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Posts etiquetados ‘Somalia’

En el Cuerno de África también se escribe (II): Somalia

Mi intención no es hacer un recorrido exhaustivo por la literatura que surge en estos países, soy consciente de mis limitaciones: tanto por mis conocimientos como por la dificultad de leer obras de autores/as de allí. Veréis que se entremezclan narrativas tanto en inglés como traducidas al castellano, de éstas cada vez más. Aun así he conseguido realizar una pequeña recopilación que espero, en un futuro, poder ampliar y profundizar.

Continúo con Somalia. En el top de las tierras de esta franja del mundo conocida como Cuerno de África, de por si asaetadas por malas  y negativas imágenes, está este país.

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Nuruddin Farah. Fotografía: http://www.africasacountry.com

Nuruddin Farah (Baidoa, 1945), es el escritor somalí más conocido y reconocido en la actualidad. En una entrevista, ante tal afirmación prefiere pensar cínicamente que el mundo necesita un escritor somalí, uno ghanés, uno mexicano, uno chino y uno indio (por mencionar algunas nacionalidades). Hay una fiesta a la que el mundo invita a una o dos personas de cada lugar, y a él le tocó ser el somalí invitado a la fiesta y ésa es la razón, sostiene, por la que está considerado como un “escritor del mundo”.

Lo cierto es que sus novelas han sido traducidas a cientos de idiomas y se han leído a lo ancho y largo del planeta recibiendo, entre otros premios, el Neustadt (1998) y siendo su nombre uno de los habituales en la lista para el Nobel de Literatura. Desde que tuvo que exiliarse de su país, por  los comentarios críticos y satíricos contra el régimen de Siad Barre, ha continuado escribiendo sobre Somalia, una y otra vez, como si fuera una manera de terapia, una forma de intentar exteriorizar su dolor por el alejamiento. Y también sobre las mujeres:”From a Crooked Rib” (1970) ha sido reconocida como la primera novela moderna escrita porGifts_By_Farah_Nuruddin un hombre centrada en la opresión de las mujeres. Farah ha escrito sus obras dándoles la forma de trilogías: La primera fue Variations on the Theme of an African Dictatorship, que incluía: Sweet and Sour Milk (1979), Sardines (1981) y Close Sesame (1983); La segunda fue Blood in the Sun, que incluía: Maps (1986), Regalos (1992) y Secretos (1998) y la última está formada por “Eslabones”, “Nudos” y “Crossbones“.

No es fácil encontrar títulos en castellano de Nuruddin Farah a pesar de estar considerado uno de los grandes de las letras africanas, “Regalos” y “Secretos” están descatalogados, “Eslabones” y “Nudos“, las últimas, se han editado por Siruela.

Escritoras somalíes

Ayaan Hirsi Ali (Mogadiscio, 1969) escribió el guión para el cortometraje “Sumisión” que realizó el cineasta Theo Van Gogh. Esta mujer es muy crítica con el  Islam y, como consecuencia de las amenazas de muerte que sus declaraciones públicas han causado, Hirsi Ali vive oculta y vigilada permanentemente por guardaespaldasnomad_diaries. El cineasta fue asesinado después de su estreno. “Infiel” (2007), su autobiografía, está traducida al castellano. (Infidel -Mary Okeke, English review).

Otras escritoras escriben partiendo de la situación a la que se enfrentan las mujeres que tienen que salir fuera de su país de origen para internarse en sociedades ajenas o de sus vivencias en un entorno diferente. Yasmeen Maxamuud, quien comenzó a escribir para contar las historias de la comunidad somalí en la diáspora en Estados Unidos y Alisa Ahlam, que cuenta la historia de las jóvenes musulmanas que viven en Inglaterra. De ellas, dos obras: “Nomad diaries” de la primera y “The arab season” de la segunda.

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Nadifa Mohamed. Fotografía: Wikipedia

De las nuevas generaciones, Nadifa Mohamed (Hargeisa, 1981) con su primera novela “Black manba boy” (2010) ganó el Premio Betty Trask y ha sido nombrada por “Granta” una de sus mejores novelistas jóvenes británicas. La historia está basada en los cuentos que su padre le contaba sobre sus peregrinaciones juveniles en el este de África y Europa durante los años 30 y 40.

Diriye Osman: escribe sobre homosexualidad

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Diriye Osman. Fotografía: http://www.africanews.it

tumblr_mv754nqcEh1rn0pqco1_1280Uno de los libros que, recientemente, ha recomendado Nuruddin Farah es “Fairy tales for lost children” de Diriye Osman (Mogadiscio, 1983), quien se describe a si mismo de esta manera; “primero somalí, segundo musulmán y tercero homosexual“. La homosexualidad sigue siendo ilegal en la mayor parte de África, conlleva cárcel en muchos países y apenas aparece en la ficción contemporánea africana, por ello este libro se ha tomado como una grata sorpresa (otro autor que también escribe sobre su homosexualidad abiertamente es el marroquí Abdelá Taia). “The Independent” considera a Osman un escritor valiente y original. Queda por saber si es un buen escritor.

En esta colección de historias cortas, narradas por gente constantemente al borde de la auto-revelación, sus personajes- jóvenes, homosexuales y lesbianas somalíes– deben de navegar por las complejidades de la familia, la identidad y la experiencia de la imigración (el propio Osman, tras la guerra civil se trasladó con su familia a Kenia y con posterioridad a Londres, donde reside en la actualidad). “Fairy tales for lost children”marca la llegada de una nueva y singular voz en la ficción contemporánea.

Nación de poetas

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Maxamed Xaashi Dhamac ‘Gaarriye’. Autor: Travis Elborough

Somalia también se conoce como “una nación de poetas“. El lenguaje somalí recibió un alfabeto oficial por primera vez en 1972, pero muchos somalíes recitan poesías que tienen siglos de antigüedad. Como tal, la forma más común de experimentar la poesía somalí es escuchando, en lugar de leer.

Warsan Shire ha sido la ganadora este año del recién inaugurado Brunel Poetry Prize for African poetry. El más grande de los poetas somalíes en la actualidad es ‘Hadraawi (Mohamed Ibrahim Warsame). Ha sido llamado el “Shakespeare somalí”.

Maxamed Xaashi Dhamac ‘Gaarriye’ (1949-2012) es uno de los poetas más reconocidos tanto dentro como fuera de Somalia. Compuso uno de los poemas somalíes más conocidos sobre el tema de la reconciliación” Hagarlaawe”.

Para terminar, y a falta de poder encontrar online algo traducido, os dejo un corto relato (en inglés) de la escritora Saida Hagi-Dirie Herzi Government by Magic Spell.

Sitios web oficiales:

Mogadiscio, ciudad cosmopolita

Mogadiscio, Somalia: Años 70

SOMALI CULTURAL AND RESEARCH CENTE / CENTRO CULTURAL Y DE INVESTIGACIÓN DE SOMALIA

SOMALI CULTURAL AND RESEARCH CENTE / CENTRO CULTURAL Y DE INVESTIGACIÓN DE SOMALIA. “Mogadiscio antes y después“, exposición de Rasna Warah. Fuente: El País 

“Ha llegado a Mogadiscio ese mismo día tras una larga ausencia y no consigue ubicarse: los puntos de referencia de la ciudad han quedado destruidos ferozmente en el transcurso de la guerra civil por la que atraviesa el país, a tal punto que, a juzgar por lo que ha visto hasta el momento, duda que llegue a reconocer nada”.

“Allí donde mira solo ve ruinas, casas sin techo, farolas con los cables arrancados, ventanas sin cristal; un Mogadiscio saqueado y destruído. A su alrededor, ve mujeres con chadores baratos, hombres con sarong y chanelas y las armas colgadas del hombro en bandoleras. Llega a la conclusión de que la ciudad, por la idea que extrae a partir del encuentro con la mayor parte de sus habitantes, parece desposeída de su identidad cosmopolita y da la impresión de que en su lugar hubieran arraigado la zafiedad de los clanes, los hábitos desaliñados de los campesinos andrajosos. Aunque apenas puede contener la desesperación, no desea detenerse en las consecuencias de la guerra civil que padece el conjunto de la sociedad, ella quiere hablar de la cara positiva de la situación”.

Frases de “Nudos” (Knots) de Nuruddin Farah, 2007. Editorial Siruela, 2013

Mogadiscio, Somalia: Año 2011

Nudos-Nuruddin Farah

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Cambara es una somalí, artista e hija única, que ha crecido en Ottawa, bajo el manto protector de una madre que, sin embargo, no puede impedir que ella siempre haga lo que es su voluntad. Así frente a la oposición frontal de Arda (su madre) y de su mejor amiga, se casó con Wardi cuyo comportamiento irresponsable propició la muerte de su pequeño hijo. En un momento en el que el dolor la espanta del día a día, toma la decisión de volver a su país natal y recuperar la casa familiar que un señor de la guerra se ha apropiado.

Tomada por gente armada, milicias, señores de la guerra y bandas de delincuentes; con su sistema de clanes y con prohibiciones por todos sitios y con la obligación de llevar velo, la Somalia que nos describe el autor en “Nudos” es un país desolado y degradado, donde la misma suciedad y vida miserable que llevan sus habitantes parece un reflejo de la situación del país tras una durísima guerra civil, que aún pervive bajo el título de “baja intensidad” (Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1990, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré). Las escenas incómodas no se hurtan y entramos desasosegados en esas casas mugrientas, llenas de porquería y aguas estancadas, en esos cuerpos malolientes y llenos de costras (en este extremo el autor hacen un gran uso de las descripciones transmitiendo un sentimiento de abyección en abundantes momentos). Poco o nada queda de la Mogadiscio cosmopolita y mucho de la droga, que embota a los hombres, y de las armas por doquier, que hacen permanente la violencia y el descontrol.

Sin embargo, la mujer protagonista, Cambara, no se adreda ante nada. Debajo de su kaftán lleva un cuchillo y también sabe karate para hacer frente a lo que le venga, su propia presencia física de imponente altura la ayuda a crear esta imagen. Primero tendrá que vérselas con el odioso Zaak, su primo con el que por medio de un matrimonio de conveniencia tuvo que fingir una unión y un afecto que para nada sentía, y por el que siente una repulsión hasta física. “Cambará piensa que tal vez sus condiciones físicas y mentales actuales son un síntoma del colapso del país, una metáfora de él”. Después con la ciudad y las gentes de Mogadiscio, que le resultan extrañas, perdidas y sumidas en una decadencia y deterioro permanente.

El autor  contrapone la vida de Cambara, su dolor y sus frustaciones, con las de la gente del país africano. Su dolor (por la pérdida del hijo) es muy diferente al que después verá retratado en muchos rostros somalíes (víctimas de atroces violaciones, vidas empujadas a la violencia de la guerra desde la infancia, personas que lo han perdido todo). Es la suya  la visión del exiliado. Como si remendara una inmensa tela Cambara va componiendo las vidas de los que la rodean, vidas extenuantes las de aquellos que han sufrido atrocidades, violaciones sistemáticas, inhumanas torturas y situaciones terroríficas. Y también vidas anónimas que luchan día a día por intentar llevar una vida normal dentro de lo excepcional, íncreible este esfuerzo que hacen por seguir el día a día en un país roto y desolado, pero  habitado por seres que luchan por renacer.

Gracias a una red de mujeres que le tienden su mano, la cada vez más fuerte Cambara irá realizando los planes que se había propuesto. En el medio conocerá a dos niños, “pelosedoso” un niño soldado y Gacal un niño norteamericano perdido en medio de la guerra civil. Ambos le recuerdan a su propio hijo. Después, Cambara logrará también encontrar el amor en Bile (muy emotivo el pasaje en el que le atiende), un hombre con el que la relación es diametralmente opuesta a la que ha tenido con los anteriores hombres de su vida. Formará así una nueva “familia”.La red de mujeres, por otro lado, hará realidad el sueño de Cambara de llevar al teatro una obra suya (en 2012 se representó una obra en el destartalado “Teatro Nacional de Mogadiscio” comenzando un ciclo de programaciones, toda una declaración de intenciones de este pueblo que quiere volver a la normalidad).

A mi parecer, es una novela fallida como si se hubiera realizado con tanta necesidad de conducirla al final pensado de antemano, que el autor no ha reparado en la falta de engranaje, en hacer creíble toda la trama. Hay un buen número de giros poco convincentes en la historia, al menos a mi modo de ver, o que no se explican, los tienes que aceptar porque no se vuelve sobre ellos y continuar leyendo. Parece como si estuviéramos delante de algo construido por alguien que tiene una gran capacidad para escribir pero que, en esta novela, no llega a cuajar. La lectura es ágil en la primera parte, se lee con atención y se ve la calidad literaria, pero decae en la segunda. Espero leer más obras de este escritor (eterno candidato al Premio Nobel) para descubrir a ese gran escritor que, en esta ocasión, al menos en mi caso, solo lo intuyo.

“Ve indicios de vida en esa puerta medio abierta, pero no puede determinar quién la ha dejado así ni porqué. Era bastante común que la gente dejara la puerta abierta cuando ella vivía en Mogadiscio y la paz no se cuestionaba. Más tarde cuando los sobornos y otras formas de corrupción crearon millonarios de la noche a la mañana, la ciudad se inundó de desempleados, de gentes y de pobres que huyeron de la hambruna del interior, y se levantaron vallas a un ritmo superior del que llevaba anotar los índices de defunción y de natalidad. Y un tiempo después los residentes perfeccionaron esas vallas, coronándolas de cristales rotos, cuchillas de afeitar y alumbrado eléctrico para disuadir a los ladrones. Imagínese una cancela abierta, ¿qué puede significar?.”

Ficha:

  • Título original:  Knots (Riverhead, 2007)
  • Idioma: Inglés
  • Traducción al castellano:  Editorial Siruela, 2013
  • Traductor: Eugenia Vázquez Nacarino
  • Otras obras traducidas:
    • “Secretos” (1998) Ediciones El Aleph (descatalogado)
    • “Regalos” (2000) Ediciones El Bronce (descatalogado)
    • “Eslabones” (2004). Editorial Siruela (2013)

 

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