como de un presente en el que la irrupción en Senegal de la mujer europea y los dos nietos de su hijo que vuelven con el ataúd para quedarse trastocan la vida del barrio y la del anciano y también la de Bigué la madre de Badou y primera esposa de Assane que se quedó en Senegal olvidada y traicionada.

La difícil convivencia entre el anciano y su nuera desvelan el choque entre dos maneras de concebir la vida diametralmente opuestos. El silencio inquietante de la primera esposa hacia una Yasmine que sin complejos rehace su vida en medio de la consternación general revela corrientes subterráneas. Todo narrado bajo el punto de vista de Ngirane pero también con otros cuadernos que nos meten en otras narraciones que componen el pasado y el presente de su vida y de la historia inmediata de Senegal.

Así emergen de esta marea de voces que se dibujan en escenarios ficticios (que recuerdan a otras novelas suyas como Los tambores de la memoria), relatos dentro del relato, técnica que el anciano utiliza para mostrarnos una realidad política salpicada de desmanes y un mosaico social de anhelos contradictorios. Como hace, el propio narrador lo remarca, con el cuaderno aparte de Atou Seck, único habitante de un lugar imaginado que no ha huido y que sobrevive tras una sangrienta guerra civil bajo la vigilancia y control de una mona y sus dos crías que fiscalizan y acompañan cada uno de sus movimientos. Dentro de este cuaderno donde la ficción se topa de bruces con la realidad, Boubacar Boris Diop escribió otras veinte páginas más para la versión francesa (que es la que se ha cogido para la traducción al castellano) al introducir la historia de Rodrigo Mancera, el babuino y los monos del peñón de Gibraltar.

Pero las voces evocadas no cesan. Y se abren nuevos cuadernos con disgresiones y la historia de Ali Kaboye que desde su “locura” es capaz de quitar las máscarasAli Kaboye, africano y negro, que afirma que Cheikh Anta Diop les enseñó a mirarse en el espejo sin avergonzarse, habla sobre Lumumba a su gente “para que ninguno de ellos pueda volver a decir: no lo sabía” y levanta ¿los últimos? y definitivos velos.

Sueños dentro de sueños. Las dos orillas del río mezclándose. Monos y hombres. La Mentira que se disfraza subrepticiamente bajo la ropa del Portador de la Verdad. Secretos que afloran. Espejos que se abren. Círculos que hay que cerrar. Cuadernos que tratan de contar. Y agarrarse a una voz.

Agarrarse a una voz.

Tu abuelo estuvo entre los que exigieron la libertad al grito de: ¡Moon sa réew¡. Castorel sabedor de que las tenía todas consigo, se lo tomó a mal y exclamó, como bien recordarás: “¿Queréis la independencia? ¡Pues ahí la tenéis¡”.  Lo cual significa: a ver si siendo quienes sois, os atrevéis a asumir vuestro destino. Ya sabes lo que ocurrió: no nos atrevimos (pág.251)

Ficha:

DOOMI-GOLO

El otro lado de la inmigración: libros que caminan

Tengo un Club de lectura. O soy tenida por un Club de lectura. No sé cuál de las dos afirmaciones es la correcta. La cuestión es que un grupo de personas (por diversas razones, pero con el común denominador de su pasión por el continente africano y la lectura) se reúne una vez al mes para comentar, debatir e interpretar un libro escrito por un/a autor/a de “las áfricas”. La idea del Club no fue mía. Salió de la mente de dos hermanas: Laura y Maica de la Carrera, artífices de una galería llamada “Mamah Africa” en pleno Madrid. Los libros que leemos tampoco los pongo yo, lo hace Casa África desde las islas Canarias. Aunque en realidad solo soy una atenta y feliz oidora, figuro como coordinadora del Club.

El último que hemos leído ha sido Las que aguardan de Fatou Diome (autora también de la estupenda En un lugar del Atlántico). Es un libro crítico y duro (que no se merece su chirriante final) y que retrata con acierto dos generaciones de mujeres, desde dos planos distintos como madres unas y como frontal_power point3(trz)esposas las otras, que esperan el regreso de sus hijos/maridos que partieron para intentar conseguir una vida mejor. Desde Senegal hacia esa Europa que se considera el mejor talismán, la novela nos va descubriendo el reverso de una situación dramática. Pero, además, Diome va más allá y se adentra en el universo de aquellas que se quedan (“Feminismo o no, alimentar sigue siendo una tarea impuesta a las mujeres). Incapaz de quedarse callada ante las injusticias que sufren los senegaleses (esa pesca que daba para comer hasta que los occidentales se la apropiaron), ante los remedios que se les ofrecen (el negocio de las piraguas y los microcréditos que acaban por ahogarles aún más) y ante esa ayuda sobre la que piensa que “despertar es descubrir que a Occidente no le interesa que África se desarrolle pues perdería entonces su vivero de mano de obra barata” (pág.234).

En Las que aguardan, Diome nos habla también de múltiples paradojas, como la que se da al comprobar que las mujeres que se han casado con hombres que se han quedado viven mejor que las que lo hicieron con los que partieron,  o al descubrir lo necesaria que era la pesca que ese hijo traía día a día y que ahora que no está se muestra como un trabajo al que no se le daba su verdadero valor. Y, sin dejar de mirar hacia dentro, nos describe una sociedad polígama, patriarcal y llena de silencios, a través de la que se descubre que “la palabra inmigración contiene múltiples realidades, algunas de las cuales son tan subterráneas que escapan a la agudeza de los analistas del fenómeno” (pág.43)

Marchas

LitERaFRicA está poblada de libros que hablan de marchas. Lo comenté con el Club. Hay por todo el blog múltiples referencias, dije, pero ellos/ellas querían un listado, algo que aglutinara en cierta manera lecturas en relación con el tema. Me sorprendió no encontrar ninguno entre los trescientos y pico escritos hasta la fecha y me pareció muy buena idea comenzar uno. Consciente de que al tratarse de una realidad poliédrica sus múltiples caras dan para más de una entrada, dejo, como siempre, la puerta abierta a vuestras aportaciones.

en-un-lugar-del-atlantico mas-alla-del-horizonte-9788496095168 ¡Puta vida¡-Sami Tchak escanear0050

Dinaw Mengestu, de origen etíope, está considerado el “escritor que narra la inmigración africana” (así a lo bruto). Su propio padre tuvo que huir de Etiopía, tras la subida al poder de Mengistu Haile Mariam, temiendo la cárcel o una ejecución. El propio escritor, afincado en EEUU, afirma que  la “narrativa del inmigrante” funciona, como tantas cosas, en forma de cliché, de rótulo, o de “cajón de sastre”, y a tratar de desmontar esta imagen ha dedicado sus tres novelas publicadas 418juutKEEL._hasta el momento: The Beautiful Things That Heaven Bears, El lugar del aire y Todos nuestros nombres

Otros nombres nos hablan de las mujeres que dejaron Ghana y acabaron prostituidas en Alemania (Más allá del horizonte de Amma Darko), de los que atravesaron el Sahel descubriendo geografías a base de necesidad (Los pies sucios de Edem Awumey), de los que se metieron en una zodiac en Marruecos camino a la esperanza de una vida mejor (Esperanza y otros sueños de Laila Lalami), de los que huyeron de la pobreza y de un régimen asfixiante como el de Guinea Ecuatorial (El metro de Donato Ndongo) y también de los que se tuvieron que marchar porque les impedían amar a los que querían (El ejército de salvación de Abdelá Taia). 

Las experiencias y la vida de muchos de ellos ya en el lugar de llegada también se han visto reflejadas en obras como ¡Puta vida¡ (Sami Tchak) que es un compendio de situaciones que pueden atravesar los hijos de los inmigrantes, en esa sombreada tierra del medio, entre sus orígenes (que desmitifica y muestra en uno de sus lados menos conocido, pero no por ello menos real) y el país de acogida (que no los quiere allí). O la misma Americanah de Chimamanda Adichie Ngozie, que se abre a las personas que, como la propia Adichie, han realizado estudios en el extranjero y después han regresado.

La tierra prometida de Pathé Cissé se inscribe dentro de las obras de no ficción, contadas en primera persona por sus mismos protagonistas. Mahmud Traoré dedicó más de tres años de su juventud a llegar a Europa, en un viaje que le llevó a través del Sahel, el PARTIR PARA CONTAR PEQUE(1)Sáhara, Libia y el Magreb y que narró en Partir para contar (en colaboración con Bruno Le Dantec). “Hay más personas que mueren en el desierto que en la valla… pero eso no importa, claro, eso no sale en las noticias, porque están lejos… cuando están cerca sí que es peligroso, ¿no?”, ironiza. También Mamadou Dia contó su viaje en su libro 3052: Persiguiendo un sueño, que se pudo publicar gracias a una campaña de crowfunding. Cuando se le pregunta a este senegalés cuál era su situación antes de tomar la decisión de subirse a un cayuco contesta:Una situación malísima. Estaba estudiando en Dakar y mi madre me mantenía. Se pasaba todo el día trabajando, desde la madrugada. Mis hermanos tampoco trabajaban aun estando formados. Una situación de precariedad. Había mucha población juvenil parada. Yo no quería tener estudios y estar en Senegal dando vueltas…”

Otro punto de vista nos los dan los que nos acercan a los africanos/as que viven entre nosotros bien sea a través de la novela negra (Jon Arretxe y sus libros sobre el detective – vidente Touré en la pequeña África bilbaína) bien a través de la novela juvenil (Me llamo Suleimán de Antonio Lozano) que intenta que los jóvenes miren de otra manera a estas personas que acumulan “los dramas impersonales de cada día, el dolor vivido y una profunda sensación de  injusticia“. Por último José Naranjo y sus obras, Cayucos y Los Invisibles de Kolda que se escriben dentro del reportaje periodístico, rescata del olvido la que está considerada como “la mayor catástrofe de la historia de la inmigración africana hacia Europa” y vuelve visibles a los que una y otra vez hemos invisibilizado: “Cuando los jóvenes africanos van a subirse al cayuco en dirección a Canarias piden a su marabout un conjuro que los haga invisibles y esquivar así la vigilancia europea. Gran conjuro debe ser que mueren a cientos y nadie en Europa se preocupa por ellos y que incluso a aquellos que logran llegar seguimos sin verlos”.

De dos en dos

Así nos han ido llegando las novedades editoriales (en castellano) en torno a las letras africanas durante el 2015, ¿continuará la racha?. Leer Más

Una biblioteca en Casamance (Senegal): Teba Diatta

Biblioteca

Biblioteca Municipal Teba Diatta (Imagen: Facebook)

El blog de la Biblioteca Municipal Teba Diatta, situada en Oussouye (Senegal), nos permite conocer el germen, desarrollo y evolución de este interesante e ilusionador proyecto que me ha hecho llegar Fina Hernández, a quien en fechas recientes he conocido, razón por la que preveo que la Teba Diatta pueda llegar a ser la primera Biblioteca de esta serie de la que siga dando noticias de primera mano.

Oussouye es la capital de un reino situado en Casamance, una zona que queda separada del resto del país por Gambia. Allí el verde no tiene límite, los árboles enormes se elevan hacia el cielo y parecen tocarlo. Es su naturaleza exuberante junto con el conflicto de baja intensidad que sigue vivo desde hace más de 30 años lo que suele identificar a esta zona sureña de Senegal. Sin embargo, Oussouye es una isla también en este sentido; tal y como nos informan los artífices de un documental (Kassumaay que significa “paz” en la lengua diola,  realizado por miembros del “Grupo de Estudio de las Sociedades Africanas” (GESA), que quiere poner el acento en la figura de su rey (una figura tradicional y sagrada)  quien, según los autores,  ha conseguido que no haya allí ningún episodio de violencia en los últimos 10 años.

Es en este contexto en el que surge la iniciativa para construir una Biblioteca.

La Biblioteca Municipal de Oussouye

Teba Diatta, una inglesa (de padre senegalés), fue quien comenzó esta aventura. Con anterioridad parece que hubo otra que quedó anegada por las lluvias (en esta zona son torrenciales) por lo que Diatta, que se había desplazado desde Inglaterra hasta la tierra natal de su padre, decidió que era hora de levantar una nueva. “Pero la Biblioteca solo albergaba el mobiliario y unos libros de pedagogía”, nos comenta Fina. Razón por la que las autoridades locales contactaron con la asociación “Kasumay, para el desarrollo humano” que trabajaba en la zona, al objeto de dotarla de libros y ponerla en funcionamiento. Y es aquí donde entra Fina, que junto con Ana Cristina Herrerosen Agosto de 2013 hicieron las maletas hacia Senegal para hacer realidad la Biblioteca. Pero antes se tuvieron que entrevistar con el Alcalde, el Inspector de Educación, el rey Sibiloumbay Dhiedhou y el jefe religioso de la comunidad.

cabecera4

En la biblioteca hay tres responsables. El bibliotecario es Jean Bernard que era también responsable de la anterior, pero ni él ni las otras dos personas tienen formación especifica en bibliotecas. En febrero de 2014 se hizo un curso específico al que acudieron 33 profesores junto con Jean Bernard, y en el que se enseñaron algunas técnicas básicas de catalogación y animación y se discutió sobre cómo querían que fuera la Biblioteca.

En la actualidad, alberga un fondo de unos 3000 volúmenes entre libros de ficción, enseñanza de lenguas extranjeras (el conocimiento de español es muy demandado), textos escolares y de pedagogía, que se ha ido consolidando a través de donaciones particulares y de alguna editorial, además de las donaciones que realiza una ONG francesa al Ayuntamiento para compra de libros, que una vez en la Biblioteca solo se pueden usar a modo de consulta, aunque quieren que pronto sea realidad su préstamo.

La biblioteca es generalista, dirigida a toda la población de Oussouye “pero los que están yendo ahora son los niños y los jóvenes, a través de los colegios e institutos, para conocerla”, añade Fina, “sin embargo, queremos que la use toda la población, sobre todo las mujeres, es uno de nuestros objetivos, junto con las personas de los pueblos cercanos”. Tienen un sinfín de ideas para hacer de la Biblioteca un lugar de encuentro e intercambio y para fomentar la lectura por lo que plantean actividades de dinamización y animación, como dramatizaciones, teatro leído, club de lectura, exposiciones, taller de ilustración (ya hicieron uno en 2014 que acabó siendo un corto de animación), cine y cuentacuentos orales.

Impartir cursos de alfabetización para mujeres y el acceso a internet son otros de sus objetivos. De momento solo cuenta con un ordenador (el que utiliza Jean Bernard para el inventario de libros y la catalogación) y están a la espera de que el Ayuntamiento instale la conexión a Internet en la Biblioteca.

10418891_1503645183250537_4612090700567685257_n 10606135_1496474383967617_7094313484819601456_n

El dragón que se comió el sol, y otros cuentos de la Baja Casamance

Durante dos años varias personas se dedicaron a recopilar cuentos de la zona (Baja Casamance, Oussouye, Djimbering y Enampore) contados en diola (“aunque hay muchos diolas: banjal, kasa, quatay, fuñi… “).

Los niños y niñas que habían acudido a los talleres que habían organizado durante los veranos de 2014-2015 fueron los principales narradores. Junto a ellos, la familia de Bakary, las mujeres y Joseph, en Djimbering, “que tiene 100 años y sabe 100 cuentos” también colaboraron sus historias.

El resultado de este trabajo ha sido un libro, El dragón que se comió el sol, y otros cuentos de la Baja Casamance  con dibujos realizados por los niños de la Biblioteca de Oussouye (y escrito por Ana Griott e ilustrado por Daniel Tornero), que pronto saldrá a la luz y que en febrero de 2016 quieren presentar en la propia Biblioteca. Aquí podéis contemplar el dibujo del rey que han hecho los niños para el libro junto con su original.

IMG_2954 5f18c9_7322a2a0534141a0baef9d6771010177.jpg_srz_p_349_465_75_22_0.50_1.20_0.00_jpg_srz

Proyecto Biblio-cine ambulante

Acercar los libros a la gente es otro de los retos que tienen por delante. En la zona hay muchos pueblos pequeños y mal comunicados en los que no hay bibliotecas o no disponen de acceso a ellas, ni a otros recursos culturales como el cine o el teatro. Para llegar a ellos han creado un pequeño proyecto que aún está sin poner en marcha (tienen necesidades previas que precisan cubrir para llegar a concretarlo) y que consistiría en realizar una ruta de ida y de vuelta con algún medio de transporte (del que aún no disponen). Al ir dejarían los libros en los lugares y al volver los irían recogiendo.

Además, les gustaría aprovechar el camino para hacer dinamización con proyecciones de películas y diversas animaciones (cine-forum, debates, cuentacuentos, teatralización…). Ideas y ganas no faltan.

Para más información: http://bibliothequetebadiatta.blogspot.com.es/

 

De Abiyán a Túnez – Mariama Ndoye

Desde luego, es una novela compleja. Parece contar las adversidades por las que pasa una familia africana de diplomáticos de origen senegalés en su recorrido, un exilio obligado desde Costa de Marfil a Túnez debido a los “disturbios políticos, otros lo llamarían estado de guerra” en el país marfileño, a través de la voz femenina de la protagonista. Pero el texto bucea en más densidades de las que a priori pudiéramos prever.

Saltando de la epístola al monólogo interior, sin temporalidad y sin acabar de encajar en ningún formato, errática, como si se tratara de dar rienda suelta a una corriente más fuerte, a una fuerza que recoge anécdotas, acontecimientos, experiencias, sentimientos y penosidades dentro de una gran red para después abrirla con brusquedad, con voracidad, con un punto de ironía a veces y siempre con gran locuacidad. Una fragmentación que evoca las sacudidas de las olas, olas del pensamiento y recuerdos de la protagonista que se elevan ante nosotros desde el primer párrafo que ya se orienta tanto al mundo de los muertos como al de los vivos, en una mezcla que no quiere distinguir porque todos pueblan, en definitiva, el mismo lugar.

Ella se nos muestra como lo que es sin necesidad de explicaciones y sí de muchos cuestionamientos y alguna directa denuncia, dejando claro desde un principio que se abre con unas “confidencias a Billy”, un leal sirviente que se dirige por las mañanas a la casa de la protagonista desde Abobo uno de los suburbios más deprimentes de Abiyán, para continuar en el capítulo siguiente con las risas de Mouskéba, la gobernanta y querida narradora cuentacuentos que tendrá un trágico destino, a quiénes no olvida en sus recuerdos.

Desde aquel Senegal féliz (donde era “una niña mimada y dependiente”) va rememorando trozos de su infancia, poblados de personajes entrañables para ella, mientras va colando acontecimientos como el del hundimiento del Joola, “el Titanic africano” (cuyo desgraciado hundimiento ocurrió una “noche satánica del 26 al 27 de septiembre de 2002” por exceso de pasaje, “precipitación, diletantismo, afán de lucro, inconsciencia” y del que aún hoy no ha habido resarcimiento ninguno) que se llevó muchas vidas y que marcó a todo el país y en concreto a su generación.

s2_07bw

“En África, fuera de la familia no existe nada” afirma, y es sin duda en torno a ella cuantos más momentos placenteros recuerda. Reviviendo los años de su infancia, en su Senegal natal, en Rufisque su fuente vital, las vacaciones en el pueblo, cuando aún vivía entre griots y escuchaba a los mandingas y sus koras, a los moriscos y su calabaza de agua, mientras degustaban el sabroso garba. Rememorando los años marfileños, los recuerdos cómicos relacionados con el vecindario durante el periodo de preguerra. Escenas cotidianas que se solapan y se conectan una tras otra, elegidas entre otras tantas que no se aparecen con igual intensidad o nitidez. La memoria siempre ha sido selectiva. Para terminar en Túnez. Donde todo es diferente: el clima y algunos comportamientos racistas que sufre Nafy (su hija) hacen que su estancia no sea todo lo cómoda que debiera (a pesar de que podría ser peor,  cree, en algún país europeo o americano, a fin de cuentas “Túnez es África“) pero será el lugar en el que se “le abrirán los ojos acerca de los misterios de la naturaleza humana” y al que denominará “pais-hermano”. La narradora nos introduce en este país a través de profusas descripciones de sus monumentos y lugares y de sus gentes logrando una auténtica guía de viaje (mientras recuenta encuentros con personas que la iluminan y a los que denomina “encuentros faros” de los que su estancia allí está plagada).

3059658601fd9664672e3cc69537fbca

Centro para mujeres. Rufisque (Senegal). Fuente: HRS

Un vaivén vital del que surgen muchos pensamientos en torno a lo que va conociendo y a lo que va viviendo. Al evocar su infancia le llegarán a menudo muchas sabrosas reflexiones de su padre sobre la realidad actual (“La sociedad de consumo incita a la adquisición desenfrenada de bienes materiales. Le gusta decir que hemos pasado de la choza al chalé de tipo suizo demasiado deprisa, lo que acarrea malversaciones de dinero público (…) la construcción de fortalezas de mal gusto, deprisa y corriendo y sin el debido respeto a las normas de seguridad e higiene medioambientales, las destrucciones masivas provocadas por la más mínima intemperie. ¿Cómo olvidar las inundaciones de triste memoria en Senegal y Argelia?”), junto a las suyas propias que salpican todo el texto (“El africano tarda en aprender”).

Todo su periplo tiene el aliento del exilio, ese ir-venir que no cesa. Y entre tanto, surgen cuestiones cotidianas y preguntas existenciales sobre la vida y sobre la muerte. Cuestiones vitales que todos nos formulamos, envueltas en conversaciones espontáneas de barrio, de ciudades que no son la propia (y al cabo quizás acaben siéndola),  como mujer y madre (“Díficil ser una buena ama de casa y “uno de los autores más prolíficos de África Occidental”), como testigo de acontecimientos históricos (“¿Qué puede florecer cuando mueren el amor y la esperanza?”) o como ser humano en permanente cuestionamiento (“La mirada que ponemos en los demás cambia en medio de la congoja, la vida es efímera (…) ¿merece la pena vivirla?”), y que vienen envueltas en decenas de referencias culturales y de canciones y artistas que completan su memoria (desde los egipcios Umm Kalzum y Abdel Wahab hasta los senegaleses Fatou Laobé o Ndongo Lo, sin olvidar al malí Salif Keita ni a la sudafricana Brenda Fraiser)

Inconexa pero vital la escritura fluye en oleadas, a veces mansas y a veces terribles y destructoras. Ella es incapaz (¿o no quiere?) de poner orden, pero conoce dónde está el inicio de cada sacudida de agua, de dónde brota. Sabe que las más suaves te mecen y te acompañan aliviando el viaje y que las más atronadoras siempre traen desolación incomprensible e injusticia. No es una anécdota la relevancia que adquieren Mouskéba y Billy en la narración, no en vano “¿Existe refugio más seguro que el corazón de un amigo?”. Ni tampoco el recuerdo del Joola.

Este mundo tan aparentemente heteróclito, pero este mundo en el que todo encaja, este mundo que solo es uno.

Ficha:

  • Título original:  D’ Abidjan à Tunis (2007)
  • Idioma: Original: Francés (Editorial abis editions)
  • Traducción al castellanoEditorial 2709 books (2015)
  • Traductora: Mar i Cel Perera Valls
  • Imagen de cubierta: In the wash, Jeff Attaway en Flickr.com
  • Formato: ePUB
  • PVP: 6,00 €
  • Glosario: El eBook incluye un pequeño vocabulario para entender mejor la historia
  • Leer un fragmento de De Abiyán a Túnez, aquí

fdf9abf6074fb96a8d0d123e93c356684e183200

Otra visión del libro desde Lecturafilia 

He descubierto literatura africana diferente, escrita por una africana de los pies a la cabeza y sin ampararse en tópicos. Mariama Ndoye es traducida por primera vez al español de la mano de la editorial 2709 books, quien nos da a conocer su obra De Abiyán a Túnez, una especie de reflexiones nacidas según el avance del propio pensamiento, y en medio de las actividades cotidianas.  Parece literatura de viajes y mezcla características de la literatura egográfica, esa que nace de los recuerdos y que alterna pasado con presenta e incluso futuro.

Mariama Ndoye nació en Rufisque, Senegal, en 1953. Estudió Letras Clásicas en la Universidad de Dakar, obtuvo la licenciatura en 1976 y se doctoró en Letras Modernas en 1982. Tras cursar Museología en la Escuela del Louvre, fue conservadora del Museo de Arte Africano del Instituto Fundamental de África Negra en Dakar hasta 1986. Más tarde, durante su estancia de quince años en Costa de Marfil, fue profesora de Letras en el Instituto Sainte Marie de Cocody, en Abiyán, y consultora del Banco Africano de Desarrollo.

Siguió una estancia en Túnez, país en el que se consagró a la escritura. De vuelta en Senegal, fue la directora del Libro y de la Lectura del Ministerio de Cultura entre 2011 y 2013. En el año 2014 fue nombrada conservadora del Museo Léopold Sédar Senghor, ubicado en la antigua residencia del presidente, que hoy es propiedad del Estado senegalés. Precisamente, en De Abiyán a Túnez salta de un espacio a otro de manera precipitada, y tanto estamos en Senegal, como en Costa de Marfil o en Túnez:

“Regreso al presente. Seis de la mañana frente al río. Dos cocoteros enmarcan la explanada-restaurante”.

Estamos delante de una obra que nos conmina a debatir, a que pensemos continuamente en temas estrictamente de preocupación africana, pero otros tantos universales, como es el caso de la familia, la educación, las (des)igualdades entre hombres y mujeres, los recuerdos, la muerte… Y lo que ante todo caracteriza a la autora es que no tiene pelos en la lengua, y opina claramente sobre temas de actualidad.

“La falta de delicadeza de los occidentales modernos sobrepasa a menudo el entendimiento de los africanos”.

“¡Que haya mujeres que esconden sus prominentes clavículas… mientras otras se empeñan en perder algunos malditos kilos…!”.

En medio de las reflexiones y la dureza del mundo que le ha tocado vivir, nos encontramos con toques de humor, con sorpresa de la autora antes los acontecimientos del día a día, y el descubrimiento de las diferentes costumbres. En medio de su día a día atareado, Mariama nos confiesa que porta un diario en que consigna “todo lo bueno y lo no tan bueno, lo sublime y lo crapuloso”.

Deconstruyendo: África más allá del tópico

 t25El Hadji Amadou Ndoye, el autor de África más allá del tópico, falleció el pasado año a la edad de 66 años. “Adiós, profesor Ndoye” fue el título que eligió el periodista José Naranjo para despedir a este escritor y profesor de lengua y literatura española en la Universidad Cheikh Anta Diop (UCAD) de Dakar. Escribe Naranjo que el consejo que siempre daba a sus alumnos era el siguiente: “Lean, lean… no dejen de leer. Eso les hará mejores personas”.

La Editorial Baile del Sol ha publicado tres de sus libros: Estudios sobre la narrativa canaria del 70A un tiro de piedra y el póstumo África más allá del tópicodonde se recogen los artículos que publicó en el semanario grancanario “La Tribuna”.

África más allá del tópico

Nos dice el escritor Antonio Lozano en el prólogo que “quienes diseñaron la personalidad del africano, que el poder político, económico y europeo requería, pudieron darse por muy satisfechos con su trabajo”. Por lo cual la labor de “descontaminar la imagen de nuestro vecino africano de las abominaciones que les hemos echado a las espaldas constituye un reto absolutamente necesario y urgente, y el libro del profesor Amadou Ndoye aborda la cuestión en una línea tan correcta como deseable”.

“En nuestros países africanos, las representaciones europeas se suelen parecer a búnkeres. Europa extiende sus fronteras a las aguas de Senegal y Mauritania y erige al mismo tiempo barreras legales, reglamentarias, constitucionales y físicas contra los nuevos “bárbaros” que amenazan “invadirla”. ¿No invadió ella África, Asia y América Latina? La maliense Aminata Traoré dijo una vez que tenía la sensación de que hoy el apartheid era mundial, según recogió el diario senegalés Le Quotidien el 18 de septiembre de 2007, porque se cierra la salida a los africanos, a sus productos y a sus puntos de vista.”

El libro se divide en tres apartados globales que recogen los textos de Ndoye:

1.-Historia

El entonces presidente francés, Nicolás Sarkozy, vino a Senegal en julio de 2007 y, dirigiéndose al continente desde nuestra capital, afirmó que “el drama de África es que el hombre africano no ha entrado lo suficiente en la historia”. Vivimos en la historia según modalidades y ritmos que no son propios, a causa de nuestro particular pasado. En Europa, el tiempo es más o menos homogéneo. Entre nosotros pelean, coexisten, se atraen y se rechazan varias edades históricas. pág.33

2.-Literatura

Los africanos han leído a Salman Rushdie, Borges, García Márquez, Kundera, Camus… en América Latina, ¿quién ha leído a Naguib Mahfuz, Ngugi Wa Thiongo o Nadine Gordimer? En  Senegal tenemos trabajos monográficos sobre autores como Machado de Assis, Vargas Llosa y hasta tesis sobre Jorge Amado. ¿En qué universidades brasileñas o argentinas se estudia literatura congoleña o marroquí?. pág. 89

3.-Inmigración

¿Será morir (dentro o fuera) la perspectiva ofrecida por África a sus jóvenes? Lo que el continente necesita es la unidad entre los países el cambio de mentalidad (el norte dista de ser el paraíso terrenal) y que se pague el precio justo a productos mineros (oro, diamantes) y agrícolas (algodón, azúcar) que existen en el suelo y en el subsuelo africano. Nos dicen que África es pobre. Si así fuera, ¿por qué se reunieron las potencias europeas en Berlín en 1885 para repartirse los distintos territorios africanos? ¿De dónde sale el café y el cacao que se sirven en los bares europeos? En parte llegan desde Costa de Marfil, Ghana, Sao Tomé y descarga (5)Principe…El pescado que consumen los europeos viene a través de la costa de Senegal, Mauritania o Marruecos, pero otros fijan los precios de los productos africanos. Por ejemplo, Malí es país productor de ganado, pero las carnes europeas compiten con las autóctonas en el mercado maliense. ¿Por qué hay guerra en Darfur? Porque hay petróleo. ¿Cuántos ciudadanos del norte tienen teléfono móvil? Cada móvil que se fabrica a partir de un producto llamado coltán. El 90% del coltán del mundo está ubicado en el este de la República Democrática del Congo. Hay una guerra en esta zona. El congoleño que saca un kilo de coltán recibe un euro. El mismo kilo está vendido en Londres a cuatrocientos euros. Entonces, ¿quién explota a quién?,¿quién ayuda a quién? La Unión Europea da más dinero para la subvención de sus propios productos agrícolas que para la ayuda al desarrollo. Las subvenciones al algodón arruinan a los campesinos del oeste africano que no reciben nada cuando el algodonero americano recibe una ayuda cuando produce y cuando exporta. ¿Dónde está la libertad de comercio, o será que estará reservada para unos pocos? pág. 164

Un conjunto de textos para llevar a cabo una tarea aún pendiente: el de la deconstrucción de la idea que del africano se ha ido consolidando en nuestro imaginario colectivo.

Ficha:

  • Título original:  África más allá del tópico
  • Editorial Baile del Sol “Textos del Desorden”. 2014
  • Nº páginas: 177
A %d blogueros les gusta esto: